Naruto Baratheon

Summary

Universo 006

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

CAPITULO 1

Era un día nublado en Poniente, el viento soplaba con fuerza, presagiando un acontecimiento trascendental. El castillo de Desembarco del Rey, se encontraba envuelto en una atmósfera de tensión y anticipación.


El eco de los vientos resonaba en los pasillos, las olas del océano rugían en la lejanía, como si la misma tierra estuviera cautivada ante el nacimiento del heredero al Trono de Hierro. El canto de los cuervos resonaban en la distancia, mientras que el aire se impregnaba del aroma de la lluvia.


Cersei Lannister, se encontraba en la sala de parto, rodeada por sus leales damas de compañía y algunos médicos, mientras experimentaba el dolor del parto.


A pesar del miedo y la desesperación que a veces la acompañaban, tenía en su mirada el brillo de una madre que espera con ansias recibir a su hijo, pues el nacimiento de su primer hijo representaba tanto una bendición como un desafío.


Robert Baratheon, el rey robusto y guerrero, se encontraba esperando ansiosamente en el pasillo, impaciente y preocupado, los gritos de alegría y el llanto de la gente en el castillo provocaban una cacofonía de emociones, él era consiente de que su hijo que estaba por nacer, podria ser la clave para consolidar su legado.


Cuando el momento llegó, el cielo se oscureció aun más, como si los dioses mismos estuvieran observando. La tormenta estalló y los truenos retumbaron en el horizonte, con cada contracción, Cersei mostraba su fuerza indomable, y a pesar del dolor, su deseo de dar a luz al futuro monarca de los Siete Reinos se manifiesta con cada grito. Los gritos de la madre se mezclaban con los murmullos y susurros de los presentes quienes añoran que el bebé nazca sin contratiempos.


Cuando finalmente se escuchó el llanto del bebé, el sol emergió detrás de las nubes, la luz dorada entraba por las ventanas, simbolizando la llegada de un nuevo rey, Cersei quien estaba agotada por el parto, estaba llena de alegria, sostiene a su hijo en brazos, sintiendo una conexión instantánea y profunda con el infante.


El rey entro a la habitación viendo a su esposa que miraba al recién nacido con una sonrisa, se acercó para mirar bien a su primogénito que descansaba en los brazos de su madre.


La reina sonrió a su hijo con orgullo y amor, paso su mano con delicadeza por su cabecita hasta sus mejillas, el bebé agarro el dedo de su madre con sus manos rechonchas. Cersei planto un beso en la frente de su hijo, para después querer retirar su dedo de la mano de su pequeño, pero grande fue su sorpresa al notar que por más fuerza que ponía en su dedo para retirarlo de la manos de su hijo, este no la soltaba por nada.


Robert parpadeó un par de veces sin entender como era posible que un infante, tuviera tanta fuerza para evitar una simple acción de un adulto.


Cersei miro fijamente a los ojos de su hijo que la miraba con curiosidad. "Naruto, ese va ser tu nombre" pronuncio la reina con una sonrisa maternal.


En ese instante, el futuro del reino parece brillar con promesas y peligros, los campos de batalla y los susurros de conspiración llenaron la mente de la reina, quien comenzó a imaginar a su hijo como un rey poderoso que unificará los reinos y aplastará a sus enemigos.


Las sirvientas y los medicos de la casa Lannister que estaban presentes murmuraban, sintiendo que aquel niño traería consigo un destino grandioso.


"¡Hagamos una fiesta por mi hijo, Naruto Baratheon!" exclamó Robert con una gran sonrisa saliendo de la sala de parto junto a los médicos dejando a la reina con sus damas.


Los rumores comenzaron a difundirse, la noticia del nacimiento de Naruto Baratheon, el niño que está destinado a convertirse el nuevo rey de los Siete Reinos.


El nacimiento del heredero al Trono de Hierro, fue celebrado con festines y danzas,  mientras que una gran multitud se reúne para rendir homenaje al nuevo principe. Sin embargo, detrás de la ostentación, la intriga política ya comienza a gestarse.


Cersei sonríe ante los nobles y los plebeyos que la felicitan por su primogénito, pero en su mente se dibujan los planes oscuros y alianzas estratégicas para asegurar el trono para su adorable hijo.


Aquella noche en el cielo despejado, una brillante estrella apareció, y muchos la interpretaron como un augurio del destino del niño.

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A los cuatro años, Naruto Baratheon se encontraba en la habitación de sus padres, junto a su querida madre. Ambos estaban observando al reciente integrante de la familia que dormía pacíficamente en su cuna.


"¿Mamá, y este quien es?" pregunto Naruto mirando a su madre quien sonrió ya que su hijo pelinegro estaba de puntitas para poder ver a su nuevo hermano.


"El es tu hermanito, Joffrey Baratheon" dijo Cersei acariciando la cabeza de su primer hijo con amor.


"¿El es la razón por la que estuviste gorda por bastante tiempo?" pregunto nuevamente Naruto inclinando su cabeza hacia un costado.


Cersei se rió por la pregunta de su inocente hijo. "Antes de que tú nacieras, también estaba gorda como dices" menciono haciendo que su hijo pelinegro abriera su pequeña boca, como si estuviera asombrado.


Luego de unos minutos Naruto se separó de su madre, para acercarse a las pequeñas estatuas que había en la habitación, cerro los ojos y junto sus manos en oración.


"Dioses antiguos y nuevos, yo Naruto Baratheon, de la casa Baratheon y de la casa Lannister, futuro rey de los Siete Reinos, les pido que bendigan y protejan a mi hermano Joffrey Baratheon, a mi madre la reina Cersei Lannister, a mi padre el rey Robert Baratheon y a todo el pueblo que depende de nosotros.."


Cersei quedó sorprendida por lo que acababa de hacer su hijo, pensó que su hijo mayor iba a estar molesto o gritando por la llegada de su segundo hijo, pero en vez de eso decidió pedir la bendición y proteccion a los dioses para su nuevo hermanito.

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A los cinco años, Naruto Baratheon ya era consciente de su herencia real, a pesar de solo ser un niño era muy inteligente. Ese año su madre se había convertido en su primera maestra, educandolo en las costumbres de la nobleza, enseñándolo a leer y escribir.


A esas edad también conoció a su tío Tyrion Lannister el hermano de su madre quien le contaba historias que aprendió sobre los Siete Reinos.


A los seis años, su madre, siendo la figura dominante en su vida, comenzó a inculcarle los valores de la casa Lannister, Cersei le mostró la importancia del poder, la manipulación y el arte de las alianzas.


Sin embargo a Robert no le gusto tanto este hecho, así que decidió inculcarle el sentido de la valentía y el honor. Las lecciones de sus padres formaron una dualidad en su carácter, llevándolo a ser tanto astuto como noble.


Naruto era muy curioso, y al ser rodeado por un consejo de personas reconocibles, quienes eran Jon Arryn, Varys, Renly Baratheon, Ser Barristan, Stannis Baratheon y Pycelle.


Estos hombres no solo eran consejeros de su padre, sino también figuras que le enseñarían sobre política, ética, y el arte del liderazgo.


A los ocho años, Naruto se encontraba nuevamente en la habitación de sus padres, está vez conoció a su hermana Myrcella Baratheon, de la misma forma que había hecho con su hermano Joffrey, fue a rezar a los dioses para el bienestar de su hermana.


El día de su cumpleaño número nueve su madre lo había llamado a la sala del trono, donde estaba su padre sentado en dicho Trono de Hierro y su madre que estaba parada a su costado con cuatro meses de embarazo, con Myrcella en brazos y Joffrey agarrando de su vestido.


"¡Hijo mío!..." exclamó Robert con una gran sonrisa, mirando al pelinegro. "...Veo que cada día, te estás preparando para ser el nuevo rey de los Siete Reinos"


"Aprendo todo lo que me enseña mi madre y tus consejeros" dijo Naruto mirando a su padre quien asintió.


Cersei sin decir ninguna palabra se acercó a su hijo con una espada en una mano, mientras en la otra estaba su hija. "Esto es para ti, mi querido hijo"


Naruto miró la espada que se le fue entregada por unos segundos, para luego dejarse caer en una rodilla con la mano izquierda sostenía la espada aún en su funda y la mano derecha lo coloco a la altura de su corazón, bajo la cabeza mirando al suelo y esperando la bendicion de parte de su madre.


Cersei sonrió con ternura, sabiendo lo que quería decir su hijo con tal acción, sin más coloco su mano libre, sobre la cabeza de su hijo mayor, bendiciendole mentalmente.


Cinco meses después, Naruto se encontraba nuevamente en la habitación de sus padres, está vez conoció a su hermano Tommen Baratheon, de la misma forma que había hecho con sus hermanos Joffrey y Myrcella, fue a rezar a los dioses para el bienestar de su nuevo hermano.


A los diez años, comenzó su entrenamiento en el combate con Ser Barristan Selmy, quien era conocido por su destreza y honor, el caballero se convirtió en su mentor y lo instruyó en el arte de la lucha con espada y el uso de diversas armas.


Sin embargo, Naruto se sentía limitado por la vida de lujo del castillo, así que decide dejar atrás sus comodidades y vivir entre los soldados, buscando entender sus realidades y aprender el arte de la guerra y la lealtad. Claramente está decisión causó un gran conflicto con su madre por el temor de su seguridad y la reputación.


Robert, aunque despreocupado por el tema, apoya la decisión de su hijo, sin otra opción Cersei acepta de igual manera la decisión de su hijo más querido, al ver su determinación.


Durante ese tiempo, comenzó a entrenar en el arte de la espada bajo la tutela directa de Ser Barristan, quien le enseñó tanto las habilidades físicas como el código de honor que debía quitar sus acciones. También aprendió sobre tácticas militares y liderazgo, tras observar como los capitanes dirigían a sus hombres en la práctica.


Se ganó el respeto de todos los soldados, no solo por sus habilidades, sino también por compartir sus experiencias y retos diarios, y su dedicación al bienestar de aquellos que lo rodean.


Naruto Baratheon había desarrollado un fuerte lazo con Ser Barristan, a quien considero como un tío. La convivencia con los soldados le mostró la importancia del sacrificio y la dura realidad de la vida fuera del castillo.


Para los trece años, decidió regresar al castillo para continuar su educación formal, su formación incluía no solo el arte de la guerra y la estrategia militar, sino también filosofía, historia y política... Su vuelta al castillo le permitió observar las intenciones políticas y sociales.


A medida que Naruto crece, su educación se torna más intensa, Jon Arryn, se encargaba de su formación académica, matemáticas y las reglas de la nobleza.


Varys lo introduce al espionaje y la influencia de la información. Ser Barristan Selmy le brinda lecciones sobre la ética del caballero y el honor, mientras que Renly y Stannis lo instruyen en la importancia de la estrategia militar y la diplomacia.


Sin embargo, a medida que Naruto se acercaba a los 15 años, comenzó a sentir una desconexión con su pueblo. En su corazón llevaba la expectativa de ser un lider, no solo un rey.


Con el deseo de entender verdaderamente las condiciones de su pueblo, Naruto escapó del castillo con la intención de observar las vidas de sus súbditos. Bajo la protección de un grupo de soldados, se disfrazó para pasar de desapercibido y poder caminar entre el pueblo sin llamar la atención.


Sin embargo lo que encuentra en su recorrido es desconcertante: pobreza, sufrimiento y desilusiones. La miseria lo había impactado profundamente; ver familias pasando hambre, niños descalzos y ancianos olvidados.


Al haber observando la injusticia que su pueblo enfrenta, Naruto se siente frustrado especialmente al recordar las enseñanzas de su padre sobre la importancia de ser un buen rey. La brecha entre la vida lujosa que conoce y la dura realidad que enfrenta su gente, le deja impactado, llevándolo a cuestionarse el tipo de gobernante que desea ser.


Se dió cuenta que la nobleza está atrapada en sus propias luchas de poder, sin prestar suficiente atención a las necesidades del pueblo. Inspirado por el sufrimiento que presenció, volvió al palacio con una determinación en su nueva misión: reformar su reino para mejorar la vida de los que se encontraban por debajo de su jerarquía.


Consciente del sistema corrupto y la falta de atención hacia el pueblo, además de sentirse responsable de mejorar las condiciones de vida de su pueblo, se da cuenta de que no puede depender únicamente de los consejos de su madre o del consejo del rey.


Utilizando las conexiones y el poder que le confería su título, comienza a convocar reuniones con miembros del consejo del rey, defendiendo ante ellos la necesidad de atender las preocupaciones del pueblo, proponiendo implementar políticas justas y apoyar iniciativas que ayuden a los más necesitados.


Aunque se enfrenta a la resistencia de algunos, incluido su madre Cersei, quien tiene prioridades distintas, Naruto poco a poco comienza a ganar respeto entre algunos de los miembros del consejo, mostrando su compromiso genuino por el bienestar de su gente.


Naruto ideo estrategias para ayudar a su pueblo desde dentro del trono, empezando a implementar pequeñas reformas en su tiempo libre, organizando distribuciones de comida y asegurándose de que los recursos llegaran a los más necesitados, mientras se mueve en el terreno resbaladizo de la política.


Desde los 16 años, Naruto  trabajó en mejorar las infraestructuras en el reino, diseñando e implementando proyectos que facilitaran el acceso al agua limpia y la educación. Buscó consejo en Jon Arryn y Ser Barristan para recibir orientación sobre cómo gobernar de forma efectiva.


Con la colaboración del consejo del rey, especialmente con el apoyo estratégico de Varys y el liderazgo de Stannis, desarrolló planes para construir infraestructuras: caminos, puentes, y mercados que facilitaran el comercio y mejoraran el acceso a recursos básicos. También instituyó programas de asistencia alimentaria y aumentó el reclutamiento de soldados para defender a las comunidades vulnerables.


Naruto creó un sistema de mensajería que le permitiría recibir retroalimentación directamente de los ciudadanos, permitiéndole entender mejor sus preocupaciones y necesidades. También promovió foros donde la gente pudiera expresar sus quejas y sugerencias.


Durante sus años formativos, Naruto Baratheon se convirtió en un símbolo de esperanza para su pueblo, ganándose su respeto y amor, no solo se ganó la lealtad de su pueblo, sino también el respeto de los soldados que habían sido sus compañeros durante su juventud.


Su estilo de liderazgo se caracterizó por la humildad, la empatía y un firme compromiso con la justicia social, características que contrastaban con las manipulaciones políticas que veía en la corte. Al alcanzar la mayoría de edad, Naruto Baratheon no solo era un príncipe, sino un verdadero líder proactivo, decidido a reconstruir el reino y a proteger a los suyos con honor y coraje.


Continuará....