ʕ´•ᴥ•`ʔ one of two
Siete de la mañana y el pequeño Minnie ya estaba listo para ir a misa y seguido el catecismo con el padre. Ningun niño estaría feliz de eso, sin embargo Minnie no iba precisamente a rezar o prestar atención.
— Mamá debo llegar temprano — La señora Park estaba cansada, todos los fines de semana su hijo se la vivia en la iglesia, entraba a las ocho de la mañana y salia hasta las siete de la noche, habia meriendas y juegos para los pequeños y mas para que no se aburrieran.
— ¿Hoy no puedes faltar? Saldremos con los abuelitos. — Trato de convencer.
Minnie lo penso, le gustaba su abuelito como le jodia el coño pero la polla del padre era mas grande y gorda asi que nego.
— El padre Min nos dara el ejemplo de como respetar los diez mandamientos de la ley de dios. — Explico sabiendo que su mamá entenderia.
La señora park asintio — Bien pero la otra semana hablare con el padre para que faltes y vayamos con los abuelos. — explico — el abuelo Kyunsan quiere verte.
Minnie asintio, pronto veria como recompensar a su abuelo por preferir al padre.
Siendo las 8 en punto, minnie ya estaba listo para poder ayudar al padre, apenas era aprendiz de acólito, asi que nadie lo veia sospechoso el ver al pequeño park y al padre min cercanos. Con toda la prisa del mundo
— Buenos dias padre Min — Era lo que mas se escuchaba en la puerta.
Como odia cuando las señoritas del pueblo se toman tal confianza para comerse con la mirada al padre de la iglesia.
— Niño park, que bonito se ve hoy, esperemos que ayude mucho el dia de hoy. — Park asintio, era obvio que lo ayudaria, un dia antes llego a poner la mesa con los manteles mas largos para que asi pudieran disfrutar
Con mas ánimo, entro y rodeo la gran mesa y empezo a colocar el mantel largo y en el centro la sagrada biblia.
Girandose vio que todo estuviera lo mas largo posible y que cubriera ese espacio en u, nadie mas podría entrar, solo estaba permitido el acólito y el padre, era sumamente perfecto para ambas personas quien tenian en mente cosas mas sucias.
—La misa esta por comenzar, les pido que hoy canten en alto, hoy es un buen día para que el señor nos escuche y sienta esa fe que traen el dia de hoy.
Todos corearon un si, el padre casi no hablaba ya que tenia un nuevo aprendiz que lo habian enviado, el solo veia y entregaba la eucaristia.
Jimin entro junto al sacerdote a la mesa mayor para poder dar inicio a la misa. El sacerdote hizo un gesto y todos tomaron asiento, nadie podia ver mas que la cara y parte de los hombros de min, sin embargo jimin no se veia para nada.
— Demos inicio a la misa numero 139 de nuestro encuentro.
Y asi inicio la misa con musica y gente cantando. Sin embargo jimin solo veia de reojo el pene que se comenzaba a alzar en esas túnicas sagradas.
Min miraba al frente mientras que sus manos movían toda la ropa para poder hacerla aun lado. Con el poco movimiento bajo su cremallera y un brilloso pene con presemen se alzo y la señal de que podia iniciar fue el mejor motivo para el pequeño jimin quien mijaba sus labios por probar esa dura polla.
Se inco rapidamente y con sus pequeñas manos comenzo a acariciar ese pedazo de carne y sin mas la ahogo en su pequeña boca de puta.
Min cerro los ojos por unos segundos sintiendo esa boca rodearle la polla, solo acariciaba los cabellos del pequeño, marcando un ritmo lento que pronto fue subiendo de nivel
— Muestrame tu coño — susurro bajando la mirada
Jimin se quito los pantalones quedando sin nada porque no era sorpresa que no trajera ropa interior si ya sabia que no era necesario.
Sacandose el pene de la boca, se puso giro agachándose para que viera ese rosado coño y pudiera clavarle algo mas que los dedos.
Un "de pie" se escucho por parte del aprendiz para sacerdote y el tomo la oportunidad para levantarse y poder quedar justo a la altura del coño de su acólito
La meda llevaba a la mitad de su torso, pero era perfecto, de una sola estocada penetro a jimin quien solo gimio bajito y rogo por mas.
— ah~
El gemido salio disimulado, no querian ver como el oadre jodia al pequeño niño.
Tomando las caderas y sin dejar de ver al frente comenzo a follarlo lentamente sin que salieran esos sonidos obsenos mas allá.
"Que dios bendiga a esas almas perdidas y la paz reine en este lugar"
— Mas~ no quiero paz, quiero mas~ — dijo el niño mientras le daban en su punto lloriqueando levemente.
Min veia al frente, todos tenian la mirada en el piso su sonrisa crecio, ya queria que los niños tomaran el catecismo y poder dejar al pequeño jimin solo para poder profanar mas ese pequeño agujero que le apretaba muy bien, ni las putas monjas lograron aquello hasta que conocio a jimin y su abuelo quien fue el que le dio la idea.
—Por favor, la paz este entre todos ustedes. — Min sonríe mientras sigue embistiendo a minnie debajo de el, la misa estaba casi por concluir.
—ah~ padre~ — el niño gimio sintiendo como esa polla daba en aquel lugar siendo tocado por la gorda cabeza de la polla.
— silencio — dijo entre dientes mientras veia a todos incarse mientras miraban hacia abajo.
JImin se tapo la boca, el padre le estaba dando cada vez mas fuerte y joder amaba sentirse que lo rompian en dos.
Uno que otro curioso veía al frente siendo mas las mujeres que le daban miradas coquetas al padre min, este solo ignoraba esto porque lo que el buscaba estaba en cuatro recibiendo su verga, apretandolo hasta que se corriera.
Sabiendo que se acercaba la hora de la eucaristía saco su pene y rápidamente lo guardo para poder caminar hacia al frente y entregar la oblea sagrada.
Jimin se quedo jadeando y su agujero expulsando lubricante psra llamar a alguien a profanarlo.
Con la poca estabilidad se levanto y camino fuera de la iglesia hasta la oficina del sacerdote.
Min vio como el pequeño iba saliendo, apresuro su ritmo para que termine antes la ceremonia.
Thea is writing now 🫵🏻








