Capítulo 1
STILES
Derek y yo nos encontrábamos dando un paseo por el bosque agarradnos de la mano.
A veces aún me costaba creer que ahora fuéramos pareja.
— Espera un momento, amor– me dijo él y se alejó unos metros de mi.
Se agachó y agarró algo del suelo antes de regresar a mi lado.
— Para ti, precioso– extendió su mano y me ofreció lo que había en ella, lo que por supuesto yo acepté encantado.
Era una flor algo peculiar, una rosa con cada pétalo de un color del arco iris.
— Es hermosa e increíble, Der. ¿Como es posible que exista algo así?– pregunté maravillado e impresionado.
— La naturaleza es algo maravilloso, a veces puede ser inexplicable y algo mágica– me contestó él.
— Bueno con todo lo sobrenatural que hemos visto a lo largo de los últimos años no sé de qué me sorprendo– reí y él me mostró una pequeña sonrisa.
— Aún así esta flor no es tan bella como tú, Sti– entonces me lance a sus labios besándolo con pasión y amor.
Sin embargo unos ruidos nos hicieron romper el contacto entre nuestras bocas.
Esos ruidos procedían de nuestros móviles.
Yo suspiré al leer los mensajes.
— Han convocado una reunión urgente de la manada en el loft, Der– le informé quejándome.
Él suspiró.
— No me apetece nada– seguí quejándome– Prefiero seguir aquí, disfrutando contigo.
— Lo sé, Sti. Me sucede lo mismo– él bufó– Pero tenemos que ir si o si...
— Porque la manada estaría perdida sin nosotros dos– completé yo la frase por mi hombre y mi sexy moreno asintió.
A continuación nos pusimos en camino al loft más nos tomamos nuestro tiempo y fuimos con calma.
Una vez llegamos vimos que todos ya estaban dentro, así que entramos.
— Bueno, ya estamos todos– rodó los ojos Peter– ¿Cual es el motivo tan urgente para esta reunión?
Nadie le contestó al lobo psicopata, ya que al parecer nadie lo sabía.
— Espera,– pronuncie incrédulo– ¿Nadie sabe el motivo por el que estamos todos aquí?
Todos negaron con la cabeza.
— ¿Entonces quien demonios convocó esta reunión?– preguntó con el ceño muy fruncido mi lobo amargado.
— Fui yo– dijo una voz misteriosa, antes de que una nube dorada se empezara a formar en el medio de la habitación.
De dicha nube empezaron a surgir haces de luz.
Con el paso de unos pocos segundos la nube dorada empezó a disiparse y comenzó a verse una figura.
La figura de una mujer.
Era evidente para todos de qué clase de criatura se trataba, o bueno para casi todos, ya que el supuesto alfa verdadero se veía muy confundido y a la vez atraído por la bella mujer.
Estábamos delante de una bruja.
