Capitulo Unico
En una noche fría y sombría,
Caminaba yo con poca alegría.
Un triste farol me iluminaba,
Y sentía que alguien me observaba.
La música ochentera resonaba,
Niños con calaveritas pasaban.
Me sentía en una dimensión perdida,
¿Será la Catrina que me mira divertida?
Al fin llegué a mi casita,
Toqué la puerta, nadie grita.
De pronto, ante mis ojos un destello,
¡La Muerte llegó con su cabello bello!
"Tu hora ha llegado", me declaró,
Y un camino de cempasúchil se iluminó.
Intenté correr, la puerta se cerró,
La Catrina se acercaba y yo grité: "¡No!"
Del susto me desmayé en el acto,
Soñando que bailaba con un pato.
Al despertar, ¡vaya sorpresa!,
Mis primos José y Santiago, ¡qué traviesa!
"¡Están bien locos!", les dije riendo,
"Casi me llevan al inframundo corriendo".
Y cuando llegaron sus mamás enfadadas,
Uno salió con la nalga bien colorada