Capítulo 1
El colegio es una etapa en la que un adolescente sufre más cambios físicos, mentales, etc. Te estresas fácilmente, las tareas te matan, comienzas a sentir desconfianza, entre otras millones de cosas. Pero el que peor de todos te puede hacer pasar una muy mala jugada es el amor. Sientes mariposas en el estómago, cuando te lo cruzas te pones nerviosa, tu corazón late bastante rápido y sientes que serás la primera persona que morirá de un ataque cardíaco a temprana edad, ¿La causa?, enamoramiento.
Pero eso casi nadie lo recibe (o sea, el amor no es mutuo).
Mucho menos con Mara.
Mara Beatriz Cheng Fisher, una chica de 14 años, es una chica gentil, amable, un poco malpensada y muy amorosa. Ama leer, tiene un talento especial para el dibujo y el canto. A lo largo de la vida de Mara, han pasado varias veces en las que mientras paseaba a su perro se encontraba con gente que a ella le parecían atractivos.
Acababa de terminar su entrenamiento de natación; ella nadaba para el colegio todos los días. Los entrenamientos eran duros y agotadores para ella y terminaba exhausta, especialmente hoy. Cuando salió del agua, se acercó a los escalones en los que había dejado sus cosas, así que agarró su maletín y dio media vuelta para encaminarse a los cambiadores cuando chocó con alguien y resbaló, apoyando su rodilla derecha en el áspero pero húmedo suelo, raspando su rodilla al apoyarse.
″Mara? ¿Te encuentras bien? No te vi″ las manos de aquel chico agarraron su brazo para intentar levantarla.
″Sí, gracias...″ levantó la vista y se encontró con uno de sus compañeros de natación que era de tercero de secundaria, era medio rubio, pelo ondulado que no llegaba a pasar de sus hombros, ojos marrones, piel trigueña que parecía suave y delicada al tacto, era alto, muy alto, casi como uno de los personajes chinos favoritos de Mara.
″...Hiroshi″ la belleza de Hiroshi era muy diferente a la de todos los hombres y mujeres de los que había simpeado Mara en algún momento de su vida. ‘De verdad es muy lindo’ fue su única descripción para el chico que la había ayudado a pararse.
″De verdad, perdóname Mara, ¿no te duele nada?″ la voz preocupada de Hiroshi hizo que la piel de Mara cosquilleara, como si algo le dijese que se acercara más a él.
″Sí, Hiroshi. De verdad no me duele nada, estoy bien. Gracias por preguntar″ la sonrisa cálida de Mara hizo que un sentimiento de intriga se instalara en la mente y corazón de Hiroshi, así que se decidió por mirar los brazos de la persona frente a ella y, al comprobar que no había ninguna herida, pensó‘su rodilla...’.Así que inmediatamente se agachó y encontró un corte grande que estaba sangrando, el agua del suelo comenzaba a tintarse de rojo debido al desangre que estaba teniendo. Los ojos de Hiroshi se abrieron en sorpresa y miedo, y sin pensarlo pasó una de sus manos agarrando la sangre derramada en la pierna de Mara para que esa parte del cuerpo no se siguiera manchando.
Mara estuvo viendo cómo Hiroshi se preocupó al ver su herida en su rodilla, pero ella nunca esperó que la mano del chico pasase por su pierna intentando que la sangre no siguiera derramándose. Había pasado mucho tiempo desde que algún chico le hubiera tomado de la mano, le hubiera abrazado y mucho menos hubiera pasado su mano por su pierna para detener una fina línea de sangrado. No sabía cómo tomar aquel contacto físico, ¿enamoramiento? ¿preocupación hacia ella? ¿protegerla? Su mente estaba hecha un completo desastre, esa situación se estaba tornando confusa y algo en su corazón se alegró al pensar que esto fuese una muestra de afecto, porque no cualquiera pasa su mano por tu pierna al intentar que tu sangre no manche su misma piel.
″El sangrado no se está deteniendo...voy a traer al enfermero, quédate aquí″ se levantó y la miró, se dio cuenta de que la chica frente a el era exquisitamente hermosa, la ropa de baño mojada, adherida a su cuerpo la hacía ver sexy, linda, su rostro con facciones suaves y delicadas, piel blanca como la porcelana, labios color cereza apetecibles a simple vista, ojos poblados de pestañas bien rizadas y pelo largo y negro como la tinta, medio ondulado por las puntas y los mechones que se asomaban frente a su rostro. ″yo...emh...no te vayas a ir...cámbiate con mucho cuidado″ finalizó para alejarse de ella y salir del lugar, antes de cerrar la puerta detrás de él, le dedicó una sonrisa a Mara y esta le respondió con una aún más dulce.
Hiroshi se sintió nervioso, no sabe porque, pero esa sonrisa hace que su corazón lata a mil por hora, que esa imagen no salga de su cabeza y que la risa de la chica quede grabada en su memoria.
ME DUELE LA CABEZA
mis niños hermosos, les iba a conseguir un papá, pero olviden todo eso, seré madre luchadora
pero ya q, los amo mucho, este es un wattpad original xsiaca
voy a intentar actualizar esta historia y el otro fanfic :3
es solo q denme mi tiempito, xfas. Estoy encarando, tenganme paciencia :)))
05/11/24








