La llamada nocturna
Sofia Lombardi estaba acostumbrada a noches solitarias en su apartamento en Florencia. Con una taza de café frío a su lado y el suave ronroneo de su gato, Dante, las palabras fluían en la pantalla de su laptop mientras trabajaba en un artículo sobre corrupción política. Pero esa noche, su rutina se rompió con una llamada que cambiaría su vida.
El teléfono vibró en la mesa, el número en pantalla era desconocido. Contestó con cierto desinterés, pero la voz al otro lado del teléfono la hizo sentarse de golpe. Era el profesor Giovanni Caruso, colega de su hermano Matteo en la Universidad de Verona.
—¿Sofia? Soy el profesor Caruso. Necesito hablar contigo, es sobre Matteo.
Sofia sintió un nudo en el estómago. Matteo y ella eran muy unidos, aunque sus vidas los habían llevado por caminos diferentes. Él, historiador y profesor; ella, periodista. Pero Matteo nunca desaparecía sin avisar.
—¿Qué ocurre? —preguntó, intentando mantener la calma.
Caruso explicó que Matteo llevaba días sin ir a la universidad. Nadie había podido contactarlo, y su apartamento estaba en un estado extraño, como si alguien lo hubiera registrado. La policía no había mostrado interés en investigar seriamente, considerando que Matteo era un adulto capaz de irse por su cuenta. Pero Caruso sospechaba que algo más estaba sucediendo.
—Estaba investigando algo grande, Sofia. Algo relacionado con un manuscrito antiguo. Por favor, ven a Verona.
Sofia no dudó. Reservó un tren nocturno, dejando a Dante al cuidado de una vecina, y partió hacia Verona con una mezcla de ansiedad y determinación.
La llegada de Sofia a Verona se describe con detalle, desde la estación de trenes hasta las primeras impresiones de la ciudad: las calles empedradas, las sombras alargadas de los edificios renacentistas bajo la luz tenue de las farolas, y el aire pesado de una noche otoñal.
Al llegar al apartamento de Matteo, encuentra la puerta entreabierta, lo que aumenta su preocupación. El interior está desordenado, pero de forma peculiar: libros abiertos sobre la mesa, papeles tirados en el suelo, pero ningún objeto de valor parece haber sido robado.
Sofia se concentra en las notas de Matteo. Encuentra un diario en el que menciona un proyecto relacionado con un manuscrito renacentista perdido, conocido como Codex Umbrae. El diario está incompleto, y la última página parece haber sido arrancada. Sin embargo, en una nota pegada al escritorio, Matteo dejó escrito: “La clave está en las sombras”.
Mientras revisa el apartamento, una sensación inquietante la invade, como si alguien la estuviera observando. Escucha un ruido afuera, pero al asomarse a la ventana, solo ve la calle vacía
Esa misma noche, Sofia se reúne con el profesor Caruso en una cafetería cercana. Caruso le explica que Matteo había estado obsesionado con un manuscrito que supuestamente contenía conocimientos prohibidos del Renacimiento, relacionados con una sociedad secreta llamada I Custodi delle Ombre. Sofia es escéptica, pero las palabras de Caruso despiertan su curiosidad.
—Matteo decía que este manuscrito no era solo historia. Era una amenaza, algo que debía permanecer oculto.
Caruso le entrega una copia de una carta que Matteo había recibido, escrita en un italiano arcaico, con símbolos que parecen ser un código. Sofia decide tomarla para analizarla más tarde.
De regreso en el apartamento de Matteo, Sofia comienza a sentir que alguien la sigue. Las luces de las calles parecen más tenues, y el eco de pasos detrás de ella la hace apurar el paso. Al llegar a la puerta, encuentra una rosa negra en el umbral. Es un símbolo que no entiende, pero que claramente es una advertencia.
Esa noche, mientras revisa nuevamente las notas de Matteo, descubre un mapa escondido entre las páginas de un libro. El mapa señala varios puntos en Verona, incluyendo un antiguo anfiteatro y una villa en ruinas fuera de la ciudad. Sofia decide que su próxima parada será la villa.
El capítulo concluye con Sofia mirando el mapa y sintiendo una mezcla de determinación y miedo. Su mente está llena de preguntas: ¿Qué encontró Matteo? ¿Quién lo está buscando? Y, lo más importante, ¿a qué se enfrentará si continúa con esta búsqueda?
“Sea lo que sea, no voy a dejarlo solo”, se dice a sí misma mientras guarda el mapa en su bolso. Afuera, una figura vestida de negro observa el apartamento desde las sombras, antes de desaparecer en la oscuridad de la noche.