Dedicatoria.
Para Alex,
Desde que te conocí, todo cambió. Tu presencia llenó los espacios vacíos de mi alma, tu risa se convirtió en mi melodía favorita, y tus ojos, esos que tanto me atrapan, me dieron un nuevo horizonte para mirar. Eres el caos más hermoso de mi vida, el susurro que calma y el incendio que arde. Tus besos, como secretos compartidos, son todo lo que necesito y todo lo que temo perder. A ti, que eres el reflejo de todos mis sueños, te dedico cada palabra, cada pensamiento, porque, aunque nunca lo sepas, eres y serás el dueño de todo lo que soy.
Te amo en silencio, y en este silencio entrego mi corazón, esperando que, de algún modo, puedas escuchar su latido.