Forbidden: Shadonic/Sonadow

Summary

Pareja Principal: Shadonic/Sonadow Ship Secundario: Shadilver En un futuro devastado, Sonic se ha convertido en el villano que todos temen. Frente a ese mundo en ruinas se alza Shadow, antigua pareja de Sonic, ahora convertido en el protector solitario de los restos de Mobius. Entre ambos hay un pasado marcado por el amor, la traición y una ruptura que dejó cicatrices irreparables. Shadow no está solo, ha adoptado a Silver, un niño nacido en medio del caos, cuyo crecimiento trae consigo el despertar de un poder esperanzador. Convencido de que todo puede cambiar, Shadow toma una decisión desesperada: viajar al pasado para impedir que Sonic recorra el camino que lo transformará en un monstruo. Pero, cada intervención altera eventos importabtes tanto que en medio de ese caos, ocurre lo impensable: el Shadow del futuro y el Sonic del presente se enamoran. Un amor prohibido. Sonic ve en Shadow algo que nunca tuvo: comprensión. Y Shadow, cargado de culpas y recuerdos, encuentra en ese Sonic la versión que perdió... o que nunca pudo salvar. Esta es una historia sobre el amor que desafía al tiempo, sobre la esperanza que nace en los lugares más oscuros y sobre la pregunta final que nadie quiere responder: ¿Vale la pena salvar el universo si para hacerlo debes destruirte a ti mismo? • Libro de mi autoría. • Contenido: Romance, Aventura, Acción, Drama, medio erótico. • Diseño de portada hecho por mi, créditos a sus respectivos autores. • Mundo Canon. • Creada y Terminada: 2024

Genre
Drama/Fantasy
Author
S x S
Status
Complete
Chapters
25
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1: El monstruo azul.

Año 2035


Shadow the hedgehog.


Corría agitadamente con la vista desenfocada y una gota de sangre bajando por el costado de mi rostro, huyendo de una risa detrás mío que no paraba mientras sentía que se acercaba cada vez más.


—No huyas Shadow, a donde quieras ir yo te encontraré.


No le hice caso y seguí《escapando》del monstruo de atrás, era irónico pensar que yo, la forma de vida suprema tenía miedo, pero al ser único ser capaz de enfrentarlo, no podía permitirme que lograse deshacerse de mí.


No después de todo el daño que ocasionó. Que me ocasionó.


Con destreza fui entre todos los escombros que alguna vez fueron un edificio para llegar detrás de una pared respirando tratando de recuperar fuerzas. Había silencio por fin, pero esa era una mala señal.


Salté de imprevisto cuando la pared fue destruida y de todo el polvo levantando surgió él.


Sonic the hedgehog.


El héroe, bueno, el que solía serlo.


—¿No te cansas de perseguirme? —le pregunté.


—A decir verdad, no. —soltó una risa formando una sonrisa en su cara.


Antes, sus sonrisas eran pureza, eran una señal para que todo estuviera bien, pero ahora, las usa para burlarse de mí o de cualquiera que trata frenarlo. Como si este juego lo divertiera y ver más piezas caer en el tablero fuera su extraña satisfacción.


—Vete. —le dije. —Aléjate de mi Sonic.


—¿Y por qué habría de hacerlo? Solo tú logras que no me aburra en este lugar querido Shadow.


—¡No soy tu bufón! —contesté enojado sin parar de observar como a él no le importaba en lo absoluto. —¿En qué momento te convertiste en esto?


—¿"Esto"? ¡¿"Esto" Shadow?!


Noté como rápidamente comenzó a irradiar aquella aura oscura que ahora lo caracterizaba, y ahora tendría que pelear con él si quería salir vivo. Intentar huir ya no tendría caso.


—¡Todos ustedes me convirtieron en lo que soy ahora!


Su pelaje se tornaba más oscuro y el ambiente hacía que un fuerte remolino intentará azotar el lugar donde me encontraba.


—¡Tú lo hiciste!


Era cierto, en parte lo era.


Mi error fue haber creído que nada malo pasaría después del... "accidente" que podríamos seguir, que no le afectaría de tal modo que lo hizo, pero me equivoqué y ahora estoy pagando el precio por haberlo hecho.


—¡Sabes perfectamente que traté-!


—¡¿Tratar qué?!


Eso hizo que explotase, se lanzó en contra mía y mientras trataba de esquivarlo, no podía cuidar mi defensa al mismo tiempo lo que me volvió presa fácil de cualquier golpe que daba, por fuera de todo el dolor que me causaban las peleas.


Lo que dolía más era que él era el causante.


—¿Por qué haces esto conmigo?


Pregunté, no sería el primer intento de hacer que recobrara conciencia, ni el último, pero después de ver de lo que fue capaz aquel día, no cabía duda que no podría regresar al viejo Sonic.


Ese Sonic, era historia.


Traté de contraactarlo pero era imposible, después que Sonic se haya vuelto tan fuerte y poderoso, revelando aquel lado oscuro que guardaba y que hizo potenciar sus habilidades al máximo.


Yo no era más que la sombra, su sombra. Había dejado de ser la forma de vida suprema hace años, desde que todo empezó para convertirme en su objeto de diversión, un juguete.


Y Sonic, la maldad corría por el siendo mil veces más rápida que su cordura, y lo odiaba, por hacerme daño, por hacerle daño a los demás, por deshacerse de sus amigos.


Pero...


¿Cómo puedo decir que lo odio si traté de hacerlo recapacitar por más de diez años? Porque la pizca de cariño sigue incrustada en mi, fue su culpa, porque yo era otro antes de él.


Antes


Las ondas que emitía eran tan fuertes que cada algo iban destruyendo todo a su paso y a él, no le importaba.


—¡Sonic para esto! —exclamé mientras comenzaba a cansarme. —Te lo suplico.


—¿Tú suplicando?


Por unos instantes lo hice regresar a su clasica version, con el pelaje azul y aquella pañueleta roja junto a guantes del mismo color, habia dejado sus zapatillas clasicas las cuales se oscurecieron.


Tenía la mirada como si fuera una especie de cazador mirando a su presa, y ese era yo.


—¿En serio Shadow? ¿Llegaste al punto de "suplicar"? —se formó una sonrisa y comenzó a reír. —Cada día me sorprendes más.


—Por favor Sonic.


Estoy cansado, de siempre luchar y siempre perder. Y de pensar en un buen futuro y que cada día sea el mismo.


—Tú sabes que no, que nunca es suficiente Shadow.


—¡Entonces matame ahora! ¡Hazlo!


Su mirada se sorprendió levemente.


—¡¿Por qué me dejas vivo?! ¡Si ya morí desde que te convertiste en esto!


El bajó la guardia y se acercó poco a poco, no veía intenciones de que me hiciera daño solo una mirada pérdida que me señalaba que estaba desconcertado.


—Sí muy en el fondo de ti te queda algo por mi, cumple mi deseo.


Me observaba con confusión y frunció el ceño con indiferencia junto al voltear de sus ojos. Yo esperaba su veredicto, nunca me había sentido tan ansioso ni nervioso antes más que ahora, mientras mi mirada chocaba con la suya y mis intentos de persuadirlo no funcionaban.


El soltó una carcajada llena de incredulidad y se fue corriendo a gran velocidad chocandome el hombro, eso hizo que diera un paso hacía atrás y me dejara de pie con unas profundas ganas de ir a golpearlo.


La rabia y la frustración se mezclaban en mi mientras comenzaba a moverme y luego caer al suelo golpeándolo con los puños descargando toda mi furia.


—¿¡Por qué!? ¿¡Por qué Sonic?!


No me había dado que mientras seguía con mis acciones, no solo creaba grietas en el suelo si no que me dañaba las manos y pronto los primeros indicios del líquido rojo se hicieron presentes haciéndome parar finalmente.


—Se suponía que jamás nos haríamos daño.


Tenía la mirada pérdida, me senté en el suelo rendido respirando agitado, trataba de buscar soluciones, todas me llevaban al fracaso, estaba tan concentrado en mi que no me fije a mi alrededor.


Aquel suburbio del lado este de Möbius, el cual estaba con restos de edificaciones como todos a los que Sonic iba, y peor si se le ocurría pelear conmigo. Incluso el sol no pasaba seguido por los lugares, todo era gris.


Un ruido a la izquierda me alertó, gire mi vista hacía un callejón, aquel tenía restos de concreto pero seguía oscuro por las paredes grandes que tapaban la luz.


—Sí estás aquí Sonic, no tengo ganas de pelear más.


No recibí respuesta, eso me desconcertó, me levanté con cuidado y me preparé para lo que fuera, me fui acercando con pasos cuidadosos y note como efectivamente había alguien ahí, y se movió para ocultarse cuando ya estaba lo suficientemente cerca.


—¡Sal ya! —grité. —¡O tendré que atacarte!


No habían respuestas, en ese momento ya estaba dispuesto para ir yo mismo a destruir el concreto que tapaba la visión, si no fuera porque finalmente la criatura se asomó por un costado.


Unos ojos pequeños me vieron y pronto regresó a seguir oculto. Por la estatura asumí que se trataba de un niño, posiblemente esté perdido por culpa de todo el "espectáculo" de Sonic.


—No te haré daño, pero te ordeno que salgas ahora mismo. —anuncié.


Pasaron dos segundos exactamente y el pequeño salió mientras se apoyaba en la pared, casi ni notaba por el polvo que su pelaje era blanco y los ojos claros.


—No se parece al monstruo azul. —dijo.


—¿El monstruo azul? —pregunté tratando de acercarme.


Sabía que era Sonic, pero era excusa para avanzar.


—Así le decían mis papás.


—¿Y ellos dónde están?


Él tardó en responder pero termino por hacerlo.


—Me colé por aquel edificio. —habló señalando lo que decía. —Perdí a mis papás.


—¿De dónde eres?


—De aquí.


Al estar ya enfrente suyo y ver que solo me llegaba hasta el final del abdomen pude sentir su miedo, el temblaba y por un instante me compare con él cuando Sonic hacía lo mismo, y me llevó a preguntar...


¿Sonic me veía como un pobre niño que irradia miedo? ¿En qué momento todo cambió, qué pase de ser su todo a un insecto?


El ruido que el pequeño sacó al tratar de ocultarse me hizo regresar a en mí. Y de repente vi como traía una raspadura en la frente.


—Te caíste. —afirmé.


El bajó su cabeza.


Si sus padres seguían vivos lo estarían buscando ahora, y viendo que Sonic no lo vio estando aquí podria quedarse. Después de todo, yo no podía lidiar con niños ahora.


—Tus padres seguramente vendrán por ti.


Me di media vuelta para irme.


—¡Tengo miedo!


《Yo también niño》 pensé mientras seguía caminando.


—¡No me deje solo!


Paré al escuchar y al voltear el estaba a punto de llorar, no sabía cuánto tiempo habría durado solo, no sabía absolutamente nada de él. Pero algo dentro mío tenía que... ayudarlo.


Quizás porque no pude hacerlo con los demás, y yo mismo me castigaba ahora, si hubiera ignorado el ruido y me hubiera ido la historia sería otra.


—No hagas ruido, no querrás que el "monstruo azul" te encuentre ¿Verdad?


El no respondió pero hizo una mueca con la boca negando rápidamente.


—Yo... trataré de buscar a tus padres... no deben estar muy lejos y-


No terminé porque se abalanzó sobre mí rápidamente tanto que me desconcertó lo rápido que lo hizo, me abrazaba con fuerza y su rostro estaba oculto en mi costado. Inevitablemente fruncí el ceño pero cuando traté de moverlo yo mismo me detuve.


—Vamos, camina.


El no me hizo caso, traté de no perder la paciencia pero al moverme hice que sus delgados brazos se perdieran en mi cuello abrazándome. Dejé la lucha de lado y lo cargué. Seguía cansado y ahora mismo debía buscar algún lugar para descansar.


—¿Cómo te llamas?


Le pregunté comenzando el recorrido por los escombros saltando varios de estos.


—Silver, Silver the hedgehog.


Ese nombre no significaba nada para mi antes, pero después de que pronunciase su nombre en un susurro no tenía ni idea que el niño, el pequeño erizo que rescaté, sería el nuevo salvador, mi salvador.


Caminé por un largo tiempo, y ya había oscurecido, Silver se encontraba dormido y yo había llegado hacía mi escondite, el subterráneo del metro. Ahí tenía un espacio que había destinado para mi en lo más profundo. Prendí un foco que estaba arriba del colchón que iluminaba lo suficiente.


Deposite a Silver en el colchón mientras seguía profundamente dormido, fui por latas de comida, sabía que estaría hambriento al despertar y mientras yo también descansaba sentado en el suelo observándolo de vez en cuando, noté que también traía un par de aros en las muñecas que relucian en la oscuridad y se asemejaban a los míos.


Me daba curiosidad saber el "por qué" de su uso.


❜ ⌗ . . . . . . . . . ⌗ ❜


"Shadow, Shadow, ¿Shadow

estás ahí mi amor?"



Era normal para mi soñar con Sonic, siempre era protagonista de mis pesadillas. O incluso, el recordar los viejos tiempos hacía que al despertar me exaltara lo suficiente para sentir el sudor en mi rostro. Y esta noche no fue la excepción, al abrir los ojos después de escuchar a Sonic comencé a ver a todos lados a ver rastros de él.


Pero si de unos ojos claros verme desde el colchón, el niño estaba despierto y al chocar mi mirada con la suya se asustó levemente. Yo solo me tranquilice y me levanté.


—¿Tienes hambre?


Él no respondió pero su estómago si, eso fue suficiente para extenderle la lata de comida y que en cuestión de segundos el comenzará a comer de forma violenta todo lo que había dentro, eso me sorprendió levemente pero luego se senté mientras lo veía comer.


—¿Por qué usas eso? —pregunté.


—¿Qué cosa? —respondió bajando la lata y pronto observando los aros. —Ah- Mis... Mis papás me los pusieron, me dijeron que no debía quitármelos.


Rápidamente fruncí el ceño, deduje que el niño era portador de algo, pero habría que ver que era ese "algo".


—¿Iremos a buscar a mis papás?


—Tal vez, pero ahora oscureció y es muy peligroso salir. El monstruo azul está esperando a encontrarnos.


—Yo no quiero que les haga daño.


Bajó sus orejitas y la cabeza, de alguna forma, me hacia recuerdo cuando Cream, la hija de Vainilla estaba junto conmigo, pero desde que huyeron fuera de Möbius ya no supe de ella. Pero esperaba que estuviera a salvo.


Y tuviera un mejor destino al que tuvieron todos los demás.


—Te quedarás aquí mientras busque a tus padres.


—¡Pero-! Yo... quiero ir.


—Escucha ni- Silver, créeme, no querrás salir afuera ahora, incluso para mi es arriesgado. Trataré de buscar sobrevivientes, pero hasta eso ¿Cuento con qué te quedarás aquí?


El no respondió y veía su rostro para nada convencido, sin embargo asintió, eso me dio luz verde para salir y dejar el sitio cerrado. Con pasos cuidadosos tomé otro camino y salí a la superficie otra vez.


Y tal y como lo esperaba, el sitio estaba inundado en una fuerte ventisca más la oscuridad de la noche, algunos faroles funcionaban aún que me ayudaron a seguir en el camino, si tenía razón, Sonic ya habría regresado a este lugar de la ciudad y seguro espera a que me lo cruce de nuevo.


No habían rastros de vida en todo el recorrido que hice y ahora comenzaba a pensar que posiblemente, los padres del niño ya no tenían futuro y más si se encontraron a Sonic en el camino.


—Es inútil.


Paré de caminar y me di media vuelta, de regreso me sentí incómodo, como si alguien estuviera observándome desde lejos y con eso me temía lo peor, estuve a la expectativa que Sonic saliera de algún lado.


Y así fue.


—¿Muy solo no es así Shadow? —escuché desde arriba de un edificio.


Cuando son casi la una, Sonic suele salir a saludar a la luna.

Duda si andar por la calle o buscar problemas en alguna parte.

Ya sentado en lo alto pone la mira en su próxima presa.

Pobre del desprevenido que no se esperaba su compañía.


—¿Qué es lo que quieres Sonic?


—Te estuve buscando toda la tarde, pero no apareciste, dime, ¿Qué era tan importante que te mantuvo ocupado?


—¿Es importante para ti?


El movió los hombros.


—¿Para alguien como yo?


...


Regresando al escondite por otra de las múltiples entradas que tenía, caminé por el subterráneo hasta llegar al metro, ahí escuche un estruendoso sonido que preveía del lugar de donde dejé al niño.


Eso me alarmó lo suficiente para ir corriendo a ver lo que pasaba.


"No puede ser, Sonic lo encontró" pensé en medio del camino.


Al legar al sitio y frenar en seco al ver la entrada, vi al erizo con los brazos extendidos hacia arriba y una estantería caída junto con la luz encendida.


—¡¿Qué pasó?!


—Yo-Yo no- ¡Le juro que no quería!


—¿Qué?


Extrañado fruncí el ceño. En ese momento otro estante iba a caer sobre el detrás suyo.


—¡Cuida-!


Antes de acabar el se giró y lo detuvo, ¡Lo detuvo él solo! Una ola de su aura de color aqua claro emanó de él deteniendo el objeto. Sin duda eso hizo que me sorprenda pero también me di cuenta lo mucho que le costaba sostenerlo, fue cuando intervení sujetando el estante.


El cayó de rodillas cansado y desvaneciendo la aura que irradiaba. Después de acomodarlo en su sitio, tomé al niño y lo hice sentar sobre el colchón.


—¿Qué fue eso, niño? 


—No... no lo sé. Mis papás prometieron decírmelo pero nos separamos. Ellos salieron de casa y... no volvieron.


—Y déjame adivinar pequeño valiente, ¿Saliste a buscarlos?


—¡Tenía miedo! Jamás se separaron de mí y... creí que el monstruo azul los atrapó.


《Nada alejado de la realidad》


—No sabes lo que es.


—Mami decía que era un don.


—Y lo es, nunca había visto a alguien con telequinesis.


—¿Tele- qué?


Ver su rostro confundido y tratando de pronunciar la palabra y fallando en el intento me levantó una sonrisa.


—Yo te ayudaré a manejar ese don tan especial que tienes.


Y de alguna forma la luz de la esperanza brillaba, sí lograba que Silver accediera al cien por ciento de ese potencial, Sonic ya no tendría ventaja y él podría liberar a los demás en caso que a mi me pasara algo.


Pero debía seguir vivo para enseñarle todo lo que se, para ver un mejor futuro.


—¿Cuántos años tienes?


—Tengo diez.


Era bastante joven, un arma de doble filo, entrenarlo desde ahora sería factible, pero esperarlo sería el factor decisivo.


—Tenemos trabajo por hacer entonces.


—¿Y me ayudara a buscar a mis papás también?


El sonrió emocionado, yo escondí el hecho que encontrar a sus padres sería improbable, pero algo me hacía no querer arruinarle aquella ilusión. Al menos no hasta que el mismo lo entienda.


—Sí, lo haremos.


El se acercó y me abrazó, yo me quedé inmóvil y luego me observó con los ojos brillantes.


—¿Cómo se llama?


—Shadow the hedgehog.


—Señor Shadow the hedgehog.


El término que el usaba me hizo hacer una mueca pero no podría cambiarlo, no puedo discutir con un niño. Además, era la primera vez que me sentía tan importante en tanto tiempo, después de sentirme como un bicho al cual Sonic disfrutaba pisar, esto era reconfortante de cierto modo.


—Tendremos reglas niño, debes obedecerme en todo momento, esto no es un campo de juegos por lo que debes tomártelo en serio en todo momento.


Él me escuchaba atentamente y asentía.


—Deberás esforzarte mucho si quieres vencer al monstruo azul.


—¿Yo? Pero-


—No hay "peros".


El se quedó callado.


—Te dije que lo harás. 


—¿Confía qué podré?


Yo no respondí pero al ver su rostro preocupado y a la expectativa de lo que diría, no pude seguir en silencio.


—Confío que podrás.


Silver tiene el poder necesario para combatir a Sonic, este niño apareció en mi camino justo cuando pensaba que ya nada podría hacer y era mi deber protegerlo hasta que pueda retar a Sonic o hasta encontrar más soluciones.


—Tengo miedo de encontrarme al monstruo azul, señor Shadow ¿Y sí me hace algo?


—Tendrá que pasar por mi primero.


Me levanté para estirarme y luego verificar afuera del sitio que no hubiera nadie.


—Es muy tarde y ya tenemos trabajo para mañana, hora de dormir niño.


Él me siguió con la mirada hasta que me senté de nuevo en el colchón para luego recostarme a punto de apagar la luz.


—Me da miedo la oscuridad, no la apague por favor.


Entonces lo vi de reojo antes de voltear la mirada y cerrar los ojos. No hubieron movimientos del otro costado y supuse que seguía sentado en la orilla.


—Te dije que es hora de dormir.


Pronuncié y no recibí respuesta. Pasaron unos segundos hasta que sentí como se acercó hacía mi y se detuvo.


—Señor Shadow.


—¿Mhm? ¿Qué pasa?


—¿Puedo dormir con usted?


Abrí los ojos con molestia.


—En las noches... Mamá suele acompañarme para que no tenga pesadillas, ni frío. 


Relajé mi mirada y luego bajé la vista pensando.


—No voy a estorbar lo prometo.


—Bien, por está noche, pero desde ahora te aviso que si quieres permanecer aquí debes aprender a estar solo.


Él se acomodó de modo que su espalda chocaba en mi pecho y acurrucadose en ese espacio del colchón. Iba a apagar la luz pero de repente comencé a sentir sollozos de su parte. Eso mi hizo voltear la vista hacía el y ver como su cuerpo temblaba debido al lloriqueo.


Traté de tomarlo del hombro pero quite la mano, el niño perdió a sus padres, y yo perdí a Sonic. Éramos iguales ahora, era inaudito que tuviera que comprarme con un niño de diez años pero ahora mismo él es lo única esperanza que tengo para el futuro.


Lo entendía tanto... que dolía estar en la misma posición. Lo cubrí con una cobija y me recosté a su lado sentado observándolo, el seguía limpiándose las pocas lágrimas que salían. El daño que Sonic le hacía a todos, que por su culpa, este pequeño estaba por perder la inocencia.


—No te contengas niño. Llora toda la noche si es necesario, porque será la última vez que lo harás.


Y con eso apagué la luz.