No me apartes de tu lado

Summary

Basado justo después del capítulo 338 del manga. Aizawa siempre ha sabido que Hizashi se preocupa mucho por él, aunque no lo comente. Desde que fue hospitalizado luego de perder la pierna y el ojo izquierdo, Hizashi ha estado al pendiente de todo el proceso de recuperación. Intentando aligerar la carga que eso representaba, Aizawa decide apartar al rubio sin darse cuenta de que eso solamente revelaría los sentimientos que ambos tienen por el otro.

Genre
Drama/Romance
Author
Himura
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

No me apartes de tu lado

El cansancio estaba terminando con la poca cordura que le quedaba. Sabía que después de haber pasado tanto tiempo en recuperación en el hospital debería seguir descansando, pero simplemente no podía hacerlo. No cuando el mundo estaba a punto de irse al demonio. No cuando sus alumnos estaban preparándose para pelear contra el villano más poderoso que alguna vez había pisado la tierra. No cuando todo el peso de la responsabilidad del resultado de dicha guerra seguía recayendo sobre los hombros de un adolescente de tan solo diecisiete años. No podía simplemente quedarse con los brazos cruzados. Últimamente, se sentía como un estorbo, sobre todo ahora que el poder de su quirk se había reducido considerablemente al perder un ojo. Que aún no se acostumbrara a la prótesis de su pierna también resultaba frustrante, sobre todo por el dolor lacerante de un miembro que ya no poseía.

Un dolor que cada vez resultaba más insoportable e imposible de disimular. Después de estar hablando de los últimos detalles sobre cuál iba a ser su participación durante la batalla para conseguir derrotar tanto a Shigaraki como All For One de una vez por todas, le había tenido que pedir a Hizashi que saliera de su habitación por algo de agua para poder dar rienda suelta al dolor que estremecía todo su cuerpo. Había intentado ir al baño por cuenta propia, y aunque había conseguido entrar, se había caído al no poder mover por más tiempo la prótesis.

— ¿Shota?

La voz de Hizashi se escuchó preocupada al no encontrarle en la cama, algo que le provocaba una sensación de bienestar y fastidio por partes iguales. Últimamente, solo conseguía que Hizashi se mantuviera preocupado por él. Aizawa suspiró con ligereza, sabiendo que, aunque quisiera ignorar el llamado del rubio, en realidad no podía hacerlo. No tenía el derecho de preocuparlo más, sobre todo cuando todo ese tiempo que ha estado en el hospital ha sido su constante compañía. Cada vez que abría su único ojo, Hizashi estaba sentado a su lado, recargado sobre su cama, dormitando. Sabía que el rubio estaba agotado también, quizás de una manera diferente, que decidiera, aun así seguir a su lado, le gustaba y agradecía enormemente, aunque como siempre le costaba mucho trabajo poder expresarlo correctamente.

— Baño.

Terminó por responder sin hacer ningún tipo de intento por ponerse de pie. No valía la pena. Solo conseguiría que el dolor fuera en aumento y eso solo provocaría que su mal humor también se incrementara. Cerró los ojos justo en el momento en el que Hizashi entró al baño, preparándose mentalmente para la montaña de preguntas que de seguro iba a hacer en cuanto le viera. Si no tenía los ojos abiertos, no podía remorderle la consciencia, ver su rostro una vez más asustado, ¿verdad?

— ¡Shota! — Exclamó el rubio visiblemente preocupado al ver al pelinegro sentado en el suelo, con las piernas tirantes y recargado contra las baldosas de la pared. Su rostro realmente preocupado. — ¿Te caíste? ¿Aún te duele la pierna?

El pelinegro abrió los ojos lentamente después de la última pregunta, ¿desde cuándo Hizashi se había dado cuenta de sus dolores? Hasta el momento había pensado que había sido capaz de ocultarlo. — ¿Cómo lo sabes?

El rubio simplemente suspiró con ligereza mientras colocaba el brazo de Shota rodeando sus hombros para así poder ayudarle a ponerse de pie. Después se aseguró de servir de apoyo para que el pelinegro no cargara su peso completo sobre la prótesis. — Te conozco bastante bien, Shota.

Aizawa desvío la mirada mientras caminaba cojeando con la ayuda de Hizashi hasta la silla más cercana, no deseaba regresar aún a la cama a pesar del dolor que lo recorría desde el muñón en el que se había transformado su pierna izquierda hasta recorrer todo su cuerpo. — Deberías irte. Ya has pasado mucho tiempo en esta deprimente habitación de hospital y ni siquiera estás herido.

— Shota…

— Hablo en serio Hizashi. — Observó al rubio con el ceño fruncido. — Deberías largarte y dejarme atrás. Concéntrate solamente en la parte que te tocó hacer en la guerra y déjame aquí.

La voz de Aizawa había sonado demasiado cortante e hiriente incluso para el mismo, pero sabía que era necesario. No podía obligar a Hizashi quedarse a su lado cuando iba a estar directamente en la primera línea de batalla y ni siquiera sabía si iba a sobrevivir. Ya habían presenciado suficientes muertes como para añadir una más a la lista del rubio.

— Sabes bien que no puedo hacer eso, Shota. No lo haré, ni lo pienses. — El rubio poso su mano sobre el hombro ajeno.

— Deja de ser tan … Simplemente, me haces sentir como una enorme carga. — Respondió el pelinegro, no sin poder sentir un poco de culpa a causa de sus propias palabras, sin embargo, aun así, apartó la mano del rubio de su hombro con cierta brusquedad.

Para sorpresa de Aizawa, Hizashi no se apartó, sino todo lo contrario, se arrodilló en frente del pelinegro y tomó con delicadeza sus manos. — Cuando murió Shirakumo no estuve ahí a tu lado, pero fue un evento que me destrozó. Si pude soportarlo fue porque te tenía a mi lado. — Susurró soltando las manos ajenas para poder enmarcar el rostro del pelinegro sorprendido, sintiendo su corazón latir acelerado y con dolor. — Y tiempo después también estuve a punto de perderte, ¿tienes idea de lo que sentí cuando te vi conectado a tantas máquinas mientras luchabas por tu vida? Quería morir a tu lado si no lo ibas a conseguir…

— Hizashi… — Aizawa abrió por completo su ojo por primera vez sin saber qué decir. Su plan de alejar al rubio olvidado por completo.

— Tú también me conoces, Shota… deberías saber lo que quiero decir… — Sonrió con ligereza mientras apoyaba su frente sobre la del pelinegro. — Y sé que también te sientes de una forma similar, solo que eres demasiado necio y negativo para aceptarlo… — De manera tentativa deposito sus labios sobre los ajenos en un apenas perceptible roce. A pesar de lo que acababa de decir, sentía temor ante un posible rechazo, pero para su satisfacción el pelinegro no le apartó, sino que correspondió con un ligero estremecimiento. Un pequeño suspiro salió de la boca del pelinegro al sentir un ligero cosquilleo en sus labios cuando el rubio se apartó de su rostro. Después, Hizashi estando aún arrodillado, apoyó su frente sobre el regazo de su compañero. — Por lo que más quieras no me apartes de tu lado, Shota. Menos a estas alturas.

Aizawa comenzó a acariciar el cabello rubio de manera inconsciente y después simplemente le observó con calma al sentir los brazos del rubio rodear su cintura desde aquella posición tan íntima. Después sintió como sus rodillas se humedecían, aunque no mencionó nada al respecto. — Si salimos con vida de esta guerra… — Comenzó diciendo por primera vez dudando de sus propias palabras. — Hablemos de esto, ¿sí? Debemos concentrarnos en lo que haremos.

Una pequeña sonrisa se dibujó en el rostro del rubio, apretando un poco más el abrazo al que mantenía al pelinegro. — Yes, darling. — Susurró con calma. Aquella, aunque pequeña, era la ligera esperanza que Yamada necesitaba para seguir adelante y asegurarse de que Aizawa también iba a hacer todo lo posible para sobrevivir. El mañana aún era demasiado incierto, pero por primera vez Hizashi estaba dispuesto a enfrentarlo con todas sus fuerzas.