Conexión inexplicable

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Summary

Una extraña conexión se formula entre nosotros, pero sentir tal poder me dan ganas de seguir con más de esto

Status
Complete
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

Las peores decisiones se tomaron esa tarde, los villanos habían estado atacando, habían considerables pérdida en cada asalto. Todos los héroes se habían unido como hace tantos años.

Esta vez estaban más organizados y las posibilidades de que Shigaraki sobreviviera y él estaba armando todo esto de nuevo eran inminentes. Los rastros de los viejos hábitos los había reconocido Izuku.

Su agencia era la encabezada en liderar a todos los héroes. Izuku y Kirishima llevaban los ataques principales; la agencia de Bakugo, Shoto, Denki y Mirio eran los apoyos frontales.

La Unión siempre hará la fuerza.

Izuku ya se había adaptado perfectamente a los movimientos de Kirishima; era tan perfecta la sincronía que, al solo mirarse, podían seguir el siguiente ataque.

El peli verde lo miró, le hizo una pequeña seña de alto. Kirishima se aseguró que el lugar estuviera despejado, asintió y continuaron. Los látigos de Izuku se activaron y la armadura del pelirrojo hizo lo mismo.

De un solo golpe abrieron la puerta y sus sospechas eran ciertas. — Shigaraki… — dijo en un tono feroz Izuku.

— Nos vemos de nuevo “elegido”. —Lo último se lo soltó en su tono peculiar de burla.

Kirishima se adentró y le dio un golpe directo en la cara, pero uno de los poderes que obtuvo de su mentor hizo que se sintiera como una suave brisa. Izuku enredó sus látigos en el pelirrojo y lo atrajo de nuevo a su posición.

— Ten cuidado, aún no sabemos si sigue teniendo el mismo poder, puede desmoronarte en cuestión de segundos. — El ruido de las explosiones retumbaron en las paredes que los rodeaban. — ¡Estás rodeado!

Shigaraki soltó una carcajada fuerte. — No, héroe, mi salida está comprada. —Una figura extraña salía de la pared.

Era un Kosei parecido al de Mirio; de ese sujeto venía otro más… — Estás en una emboscada, sabía que si dejaba rastros que era yo, vendrías a mí sin dudarlo… — Izuku frunció su ceño y resopló.

— ¡Kiri! — gritó y ambos atacaron al mismo tiempo, pero uno de los villanos que se acaba de sumar activó su poder.

Esos dos sujetos eran desconocidos; ninguno de los dos pudieron reconocerlo. Uno de ellos los detuvo en el aire, dejándolos inmóviles, y en el otro salía una especie de bruma de sus palmas.

El humo se colaba por sus fosas nasales, una sensación se instalaba en su cuerpo, la respiración se hacía más pesada, el villano desactivo su quirk y cayeron al piso.

— Deja de entrometerte en mis asuntos, sigue jugando al ser el héroe número uno mientras yo destabilizo el país por cobardes como tú… — Shigaraki sostenía la cabeza de Izuku y el brillo en los ojos color Esmeralda cambiaron a uno rojizo.

— Shigaraki-San, no lo vea a los ojos… —No pudo desviar la mirada, lo hipnótico que era su reflejó en esos enormes orbes. El villano corrió y cubrió su mirada, pero ya era demasiado tarde.

Jaló a Shigaraki estaba inerte, lo jalaron para sacarlo del lugar; dejó a los dos héroes tirados en el piso, sus cuerpos se retorcían en el suelo, su temperatura se disparó hasta los cielos.

Su suplicio empezó a ser cada vez más fuerte, entre más inhalaban ese humo, pero no podían hacer nada para salir de ahí, todo se colaba hasta sus pulmones.

¿Qué era ese quirk? ¿Quiénes eran esos nuevos sujetos? ¿Qué podía hacer ahora Shigaraki con tan poderosos aliados? Son preguntas que en algún momento se harían los héroes.

Ahora agonizaban en dolor, su masa muscular aumentaba, su erección en sus pantalones los asfixiaban, lo único que podían hacer era verse directamente a los ojos.

La tonalidad en ellos cambió. Izuku reinaba un rojo tan vivido como la sangre, y en Kirishima un hermoso color ámbar tan brilloso con el mismo oro.

Suss fuerzas se iban desvaneciendo mientras aumentaba el dolor y la bruma era casi nula. A lo lejos, ambos pudieron escuchar cómo Shoto derribaba los cristales de la bodega donde se encontraban, las cerraduras de las puertas tenían bombas y el tiempo se agotaba.

No sabían con quién se enfrentaban y no tenían respuesta de sus amigos. Era el momento de actuar y tanto Bakugo como Todoroki estallaron las ventanas para acceder al lugar.

Entraron rápido, Kaminari entró junto a ellos y se separaron para encontrarlos.

— ¡Por aquí! —gritó Denki al asegurarse que no había villanos y sus amigos estaban en el piso noqueados. Sostuvo la cabeza de Kirishima mientras Bakugo y Shoto llegaban a revisar a Izuku.

Katsuki tocó su muñeca de Izuku para asegurarse de que tuviera pulso, se extrañó tanto, pues iba tan rápido, se acercó a su pecho y su ritmo cardíaco era mucho mayor al normal.

Se alertó y vio a Shoto. Cuando intentó cargarlo, no pudo, era tan pesado o parecía que su cuerpo se había adherido al suelo. Izuku despertó y miró a ambos para después desmayarse.

Los dos se quedaron hipnotizados y una corriente eléctrica recorrió sus cuerpos. Shoto quiso evitar que Denki sufriera lo mismo y en un movimiento tan lento lo quitó, pero ya era demasiado tarde, no le quitaba la vista a Kirishima antes de que perdiera el conocimiento.

— Debemos sacarlos de aquí… — Todoroki fue el menos afectado, al contrario de los dos rubios, ellos seguían sin moverse y sus cuerpos empezaba a reaccionar a esa mirada. — ¡Maldición, Bakugo, Denki levántense! —gritó con todas sus fuerzas.

Y los dos se giraron, cargaron a Izuku y Kirishima como si no pensaran nada y se los llevaron a una ambulancia para trasladarlos al hospital de inmediato.

Continuará...