Capítulo 01
Hace más de cincuenta años, un reino pobre y humilde había empezado a expandirse por las tierras, su nombre era poco conocido, quien fundó la primera piedra de ese lugar era conocido como Choi. Un noble guerrero que lucho por la libertad de las personas. Tuvo dos descendencias, cuando el reino estaba estable, era conocido y respetado por muchos otros, que lo admiraban. El Rey Choi Youngjae quien era nieto del noble Choi, comenzó a tomar el Reino en sus manos cuando cumplió la mayoría de edad, comenzó hacer tratos con otros reinos, entre ellos, el Reino Kwon, el Reino Lee –uno de los más grandes–, el Reino Wen, y el Reino Jeon. Tuvo dos hijos, Choi DongCheol, el hijo mayor y Choi Seungcheol, el hijo menor. Era bien sabido que los primogénitos tenían la capacidad para heredar la posición del Rey, y casarse con un heredero de otro Reino y parte de la nobleza. Para Choi DongCheol esa regla no fue la excepción, tomó la posición de Rey al momento de concebirse en matrimonio con una mujer de la nobleza, convirtiéndose en el famoso Rey del Reino Choi. Seungcheol, por su parte, se quedó atrás y su padre intento arreglar un matrimonio con un viejo amigo. Leia del Reino Jeon.
—¡Es molesto! –exclamó un Seungcheol de dieciséis años a su madre, quien tejía una bufanda color púrpura. Seungcheol se paseaba inquieto por la habitación donde a su madre le gustaba estar.– ¡¿Por qué DongCheol tiene que convertirse en Rey?! ¡Mi padre sabe que soy tan capaz como él! Nunca me quedo atrás, y superó cada obstáculo que él supera. ¡Es injusto!
—Cheol, deberías calmarte. –dijo con un tono dulce, su madre, quien no apartaba la vista de la bufanda que tejía.– Tu padre sabe lo que hace y lo que es mejor para cada uno de ustedes.
—Aun así... –fue directo a uno de los sillones que había en la habitación.– Mi padre ama más a DongCheol que a mí.
—No digas eso, Cheol, tu padre ama a los dos por igual, son sus hijos por supuesto.
—Si tan solo DongCheol... –apretó los dientes fuertemente.
Uno de los guardias leales del Rey y la Reina Choi, se hizo presente en la habitación donde Seungcheol se encontraba con su madre. Dio una reverencia, y teniendo una carta en mano se acercó a su Reina entregándole dicha carta.
—Majestad. –la Reina tomó la carta en manos, y dio la orden que el guardia saliera de la habitación. Abrió la carta en frente de Seungcheol que sintió curiosidad por lo que le había llegado que se acercó unos pasos a la Reina.
—Viendo que estás algo curioso sobre esta carta, te gustará saber que tienes una cita con la princesa Jeon Leia. –la Reina bajo la carta, y Seungcheol se quedó atónito.– Conocerás a la joven, tendrán un par de encuentros, y después se casarán, vivirán en el reino Jeon y tú, mi querido hijo, serás el Rey de ese Reino. Tal y como siempre has querido.
Seungcheol no pudo describir la sensación que tenía, no sabía si era alegría, tristeza, enojo, felicidad. Estaba... indispuesto a hacerlo. Su hermano manejaba su Reino como hijo primogénito, pero él, siendo un segundo hijo, su puesto era menor, y que mejor que ser vendido por tus propios padres a un Reino, donde solo serviría para mantener el nombre que no le pertenece. Bajó la cabeza, observando el suelo, estaba frustrado, y soportando las ganas de gritar y exclamar que no lo haría, dijo:
—Esta bien... madre.
Seungcheol salió de la habitación donde se encontraba junto con su madre, quería desaparecer por un momento, fue por eso que se escabulló hacia el establo, tomó uno de los caballos, y fue hasta las afueras del Reino Choi, en el bosque donde siempre se encontraba con su mejor amigo, pero hoy era la excepción, estaba solo con el caballo. Dándole pequeños trozos de zanahorias.
—White, eres el único que entiende mi tristeza. –acaricio el pelaje blanco del caballo.– Apenas ayer conocí a la persona más hermosa del mundo, y ahora mi madre planea casarme con alguien más. ¿Es así como se manejan las cosas del Reino? –dejó un beso a su caballo.
—No creí que estuvieras aquí. –Seungcheol volteó con la persona que le hablaba. Era su mejor amigo, Minhyuk, quien había llegado caminando.– ¿De qué hablabas con White? ¿Problemas de amor? –se burló Minhyuk.
—Cállate idiota. –Minhyuk se sentó en un tronco que estaba ahí.
—Ayer conocí al amor de mi vida. –murmuró Minhyuk, Seungcheol se sorprendió ante sus palabras.– Jeon Leia. Mis padres y sus padres estaban cenando juntos, así que me tocó cenar con ella, era realmente bonita, cabello rosa, ojos cafés, es como si fuera alguien no existente, un sueño, quizá.
—¿Dijiste Jeon? –comentó Seungcheol.
—Así es, ¿la conoces? –Seungcheol negó con una sonrisa.– Bueno, como sea, ella es un ángel caído del cielo. –soltó un suspiro decepcionado.– Lo malo, es que parece que ya tiene prometido, y aún mis padres no saben con quién voy a casarme, parece ser que escogerán a un noble de mi Reino, ¿que hay de ti? Ya estamos por cumplir dieciséis años.
—Hay alguien, pero aún no la conozco. –se encogió hombros.– Aunque, quizá sea mi prometida, no puedo aceptarla. –Minhyuk se sorprendió.– Me enamoré de alguien más.
—¿Enserio? ¿De quién? –miró Minhyuk a Seungcheol quien había desviado la mirada.
—Es un chico. –Minhyuk se sorprendió por aquello.– Lee Jihoon.
—¿Lee Jihoon? –pensó Minhyuk.– ¿Quien es?
—Mi padre y yo fuimos a un orfanato del reino, y ahí estaba, puedo decir que es un chico muy lindo, cabello rubio, y piel pálida como la nieve, es demasiado ¿hermoso? –Minhyuk se rió, sabía que a Seungcheol le costaba admitir sus sentimientos.
—Creo que estamos a mano, yo estoy enamorado de una chica con prometido, y tú de un niño huérfano. –elevo su vista al cielo, viendo que casi era hora de comer.– Es hora de irnos, casi esta la comida en el castillo. ¿Nos vemos mañana?
—Lo dudo mucho, iré a cenar con la persona que será mi prometida.
—Entonces nos vemos, te deseo suerte y que terminen enamorados. Adiós. –se levantó, caminando por donde había llegado.
Ahora Seungcheol estaba liando con un problema más grande, su prometida era la persona que Minhyuk se había enamorado.
Seungcheol subió a su caballo de camino a su Reino, lo dejo en el establo, entro al castillo yendo al comedor principal, su padre estaba ahí junto con su madre y su hermano mayor estaba arreglando las cosas de su matrimonio. Seungcheol se sentó y los sirvientes le trajeron de comer a los tres.