Cap. 1
Start La calma viene después de la tormenta...
Pero comenzar de nuevo despuĂ©s de haber sufrido y perder al amor de tu vida cuesta demasiado. DespuĂ©s de creer que podrĂas vivir una vida digna con la persona que robĂł tu corazĂłn cuesta, despuĂ©s de un largo camino tratando de levantarte de nuevo y mĂĄs cuando se hace en un lugar nuevo donde no conoces a nadie, dĂłnde estĂĄs a kilĂłmetros de tu ciudad natal y prĂĄcticamente sĂłlo.
Aunque Chanyeol no estaba sĂłlo...
-¥Papi! ¥Papi! - lo llamaba con euforia la voz dulce de una niña - ¥Despierta! ¥Es hora de ir a trabajar!
Chanyeol abrió los ojos lentamente, ya era costumbre que cada mañana su pequeña hija lo despertara con dicha euforia y entusiasmo. La pequeña niña de ojos color avellana, cabello oscuro y largo, de piel blanca y lechosa era la perfecta imagen de su padre. Baekhyun.
Cada dĂa al abrir los ojos era ver la imagen de Baekhyun en el rostro de esa niña que por fortuna, era muy parecida a su padre y que a pesar de recordarle la amargura quĂ© viviĂł casi cuatro años atrĂĄs, cuando perdiĂł a Baekhyun, Chanyeol se sentĂa dichosos de tener a su lado esa niña que endulzaba cada uno de sus dĂas. Sus ojos viajaban al pecho de la niña y ahĂ se encontraba un recuerdo mĂĄs de Baekhyun. La cadena que Ă©l mismo le regalĂł en su cumpleaños veinticuatro antes de morir y que la pequeña portaba con gusto.
Y SĂ, cuatro años se aproximaban ya desde aquel fatĂdico dĂa.
La familia Byun estaba decidida a dar en adopciĂłn a la pequeña niña en cuanto se recuperarĂĄ, al ser prematura habiendo nacido dos meses antes de lo previsto necesitĂł cuidados especiales. Los Byun querĂan evitar recordar lo mĂĄs que se pudiera la tragedia con su hijo. SabĂan perfectamente que esa bebĂ© era la menos culpable y que solo era una inocente que necesitaba el cariño de su padre, pero Ă©l habĂa muerto y ellos en ese momento no tenĂan nada de lo que la pequeña niña necesitaba. No eran desalmados pero conservar a la hija que su hijo âmuertoâ habĂa procreado con un mafioso, no era una opciĂłn para ellos. Aunque mĂĄs tarde se darĂan cuenta de lo dulce que serĂa la pequeña y les robarĂa el corazĂłn.
Chanyeol en cumplimiento de su promesa hacia Baekhyun y por el amor que sintiĂł cuando tuvo a la pequeña por primera vez entre sus brazos intervino. âYo la cuidareâ fue lo que dijo a los Byun quienes pensaron que se estaba volviendo loco al querer hacerse cargo de una niña que no llevaba su sangre. Pero fue tanta su insistencia que los Byun no tuvieron mĂĄs opciĂłn que hacer el papeleo necesario para que la niña fuera registrada legalmente como una Park.
Fue difĂcil y complicado ser padre soltero para Chanyeol, sus padres sĂ lo creyeron loco al enterarse, mĂĄs su hermana fue quien mĂĄs apoyo le brindĂł. Yoora, que se encontraba viviendo en ese momento en el extranjero le dio la opciĂłn de ir a vivir con ella y colaborar en los primeros meses de vida de la pequeña. Ella tampoco tenĂa experiencia con bebĂ©s pero por su hermano aprenderĂa junto con Ă©l.
AsĂ que sin mĂĄs, Chanyeol dejĂł atrĂĄs todo lo que viviĂł en SeĂșl en cuanto recibiĂł a la niña y tomĂł un vuelo con rumbo a Nueva York, Estados Unidos. Que era donde actualmente vive en un pequeño departamento con su hija, un piso abajo del de su hermana.
- ÂĄMi pequeño despertador chillĂłn ha llegado! - dijo a la niña, tomĂĄndola entre sus brazos para hacerle un poco de cosquillas matutinas y repartir besos en sus mejillas regordetas- ÂĄLa venganza de papĂĄ por despertarlo, estĂĄ aquĂ!
- ¥Ya! ¥Basta¥ ¥Papi! - se quejaba la niña entre risas y retorciendo su cuerpecito en los brazos de su papi - ¥Ya no mås!
Ambos eran felices y cada dĂa de su vida lo disfrutaban. La pequeña estaba al tanto de la pĂ©rdida de su papĂĄ Baekhyun, aunque Chanyeol omitiĂł el cĂłmo fue que muriĂł y lo sucedido antes de ese dĂa. SerĂa algo traumĂĄtico para la pequeña saber todo lo que su papĂĄ tuvo que sufrir para que ella pudiera nacer. AdemĂĄs la niña sabĂa que Chanyeol no era su papĂĄ de sangre, sino de corazĂłn que era mucho mĂĄs valioso que la misma sangre.
- Estå bien - se rindió Chanyeol, sonriendo por la derrota de su hija - ¿Mi pequeña MinHyun tiene hambre?
- Ya no soy pequeña - respondió la niña, frunciendo el ceño y arrugando su nariz - He crecido y ahora soy grande - se soltó del abrazo de su padre y se puso de rodillas sobre la cama cruzåndose de brazos - Ahora soy toda una mujer.
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Chanyeol sonriĂł ampliamente porque esas palabras que su hija le daba seguramente eran las palabras de su hermana. Aunque pensĂĄndolo bien, su hija sĂ habĂa crecido demasiado. AĂșn recuerda las noches que pasĂł en vela por el llanto de la niña , el circo, maroma y teatro que tuvo que hacer para lograr poner su pañal correctamente, sus primeros pasos y la felicidad que sintiĂł al escucharla llamarlo papĂĄ.
Superar la muerte de Baekhyun tampoco fue fåcil, bueno, a decir verdad aun no lo superaba. Sin embargo, el estar lejos del lugar dónde sucedió todo fue de mucha ayuda. Los padres de Baekhyun llamaban de vez en cuando a la pequeña para saber como se encontraba, al igual que dos veces por años iban a visitarla. Cuando el tormento de haber perdido a su hijo disminuyó fue que cedieron un poco ante esa pequeña que de todas formas llevaba su sangre.
Era una niña muy alegre y carismĂĄtica, Siempre viendo el lado bueno a todas las situaciones y pese a su corta edad, todos los que la conocĂan pensaban que era una niña muy madura para su edad. AdemĂĄs, quien tenĂa el gusto de conocerla se daba cuenta que la sola presencia de MinHyun alegraba sus dĂas.
- ¥Oh! ¥Si! - soltó unas risitas, atrajo a su pequeña una vez mås en un abrazo qué la niña no rechazó- Eres mi pequeña mujercita.
El nombre de MinHyun, Chanyeol lo eligiĂł. SegĂșn Ă©l era perfecto para la niña a pesar de ser un nombre mĂĄs sonado para hombre que mujer no le importo, mĂĄs por el significado. Min por Minseok quien fue el que mĂĄs empatĂa mostrĂł hacia Baekhyun, quien se identificĂł con Ă©l y brindĂł un apoyo como si de un hermano mayor se tratara. Hyun por Baekhyun. QuerĂa que su hija ademĂĄs del parecido con su padre, llevara algo de su nombre.
Como todos los dĂas se prepararon, Chanyeol para un dĂa de ajetreado trabajo y MinHyun para un dĂa mĂĄs en la guarderĂa. Era costumbre que Yoora estuviera preparando el desayuno para los tres y cuando Chanyeol y su hija estuvieran listos el desayuno ya estaba servido en la mesa.
- ÂĄBuen dĂa! - saludĂł una sonriente Yoora, colocando los platos sobre la mesa - He preparado el desayuno favorito de mi sobrina favorita.
- Buen dĂa- devolviĂł el saludo Chanyeol. ColocĂł a su hija en su asiento y luego Ă©l en su lugar - QuĂ© yo sepa es la Ășnica sobrina que tienes.
- Aish, Chanyeol - gruñó la chica - Cierra el pico que aĂșn asĂ, es mi sobrina favorita y siempre lo serĂĄ.
- Te quiero, tĂa Yoora - le dijo con voz dulce la pequeña al tiempo que aplaudiĂł al escuchar las palabras de la mujer - TambiĂ©n eres mi tĂa favorita.
El gran desayuno fue servido, huevos revueltos, un poco de tocino, fruta, jugo y cereal con forma de flores para MinHyun. ComĂan entre una plĂĄtica amena, contando lo que habĂa sucedido en su dĂa anterior y MinHyun era la mĂĄs entusiasta todas las mañanas relatando lo que sucedĂa en su guarderĂa, la pequeña hablaba muy bien el inglĂ©s pero Chanyeol y Yoora se encargaron de enseñarle a la perfecciĂłn el coreano, asĂ que las conversaciones entre ellos siempre eran en ese idioma y el inglĂ©s solo cuando era necesario, de pronto el telĂ©fono de Chanyeol sonĂł anunciando una llamada entrante.
El nombre de Oh Sehun estaba en la pantalla, se quedĂł mirando la pantalla de su telĂ©fono dudando si responder o no. Ya sabĂa en realidad cual era el motivo de la llamada de su amigo y ex compañero de trabajo porque Sehun no perdĂa la oportunidad de convencerlo de volver pero Chanyeol no estaba seguro si era una buena idea regresar a Corea donde su corazĂłn se habĂa hecho trizas.
- Responde - EscuchĂł decir a Yoora, entonces la mirĂł pensativo e indeciso - Es tu amigo.
Y sólo por eso Chanyeol respondió a la llamada, no olvidaba todo lo que Sehun hizo por él cuando Baekhyun se fue. Sehun es quien mås lo ånimo y no es que los demås no lo hicieran pero Sehun como lo dijo Yoora, era su amigo y se portó como tal.
- Hola, Sehun.
- ÂĄHey! Bastardo, pensĂ© que no responderĂas - se escuchaba de buen humor - Acaso ÂżEs por mi insistencia?
- No, estaba ocupado, sĂłlo eso - respondiĂł en tono neutral - Alistaba a MinHyun para ir a la guarderĂa.
- Saluda a mi sobrina.
- De tu parte.
- Pero bueno - volvió al motivo de su llamada - Ya sabrås en realidad por qué te llamó aparte de saber como estån ¿No es as�
El silencio se formĂł en la lĂnea, Chanyeol no tenĂa una respuesta positiva para Sehun como los Ășltimos seis meses que su amigo se dedicĂł a persuadirlo. No se sentĂa capaz de volver, de mirarlos a la cara aunque durante esos casi cuatro años recibiĂł un par de veces la visita de sus amigos.
- Y tĂș sabrĂĄs cual es mi respuesta - dijo despuĂ©s de unos segundos de silencio - No estoy listo para volver.
- Que mal - chasqueo la lengua - Todos por acå te extrañamos.
- Y yo a ustedes.
- No creo que lo suficiente, ya hubieras regresado - y aquĂ estaba el lado manipulador de Sehun, ese que Chanyeol descubriĂł durante los Ășltimos seis meses - Pero bueno, continua pensĂĄndolo. Tal vez tu puesto como lĂder no estĂĄ disponible pero sabes que el comandante estĂĄ dispuesto a darte un lugar en algĂșn escuadrĂłn.
Una oferta realmente tentadora para Chanyeol porque Ă©l amaba S.W.A.T y realmente fue doloroso abandonar su puesto y hacer a un lado la adrenalina quĂ© experimentaba en cada misiĂłn por un puesto mĂĄs bajo en una estaciĂłn comĂșn donde pocas veces habĂa tenido que ver algo interesante y que en ocasiones simplemente la pasaba detrĂĄs de un escritorio haciendo papeleo aburrido. AsĂ de drĂĄstico fue el cambio al que tuvo que llegar.
- Y créeme que se lo agradezco, a final de cuentas no tengo el gusto de conocerlo y aun asà me da un voto de confianza.
- Exacto, por eso te repito... No descartes la posibilidad de volver. AdemĂĄs, tu hija tiene derecho de conocer el lugar donde naciĂł y sobre todo... - hizo una pausa, sabiendo que lo que dirĂa removerĂa cosas en Chanyeol - Tiene que conocer la tumba de su padre.
Porque durante esos años, Chanyeol no fue capaz de volver y mostrarle a su hija el lugar donde descansaba su papĂĄ. Le relatĂł varias cosas y la pequeña sintiĂł la ligera curiosidad de visitar la tumba de Baekhyun o de visitar a los abuelos en Corea pero Chanyeol siempre evadiĂł ese tema, sintiendo aĂșn en su pecho el vacĂo inmenso que quedĂł desde la muerte de Baekhyun.
- Lo pensaré.
- Bien, eso me agrada.
- No prometo nada.
- El que lo pienses ya es ganancia para mĂ.
Dicho esto, se despidieron y cortaron la llamada. Chanyeol se quedĂł con una extraña sensaciĂłn porque rara vez Sehun le mencionaba a Baekhyun a sabiendas de cĂłmo se sentirĂa al escuchar su nombre. Yoora y MinHyun lo observaban con atenciĂłn, su hermana varias veces al igual que Sehun tratĂł de convencerlo de volver con su equipo, de retomar su vida en Corea y hacer lo que amaba pero Chanyeol siempre se negaba y a ella no le quedaba mĂĄs que respetar la decisiĂłn de su hermano por que de igual forma, ella disfrutaba de la compañĂa de los dos.
- ¿Qué es lo que tienes que pensar, papi? - preguntó la niña con su vocecita dulce y chillona- ¿Y porqué dices que no estås listo? Si yo te veo muy guapo para ir a trabajar.
Las palabras de MinHyun le robaron una sonrisa a Chanyeol, la niña era inteligente y nada se le escapaba.
- El tĂo Sehun quiere que vayan a visitarlo - Yoora se adelantĂł en responder, obteniendo una mala mirada de su hermano, ya que Ă©l nunca le habĂa hablado claramente a su hija de ese tema - Pero papĂĄ como el ogro que es no quiere.
- ÂĄSĂ! ÂĄPapi! ÂĄPapi! - MinHyun pegĂł un salto directo a los brazos de Chanyeol- ÂĄVayamos a visitar al tĂo Sehunnie! ÂĄY tambiĂ©n podrĂamos ver a los abuelos, al tĂo Min, mi primo, al tĂo Dae, al tĂo Xing, al tĂo Nini, al tĂo Soo aunque sea gruñón, y tambiĂ©n podrĂamos visitar a... - El semblante de la niña cambiĂł de una emociĂłn explosiva a un poco de tristeza, se sentĂł tranquilamente en el regazo de su papi y lo abrazo recargando su cabecita en el pecho de Chanyeol - PodrĂamos visitar a mi papi Baekhyun.
Chanyeol pudo pensarlo mĂĄs y mĂĄs y mĂĄs como lo venĂa haciendo, pero la emociĂłn que vio en el rostro de su hija con sus ojitos brillando pero a su vez la tristeza que la inundĂł, moviĂł cosas en su corazĂłn. Tal vez lo llevĂł a tomar una decisiĂłn tan repentina y mĂĄs porque no le gustaba ver a su pequeña hija triste, con su mirada decaĂda y apagada. Le gustaba ver a MinHyun sonreĂr porque cada que lo hacĂa Baekhyun volvĂa a la vida en esa niña.
- Estå bien - le respondió, apretando fuerte contra él a su hija y transmitiendo seguridad a la niña - Iremos a visitarlos.
Yoora sonriĂł satisfecha al haber logrado su cometido, porque muchas veces se lo dijo a Chanyeol al igual que la terapeuta a la que asistiĂł luego de su pĂ©rdida. Necesitaba enfrentar su realidad y no seguir huyendo, superar y seguir adelante. Rehacer su vida con o sin pareja, solamente con su hija pero a final de cuentas avanzar en la vida y Yoora estaba segura que si su hermano volvĂa a Corea avanzarĂa, se recuperarĂa a Ă©l mismo. El brillo en sus ojos volverĂa a aparecer y las ganas de mirar hacia adelante, por Ă©l y por su hija.
- Bien entonces - se levantĂł de la mesa Yoora y comenzĂł a levantar los platos - No se preocupen por el equipaje, hoy es mi dĂa libre asĂ que yo harĂ© sus maletas.
Un profundo suspirĂł saliĂł desde el fondo del pecho de Chanyeol ÂżQuĂ© habĂa hecho? ÂżIr en contra de sus deseos solo para complacer a su hija? Mientras que MinHyun saltĂł una vez mĂĄs de la felicidad, por fin sabrĂa dĂłnde descansaba su papĂĄ Baekhyun.
Durante todo el camino a la guarderĂa, MinHyun no dejĂł de saltar de la emociĂłn, de parlotear sobre todo lo que harĂa estando en aquel lugar desconocido para ella, en que le gustarĂa celebrar su cumpleaños nĂșmero cuatro con sus abuelos y tĂos adoptivos. Aunque Chanyeol pensĂł que eso era absurdo porque estaban a mediados de julio y el cumpleaños de MinHyun era a finales de septiembre, justamente el mismo dĂa que cumplĂa años el hijo de Minseok y Jongdae, y para eso aĂșn faltaba tiempo y Ă©l no planeaba quedarse en Corea hasta entonces.
Chanyeol aĂșn recuerda cĂłmo viviĂł su cumpleaños nĂșmero treinta y uno. Encerrado en su departamento, rodeado de tristeza y malos pensamientos, ahogĂĄndose con sus propios sentimientos. En ese entonces aĂșn no tenĂa con Ă©l a MinHyun, se hizo cargo de ella un par de meses despuĂ©s cuando se sintiĂł un poco mejor y los padres de Baekhyun le informaron lo que pretendĂan hacer con la bebe, pero fue gracias a la pequeña que logrĂł salir adelante y abrir un poco su mente y su corazĂłn a pesar de que el dĂa en que celebrarĂa un año mĂĄs de vida de la pequeña, conmemoraba un año mĂĄs de la muerte de Baekhyun
¿Qué cosas no?
Su mente continuĂł dispersa en sus pensamientos una vez dejĂł a su hija en la guarderĂa que estaba cerca de la estaciĂłn de policĂa. De hecho, durante toda la mañana no logrĂł concentrarse, tanto que cuando se colocĂł su uniforme de oficial olvidĂł su arma y en su lugar llevĂł un cilindro de gas.
- Pareces muy distraĂdo Park - hizo la pequeña observaciĂłn el comisario a cargo de la estaciĂłn - Con eso te garantizo, matarĂĄs sĂłlo a una mosca - señalĂł el hombre la botella en la funda de su arma - ÂżQuĂ© sucede? Anda, sabes que puedes contarme lo que sea.
Chanyeol miró a donde su jefe señalaba percatandose de la botella, cerró sus ojos y soltó un profundo respiro. Desde el momento en que dio el Sà a su hija, un caos se formó en su interior de sólo pensar en volver a pisar Corea. Abrió lentamente sus ojos después de unos segundos, miró a su jefe y se sentó en la silla frente al escritorio del hombre, ese hombre que lo recibió de la mejor manera posible y siempre se vio amable y dispuesto ante su llegada.
- Quiero solicitar un permiso - dijo una vez sentado en la silla - Un par de dĂas o semanas tal vez.
- ÂżIrĂĄs de vacaciones con tu hija? - preguntĂł el comisario, era extraño que Chanyeol solicitarĂĄ un permiso ya que durante su estancia en la estaciĂłn, muy a penas habĂa pedido uno o dos dĂas para pasar tiempo con su hija - Eso es bueno, esa pequeña necesita pasar mĂĄs tiempo contigo.
- No son vacaciones, jefe - respondiĂł, logrando que la expresiĂłn de su jefe se tornara algo confusa y curiosa a su vez - VolverĂ© a S.W.A.T- su jefe abriĂł los ojos con sorpresa, Chanyeol era su mejor oficial y ahora lo abandonarĂa- Pero sĂłlo es una visita no se preocupe, no pienso quedarme.
Pero el comisario estaba al tanto de la insistencia de S.W.A.T porque su agente volviera a y tomara su lugar, Chanyeol se lo venĂa contando desde la primera vez que Sehun le pidiĂł volver y sabĂa que existĂa la posibilidad de que ese momento llegarĂĄ algĂșn dĂa y tal vez estaba mĂĄs cerca que nada.
- EstĂĄ bien, Park - dijo el comisario, resignado a pesar de que Chanyeol le dijera que volverĂa- TĂłmate los dĂas que necesites, pero... - lo mirĂł por unos segundos, directo y sinceramente - Considera la idea de quedarte allĂĄ. SĂ© que tus heridas aĂșn no sanan del todo pero tu vida estĂĄ allĂĄ.
- Mi vida esta donde mi hija estĂ©- interrumpiĂł al hombre - Se que es algo estĂșpido huir por lo que sucediĂł y que tal vez algo inmaduro de mi parte querer escapar de mi pasado y no afrontar las cosas como son.
- No es estĂșpido, Park. SĂłlo que como dices, no puedes huir de los lugares o las personas que te recuerden al padre de tu hija.
Chanyeol pensĂł que su jefe tenĂa razĂłn, escapar de todo lo que le recordara a Baekhyun serĂa un cuento de nunca terminar porque su hija era la principal persona en recordarle dĂa a dĂa lo que sucediĂł y de ella no podĂa escapar por el simple hecho de que la amaba, era su hija, su pequeño tesoro y lo Ășnico que le quedĂł de Baekhyun ademĂĄs del recuerdo de su hermosa sonrisa brillante.
- Anda, toma el resto de la tarde para ordenar tus cosas - dijo el jefe, levantĂĄndose de su silla acercĂĄndose a Chanyeol para invitarlo a retirarse - Seguramente MinHyun estĂĄ contenta con la noticia.
- Lo estå- dijo, levantåndose y dirigiéndose a los casilleros - Gracias, jefe.
CĂłmo se lo dijo su jefe, Chanyeol se tomĂł la tarde para volver a casa y aprovechando que MinHyun seguĂa en la guarderĂa, no perdiĂł la oportunidad de agradecerle a su hermana por todo lo que habĂa hecho por Ă©l y su hija, cĂłmo si ya fuera definitivo que no regresarĂa.
- En verdad te agradezco - comenzĂł Chanyeol, guardaba su propia ropa en su maleta mientras su hermana la doblaba correctamente sentada al borde de la cama - Por todo lo que hiciste y haces por nosotros.
- Ay hombre, no tienes nada que agradecer - dijo Yoora agitando su mano para restar importancia a las palabras de su hermano - Lo hago con gusto, aunque bueno... ya sabes que me sorprendió mucho cuando llegaste aquà con una bebé en brazos y que ni siquiera lleva tu sangre - suspiró la mujer - Ha sido el acto de amor mås grande que he visto, Channie. Eres un gran hombre.
Y nunca se arrepentirĂa de eso, Chanyeol estaba satisfecho con lo que hacĂa como padre, con lo que podĂa darle a su hija con el esfuerzo de su trabajo y que pese a que los padres de Baekhyun se ofrecieron a darle una gran cantidad de dinero mensualmente para los gastos de la niña, Ă©l lo rechazĂł alegando que era una Park y era su responsabilidad sacar adelante a su hija, aunque mal no le iba ese dinero pero igual no aceptĂł el dinero.
- Amo a mi hija - le dijo, la mirĂł de reojo y siguiĂł guardando sus pertenencias - Lleve o no mi sangre es mi hija y harĂa todo por ella. Para protegerla.
Yoora guardĂł silencio, conocĂa la historia de Chanyeol y Baekhyun, cada detalle y sobre todo que el mafioso aĂșn seguĂa libre y ya llevaba mucho tiempo pensando que esa era la principal razĂłn de Chanyeol para no querer volver a Corea, Choi Siwon seguĂa gozando de su libertad, o eso pensaban, al no haber encontrado rastros de su cuerpo en aquel incendio era lo mĂĄs probable.
EntendĂa la necedad de su hermano de no querer volver y exponer a algĂșn peligro a la niña.
- Eso lo sĂ© bien, Chanyeol - dijo luego de unos segundos de silencio- AsĂ que no tengas miedo de volver, tĂș mejor que nadie cuidarĂĄ bien de MinHyun.
âCon mi propia vidaâ pensĂł Chanyeol, porque esa niña se convirtiĂł en lo mĂĄs importante en su vida, en lo mejor que pudo tener en un momento tormentoso.
Yoora se encargĂł de comprar los boletos de aviĂłn para su hermano y sobrina, el vuelo saldrĂa a la mañana siguiente, asĂ que esa tarde y noche se encargaron de que MinHyun se mantuviera despierta para que se dedicarĂĄ a descansar durante el vuelo.
La emoción en la niña era demasiada, al contrario de Chanyeol. Un sentimiento extraño se instaló en su pecho, cómo si lo alentara a detenerse de su viaje y al mismo tiempo lo impulsaba a hacerlo.
La mañana llegó muy pronto para el gusto de Chanyeol, asà que apresurados por Yoora salieron del edificio.
MinHyun iba saltando en su asiento de emociĂłn, mientras Chanyeol se hundiĂł en sus pensamientos y en ese extraño sentimiento que aĂșn picaba en su pecho.
- Llegamos, hermanito - anunciĂł Yoora con una sonrisa enorme en su rostro, compartĂa la emociĂłn con su sobrina.
Chanyeol mirĂł a su al rededor percatandose que se encontraban en el aparcamiento del aeropuerto, bajĂł en silencio para abrir la puerta trasera del auto y ayudar a su hija a bajar. Esa pequeña niña que no sabĂa Chanyeol donde guardaba tanta energĂa, la pequeña se adentrĂł al lugar tomada de la mano de su tĂa, Chanyeol las seguĂa con la pila de maletas. Sin embargo, se detuvo al percatarse de la alegrĂa en el rostro de su hija, ese rostro que era la viva imagen de Baekhyun. Como en cĂĄmara lenta la pequeña se movĂa, su cabello largo y lacio se ondeaba, y ese sentimiento extraño dentro de Chanyeol se esfumĂł como por arte de magia.
Ver a MinHyun feliz lo hacĂa feliz a Ă©l.
Una vez mĂĄs continuĂł con su camino, alcanzando el paso apresurado de su hija y su hermana.
SĂłlo un corto rato fue lo que tuvieron que esperar para que en la bocina del aeropuerto anunciaran su vuelo.
- Los voy a extrañar mucho- Dijo Yoora casi a punto de llorar - Mi vida no sera igual sin ustedes dos.
- Que dramĂĄtica eres - le dijo Chanyeol entre risitas - SĂłlo nos iremos al otro lado del mundo.
- ¿Y crees que eso es poco? - la mujer comenzó a soltar sus lågrimas- Ya no veré a mi sobrina favorita.
- Y la Ășnica que tienes, tĂa - recalcĂł lo evidente la pequeña niña, aferrĂĄndose a su tĂa para abrazarla con fuerza - Te voy a extrañar.
- Y yo a ti mi pequeña - Yoora correspondió el abrazo de su sobrina y miró a su hermano quien la miraba con una sonrisa burlona - A ti también, gigantón.
Con una emotiva despedida MinHyun y Chanyeol se alejaron de Yoora quien aĂșn estaba hecha un mar de lagrimas, porque era cierto que su vida ya no serĂa la misma sin esos dos y pese a que el plan de Chanyeol era sĂłlo ir de visita a Corea como lo dijeron a MinHyun, Yoora sabĂa que existĂa la posibilidad de que su hermano cambiarĂĄ de opiniĂłn y retomarĂĄ su vida en SeĂșl.
- Les deseo la mejor de las suertes- susurró la mujer, secando las lågrimas en sus mejillas con la manga de su chaqueta y girando para salir del aeropuerto - Los extrañare demasiado.
En el aviĂłn, MinHyun estaba completamente sorprendida con todo, era la primera vez que subĂa a uno y todo le parecĂa increĂble. Chanyeol pensĂł en la idea de su hija asustada, llorando e intentando bajar del aviĂłn, sin embargo, fue todo lo contrario. MinHyun estaba ansiosa porque el aviĂłn despegarĂĄ. Y una vez asĂ fue, la niña sĂłlo lloriqueo un poco pero de la emociĂłn que las alturas le causaron, Chanyeol la miraba con asombro porque realmente tenĂa una hija muy valiente.
Se sentĂa afortunado de poder tenerla en su vida y cuidar de ella. Aunque a veces pensaba que necesitaba hacer mĂĄs por la niña, era evidente que estaba haciendo un buen trabajo.
Luego de una hora de vuelo la primera en caer rendida ante los deseos de morfeo fue MinHyun, Chanyeol la observaba como le gustaba hacerlo, no perderse de cada detalle del rostro de su hija y encontrar aquellos pequeños rasgos de Choi Siwon en sus lindas facciones era lo Ășnico malo de ese asunto. Era inevitable que la niña no tuviera el mĂnimo parecido con su padre biolĂłgico.
Chanyeol se perdiĂł en un sueño profundo al cabo de dos horas de vuelo. Su mente jugando algo sucio con sus recuerdos, la imagen de Baekhyun dando a luz aquel dĂa en la bodega y todo ardiendo en llamas, no le permitĂan descansar por completo. Ese sueño ya habĂa aparecido en su mente, durante bastante tiempo sin intenciĂłn de salir de su cabeza, pero cuando Chanyeol comenzĂł su terapia para sanar sus heridas esas imĂĄgenes poco a poco se fueron disipando de sus sueños.
Y ahora...
Una vez mĂĄs ese sueño tormentoso habĂa vuelto, removiendo sentimientos en su corazĂłn.
AbriĂł sus ojos de golpe, el sudor bajaba por su frente, el sueño habĂa sido tan real como si estuviera reviviendo aquel dĂa. MirĂł a su alrededor, su hija aĂșn dormĂa al igual que la mayorĂa de los pasajeros, sin embargo, Ă©l ya no logrĂł conciliar el sueño. Lo que restĂł del viaje, su mirada se mantuvo fija en el cielo a travĂ©s de la pequeña ventana para pasar a su hija y las imĂĄgenes de su mal sueño no lo abandonaron.
- ¿Qué me estå pasando? - se preguntó - ¿Porqué ahora viene a molestarme una vez mås ese maldito sueño?
AsĂ se mantuvo por unas horas mĂĄs hasta que sintiĂł a MinHyun removerse en su lugar, al parecer la pequeña estaba despertando. La mirĂł como se movĂa y abrĂa lentamente sus ojitos hasta caer en su persona.
- ¥Hola mi pequeña! - le sonrió a su hija - ¿Dormiste bien?
- ÂĄHola papi! - la niña sonriĂł, tallando sus ojitos para quitar lo adormilada quĂ© estaba - SĂ, dormĂ como un bebĂ©.
Una frase mĂĄs que su hija habĂa adoptado de su tĂa Yoora, pensĂł Chanyeol. Las horas restantes del vuelo las pasaron conversando, MinHyun sentĂa mucha curiosidad por el lugar al que iba con su padre y Chanyeol respondiĂł gustoso cada duda de su hija que se maravillaba cada vez mĂĄs. No obstante, el vuelo llegaba a su fin, algo que Chanyeol no esperaba con la misma emociĂłn que su hija.
La llegada fue anunciada por el piloto del aviĂłn, pidiendo a los pasajeros ajustaran sus cinturones de seguridad.
Para MinHyun fue una experiencia divertida sentir el cosquilleo en su cuerpo, especialmente en su estĂłmago a la hora de aterrizar. Pero para Chanyeol todo se sentĂa cada vez peor.
Cuando el aviĂłn tocĂł tierra, MinHyun se deshizo de su cinturĂłn de inmediato pero su papi se quedĂł congelado en su lugar.
- ÂżEstĂĄs asustado, papi? -preguntĂł MinHyun con preocupaciĂłn al ver el rostro pĂĄlido de su padre quien solo la mirĂł - La prĂłxima vez que viajemos puedo tomar tu mano si quieres, para que no tengas miedo.
Pero realmente Chanyeol no sentĂa miedo de volar. Su miedo era inmenso por estar de nuevo en ese lugar. Aunque no del todo miedo, sino varios sentimientos quĂ© se pusieron de acuerdo para atacar al mismo tiempo.
- Estoy bien, mi pequeña - le respondiĂł, desabrochando su cinturĂłn- Creo que sĂ, deberĂas tomar mi mano.
La pequeña sonriĂł ampliamente, Chanyeol se puso de piĂ© y tomĂł la mochila de MinHyun y la suya del maletero, y asĂ, juntos bajaron del aviĂłn.
Una vez bajaron y obtuvieron su equipaje, se dirigieron a la salida del aeropuerto. Chanyeol se detuvo en cuanto el aire del exterior golpeĂł su rostro. MirĂł todo a su alrededor y parecĂa que nada habĂa cambiado.
Sin embargo, aquel extraño sentimiento que llegĂł a Ă©l aĂșn estando en Nueva York, volviĂł.
No sabĂa porquĂ©, pero era realmente extraño, como si intuyera que algo pasarĂa, que algo nuevo venĂa a su vida. SacudiĂł su cabeza, tratando de enfocar sus pensamientos aunque difĂcil le resultarĂĄ hacerlo. AvanzĂł una vez mĂĄs tomado de la mano de su hija y acompañado de ese sentimiento.
Lo que Chanyeol no sabĂa era que ese extraño sentimiento venĂa acompañado de sucesos que cambiarĂan su vida y la de su hija por completo. Porque ese sentimiento sĂłlo lo estaba poniendo sobre aviso de lo que el destino le tenĂa preparado en su regreso a SeĂșl.
El destino tenĂa una nueva jugada, una nueva misiĂłn y no sĂłlo para Chanyeol...








