Único
Kook tenía un problema.
Sus tetas, justo en este momento eran enormes, (más de lo que ya son) y es que al tener 7 meses de embarazo pensó que no sería tan pesado, el producir demasiada leche pero lo hacía sentir cansado, tener las hormonas alteradas lo hacían sentirse caliente, era la tercera vez en el día en el que usaba el estractor, sus pezones empezaban a doler ya, necesitaba algo suave, necesitaba algo que no le provocará dolor, necesitaba la boca de su amado Tae, solo de imaginar que su caliente y húmeda boca aspiraba todo su pezon lo ponían caliente.
El doctor le había comentado que tener sexo durante el embarazo no sería riesgoso pero su querido Esposito tenía miedo y es que como no tenerlo si con su semejante polla lo hacía deliriar cada vez que follaban.
Kook estaba caliente necesitaba a ese falo entrar y salir de el, así mismo necesitaba vasear sus pechos.
Asi qué fue directo a su habitación se puso una pequeño top blanco un poco traslúcido qué apenas y cubría esas enormes montículos , no le tomo importancia el ponerse un sostén después de todo solo le provocaba dolor una falda de mezclilla qué apenas y le cubría su trasero dejando expuesto su coñito sin ninguna braga por debajo. Su pequeña panza de 7 meses sobre salía, por último se colocó un poco de maquillaje y una chamarra de mezclilla con unas botas de casquete salió de casa dirigiéndose al trabajo de su esposo.
Llegando todos se le quedaban viendo, pareciera que nunca habían visto a una sexi, hermosa y caliente embaraza, el guardia ni siquiera se limitó a detenerla ya sabía de quien se trataba, tomó el ascensor subiendo hasta el último piso solo de imaginarse llegar y ver a su caliente esposo hacia que su coñito se mojara de anticipación y que sus pezones empezarán a gotear poniéndose estos duros.
Por fin el ascensor se detuvo y pudo ver desde donde estaba a la Secretaría de su esposo, que viéndola bien en ese momento entendió por que tenía fotos de ella su esposo en su celular, el por que llegaba tarde algunas veces y el porque de sus viajes de negocios eran muy largos y demasiados importantes como para estar con el, su cuerpo era delicado, sus facciones angelicales, sus pechos no eran enormes como los de el al igual que su tracero, Kook por primera vez se sintió inseguro y celoso.
Saliendo de sus pensamientos se dirijo hacia la secretaria —¡Oh! Jungkook-ah! ¿Qué haces aquí? —
—No es obvio? Vine a ver a mi esposo!— Jimin por el tono de voz se sonroja era obvio a lo que venía.
—E...El presidente Kim en estos momentos se encuentra en la sala de juntas, y...y tal vez tarde en salir — Sus enormes ojos hacia que jimin se pusiera nerviosa y no hablar de su blusa que dejaba a la vista sus enormes pechos.
La exitacion qué sentía Kook era grande así que no le tocó otro remedio que...—okey perfecto, entonces tu tendrás que ayudarme —.
De una manera brusca tomo el brazo de Jimin llevándolo a los jalones hasta la oficina de Tae.
—Jun... Jungkook-ah, que... Que estas tratando de hacer —
JungKook no contesto, simplemente lo tiro en el sillón qué se encontraba delante de ellos, Jimin no tardó en reincorporarse por lo que se sentó de manera "correcta" acomodando sus anteojos.
En shock es como estaba jimin después de ver que jungkook se sentó sobre el dejando sus enormes pechos enfrente de él, sonrojado lo miró a los ojos viendo como jungkook se alzaba su top haciendo que sus tetas rebotaran —Quiero que los chupes— dijo mientras se los acercaba —Y.. Yoo no puedo hacer eso— contesto jimin esquivando la mirada de Jungkook.
—Oye Jimin-nah no estoy de humor para pelear, solo se que estoy adolorida de mis pechos y caliente de mi coño así que necesito tu ayuda — el contrario se negaba verlo, sabía que lo que iba a hacer estaba mal.
Asi qué jungkook tomo su barbilla porque estaba seguro que si se lo volvía a pedir este iba seguir en su lugar sin voltear a verlo, desesperado era el beso que le plantó en ese momento haciendo que Jimin abriera sus pequeños ojos y sonrojandose al momento.
El beso era brusco dejandondolos a los dos sin aire, jimin apenas y lo podía seguir. La sensación de tener mojada su camisa fue lo que hizo que se despegara ambos y asi poder respirar de nuevo de manera correcta y oh! Al parecer las tetas de Jungkook goteban demasiado, ahora entendía su desesperación, se quedo observando por un momento y el susdicho tomo la mano de Jimin haciendo que tocara su enorme pecho y lo exprimiera —Es un desperdicio — comentó.
—Lo sé, así que ahora chupa como chupas el maldito pene de mi esposo, estúpida zorra— dándole una pequeña cachetada haciendo que un pequeño gemido saliera de la boca de Jimin, no iba a negar que de en vez en cuando veía a su jefe estar tan estresado qué le hacía una mamada para que liberará todo el estrés que sentía, así que aserco su boca al pezon y comenzó a chupar de manera rápida mientras que con su otra mano pellizcaba su otro pezon y de este salia leche tibia de igual manera.
—Oh mierda!, justo esto necesitaba— gemidos se empezaban a escuchar, Kook se sentía en el cielo jamás pensó que engañaría a su esposo y con la misma persona con la que el estaba. —Sii... Si, sigue así más....mas rápido Jimin-nah —
Jimin obedeció haciendo que sus succiones fueran más aceleradas provocando que jungkook por inercia movía sus caderas hacia adelante y atrás, era demasiado sencible de sus pechos a veces bastaba con que solo se los chuparan para que llegara a su ansiado climax y al parecer eso estaba por pasar su coñito empezaba a cosquillear sintiendo esa familiar sensación que siempre sentía cuando llegaba a su punto y al parce llego.
Jimin sentia qué estaba humedad por debajo de su ropa pensaba que era su propio coño pero viendo a Kook temblar se dio cuenta que no era el —Yo lo siento — dijo mientras se quitaba de el —Perdón se me olvido que no traía nada abajo — jimin estaba sorprendido de como los cambios de humor de Kook eran realmente sorprendente, ahora todo tenía sentido con lo que Kim te decía.
—Tranquila, es normal —comentó —eso quiere decir que te gustó — dijo mientras le acariciaba bajando lentamente su mano hasta alzar su falda, encontrándose así a un coño lampiño tan bonito que daría lo que fuera por verlo rojo e hinchado, estaba tan brilloso por el orgasmos recién hecho.
Jimin se acerco un poco más al cuerpo de Kook posisionandose entre sus piernas haciendo que su pequeña boquita diera una lagueteada en su intimidad, arrebatandole un gran gemido, pues seguía sensible.
—Jimin-nah, eso se siente tan bien—
Kook enredo sus delicadas manos en la cabellera rubia pegándole más a su coño provocando que este le diera un beso en su pequeño clitoris mientras abría más las piernas. —oh Dios! — las lamidas qué daba Jimin eran largas y rápidas estas hacían que Kook abrió sus ojitos más de lo que ya eran soltaba gemidos ahogados y lagos, miraba como las lamidas de Jimin iban mar rápido.
Jimin por un momento dejo salir una pequeña risa viendo el rostro de placer de Kook, el pequeño coño del susodicho se empezaba a mojar más de lo que ya estaba.
Kook ya no aguantaba más, y los pequeños mordiscos qué empezaba a brindar Jimin hacían que se mojara más —oh Jimin-nah, esto se... Se siente tan bien—. Kook recostó su cabeza hacia atrás dejándose llevar por el placer, mientras acercaba más a Jimin con sus delicadas manos.
—Eres tan dulce acá abajo — dijo —tu sabor no se compara con el de tu querido Esposito, incluso es mejor— dos dedos ingresaban de manera lenta dentro de Jungkook —Me encanta Kookie— dijo de una manera demasiado coqueta.
El placer que recibía Kook por parte de Jimin le encantaba que estaba seguro que veía estrellas.
—Oh si...Justo ahí— Kook movía más rápido sus caderas, pues al ser algo pequeños los dedos de Jimin estos estaban tardando en encontrar su punto, sus ojos estaban desalineados, sus pechos parecían mangueras con fuga.
Desabrochando su camisa en el momento sacando sus pequeños pechos de esta, Jimin era tan puta como Jungkook tampoco llevaba sosten por debajo al ser tomada casi todo el tiempo por su jefe lo empezaba a ver inesesario lo que si le gustaba llevar eran esas pequeñas tangas que su jefe le compraba todo el tiempo. Jimin se colocó de una manera en la que sus dedos se ingresaron un poco más profundo mientras brindaba más lamidas fuertes y una que otra mordida en el duro clitoris de kook.
—Jungkook-ah te ves tan caliente desde acá abajo— dando una lamidas más largas y profundas —Tus tetas están regando leche por donde quiera— el coñito de Kook chorreaba de placer.
Unas rudas lamidas fueron más que suficiente para que las piernas de Kook empezarán a temblar de nuevo, sintiendo exitado.
—AAHH! — Grito, kook fuertemente al sentir como Jimin introducida un dedo más y daba un mordida a su clitoris sobresaliente, haciéndolo convulsionar por segunda ves de placer, temblando y poniendo los ojos en blanco, un gran squirt lo azotó de una manera tan deliciosa qué no lo dejaba pensar y sus tetas empezaban a tirar más tiras de leche.
Ese era el momento preciso para Jimin, por lo que se posisiono de una manera en la que los dos coños chocaba entre si recibiendo todos los jugos de Kook
—Si así— comento jimin mientras posiciona una pierna de Kook sobre su hombro teniendo así más apoyo sobre el, los movimientos qué hacía jimin era rápido, sus caderas iban de arriba hacia abajo.
—se siente tan bien mimi—. Kook mordía uno de sus pechos sacando leche de estos al instante.
O jimin amaba demasiado ese apodo y que en estos momentos los dijera Kook con la vista que le brindaba la pelinegra era más exitante, sus movimientos fueron más rápido, la fricción entre los coños era demasiado increíble Jimin juraba que los gemidos de Kook y de ella se oian desde afuera al igual que ese sonido chicloso se creanban entre ellos dos, ambos estaban disfrutando y ni hablar de Kook, seguía sin poder pensar de manera correcta. Estando en su mundo no lograron en darse cuenta de cuando la puerta de la oficina se abrió en seguida dejando entrar a un hombre con un aura de impotencia y elegante.
Los gemidos se escuchaban por toda la habitación, los jugos qué desborda ambos coños eran increíble, los muslos de ambos estaban manchados y pegajosos de tantos fluidos de ambos, Kook pellizcaba sus pezones haciendo que saliera una increíble cantidad de leche y ni hablar del sillón en donde se encontraban era un total desatre. —Kook creo que — el placer estaba por todo el sistema de Jimin —creo que me vengo — un gran squirt azotó a Jimin haciéndolo que este se detuviera - No... No Mimi.. No... No pares— suplico llorando a Jimin no le quedo de otra mas qué seguir.
Se agachó para robarle un beso desenfrenado mientras que su mano la frotaba sobre el clitoris de Kook, des pegando sus bocas Jimin fue directo a esos pechos enormes mordiendolos. —Oh my god— Grito y un gran chorro salió del coño de Kook, Jimin se despegó para ver su obra maestra y no dudo en dar dos palmadas sobre el dejándolo más rojo de lo que ya estaba.
—Lo hiciste bien pequeña, espero que ya no te duelan su enormes tetas— dio una gran palmada dejando marcada sus dedos dedicándole un sonrisa, Kook no podía cerrar sus piernas se sentía demasiado sensible.
El sonido de una cámara y el flash de esta fue lo que hizo que Kook viera a mimi — La guardaré de recuerdo— dijo mientras daba saltitos con sus tetas por fuera dirigiéndose a la puerta.
Kook volteo a ver a donde se dirigía viendo que llego a un lado de su esposo que se encontraba parado en la puerta con su gran faldo afuera duro como una roca listo para penetrar a cualquiera de sus dos perra. —Te gustó cariño? —pregunto Tae —O aun me vas a seguir haciendo un berrinche de porque llego tarde del trabajo— su rostro desprendia burla, pues este agarraba una nalga de Mimi mientras lo besaba. —Te dije que solo era cuestión de tiempo mi osito—comentó Jimin mientras le acariciaba su larga polla.
Kook se sentía humillado pero que podía hacer el, después de todo Mimi le demostró lo maravilloso que podía ser logrando hacer entender a Kook el porqué su esposo llegaba tarde.