El pálido y el Valeroso

Summary

*Basado en el libro de Fuego y Sangre y en la serie La Casa del Dragón* El rey Jaehaerys I Targaryen tenía tantos hijos y estos también tenían hijos y nietos; el dragón más fructífero del que se tiene constancia. A la muerte de su hijo Aemon, nombró a su hijo Baelon, pero en el año de su muerte, convocó al Gran Consejo, donde se desestimó a la princesa Rhaenys y a su hijo Laenor, para poner a Viserys I, por consiguiente, a su primogénita, Alyssa, en honor a su abuela paterna. ¿Viserys estará de acuerdo? ¿Corlys estará de acuerdo? ¿Alyssa estará de acuerdo? ¿Alicent estará de acuerdo? ¿Qué pasará cuando muera el Viejo Rey? Los hermanos Aegon y Daemon saben su posicionamiento, Laena y Laenor saben su posicionamiento. ¿Cuántas guerras habrá entre los dragones para traer paz a Poniente? Ya lo dijo el Conciliador: Lo único que puede acabar con la Casa del Dragón, es la casa misma.

Genre
Fantasy
Author
Mily
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

La Danza que nunca fue

Maegor estaba maldito. Había matado a su sobrino, luchado contra la Fe y Septón Supremo, desafiado a los dioses y cometido asesinato, incesto, adulterio y violación. Tenía las partes emponzoñadas, la semilla infestada de gusanos, y los dioses nunca le concederían un hijo vivo… o eso creía Poniente. A orillas de la bahía de los Naufragios, lord Rogar Baratheon proclamó a la princesa Viserra Targaryen reina auténtica y legítima de los ándalos, los hoynar y los primeros hombres, y la princesa nombró a lord Rogar Protector del Reino y Mano del Rey. La única compañía que tenía la ahora reina, era su amada hija, la princesa Aerea.

Se dice que Viserra bajó del barco con una bebé en brazos, dos sacos y Hermana Oscura. Era apenas dos años menor que su hermano cuando reclamó el trono. Los lores no tuvieron objeción, cualquier cosa con tal de terminar con la tiranía de Maegor, aquel que pasó a ser conocido como Maegor el Cruel. Era tan atractiva como se le recordaba, hábil con el arco y flecha, y muy buen jinete. Montaba una enorme bestia nacida del oro, con escamas difíciles de penetrar. Con el dragón llegaron los otros cuando se proclamó, Vermithor y Ala de Plata.

Cuando en Desembarco del Rey se tuvo noticia de que Viserra estaba concentrando sus fuerzas en Bastión de Tormentas, Rhaena Targaryen abandonó a su tío y esposo forzoso, montó en Fuegosueño y voló a su encuentro. Se llevó a Fuegoscuro, tras robársela al rey de la vaina mientras dormía. La reina abrazó con efusividad y vio el terror se reflejado en los ojos de la princesa. Los de la nueva reina se ensombreció. Volaron juntas hasta Roca Dragón, mientras Maegor montó en Balerion al encuentro de su hermana.

Al llegar, los dragones subieron a Monte Dragón, se escondieron de los ojos curiosos. No entraron por la puerta principal, sino por uno de los pasadizos que la reina conocía al haber pasado tiempo entre esa Fortaleza y Desembarco del Rey, pronto descubrió que su sobrina se desorientó entre tantas vueltas, así que sacó a Fuegoscuro para atravesarle el vientre y antes de que gritara, cortarle la cabeza. Salió a sus aposentos y la puso junto a las otras.

Maegor reunió a sus pocos banderizos una noche en la Fortaleza Roja para debatir el plan de batalla. Sabía del talante, fue entrenada por su madre y ellos también entrenaron juntos. La iba a tener difícil, pero no imposible, ya que a ella no le preocupaba mancharse de sangre ni fracturarse algunas costillas. Y efectivamente, así marchó hacia Desembarco del Rey, se infiltró en el salón del trono, con la sangre de su sobrina encima. Llevaba envainada Hermana Oscura, los tres costales y a su bebé en brazos cuando se sentó en el Trono de Hierro.

—Estás en mi sitio.

—Ahora es mío.

—¿Con qué derecho?

—El que me da Fuegoscuro, Hermana Oscura y esto— lanzó los sacos a los pies del Cruel, este lo dudó un momento y luego los abrió uno a uno—. La cabeza de nuestra cuñada, Alyssa Velaryon, Alyssane y Jaehaerys, nuestros sobrinos y una de tus esposas, nuestra sobrina. ¿Enserio pudiste remplazarme con ella?

—No tienes remplazo— la reina auto proclamada se rio ante ello, se escuchó un tenue llanto y ambos saltaron los ojos, la rubia levantó la capa y el rey vio a una pequeña de cabellos platinados y un vestido azul—. ¿Quién es?

—Nuestra heredera, la princesa Aerea.

Todos saben lo que ocurrió, la princesa Viserra pasó a la historia como la Dragona Cruel, pues se hizo pública la ejecución de su familia, sublevó a los que se conglomeraron a su alrededor, se casó con su hermano y la Fe se volvió a alzar. Tuvo más hijos, sorprendentemente sanos: Jaehaerys, Alyssane, Viserys, Gaemmon y Aemon. Los Velaryon volvieron a codearse con los Targaryen, su hijo Valaeno se casó con Aerea y fueron jurados como sucesores de los reyes, pero Jaehaerys y Alyssane no pensaban lo mismo, el hijo mayor del matrimonio se autoproclamó, al igual que su madre, en Bastión de Tormentas, listos para que los dragones volaran a la guerra, pues usurpó a su hermana mayor y asesinó a su madre, Gaemmon y Viserys también murieron, Alyssane logró la concordia con su hermano Aemon, logrando evitar una Danza de Dragones, por ahora.