R-25

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Summary

En un futuro cercano, un virus se esparció por el mundo, convirtiendo a las personas en infectados salvajes que atacan a toda persona no infectada. Los gobiernos cayeron y el mundo pronto se sumió en el caos, la anarquía y el deseo de sobrevivir a toda costa. Es aquí cuando seguimos la historia de Tyler Jackson, un joven que lleva sobreviviendo como un nómada durante años y haciendo lo necesario para mantenerse con vida, sin importar si eso requiere robar, amenazar o matar para lograrlo. Tyler se vera envuelto en una travesía junto a otros supervivientes para poder sobrevivir en este nuevo y hostil mundo lleno de infectados, saqueadores y muchos peligros más.

Status
Ongoing
Chapters
13
Rating
4.0 1 review
Age Rating
18+

Prólogo Parte Uno: La calma antes de la tormenta

Tyler corría por las calles de Omaha con el viento frio, típico de esa época en Nebraska, golpeándolo en el rostro mientras sentía que la mochila se le caería en cualquier momento. Esta vez si estaba en problemas, aunque cabe decir que fue por su propia imprudencia. A lo lejos vio su destino y aceleró el paso, logrando llegar poco antes de caer por el cansancio. Antes de poder sentarse a descansar o reponer energías por la carrera que había dado, un sonido le hizo darse cuenta que aún no lo había logrado.

Era el timbre que indicaba el inicio de clases. A esa hora todos los alumnos debían estar en sus aulas. Dando un suspiro, Tyler se dirigió al piso de arriba para estar en clase. Al entrar, vio a sus compañeros y al profesor, el cual lo miro con algo de decepción.

—Alumno Jackson, es la tercera vez en el mes que llega tarde —dijo el hombre desde su escritorio.

—Lo sé, lo sé, lo lamento —dijo Tyler mientras se dirigía a su asiento con una sonrisa apenada.

Tyler se dirigió a su asiento, sentándose y sacando sus cosas para tomar apuntes, hasta que alguien se dirigió a él.

—Hey amigo —dijo James, uno de sus mejores amigos, mostrándole el puño.

—Hola hermano —dijo Tyler correspondiendo al choque de puño—. ¿Me perdí de algo importante?

—No, solo el profesor repitiendo lo de la clase pasada. Y tu, ¿noche pesada? —dijo James reclinándose en su asiento.

—Sí, no pude dormir muy bien —dijo Tyler, para luego ver a James mirándolo con una mirada sarcástica—. ¿Qué?

—Hermano, te conozco, no fue insomnio. Te volviste a quedar jugando hasta la madrugada, ¿verdad? —pregunto James con una sonrisa.

—Bueno, sí, eso fue lo que paso —dijo Tyler con una risita.

—Jackson, Bradley, veo que ustedes dos están en una conversación muy animada, supongo que del tema del que estamos hablando, ¿no quieren pasar a explicar la clase? —dijo el profesor mirando a Tyler y James, a lo que ambos chicos se quedaron callados.

La clase se desarrollo normalmente. Tyler no era un alumno brillante, pero se defendía bien. La verdad es que esa clase fue aburrida para él, normal y sin problemas, pero aburrida a más no poder.

Poco después de eso, tocaba la clase de computación. Todo fue relativamente normal, salvo por un detalle: Tyler veia como algunos de sus compañeros veían casos o videos de un virus reciente. Un virus que parecía volver a una persona normal en algo mas parecido a un animal salvaje y rabioso que se mueve con el único instinto de atacar. Tyler había escuchado de él, pues las noticias cada día sacaban mas información al respecto de este y los países que estaba azotando.

Antes de seguir pensando en eso, el timbre sonó, indicando el inicio del recreo. Tyler sacudió la cabeza, tratando de evitar pensar en eso y generarse miedos y ansiedad, decidiendo salir junto a James a caminar.

—Hermano, créeme, no se si soy yo, pero las clases las siento cada vez mas aburridas —dijo James mientras sacaba una lata de refresco de una maquina expendedora.

—Sí, eso supongo —dijo Tyler con un tono bajo mientras tomaba un sorbo de su lata.

—¿Qué tienes? —pregunto James extrañado—. Casi nunca hablas en ese tono.

—Es... es lo del virus. Varios estaban viendo cosas sobre él en la sala de computación. Yo mismo me desperté esta mañana con el celular con cinco avisos de noticias sobre el virus y todo eso —dijo Tyler.

—Mierda amigo, no voy a negar que esta jodido, pero si te soy sincero, creo que saldremos de esta —dijo James mirando a su amigo.

—¿Tu crees? —pregunto Tyler.

—Seguro. Quiero decir, la humanidad ha pasado por cosas similares y ha logrado salir adelante: la peste negra, las guerras mundiales, y todo eso. Claro, esta situación es jodida y mucha gente morirá, pero creo que en algún momento todo podrá volver a la normalidad, o eso espero —dijo James con una leve sonrisa.

Antes de que la conversación siguiera, un ruido se escucho de los altavoces. Todos giraron para escuchar y a los pocos segundos se escucho una voz hablar por los parlantes.

—Por encargo del director, alumnos y maestros preséntense en el campo de Basquetbol, pues el director dará un anuncio de vital importancia que tanto alumnos como el personal en general deben escuchar. Preséntense lo mas pronto posible —dijo la voz de los parlantes.

—¿Qué demonios habrá pasado ahora? —pregunto James son el ceño fruncido.

—Ni idea, habrá que descubrirlo nosotros mismos —dijo Tyler mientras acababa de un sorbo su lata y la tiraba a la basura.

—Espera un minuto —dijo James mientras acababa su lata igualmente, para después tirarla a un bote mas lejano, acertando con éxito— ¡Canasta!

—Presumido —dijo Tyler con una sonrisa mientras ambos iban al campo de basquetbol.

Cuando los dos llegaron, vieron que casi toda la escuela estaba reunida. Los alumnos hablaban y se miraban entre si, los maestros trataban de mantener el orden en su respectiva sección y algunos más del personal hablaban entre si, con expresiones preocupadas. Ambos amigos se miraron entre si con extrañeza mientras se dirigían con sus demás compañeros.

—¿Qué esta sucediendo? ¿Por qué todo este alboroto? —pregunto Tyler a su maestro.

—No lo se Jackson, lo único que nos dijeron es que es algo de suma importancia —dijo el profesor mientras iba a ver a otros alumnos.

A los pocos minutos, el director apareció en el campo, con una mirada que denotaba preocupación, aunque de igual manera trataba de mostrar calma y serenidad dado su puesto. El hombre se acerco a un micrófono en el centro del patio y se preparó para dar el anuncio, con todos mirando hacia su dirección.

—Buenos días alumnos, profesores y personal en general. El motivo por el cual prepare esta reunión fue para darles un informe acerca de la nueva enfermedad. Como bien sabrán, el virus que causa esta enfermedad se ha esparcido por gran parte del mundo, poniendo en jaque a las autoridades sanitarias. A partir de ese momento, se intento evitar que el virus llegue a los Estados Unidos, pero desafortunadamente, ya se han registrado casos en varios estados del sur y este de nuestro territorio. Afortunadamente, el gobierno esta tratando de hacer todo lo posible para evitar que el virus se esparza mas de lo que ya lo ha hecho. Es por eso que el gobierno ha tomado la decisión de que las clases sean suspendidas hasta nuevo aviso para garantizar la seguridad de alumnos y maestros por igual, por lo que todos se retiraran temprano el día de hoy. Hacerles recordar también que se mantengan alejados lo más posible de los infectados o diversas fuentes de infección, además de seguir las pautas dadas por el gobierno y los profesionales para evitar casos de contagio. De parte mía les deseo a todos, alumnos y colegas, la mejor de las suertes. Gracias por escuchar, pueden pasar a las aulas para recoger sus cosas e irse a sus hogares.

Dicho esto, todos los presentes fueron a recoger sus pertenencias y retirarse de la escuela. Tyler y James se encontraron caminando por las calles, ya que ambos vivían relativamente cerca y aprovechaban para conversar entre ellos.

—Diablos amigo, cuarentenas, actividades suspendidas, infectados... mierda, parece algo salido de alguna película —dijo Tyler pasando una mano por su cabello con preocupación.

—Oye tranquilo, tu mismo lo oíste, el gobierno hará los controles necesarios para evitar mas contagios. Solo queda esperar y confiar que todo saldrá bien —dijo James tratando de sonar seguro y reconfortante, lo que generó una leve sonrisa en Tyler.

Tras caminar un poco, llegaron a la calle donde vivía James. Ambos amigos eran originarios de los suburbios y las calles de ese estilo, por lo que conocían el lugar perfectamente.

—Bueno, aquí nos despedimos, será mejor que entre rápido, no vaya a ser que algún infectado me salte encima —dijo James con una sonrisa.

—Elegiste el peor chiste en el peor momento amigo —dijo Tyler con una expresión irónica.

—Ya en serio, cuídate amigo —dijo James mientras mostraba el puño para despedirse.

—Tu también hermano —dijo Tyler, chocando el puño con su amigo.

Tras despedirse de James, Tyler siguió su camino a su casa, viendo gente meterse en sus casas, volviendo con grandes bolsas de compras o gente cerrando sus negocios y yéndose en sus vehículos, además de patrullas y ambulancias pasando por las autopistas.

Tras caminar un poco, Tyler llego a su casa y, una vez entro, se dio cuenta que estaba totalmente vacía. No lo sorprendía realmente, pues sus padres casi siempre llegaban en la tarde por el trabajo u otros motivos. Subió las escaleras hacia su habitación, dejo sus cosas sobre su cama y decidió volver al primer piso, donde se dispuso a ver si encontraba algo interesante en la televisión.

Tyler estuvo cambiando de canales bastante tiempo, nada le llamaba realmente la atención. En su mayoría eran noticias o programas del estilo, al menos hasta que encontró un canal en el cual pasaban un programa humorístico que llamo la atención de Tyler lo suficiente para verla un tiempo, pero en eso, la pantalla emitió un pitido y un pantallazo parecido a cuando la señal se va, para luego mostrar un fondo azul, típico cuando el gobierno estaba por dar un anuncio.

—Atención a todos los ciudadanos, esto no es un simulacro, este es un mensaje del gobierno de los Estados Unidos de América. Les recomendamos subir el volumen y escuchar atentamente pues se dará un aviso sobre la nueva enfermedad que azota al planeta —dijo una voz masculina mientras se veían unas letras rojas que decían “Alerta Nacional” acompañado de una sirena.

Tyler decidió subir el volumen, pues si el gobierno daría un mensaje solo significaba algo: la cosa se había puesto seria.

—Como todos sabemos, últimamente el mundo se ha visto envuelto en otra crisis sanitaria, esta vez por un reciente pero peligrosos virus. Este agente, bautizado por los expertos como “R-25” es el causante de esto. Hasta donde se sabe, el R-25 tuvo su origen muy probablemente en zonas de la región de Medio Oriente. A pesar de que las causas de su origen y posterior mutación no son muy claras, se cree que esto se debió a factores ambientales y climáticos de este tipo de regiones, siendo de climas áridos y desérticos. Sin embargo, esto no impidió que el virus se esparciera, llegando a varios de los países asiáticos mas importantes como China, Japón, Corea del Sur, entre otros. Tiempo después se dio a conocer que llego hasta Europa, África y gran parte de Oceanía. A pesar de los esfuerzos para evitarlo, no paso mucho tiempo hasta que llego al continente americano, empezando por el sur, para luego llegar al centro y al norte, llegando de esa manera al sur y este de Estados Unidos.

En ese momento, se empezaron a mostrar diversas imágenes relacionadas al virus a modo de ejemplificación.

—A pesar de lo que muchos puedan decir, el R-25 no es una mutación o esta relacionado de alguna manera con la rabia. A pesar de los parecidos, los expertos han desmentido esto, diciendo que se tratan de dos virus completamente diferentes. Es importante informar también que el R-25 toma control del cuerpo en un promedio de 2 a 3 días en lo que el virus se adapta al organismo. Una vez adaptado, el virus se sitúa en el cerebro y usa impulsos eléctricos para activar la movilidad del cuerpo, además de activar el instinto “lucha o huida” lo cual llena el cuerpo del infectado de adrenalina y demás sustancias químicas del estilo. De esa manera, el virus transforma al individuo en cuestión en un medio para poder infectar a mas personas y propagarse. El medio de contagio puede ser por una mordedura o rasguño, así como que sangre infectada entre al cuerpo de alguien no infectado por medio de una herida abierta, por lo cual les recomendamos mantenerse alejados de los infectados y toda fuente de infección para evitar contagio, así como seguir al pie de la letra las indicaciones de las autoridades sanitarias. Mencionar también que en caso de ver algún infectado, repórtenlo a las autoridades lo mas pronto posible. Estos son fácilmente reconocibles, pues presentan la piel pálida, los ojos blancos y constantemente sangran de la nariz y la boca. Sin más que decir, gracias por su atención, volvemos a la programación habitual.

En ese momento, el anuncio terminó y se volvió a transmitir el programa que Tyler veia, aunque a decir verdad, para ese momento ya no le intereso mucho. Justo en ese momento, escucho unas llaves afuera de la casa y vio que la puerta se abría. Era su madre, que llegaba del trabajo vistiendo con su uniforme y su maleta en mano.

— Hola cariño, ¿Qué haces aquí? —dijo la madre de Tyler mientras dejaba sus cosas.

—Hola mamá —dijo Tyler mientras se acercaba y le daba un beso en la mejilla a su madre—, el director dijo que nos fuéramos temprano, dijo que era por el tema de la nueva enfermedad.

—Ya veo, a nosotros también nos dijeron sobre eso. Tu padre me llamo diciendo que también vendría temprano —dijo la madre de Tyler.

—¿Tu crees que esto se ponga peor? El gobierno acaba de pasar un anuncio al respecto —dijo Tyler mientras pasaba su mano por su pelo.

—Esperemos que no, ese virus ya se cobro bastantes vidas. Queda esperar que el gobierno haga las cosas bien —dijo la señora tratando de sonar reconfortante—, pero no pienses en eso, mas bien, ve a lavarte las manos para almorzar, tu padre no debe tardar en llegar.

—Ok mamá, ya vengo —dijo Tyler mientras subía las escaleras a su baño.

Una vez dentro, Tyler se lavo las manos mientras las dudas sobre los infectados seguían en su mente. El chico movió la cabeza para evitar pensar en eso y se remojo la cara.

—Tranquilo Ty, no tienes que preocuparte, todo estará bien —se decía Tyler a si mismo mientras se secaba.

Al bajar, escucho la puerta y vio a su padre, como siempre vestido con su traje y su maletín en mano.

—Hey campeón, ¿Tu también viniste temprano? —dijo el hombre mientras dejaba su maletín en una silla y su saco en el perchero.

—Si, el director nos dijo que nos fuéramos temprano. Según por decreto del gobierno.

—A nosotros en la oficina nos dijeron lo mismo. Este virus si que ha puesto el mundo de cabeza.

—Y que lo digas papá.

—Ya dejen de hablar de eso y pasen a comer, ya esta servido —dijo la madre de Tyler desde la cocina.

—¡Ya vamos Mary! —dijo el padre de Tyler— Vamos hijo, no queremos que tu madre se enoje.

—Todo menos eso —dijo Tyler con una expresión de miedo e ironía.

Al llegar a la mesa, Mary sirvió los platos de estofado, a lo cual todos empezaron a comer.

—¿Te dijeron algo del auto, papá? —dijo Tyler mientras comía.

—Al parecer va a necesitar algo más de reparación de lo previsto, pero me dijeron que en una semana o menos estará como nuevo —le respondió el señor Jackson a su hijo.

—¿El precio se mantendrá igual, John? —pregunto la madre de familia con curiosidad.

—Si cariño, no te preocupes, me dijeron el precio se mantiene normal —dijo el padre.

—A decir verdad, como están las cosas no se si el auto estará listo en ese tiempo —dijo Tyler mientras tomaba de su bebida.

—Hay que esperar que todo salga bien hijo. De nada nos sirve ponernos negativos —dijo la madre de Tyler con una sonrisa reconfortante.

—Cambiando a un tema mas animado, hable con Mickey y me dijo que, cuando esto del virus se controle, volverá a abrir el campo de tiro y podremos volver —dijo John mirando a su hijo.

—¡¿De verdad?! —pregunto Tyler con emoción.

—¿Te gusta eso de disparar, hijo? —dijo John con una sonrisa.

—Tu sabes de quien lo herede —dijo Tyler mirando a su padre—, además, eso se me da bien.

—Seguro que si —dijo su padre con ironía.

—Al menos soy mejor que tu, la edad ya te esta cayendo encima —dijo Tyler bromista.

—¿45 años te parece viejo? —dijo el señor Jackson con una expresión burlesca a su hijo.

—Que te digo papá, ya te estas poniendo anciano —dijo Tyler con una sonrisa, haciendo que su padre niegue mientras reía un poco entre dientes.

—Ya, no empiecen con sus cosas, parecen niños —dijo Mary señalando a ambos con una sonrisa divertida.

Tras terminar de comer, la familia fue a lavar los platos y hacer cada uno sus actividades. Tyler fue a su cuarto a jugar en su PC para descansar y relajarse de todo lo ocurrido en el día.

Las horas pasaron volando y para cuando Tyler se dio cuenta ya era tarde, las 7:30 para ser más especifico. El chico se estiró y bajó al primer piso. Allí estaban sus padres, su madre estaba hablando por teléfono y su padre estaba usando su laptop.

—¿Qué tal todo? —dijo Tyler acercándose a sus padres.

—Bien hijo, solo revisando algunas cosas, nada relevante —dijo Mary mirando a su hijo.

—¿A ustedes también se les va la señal en algunos momentos? A mi me paso unas veces en mi PC —pregunto Tyler con curiosidad.

—Debe ser por todo lo sucedido, las redes también están fallando en algunos momentos —dijo John mientras se levantaba.

—Bueno, será mejor que cenemos de una vez para dormir temprano —dijo Mary caminando a la cocina.

La cena transcurrió normalmente, con la familia hablando, aunque no tanto como en el almuerzo pero pasando un momento agradable. Tras acabar de comer, todos fueron a sus habitaciones para descansar. Mientras Tyler se preparaba para dormir, su celular empezó a sonar, al ver quien era vio que se trataba de James.

—¡Hola amigo! ¿Qué sucede? —pregunto Tyler.

—Nada hermano, solo quería saber que tal estabas —dijo James a través del teléfono.

—Aquí todo normal, mis padres y yo estamos bien, solo un poco preocupados por esto que esta pasando —dijo Tyler—. ¿Y tu?

—Lo mismo amigo, solo que mi madre si que le tiene miedo a todo esto. Volvió a casa con miles de bolsas de compras —dijo James con cierta gracia en su voz.

—Si, vi muchas personas así mientras caminaba a casa después de despedirnos.

—Cada quien esta tomando esto de manera diferente amigo, nuestros vecinos agarraron sus cosas y se largaron en su auto. Hable con otros de nuestros amigos y están igual.

—Si, algunos vecinos míos también están con eso. Los Scott se encerraron en su casa, los Morgan cerraron su tienda y se fueron y los Wilson también se fueron hace unas horas —dijo Tyler mientras miraba por la ventana.

—Si, a decir verdad ya me iba a dormir y llame para ver si estabas bien.

—Ya veo, gracias amigo. A decir verdad estoy agotado de todo lo que ha pasado en el día —dijo Tyler para luego cerrar su ventana y las cortinas—. ¿Hablamos mañana temprano?

—Seguro amigo, asegúrate de sobrevivir —dijo James con una pequeña risa.

—Muy gracioso —dijo Tyler mientras colgaba la llamada.

Al dejar su celular, Tyler se puso su ropa de dormir y se tiro a su cama a descansar, pensando en todo lo que había sucedido en un solo día. Era algo de no creerse, de un día para otro todo se puso de cabeza y muchas dudas y pensamientos pasaban por la cabeza del chico de 15 años, pero prefirió dejar de pensar en eso y simplemente descansar. Mientras cedía al abrazo de Morfeo, Tyler esperaba que el día siguiente fuera mas tranquilo a comparación de ese.