Bajo su protección [ChanBaek]

Summary

En un mundo regido por dinámicas alfa, beta y omega, el alfa Park Chanyeol ha logrado lo que muchos sueñan: éxito, estabilidad y una vida tranquila lejos del caos. Pero todo cambia el día que descubre al pequeño Baekhyun, solo, quitando maleza en el terreno olvidado junto a su casa. Lo que comienza como un gesto de ayuda hacia un niño demasiado maduro para su edad, marcado por la precariedad y la ausencia, se transforma en una conexión profunda que remueve heridas pasadas, abre otras nuevas… y desafía los límites de lo correcto. Relaciones que incomodan, duelen y se sienten necesarias. Porque cuando la protección nace del instinto y no del deber, también puede nacer el deseo. Bajo su protección es un omegaverse de desarrollo lento que cuestiona el amor, el abandono y hasta dónde es correcto cuidar a alguien… cuando se vuelve imposible dejarlo ir.

Status
Ongoing
Chapters
18
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

Espacio robado, Hogar encontrado

—Hey, pequeño, ¿por qué lloras? 

Park Chanyeol vio al hombre que le hablaba, se había agachado hasta esta a su nivel y sobaba su cabeza. El rostro amable mostraba una sonrisa, su olor cálido a leche especiada lo tranquilizaba y su amplio vientre denotaba que estaba a nada de dar a luz. Sin dejar de llorar se abalanzó sobre esta persona y sus sollozos( que se habían vuelto más fuertes en el último minuto), se calmaron con las palmaditas en su espalda y el ronroneo tranquilo que hacía para calmarlo.

Cuando el pequeño estuvo lo suficientemente calmado, preguntó de nuevo

—¿Perdiste a tus padres?

Se limpió las lágrimas antes de asentir.

—Busquemoslos juntos, te pareces?

El omega preñado le compró un helado sin soltar su mano, se acercó a un guardia a notificar sobre el niño extraviado y lo llevó hasta la zona de niños perdidos. Era algo usual en esa plaza perder a alguien, así que había toda una habitación de juegos para que los niños no se sintieran mal cuando se perdían y sus padres pudieran buscarlos.

El pequeño Chanyeol estaba emocionado al ver los juegos tras el cristal, apuró su cono de helado y al poner un pie dentro, con la mirada fija en la piscina de pelotas, sintió unos brazos fuertes abrazarlo y el inconfundible olor a lirios de su madre. El alfa, padre de Chanyeol, estaba también cerca y con cara de alivio agradeció la bondad de la persona que lo llevó hasta ellos. Ofreció una recompensa, más el omega la rechazó, retirándose mientras decía adiós con la mano al pequeño niño, ahogándose entre los brazos de su madre.

Chanyeol despertó. La noche anterior había escrito una escena similar en el borrador de su próximo libro, sin recordar que era tan solo un episodio de su pasado. Ni siquiera podía recordar el rostro de ese hombre, mucho menos decir con exactitud su edad o su estatura, aún así, supo que logró transmitir la paz que él mismo sintió en el personaje del libro. Movió su cabeza, sobando su cuello pues la posición nada cómoda al dormir en el escritorio cuando lo venció el sueño, había hecho estragos con su cuerpo. Su ensoñación se fue cuando escuchó los gritos desde afuera.

—Chanyeol abre ya!! Te vi por la ventana, no finjas que no estás!! ¡Abre o tiraré la puerta!

La puerta se abrió al escuchar la amenaza, sabía que su editor era capaz de eso y más.

—¿Un pájaro anido en tu cabeza?

Comentó KyungSoo, su editor al ver la pinta que cargaba. En su defensa la fecha límite tan próxima no le había dado tiempo de bañarse y a penas durmió un par de horas.

—Buenos días a ti también — contestó con un bostezo ignorando las críticas.

—Dame el borrador ya voy tarde.

—Sobre eso…

—¿No lo tienes!? La publicación está a la vuelta de la esquina y no tienes nada!?

—No son enchiladas sabes? Poner fecha límite para el arte

—Chanyeol! Tus fans han esperado dos años. ¡¡DOS AÑOS!! por la siguiente entrega, no es como que hayas tenido un mes. Ahora dame el capítulo final o te juro que te invento un escándalo de drogas que te sacarán del mercado.

—Ya voy… ya voy… ¿Quién dijo que no tenía nada?

Chanyeol puso el punto final en su libro para guardar una copia y entregarla.

—Solo no estoy convencido del final, creo que debería cambiar unos cuantos capítulos para un final alternativo y…

—Y nada, le echaré un vistazo y ya veremos. ¡Báñate! pareces vagabundo. —Kyungsoo guardó el USB bajo miles de bolsillos en su chaqueta mientras hablaba— Ah! La entrega al premio de escritura es el próximo sábado, serás el alfa más joven del mundo en recibirlo. Deberías considerar regresar a la universidad.

—¿Para qué? Fama ya tengo y dinero también, no necesito un título

Su editor sólo volteó los ojos acostumbrado a la falta de modestia del escritor estrella

—Y no vayas solo, no alientes a los pobres omegas que suspiran por una oportunidad… si te vieran así…

El estremecimiento era innecesario, pensó Chanyeol.

—Llevaré a la tía

—Estúpido, lleva una Omega soltera, una pareja, hasta un beta está bien. No la tía

—¿Quieres ir conmigo?

—¿Y soportar la ira de tus fans? Consigue otro.

Chanyeol llamó a la tía una vez que estuvo solo, una editora omega de mediana edad que era un amor con los autores jóvenes, lo rechazó, por supuesto, tomándolo a broma y diciéndole lo mismo que su editor “lleva a una omega jóven”

Salió de casa a dar una vuelta por los jardínes. Tenía una de las pocas casas cuya construcción asemejaba una cabaña, rodeada de un jardín inmenso que ayudaba con la filtración de ruido. Además, la casa de la derecha era de unos ancianos y la casa de la izquierda también era de su propiedad, más estaba abandonada, no tenía interés de momento en reconstruirla y la maleza acumulada ayudaba a que no hubiera curiosos. Tenia una “doble protección contra el ruido”.

Recorrió el perímetro del jardín y al dar vuelta a la izquierda escuchó ruidos. Recordó que había una tabla rota en el cercado y fue hasta ella, asomándose para ver qué perturbaba su inmensa paz.

Era un niño. Un niño pequeño, flaco, bien parecido, vestido con unos pantalones cortos (no por elección, pensó) y una playera descolorida. Tomaba una pala cuyo mango era más que su altura e intentaba quitar la maleza, enterrándose en la dura tierra y tratando de levantarla después.

El primer pensamiento de Chanyeol fue que sin duda, era el personaje ideal para un futuro libro. Aún estaba lejos de diferenciarse, pero seguramente sería un omega. Todo en él lo gritaba, aunque sostenía esa pala.

Mmmm, mi personaje sin duda será un omega, pensó.

Una vez que curioseó a fondo, su segundo pensamiento fue más racional. ¿Qué hacía ahí ese niño? Él no había contratado a nadie para que quitara la maleza y, de haberlo hecho, no sería un niño.

Pensó en hablarle, pero se veía tan concentrado, que no lo quería asustar. Optó por tocar la madera del cerco, simulando tocar la puerta. Funcionó. El niño buscó el origen del ruido y al ubicarlo, Chanyeol sonrió.

—Hola —dijo, pasando el cercado y acercándose al niño —¿Qué haces aquí?

El niño lo miró con recelo, alejándose unos pasos del desconocido y posicionándose detrás de la pala. Chanyeol dejó de acercarse, recordando que ya le habían dicho que parecía un vagabundo y su apariencia causaba justa desconfianza en el pequeño al verlo. Se detuvo y esperó por la respuesta.

—Estoy quitando la maleza —respondió por fin, sin bajar la guardia

Chanyeol pudo haberlo adivinado, pero no era eso lo que había querido preguntar sino porque estaba aquí.

—Y para que?

—Mamá quería hacerlo, pero no puede por sus trabajos, así que lo haré yo.

Contestó, tomando de nuevo la pala y hundiendola en la tierra, para después sacarla y llevarse consigo algunas raíces. Al paso que iba, le tomaría una eternidad, pero Chanyeol vió que parte de esa eternidad ya iba avanzada pues había cerca de un metro cuadrado con tierra removida y maleza apartada. Volteó hacia la casa, que ahora era más bien una choza. Faltaba mucho para hacerla habitable, pues el problema en el techo no era el único.

—Estás quitando la maleza porque tú mamá está ocupada trabajando y entonces, ¿qué haces solo aquí? ¿No deberías estar en tu casa? Con tus hermanos, padre, niñera o lo que sea?

La respuesta del niño no había resuelto ninguna duda, sino causado más.

El niño paró de apalear y lo miró con molestia. Se veía muy bonito con la cara de puchero. Chanyeol casi se arrepiente de haber sido tan brusco.

—Señor. No dije nada porque los niños no deben hablar mal a los adultos, pero qué hace aquí? Viene a mi casa, se acerca a un niño solo y no conforme con eso, me quita el tiempo. No le parece muy descortés lo que está haciendo? Además, no debo hablar con desconocidos. Mucho menos contestar preguntas personales. Váyase o le hablaré a la policía.

—Señor!? ¡Estoy en plena juventud! Porque me dices señor! Eh!?

Chanyeol se había acercado al niño a reclamar, sin siquiera haber escuchado la frase completa y en seguida el niño se puso a gritar

—AYUDA AYUDA POLICÍA AYUDA UN SEÑOR ME QUIERE LLEVAR!!

Por supuesto, gritar era inútil. Aunque la casa estaba en decadencia, el terreno era amplio, lo que haría que cualquier persona que pasara por la calle, no lo escuchara. Aún así, Chanyeol se puso a gritarle al niño para que se callara y dejara de hacer escándalo, llegando a taparle la boca para lograrlo y, en vez de eso, el chiquillo grito más fuerte y al verse impedido, mordió la mano sobre su boca.

—Hijo! Hijo! Estás bien?

Se escuchó en seguida la voz preocupada de un hombre y a Chanyeol le pareció vagamente conocida. Chanyeol ya se había apartado del niño, viendo las marcas de dientes en su palma y el niño corría hacia la voz.

—Mamá, hay un señor que me quiere llevar

Chanyeol estaba apunto de decir algo, cuando el hombre se dejó ver, escondiendo al pequeño tras él

—Está mintiendo, solo le pregunté qué hacía aquí y se puso a gritar como loco.

—¿Quién es usted? ¿Qué hace aquí? —preguntó el recién llegado, cauteloso

—Eso, debería preguntarle yo a usted. ¿Qué hace en mi propiedad?

El hombre se puso blanco y había un evidente nerviosismo en su cuerpo. Se giró lentamente y se agachó, quedando cara a cara con el niño. Puso las manos en los pequeños hombros y sonrió.

—Cariño. Tengo que hablar un poco con este hermano. ¿Puedes esperar dentro?

El niño parecía receloso a dejar a su madre solo, pero asintió y entró a la casa.

Chanyeol tuvo tiempo de ver bien al hombre. Era un omega y pudo ver de donde heredó el niño la belleza. Era un omega alto considerando su segundo género, Chanyeol calculó que estaría más allá del 1.70 aunque su delgadez le decía que podía ser más bajo. El color de piel estaba mal, sin duda con un buen cuidado podria llegar a su tono blanco lechoso, mas el trabajo en el exterior que seguramente tendria habia oscurecido la cara y las manos, pudo verlo cuando se remango, y vio los antebrazos claros. Sus ojos no eran como los del niño, pues aunque la forma era similar, el omega los tenia azules. Sin duda, era hermoso. Vio el sonrojo al comenzar a titubear y se le antojo adorable. ¿Qué le diría su editor si se presentaba a la premiación con un omega bellísimo, pero que casi le doblaba la edad?

—Yo… pase muchas veces por aquí. Pregunté y… me dijeron que era una casa abandonada. Yo… nosotros… nos iremos. Si no es molestia, nos iremos a fin de mes, una vez que cobre para así poder pagar una renta. Le pagaré. Le pagaré por… ocupar su casa.

—¿Cuánto me pagará?

—¿Qué?

—Cuanto me pagara por haber allanado mi casa, para no hablar a la policía, para no acusarla de poner a trabajar a un niño bajo el sol, por habitar ilegalmente en mi propiedad. ¿cuánto tiene?

—Yo… nos iremos esta noche.

El omega se dió la vuelta, caminó un paso y suspiró, viendo hacia la casa. Por una de las ventanas rotas se veía la carita del pequeño y cuando su mirada se cruzó con la de Chanyeol, parecía que estaba a punto de llorar.

—Le propongo un trato

Habló el alfa, yendo hacia donde el omega y tomándolo de la mano. El omega miró la unión de sus manos y Chanyeol lo soltó.

—Necesito la compañía de un omega — comenzó Chanyeol — Un día. Un día me acompañará y no levantaré cargos. Escucharé su historia y estoy seguro de que podemos llegar a un acuerdo.

Chanyeol olió miedo en las feromonas del omega y vió su cara de resignación. Algo raro en esa situación, pues le estaba proponiendo un trato que pensó lo alegraría.

—Mi hijo… Mi Baekhyun, no debe saberlo. Es un niño perspicaz. Yo… esto era algo que no deseaba hacer, pero no tengo más opción, así que… pasaré con usted la noche

El omega susurró todo el tiempo, evitando mirar la ventana donde se asomaba el niño. Chanyeol volteó a verlo y soltó una carcajada

—No!! jajaja es decir, si al final quiere que pase, no me negaría. Pero no tengo por costumbre acostarme con personas que me doblan la edad jajaja. Necesito ir a un evento. Acompañado. A esa compañía me refería.

Si antes el omega se había sonrojado, ahora se había convertido en un tomate.

—Yo… lo siento, yo… pensé…

—No tiene que disculparse. — se apresuró a añadir Chanyeol — Vivo al lado. Ambas son mis propiedades, solo que no estaba interesado en restaurar esta de momento. Si no es mucho pedir, vamos al lado, tomemos un té y escucharé su historia.

—Yo… debo comenzar a trabajar en una hora

—¿Y el niño se queda solo?

—Serán solo tres horas

—Soy Chanyeol. Park Chanyeol. Puede dejar al niño conmigo, así no tiene que apalear la maleza

El omega miró entonces a su alrededor, localizando la pala y el trabajo hecho y nuevamente se sonrojo de vergüenza

—Lo haría yo más tarde. No… no dejaría que mi hijo lo hiciera, es aún pequeño

—No puede supervisarlo todo el tiempo.

—Yo… Soy Byun BaekIn. No… me gustaría abusar de su amabilidad… más.

—No es problema. Si voy a tener vecinos, es mejor conocerlos, ¿no?

BaekIn llamó a su hijo y lo presentó como el casero. Baekhyun suspiró. No dejó que su madre viera su tristeza, pensó que esta casa era suya, por fin suya, así que saber que su casero que vivía al lado, sería terrible. Pronto no podría pagar la renta, los estarían buscando siempre y tendrían que mudarse de nuevo.

Ni siquiera vio la casa de al lado cuando su madre le dijo que se quedaría ahí hasta que volviera. Entró sin ver y se sentó donde el señor le dijo. Quedándose quieto, pues no quería ser una molestia.

Chanyeol buscó y lo único que había era comida chatarra. Eso y unas cuantas sobras en mal estado de comidas pasadas. Se podría decir que su casa era un chiquero. Pero un chiquero organizado. Ahora que había por fin terminado su libro y tendría unos meses de descanso, podría llamar de nuevo al servicio. Ese que despidió por ser demasiado ruidoso.

Tomó el bote de helado y sirvió dos porciones. Las llevó hasta donde el niño estaba sentado con la mirada fija al frente, sin mover siquiera la cabeza. Chanyeol siguió la línea de mirada y lo único que había era un televisor apagado, así que lo encendió, sintonizando las caricaturas. Le tendió el helado.

—¿Qué caricaturas te gustan? — preguntó

—No me gustan las caricaturas

—¿Qué quieres ver?

—Nada

—¿Estás enojado porque te grité?

—No

—Entonces por qué?

—Porque ocupo quitar la maleza y usted no me deja

Chanyeol quería reírse de la bonita cara de molestia del pequeño. Se veía tan bonito con las mejillas regordetas, el ceño fruncido y la boca arrugada que quería aplastar esa mejillas y abrazarlo hasta quitarle el aire. Este niño era un ternura.

—Tu padre omega dijo que lo haría después — razonó Chanyeol —Deberías disfrutar, ver la tele y comer helado, se va a derretir

Baekhyun echó un vistazo al helado, trago saliva y se enfurruñó de nuevo, cruzando los brazos y apartando la vista del helado y de la televisión.

—El techo no tiene nada interesante —añadió Chanyeol, molestando de nuevo al niño pero este ni siquiera reaccionó

—Bueno, dime. ¿Por qué quieres ser tú el que limpie la maleza?

El niño por fin reaccionó y lo miró, más su vista fue atraída por la cucharada de helado yendo hasta la boca del alfa. De nuevo tragó saliva y habló

—Mamá llega cansada. Tiene… muchos trabajos, si tiene que arrancar la maleza se cansará más y no podrá estar conmigo

—Tienen mucho tiempo. Tu mamá dijo que regresaría en tres horas. Eso les deja toda la tarde libre. Además, puedes estar con él mientras trabaja

Baekhyun comenzó a negar desde que Chanyeol habló y cuando se calló, añadió

—Mi mamá volverá en tres horas, pero después tiene otros trabajos

—¿Cuántos trabajos tiene?

—Hoy limpia siete casas

—Y todo el tiempo estás solo?

Baekhyun no contestó.

—¿De verdad todo el tiempo estás solo? Es más… no deberías estar en la escuela ahora? ¿Cuántos tienes? El preescolar ya pasó para ti, ¿no? No deberías estar aprendiendo a leer o no se… a sumar?

—Nos acabamos de mudar. Aún no voy a la escuela. No estoy solo todo el tiempo, después de la escuela veo a mamá cuando vuelve de sus trabajos.

— Y tu papá alfa?

—Papá y hyung murieron… el novio de mamá también se fue… Yo tengo que ayudar a mamá.

—Ok. Hagamos algo. Si te acabas el helado, te dejo ir a quitar la maleza.

El rostro del niño cambió. Se veía que moría por comerse ese helado. Lo devoró de inmediato y aunque parecía que quería pedir más, se puso de pie, listo para salir.

—Ven, vamos por herramientas. La pala no es lo ideal para eso.

Chanyeol se lo llevó al cobertizo para hacer tiempo. Había contactado a un servicio de limpieza que llegaría en una hora y haría el trabajo por ellos. Él ni loco se ensuciaría con eso. Dejaría que el niño hiciera algo para que se sintiera orgulloso mientras los demás hacían el verdadero trabajo. Lo observó, mientras elegía herramientas y preguntaba su uso, preguntando qué circunstancias había hecho que un niño tan pequeño, se comportara tan maduro.

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