All Mine (Kookmin) Oneshot

Summary

San Valentín ha llegado y Jungkook se siente celoso de sus amigos de base del ejército al ver como llenan a su novio de regalos. 💢💢💢 Advertencias ●SOLO ES FICCIÓN, no se busca juzgar a ninguna organización o fuerza armada. ●Contenido homosexual ●HISTORIA ORIGINAL

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Complete
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1
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n/a
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18+

Capítulo 1

La jornada en el ejército empieza a las cuatro de la mañana como todo a excepción de cuando toca hacer una marcha o algo así. Igualmente es una hora horrible para despertarse la cual Jungkook todavía no se acostumbra del todo, en cambio su Jimin desde que están aquí se ha acoplado a casi todo.

Jungkook enserio no sabe que haría si Jimin no estuviera aquí, es su complemento, su alma gemela, todo lo que mas ama en este mundo y por el que se mantiene cuerdo en este lugar.


Ojalá no tuvieran que esconder su relación para poder disfrutar san Valentín juntos y así mismo le quitaría de encima a todos esos otros soldados que están detrás de su lindo. También le gustaría llevarlo a un bonito restaurante, comprarle muchos regalos y tenerlo solo para él, además está cansado de no poderle hacer el amor como se debe, solo manoseadas en las duchas y debajo de la cobija, le gusta mucho estimular a Jimin con sus dedos pero ambos necesitan más y es notable por el excelente humor con el que se levanta el castaño.


Con su ceño fruncido solo puede mirar a Jungkook y hacerse miles de escenarios en su cabeza de cuando salgan de aquí en cuatro meses, jura que dejará seco al pelinegro y de paso el se quedará sin poder caminar pero felices.


Lo único que querían ambos era acurrucarse juntos, besarse mucho y pasar un día increíble demostrándose lo mucho que se aman pero al contrario solo están serios alistándose después de bañarse para hacer sus cosas.


No podrá darle miles de regalos así que le servirá la porción más grande comida y por eso la preparará con mucho amor mientras Jimin en su salida a campo buscará las flores más bonitas para dárselas a Jungkook.


—Oh Jungkook ¿Me podrías ayudar a algo?


—Claro.


Los pocos que quedan en la habitación no se extrañan de verlos haciendo cosas juntos y es que para todos son muy unidos, Jungkook es el que más agradece de no llamar la atención y que ya sea algo normal o se darían cuenta que va comiéndole el culo con la mirada a su novio.


Hablando de esto Jimin está orgulloso del estado de su cuerpo actual, mucho más sano y los resultados se ven, resultados que están esperando por ser testados por Jungkook, este ya los notó y en sus sueños se imagina escenarios graciosos como poniendo a Jimin en cuatro en campo de batalla y entre su dos enormes nalgas el rifle.


—¿Qué necesitas? ¿Se te perdió algo?


Las palabras de Jungkook son cortadas cuando Jimin lo jala hacia él y lo empieza a besar con demasiadas ganas, incluso tienen un lugar donde no apunta las cámaras y no los pueden ver bien si alguien entra.

—Ten un bonito día— le susurra Jimin.

—Te amo mucho— dice Jungkook antes de darle otro beso.


Se frotan las narices juntas y se dan otro beso sin pizca de ganas de separarse, ni amanece todavía y solo desean volver a la cama para abrazarse.

Como si nada salen del baño a hacer ahora sus propios deberes, Jungkook se va a la cocina y Jimin se va a campo a entrenar, al menos ya no hace tanto frío como antes.


En lo que está el desayuno listo Jimin se ocupa en ejercitarse junto a otros soldados y también aprovecha para recorrer el terreno extenso de vegetación mientras una que otra idea se le viene a la cabeza de lo que podría hacer junto a su novio.

Lo positivo de todo esto es que tiene a Jungkook a su lado, no se imagina que hubiera hecho todo ese tiempo sin su otra mitad, tal vez enloquecer poco a poco porque lo extrañaría mucho o simplemente sentirse triste hasta que pudieran estar de nuevo juntos.

Ambos se desean carnalmente pero al menos están cerca en cuerpo y alma, solo hay que soportar unos meses más, unas semanas más. Sin embargo, ahí estaba Jimin pensando que tan peligroso podría follar en el monte o tal vez en el baño, ya que él pidió exclusivamente bañarse a solas e incluso dio dinero, tendría que lastimarse para poder pedir que Jungkook lo ayude a bañarse.

Sin duda alguna ambos odian toda esta mierda.

Lo que no se esperaba Jimin es que algunos de los demás soldados empezaran a darle cosas por San Valentín, con todos lleva una buena relación pero no esperaba esto de ellos, sin duda alguna algo que puede hacer enojar a Jungkook de solo enterarse sobre actuaría y estaría como un perro marcando territorio. Es por eso que tiene que ir a la habitación a dejar las cosas sobre su cama, ojalá pudiera hacer algo también a todos los que lo han hecho con él pero apenas y puede hacer algo con el amor de su vida. 

Este era el dilema de Jimin mientras que Jungkook terminaba de preparar el desayuno, café, pan y huevos revueltos con cebolla y tomate y ya que es una fecha medio especial también hay fruta, cuando pase su amor a comer le dará el mejor trozo de sandía y fresas.

Tan solo se habían separado unas horas pero Jungkook lo extraña mucho, el más bajo es como el agua en un día caluroso, como el café en el invierno, enserio es una parte esencial en su vida, por eso mismo hizo todo lo necesario para que estuvieran todos estos meses juntos.

Los soldado empiezan a reunirse en el restaurante poco a poco con la ansiedad de comer, la mayoría se ejercitan bastante así que viven con hambre y algunos hasta exigen repetir.

Va sirviéndole a los soldados con mucho gusto hasta que ve a su amor llegar, ambos se miran con una sonrisa hermosa y con el anhelo en sus ojos, lo abrasaría y lo besaría sin cesar, pero en cambio se toma el tiempo de servirle lo mejor, por él le haría corazones en la comida y gritaría a los cuatro vientos lo mucho que lo adora.

-¿Tuviste un buen entrenamiento?— le pregunta Jungkook.

—Si, muchas gracias— es lo único que puede decir Jimin.

El pelinegro se toma el tiempo de mirar a su adoración irse, incluso con ese maldito uniforme de soldado se ve precioso, está muy seguro que no existe nada que opaque su belleza.


Le termina de servir a los soldados de su base y por fin puede irse a sentarse junto a Jimin quien lo espera con la mitad de su comida ya fría.

—Estoy con mucho calor Jungkook- el recién nombrado sabe a lo que se refiere, pues ahora tienen que comunicarse las cosas no tan directamente.

—¿Mucho?— el tono con el que lo preguntó el pelinegro le envía cosquillas a Jimin.

—Si, creo que necesito un poco de agua.

—Te traeré el agua que necesitas pronto.

El castaño estaba con ambas piernas juntas tratando de contenerse, las ganas de estar encima de su novio le estaban haciendo perder la cabeza.

Sin embargo, el coronel llega haciendo que todos guarden silencio y se levanten ante él.

—¡Buenos días soldados!

—¡Buenos días mi coronel!

—Los esperamos en el salón comunal después del almuerzo, habrá un show especial para todos ustedes, ¡¿entendido?!

—¡Si mi coronel!

Todos van dejando el restaurante poco a poco pero ni por esas pueden arriesgarse a darse un beso o una caricia, lo máximo era tocarse los brazos o los hombros, algo que no gritara homosexualidad.

—¿Me acompañas a fumar?- le pregunta Jungkook.

—Claro, vamos.

—Oh Jimin, que pena interrumpir solo quería entregarte esto— dice uno de los soldados llegando con un regalo para Jimin —no es lo mejor pero ya sabes que estamos un poco limitados aquí, gracias por estar aquí y ser tan amable.

—Muchas gracias, no tenías por qué preocuparte, está muy lindo.

El soldado solo sonríe y se acomoda los inexistente mechones de cabello detrás de la oreja como acto de nerviosismo, solo cuando Jimin tiene la intension de abrir el regalo sale corriendo del lugar.

—¿Es tierno no te parece?

—Tiernas mis pelotas, bota eso a la basura que no me gusta.

—No lo haré Jungkook, sería muy grosero.

—Ugh pero por qué te dan cosas, eres mío— esto último lo susurra.

Jimin tiene que apretar mas las piernas para contenerse, pero su sonrisa no la puede esconder. Se levantan y empiezan a caminar a las orillas del batallón donde suelen ir a fumar.

—Estás entrenando ese culo solo para jugar con mi cordura.

—Lo dices como si nunca lo hubieras tenido para ti ¿Se te olvida cómo estrenamos tu nueva casa?

Jungkook sonríe al recordar cómo tuvo en cuatro a Jimin sobre sus sillones de cuero negro, literalmente su piel blanca resaltaba mucho más haciéndolo demasiado tentador para marcar por completo.

—¿Estás recordando como te la chupaba?

Jungkook sonríe ampliamente, le encanta mucho cuando su novio le habla de esa manera.

—Cuatro meses más mi lindo.

Jimin asiente con algo de tristeza, una cosa es mantener su relación privada pero disfrutar en la casa de cada uno a estar aquí donde cualquier paso en falso les traería muchos problemas.

—Me tengo que cambiar de ropa, ¿me acompañas?— Jimin asiente olvidando que dejó todos los regalos encima de la su cama.

A los dos les pica las manos por quererse tomar de las manos, pero se repiten constantemente que todo pronto va a acabar y podrán tener más libertad, tal vez irse de nuevo a Japón y disfrutar lo especial que es este país para ellos, Jimin es quien le dio más fuerte la primera vez que nevó estando aquí dentro porque recordó como hace un año estaba en los brazos de Jungkook disfrutando de la nieve y el romanticismo en su cúspide en Sapporo.

–¿Qué es todo eso Park Jimin?

Este mira confundido hacia donde señala el pelinegro hasta que se da cuenta que incluso hay más regalos sobre la cama.

Jungkook se tiene que tragar los celos y hacer de cuenta que no le importa, sonríe falsamente y se va a su litera a ponerse otra camiseta, de re ojo mira Jimin quien tiene una ligera sonrisa mirando todo los regalos siéndole imposible no sentirse mal. Como si estuvieran conectados Jimin se acerca y le toca el hombro sutilmente.

—El año pasado me regalaste un auto y me sueltas tu black card aunque yo también tenga una.

—Lo sé Jimin pero igualmente me siento mal, quisiera hacerte sentir especial hoy.

—Yo también me siento igual pero lo que importa es que estamos juntos.

Las ganas de ambos de abrazarse eran inmensas pero nada que pudieran hacer sin llamar la atención de mala manera.

—¿Traerán un grupo de chicas cierto?

—Si, pero no sé cuál es, van a emocionarse bastante.

En ese momento la mente de Jimin maquinaba a mil por hora, podrían estar ausentes del show pero no sabe con qué excusa, partirse una parte del cuerpo sigue como opción, algo irracional pero las ganas de abrazar a Jungkook y tener contacto físico podían más.

El más alto tenía un puchero mientras observa los regalos en la cama de Jimin, maldice su interior por no haber comprado nada cuando tenía permiso y también de estar tan lejos de la ciudad.

Ambos caminan un poco al rededor del batallón antes de que Jungkook tenga que volver a la cocina. Es cuando está en la habitación que Jimin se sienta a comer achicopalado algunos chocolates que le han dado.

Aunque esta tortura vaya a terminar pronto no evita anhelar a su novio en cuerpo y alma, es por eso que lleno de frustración se levanta y sale yendo hacia el denso bosque, Jimin solo quiere muchos besitos y que le hagan mimos en la próstata un poquito.

Su frustración se le pasa un poco cuando llega la hora del almuerzo y puede verse con su amor de nuevo quien le da una buena porción de tteokbokki, Jimin come lentamente aunque sea su comida favorita hasta que Jungkook llega a su lado para comer juntos.

—Ya están organizando todo y hay una gran cantidad de soju en las neveras— dice Jungkook.

—Mujeres y alcohol, que fácil es mantener entretenidos a los soldados.

Como si ellos no se mantuviera entretenidos con lo mismo, solo con la diferencia de que con mujeres lo hacen con la presencia y cuerpo contrario y disfrutan mas de la cerveza que del soju.

-¡Park y Jeon! ¡Ayúdenos con la organización de las sillas!- les grita uno de los coroneles.

La pareja se da una mirada que lo dice absolutamente todo, están fastidiados y estresados por la situación y claro que no es culpa de la organización o tal vez si porque está llena de homofóbicos y que además los venderían a la prensa sin pensarlo.

-Ve adelante, tengo que mirar algo en la cocina- le dice el mas alto.

Resingnados a no tener mas de quince minutos solos cada uno se va a su destino, con un Jimin siguiendo pedido en las millones de ideas y Jungkook también hallando la manera de hacer sentir especial a Jimin y culpándose de hacerlo pasar San Valentín mirando a otras idols bailar.

Solo bastan minutos para que se vuelvan a encontrar en el salón comunal, todos los soldados felices del espectaculo que está pronto por empezar y del alcohol que les darán, es por eso que en par patadas está todo listo para que el show empiece, los soldados se van organizando en las sillas poco a poco y Jimin no puede soportarlo mas, menos mal conoce los de su propia especie y sabe que una vez salgan aquellas chicas se descuidarán y no van a darse cuenta de su asucencia y tal vez de la de Jungkook tampoco.

-¿Soldado Park a donde se dirige? el espectáculo ya va empezar.

-Me siento un poco mareado y con ganas de vomitar, creo que me sentó mal la comida.

-¿Quiere que lo lleve a la enfermeria?

-No muchas gracias mi coronel yo puedo ir solo, no se vaya perder ni un segundo de la presentacion- Jimin le guiña el ojo.

Dejándolo solo se va a enfermería usando sus mejores habilidades actorales para fingir que está súper mal y llega fingiendo sintiéndose terrible.

—Me siento muy mal enfermera- le dice Jimin agarrándose la cabeza y estómago –creo que me voy a morir.

—Diosmio Jimin dime qué tienes.

—Si me muero llama a Jungkook por favor.

—pero dime qué tienes.

–Me duele todo por favor ayúdeme

Y con el mayor dramatismo del mundo Jimin hace que se desmaya, se cae al suelo preocupando a la enferma que lo atiende que inmediato pero siente como lo intenta levantar del brazo siendo casi imposible.

—Enserio tendré que llamar a Jungkook.

Cuando escucha la puerta cerrarse se ríe un poco porque todo está funcionando a su favor, hoy es el día si o si. Se levanta y se sienta en la camilla y es cuando escucha pasos acercarse que pone de nuevo cara de sufrimiento.

—Oh ya reaccionaste- le dice la enfermera.

—¿Estás bien? ¿Qué sucedió Jimin?— habla esta vez Jungkook con genuina preocupación.

—La comida me hizo mal, tengo ganas de vomitar, escalofríos y hasta me desmayé.

—Le voy a hacer un chequeo rápido, lo mejor es que se quede descansando en el dormitorio, yo hablaré con los superiores.

Jungkook se queda al lado de Jimin mientras lo revisan y hasta que la enfermera le da de alta solo recomendándole que descanse y se hidrate bastante, si se siente igual de mal o peor que regrese.

El más bajo sigue en su papel de enfermo hasta que están ambos en el dormitorio.

—¿No estás en enfermo cierto?

—No— le responde Jimin con una sonrisa.

Jungkook saca del interior de su chaqueta militar una botella de Soju, ambos pares de ojos brillan siendo cómplices de sus fechorías.

—Revisaré que no esté nadie— le dice Jungkook.

Asegurándose que no haya soldados cerca le avisa a Jimin y este toma la delantera saliendo del dormitorio y alejándose del batallón poco a poco, con todo el tiempo que ha estado acá se ha aprendido casi que todo el lugar de memoria, lugares más visibles que otros entre las montañas pero obviamente nada peligroso.

El más alto lo sigue tratando de no llamar la atención aunque la excitación invade su interior de solo pensar en tener que escabullirse con Jimin y en lo capaz que es de hacer. Atraviesan una frondosa parte ambos llenos de nervios y excitación ante lo expuestos que están pero que por fin podrán besarse hasta el cansancio.

—Ya sabías dónde traerme— le dice a Jimin al ver una manta verde militar sobre la hierba.

El más bajo no le responde nada y solo se lanza a los brazos de Jungkook, le sonríe antes de besarlo con intensidad, sus manos se van a su cuello atrayendo el cuerpo contrario al suyo hasta quedar ambos pechos juntos, Jungkook se aferra a la cintura de Jimin tocando por fin a su gusto su cuerpo, no deja pasar mucho e introduce sus manos debajo de la ropa sintiendo por fin su piel, la suavidad y calidad de esta.

—Mmhg no soporto más— dice Jimin alejándose para soltar la correa de sus pantalones y bajarlos quedando desnudo de la parte inferior.

Jungkook embelesado por esas piernas blancas y esbeltas abre la botella de soju dándole un gran sorbo, sigue bebiendo mientras admira a Jimin viendo lo bonito que es incluso con ropa militar, Jungkook está muy enamorado.

—Déjame un poco— el mayor le arrebata la botella y también le da un gran sorbo.

Una botella es nada para ellos pero al menos los adormece un poco, Jimin se queda lo último que queda mientras Jungkook se arrodilla sobre la manta detrás de él, con un toque en los tobillos lo hace separar un poco más las piernas, demasiado ido por el momento y excitado separa cada nalga admirando su entrada rosada palpitante anhelando su lengua, obedeciendo se entierra entre ambas nalgas empezando a lamer casi que desesperado, Jimin se inclina hacia adelante un poco más dándole mejor acceso.

—Aahh te deseo tanto Jungkook.

—No sabes cuantas pajas te dedico al día mi vida.

Jimin se ríe pero es rápidamente remplazada por los gemidos, su novio es un maldito experto en lo que hace, ladea la cabeza y cruza miradas con él por encima del hombro, esto le envía más placer directo a su pene.

Jungkook saca la lengua de su interior para empaparse dos dedos con saliva, el lubricante siempre es la mejor opción pero aquí es imposible.

—Mierda aahh— Casi pierde la establilidad de sus piernas cuando siente aquellos dedos largos introducirse hasta el fondo.

Jungkook perdido en la vista que tiene en frente de suelta el botón de su pantalón y como puede se los baja junto a la ropa interior dándole libertad a su erecto miembro empezando a mover su mano sobre toda su larga longitud dándole un poco de alivio pero sin venirse.

—Métemela ya por favor— dice en un tono de súplica.

—Entonces ven aquí precioso.

Jungkook se recuesta sobre sus manos teniendo la mejor vista de cómo el culo de Jimin rebota ligeramente con cada paso que da hacia atrás y como ambas nalgas se expanden cuando se agacha quedando sentado sobre sus piernas, muy peligrosamente cerca de su pene, sin contenerse con una mano les da un azote dejando leves marcas rojas.

—Siéntate encima precioso.

Jungkook inclina hacia adelante a Jimin y luego separa una nalga para no perder ni un solo detalle de cómo Jimin va engullendo su pene en su caliente y apretado interior de placer.

Ojalá pudiera desnudarlo por completo y admirar cada curva de su precioso cuerpo y ni decir que los tatuajes de fases lunares en la espalda que lo vuelven loco.

—Oh Jungkook me encantaaa.

Jimin se apoya a los costados de las piernas de su novio para empezar a bajar y subir sobre su pene que lo vuelve delirante de placer.

—Oh sii que rico te ves así— a Jimin le encanta cuando Jungkook le empieza a hablar sucio — si solo vieras lo delicioso que se ve tu culo desde aquí.

—Mhgg Aahh

El más alto con placer acumulado de hace semanas no se aguanta más y sale del interior del mayor para ponerlo en cuatro y volverse a introducir hasta que sus testículos golpean la piel contraria.

Jimin más que complacido solo sonríe y gime teniendo su mejilla pegada a la superficie, le gusta mucho cuando el más alto toma el control y lo follla sin piedad.

—Aahh te... te amo tanto Jungkook.

—Te amo Jimin, maldición... ni el servicio militar te pudo separar de mí, eres mmhg mío.

No querían hacer mucho ruido pero es imposible cuando Jungkook lo penetra con tanta intensidad. Las piernas del mayor empiezan a temblar cuando siente su orgasmo cerca, un placer tan abrasador al sentir placer en su miembro y por su próstata.

—Mnhghj Jungkook... cielo mmmm cariño Aahh ahhh

El más joven involuntariamente frunce el ceño y se muerde el labio, por un momento pierde el control y cordura nalgueando repetidamente a su perfecto novio y penetrándolo duro y profundo.

A los dos se les olvida que están en medio de la frondosa vegetación donde podrían encontrarlos y pasar lo peor pero es que cuando están los dos se aíslan del mundo entero.

—Lléname hasta el fondo por favor, necesito sentirme lleno de ti Jungkook por favor.

Como el complaciente novio que es se sigue estimulándolo con la vista de su pene estirando ese rosado anillo.

—Oh maldición aahhh.

Su rosada y estirada entrada es pintada a los segundos con su semen que se desborda del intentior.

—Aahh eso fue increíble—dice Jungkook mientras se recupera de su orgasmo.

Sale del interior de su novio y casi que se le para de nuevo cuando ve el chorro de su propio semen salir de la estimulada entrada del lindo.

—Cuando estemos en casa no te la sacaré durante toda una noche– dice el menor dejándole un beso en su nalga.

—Esparé con ansias eso— Jimin se le acerca y lo besa con mas delicadeza.

Se acomodan sus ropas y se llevan la botella de Soju y la manta, tienen que ser discretos con esto o les pondrán un horrible castigo a demás de intentar sacarles dinero.

—Te amo mucho Jimin– le dice el más joven cuando están cerca del dormitorio.

—Yo te amo mucho más Jungkook, gracias.

Jimin sigue con su papel de enfermo para poder evitar estar viendo un espectáculo que no le interesa mientras que Jungkook se va a lavar platos. Ninguno de los dos sabe cuándo podrán volverse a tocar así o incluso besarse pero ahora solo son cuatro meses los que tiene que soportar para recuperar de nuevo la libertad y que el mundo sea testigo de su amor sin importar cuánto los odien.