Promesa
La lluvia no paraba, cada segundo aumentaba más, pues debido a una batalla entre un villano tan poderoso. Una guerra que no se veía desde la última vez contra Shigaraki y AFO; se habían perdido a demasiados héroes pero lograron traer la paz y la tranquilidad.
Kirishima estaba muy herido, pero aún lograba arrastrase en el lodo, la lluvia cayendo por todo su cuerpo no era ningún impedimento para buscar a Kaminari; hace algunos momentos, antes de derrotar al villano, estaban combatiendo juntos, pero en un abrir y cerrar de ojos se habían separado.
Esta vez, quien derrotó al villano fue el héroe Dynamight, ya que Deku por su condición ya no era apto para este tipo de batallas. Bakugou estaba siendo tratado por todos los paramédicos mientras que Deku estaba a su lado lamentándose el hecho de que no lo pudo ayudar, pero se sentía feliz de que fuera él quien trajera esperanza a la gente.
Kirishima siguió arrastrándose hasta que notó a lo lejos como el cuerpo de Kaminari o en este caso, el héroe Chargebolt quien yacía tirado inmóvil en el suelo. Como pudo, agarró fuerzas para ponerse de pie y caminar hacia él.
Aunque claro, sus pasos eran lentos y su visión no era tan buena, pues estaba herido del ojo derecho y se tocaba el estómago debido a la sangre que salía, pero necesitaba estar seguro de que Kaminari estaba bien.
Siguió caminando con la poca fuerza que le quedaba, sus piernas empezaban a fallarle, sentía que en cualquier momento caería inconsciente, pero no se iba a permitir aquello hasta llegar a Kaminari.
Los paramédicos lo vieron a lo lejos así que se aproximaban a él llamándolo por su nombre de héroe: Red Riot. Pero no se giró, finalmente llegó con Kaminari poniéndose de rodillas para sostenerlo.
—Hey tonto, despierta, ganamos—sonrió débilmente esperando a que Kaminari le respondiera, pero eso no sucedió. —Kaminari—lo llamó—¿En serio te dormiste? No seas débil bro—dijo soltando una pequeña sonrisa, pero algo en su interior empezaba a alertarlo.
Observó todo su cuerpo notando como tenía heridas graves, su traje estaba repleto de sangre; su camiseta blanca era completamente roja, así que lo sacudió un poco. —Kaminari, despierta... —al ver que no reaccionaba su corazón empezó a dolerle—Tonto... No me espantes de esta manera. ¡Despierta ya!—gritó.
Acercó su mano hacia la nariz de Kaminari para comprobar que respiraba, pero nunca sintió aire. Sus ojos se abrieron completamente mientras tocaba su corazón pero ya no había pulso; sus ojos empezaban a cristalizarse y todo su ser temblaba. No podía estar sosteniendo el cuerpo sin vida de Kaminari.
—¡Kaminari! ¡No! ¡Por favor no! ¡Tú no!—se aferró a su cuerpo mientras rompía en llanto. —¡No me puedes dejar tonto! ¡Nunca te dije mis sentimientos! ¡Idiota despierta! ¡Despierta maldita sea! ¡Te amo Kaminari! ¡Me gustas!—gritó mientras apretaba su cuerpo.
Su mente le trajo recuerdos de cuando trabajaban juntos, pues si, a pesar de que Kaminari tenía su propia agencia siempre invitaba a Kirishima para que ambos fueran a patrullar o peleaban juntos.
Eran un dúo inseparable, en ese tiempo que convivieron, Kirishima pudo entender a su propio corazón; desde que estaban en la UA ya tenía esos sentimientos pero se negaba a aceptarlos porque suponía que a Kaminari le gustaba Jirou y más cuando sus agencias quedaron juntas, ese día acompañó a Bakugou a llorar. Claro que se sentía feliz por su amigo pero no podía negar que eso lo deprimía un poco, suponía que algunos meses después Kaminari y Jirou confirmarían una relación.
Pero eso nunca pasó, en cambio; Kaminari siempre lo buscó. Así que su corazón se volvió a ilusionar y más cuando tenían "acercamientos accidentales" obviamente Kirishima lo hacía con toda la intención, pero cuando notó que Kaminari también le seguía el juego, algo dentro de él mantenía la esperanza de ser correspondido.
Aún así no se atrevió a confesarse, tenía miedo de que solo fuera imaginación suya, no quería perder la amistad tan bonita que tenía con él, incluso se había resignado a ser su confidente, no iba a tirar las piezas del juego por algo que tal vez solo él sentía.
Estar cerca de él no ayudaba en nada, cada que veía su hermoso rostro quería besarlo y decirle cuánto lo amaba, lo mucho que deseaba tocarlo y acariciarlo, ver sus hermosos ojos al despertar, sentir su cabello tan suave, probar de su comida, pasar una tarde juntos caminando agarrados de la mano por algún parque, sin importar el qué dirán.
Solamente ellos dos viendo un atardecer.
Se imaginó al rostro de Denki sonriendo mientras mantenía la mirada fija en el horizonte mientras que él observaba su lindo rostro, desde esas pestañas largas como la fina nariz que le gustaba.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando alguien lo tocó del hombro sobresaltándose un poco, giró la cabeza viendo como estaban los paramédicos diciendo algo, pero no los escuchaba porque la lluvia caía más, solo notó como sus labios se movían deduciendo lo que posiblemente le decían.
—¡No! ¡Yo me quedo aquí hasta que Kaminari despierte!—se aferró más al cuerpo frío de Denki.
Los paramédicos intentaron hablar con él pero simplemente se negaba a escucharlos, lo intentaron tocar pero este movía sus hombros para que lo dejaran en paz. Uno de ellos salió corriendo para conseguir ayuda, ya que, sabía que no lo separarían del cuerpo sin vida tan fácilmente.
—¡Qué me dejen maldita sea!—activo su quirk provocando que retrocedieran y la ropa de Denki se rompiera un poco al igual que causar pequeños cortes sobre su piel expuesta.
—Kirishima—era la voz de Deku—Kirishima por favor, déjate ayudar—habló calmado, estaba todo empapado ya que no llevaba paraguas.
—¡No Midoriya! ¡No puedo dejar a Kaminari!—lo apretó más. —¡No puedo!
—Kirishima por favor... Kaminari está-...
—¡No necesito que lo digas!—sus lágrimas salían sin cesar. —¡No me moveré!
—Kirishima, deja hacer el trabajo a los paramédicos... Necesitas ayuda, estás muy herido...
—¡Kaminari necesitó ayuda y nadie lo ayudó! ¡Son unos incompetentes que no saben hacer su trabajo! ¡Gracias a nosotros están vivos!—dijo aún aferrado al cuerpo de Kaminari.
—Kirishima tú no eres así, te estás dejando llevar por tus emociones... Por favor, necesitas ser revisado.
—¡Dije que no maldita sea, no me separaré de Kaminari!
—Entonces, perdóname Kirishima—se acercó a este para darle un golpe en su cabeza haciendo que el nombrado cayera inconsciente sobre el cuerpo pálido de Denki. —Perdóname... —dijo llorando, sabía que cuando despertara lo odiaría por separarlo de Kaminari, pero si no lo trataban, también podría morirse por la pérdida de sangre.
Los paramédicos se sentían triste ante la escena que presenciaron, pero lo subieron a la camilla para trasladarlo al hospital. Midoriya se quedó ahí mirando al cuerpo sin vida de Kaminari, lloraba por la pérdida de un gran amigo y se agachó cayendo de rodillas.
—Perdóname Kaminari, perdóname. Yo sé que Kirishima quería estar más tiempo contigo pero si no lo hacía, hubiera muerto. Perdóname—se culpaba hasta que llegaron otros paramédicos para cubrir el cuerpo de Kaminari—esperen—dijo provocando que ellos se detuvieran—voy a tomar esto—le retiro una pulsera, pues eso se lo daría a Kirishima en cuanto lo viera.
Más tarde, Kirishima despertó inquieto; las enfermeras tuvieron que inyectarle un medicamento para que se tranquilizara. En cuanto estuvo calmado, Midoriya junto a Bakugou fueron a visitarlo a su habitación, pues Bakugou también estaba internado allí pero ya podía moverse.
—¡No quiero ver a nadie!—dijo con la mirada fija hacia otro lado.
—Kirishima perdón, pero debes entender que-...
—¡Largo!—se giró hacia ellos gritándoles. —¡No quiero ver a nadie!
Midoriya estuvo a punto de hablar pero Bakugou lo interrumpió. —Es mejor darle su espacio—dijo para mover el tripié y adelantarse a salir de ahí.
—No fue mi intención Kirishima, espero algún día me perdones—se acercó a la mesita para dejar la pulsera de Kaminari—te dejo esto, fue lo único que pude conseguir ya que sus pertenencias se las darán a sus padres—dijo para bajar la mirada y salir de ahí.
Kirishima en cuanto escucho la puerta cerrarse, buscó lo que Midoriya había dejado, notó una pulsera que obviamente le pertenecía a Denki y la tomó acercándola a su pecho para de nuevo llorar.
—Kaminari—susurró mientras sus lágrimas seguían saliendo.
Días después era el funeral para despedir al gran héroe Chargebolt y al gran amigo Denki Kaminari, sus ex compañeras de la UA lloraban mientras se abrazaban y los padres de Kaminari estaban llorando la pérdida de su único hijo.
El único que no estaba presente era Kirishima, Midoriya quiso ir a buscarlo pero sabía que de todas las personas él era al único que no quisiera ver, pero cuando todos se marcharon, fue la oportunidad perfecta para ir.
Se acercó al altar que le habían hecho dejando una rosa blanca, la madre de Kaminari al verlo retrocedió para darle tiempo. Kirishima se desplomó mientras las lágrimas salían.
—Kaminari... Eres un tonto, pero te juro que algún día te volveré a encontrar y entonces si, te haré pagar por este sufrimiento que me estás causando—dijo sollozando para mirar la imagen de Kaminari quien sonreía, pues esa era la manera en la que todos lo conocían. Un chico alegre y energético. —Pero, también te prometo algo, te buscaré en la siguiente vida para ahora si confesar mis sentimientos, estoy seguro de que me corresponderás y podremos ser felices—sacó un pequeño cuchillo para cortarse un poco el dedo—es una promesa de sangre—dejó caer la gota sobre la rosa blanca—así que, espérame amor mío. Confío en que estaremos juntos.
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