Primer Amor (ChenMin)

Summary

¿Y si un día el hombre que amaste desde niño apareciera de nuevo? ¿Qué harías?

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo Único


¿Y si con tu primer amor surgiera una aventura muy ardiente...?





Siempre se recuerda el primer amor con un cariño especial. No importa si la primera vez que te enamoraste tenías 10, 20 o 40 años porque esas cosquillas en el estómago son universales.


Pero, ¿qué pasa cuando pasados los años ese chico se casa? ¿Que pasa cuando crees que lo superaste?


A veces, el pasado vuelve y se posa entre tus piernas  y, cuando lo hace, ¿por qué no contarlo? 



Justo tenía que ser hoy.


Lo que me faltaba para terminar este maldito día. Estaba deseando salir del trabajo y meterme en mi cama.


Pero no, te tenías que sentar a leer el periódico en la terraza de la cafeteria justo enfrente del edificio donde trabajamos.  


Pensaba que ya no me gustaba tu cara, pero no he tardado más de dos segundos en darme cuenta de que si. El servicio militar te hizo mucho más maduro, más guapo.


Estás al otro lado de la calle y aún así puedo oler ese perfume tuyo que, a decir verdad, me acabó gustando con el paso de las caricias.


Pero te lo advierto, ya no soy ese niño que no te podía mantener la mirada. Ese niño que aguantaba tus groserias.....


Ese niño que no supo hablar.


Ahora, no me conformo con que muerdas mi sandwich o montemos en bicicleta. 


Ahora, yo soy el quiero morderte y montarte.  


Ahora, quiero que huelas el aroma que desprende la piel de mi cuerpo y que me hagas cosquillas hasta con las pestañas. 


Quiero sentir que se me remueve todo por dentro cuando tu mano se intenta colar dentro de mis pantalones, como hacías en la habitación donde te colabas para que los chicos no te vieran. 


Todo se quedó ahí, pero ahora soy yo el que te empuja la mano hasta el fondo de mi ropa interior .   


Han pasado años, pero aún reconozco el tacto de tu lengua que, ahora, es mucho mas atrevida. 


Me susurras al oído: -Por fin-. 


Y, de repente, me doy cuenta de lo mucho que echaba de menos esto, a pesar de que ya no

había sucedido. 


Humedad.


Juegas con tu lengua y los lóbulos de mis orejas, besas mi cuello como si de él pudieras beber el elixir más dulce… Estás tumbado sobre mí y el roce de tu piel hace que me vuelva completamente loco. Todo se empieza a endurecer.


Empujo tu cabeza hacia mi pecho y tú lo mordisqueas con poca delicadeza. El dolor pronto se convierte en placer. 

Y grito.


Sigues tu camino por mi cuerpo y te detienes en mi vientre. Empiezas a besarlo mientras bajas muy despacio. Demasiado despacio. Tus besos van camino hacia mis piernas, cuando de repente, vuelven a subir a mi vientre.


Por un momento pensé… -Ahí está, aún más humedad.-


Tus labios vuelven a alejarse de mi ombligo y, por un momento vuelven a detenerse.


—¿Estás intentando jugar conmigo?—


Pero está vez, tienen claro su destino. El calor de mi excitación está llamandote, a tus dedos. No dejes de moverlos. Nunca. Estás justo en el lugar en el que te quería tener desde hace años.


El deseo de sentir tu movimiento aún más rápido, es incontenible. Pronto, no sabemos lo que es tuyo y lo que es mío.


mundo entero está ahora entre mis piernas.


Te agarro del pelo y te hago subir a mi altura.


Veo en tus ojos la excitación y, ahora, cuando te acercas a darme un beso, puedo oler la mía propia. Ha llegado el momento.


Te invito a sumergirte por completo en esa oscuridad que ambos ansiamos. Me coloco sobre ti y con la mano meto tu pene dentro de mí. Muevo las caderas al ritmo de esa canción que está sonando en mi reprodoctor, esa que escribiste para mí y rápidamente tomas el paso. Me pellizco los

Me pellizco los

pezones mientras siento tus empujes . 


Jadeas. Y yo también jadeo.


No sé cuánto tiempo pasa. Podrían ser segundos, o quizá horas, pero, de repente, algo dentro de mí se rompe y me vacío por dentro.


Ese olor… por fin, ahí está.  


¿Cómo puedes seguir sentado ahí, leyendo el periódico, si dentro de mi cabeza se está saldando esa deuda que nos debemos.?


Espero que Baekhyun no necesite la sala de descanso.


Cuando llegué a casa, tendré que cambiarme de ropa.


Cuando llegues a tú casa tendrás que cambiarte de ropa antes de que ella me huela.