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Proyecto final •°Kazuscara°•

Summary

One-shot Aviso: contiene un lemmon súper chafa. La portada no me pertenece, créditos al artista (si alguien sabe quien es díganmelo plis)

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

[🌾]

Kazuha y Scaramouche se conocen desde hace mucho tiempo, pues 9 años de sus vidas estuvieron en el mismo salón, sin hablarse.

No fue hasta quinto semestre de preparatoria, en donde les tocó, después de mucho tiempo, juntos otra vez en el mismo salón.

Scaramouche no tenía intenciones de llevarse con él, pues desde un principio le parecía muy llamativo e infantil para su gusto.

Mientras que Kazuha, simplemente le daba miedo el pelirazul marino, por su pinta de delincuente. ¿No?

Sino fue hasta que un día cualquiera, cuando la maestra ordenó hacer equipos para un proyecto que se entregaría al final del semestre, dando las instrucciones de que ella haría los equipos.

El disgusto del salón no esperó y resonó por las cuatro paredes, ganándose un regañó de la mayor.

Ella fue y se sentó en su escritorio y con una sonrisa divertida, dijo:

—Bien, ¿Con que con esas tenemos? Okay entonces la pareja que les toque ahorita, será pareja por todo este semestre, no quiero más lloriqueos o haré que sean compañeros de actividades hasta que se gradúen, ¿quedó claro?— el silencio volvía a gobernar la habitación, tomándolo como una respuesta a su pregunta— Bien ahora haré a los equipos.

La maestra sacó una lista de salón, planeando poner al primeros de la lista con lo últimos, pero al final decidió hacerlo al azar; agarrando un lápiz y moviéndolo de arriba hacia abajo de la hoja mientras cerraba los ojos, y cuando paró el lápiz en algún nombre, los abrió y leyó.

—Bien, Joven Kaedehara usted irá con...— la docente repitió la misma acción.

Kazuha estaba demasiado nervioso, le ponía nervioso ser el primero en mencionar, al menos rogaba al destino porque su compañero no fuera alguien con quien no se llevara, cerró sus ojos y junto sus manos en forma de oración.

—Con el Joven Raiden

El destino lo odiaba.

A scaramouche le daba igual, solamente pasarse el proyecto de uno a otro para poder hacerlo en sus propias casas, sin dirigirse muchas palabras, ni contacto visual ni mucho menos ese aire incómodo que se generaba cuando no conocías bien a alguien.

La maestra siguió con su opción al azar hasta que terminó la clase, todos esperaron a que ella se despidiera y saliera primero, para ahora si, correr a sus casa o juntarse con su pareja de proyecto.

Scaramuche tenía planeado irse ya a su casa, por lo que guardó todo lo más rápido que pudo, colgó su mochila en su hombro y sin despedirse, ni mirar a nadie, se dirigió a la salida del salón.

No fue hasta que un albino de mecha roja lo detuvo. "Argh este idiota" rodó los ojos y esperó a que el dijera algo.

—Disculpa, Scaramouche... ¿Cómo plantearemos el proyecto? ¿Tienes algo en mente o algún ejemplo para seguir?

—No.

Fue la conversación más corta que había tenido en su vida.

—Esta bien, ¿Te parece bien si nos juntamos en mi casa para planearlo?

Scaramouche se quería negar pero entre más rápido acabarán esto más rápido se dejarían de ver.

Así que aceptó.


El sábado acordado había llegado.

El peliazul se paró enfrente de la casa del albino, tocó el timbre y esperó a que abrieran

1, 2, 3, 4 y hasta 5 minutos esperó, pero nadie atendía.

Resignado y enojado, scaramouche se iba a dar la vuelta para irse a casa, total un proyecto menos no afectaba sus buenas calificaciones, además era culpa del idiota de kaedehara.

Al haberse alejado un poco de la puerta, esta se abrió de golpe, dejando ver a su compañero de clase desarreglo, ¿se acababa de levantar? Pero si es son 1pm.

—¿Te acabas de levantar?

—¡N-no! Solamente olvidé que hoy era lo del proyecto— la risilla nerviosa y la almohada marcada en su cara delataba que todo era mentira.

—como sea, hagamos el proyecto de una vez, necesito irme a casa a las 6

Para no hacerlo largo, en el trascurso en que ellos empezaron a trabajar se fueron acercando más de lo que Scaramouche esperaba, en esos 10 años de conocerse se resumieron en 3 días de trabajo, después de eso ellos se hicieron buenos amigos y disfrutaron la compañía del otro cuando trabajaban en su proyecto, no había más silencioso incómodos o tiempo aburrido.

Terminaron dos semanas antes de su entrega, lo que significaba tiempo libre, Kazuha seguía invitando a Scaramouche a su casa a divertirse.

Siempre hacían algo nuevo, veían películas, jugaban juegos de mesa o con la consola del albino, horneaban o simplemente platicaban de su día.

[🌙]

Mucho tiempo había pasado y pronto se graduarían de la preparatoria.

Era un sábado común, el peliblanco había invitado a scaramouche, como era costumbre.

Pero el menor tenía otros planes y para ello propuso jugar verdad o reto (aunque solamente sean ellos dos).

Las partidas empezaron lento y el aburrimiento de Scaramouche no se hizo esperar, fue donde el ojirojo empezó su plan.

De ser retos inocentes y sin sentido, kazuha por hacer "divertido" el juego decidió hacer los retos más intensos y/o sexuales. Scaramouche, quien nunca logró captar tales indirectas lanzada por el albino siguió normal, la partida empezó con un ''besa la parte del cuerpo que mas te gusta de mi'' por parte del menor, el pelirmarino extrañado y mirándolo con una cara de amargura (como las que suele hacer cuando la persona que más le cae mal esta hablando) acercó sus labios a los cachetes del ojirojo, quien, este al ver que lo hizo, se puso rojo. Scaramouche en esos momentos de no darse cuenta de las intenciones, siguió con retos randoms y bobos (algo como ''sal y dile a la primera persona que se tome una foto contigo'')

Pasaron de una partida de lo más casual a intentos de querer acostarse el uno con el otro.

Llegando al punto en donde Kazuha no soporto uno de sus más oscuros secretos y fetiches, se levantó para ir hacia su cajonera y sacar una bolsa negra con dudoso contenido, la dejo enfrente del contrario y, muy apenado, dijo:

—Te reto a ponerte lo que esta en esa bolsa, sin quejas ni preguntas— estaba demasiado rojo, desvió la mirada con una leve sonrisa.

—¿Qué estas tramando, kaedehara?— scaramouche empezó a dudar sobre todo este rollo, al parecer el albino no quiere ser solamente su amigo, aunque, ya lo estaba sospechando desde hace tiempo.

—Ah-ah— movió su dedo en forma de negación— dije sin preguntas y si te rehúsas te pondré un reto peor— regresó su mirada a hacia su compañero, guiñandole un ojo.

—Más te vale que no sea nada raro, idiota, o sino no volveré a venir aquí en un largo rato— amenazó mientras se levantaba para ir hacia el baño, pero en el trayecto el ojirojo lo detuvo.

—Una cosa más, tienes que ponértelo aquí, frente a mis ojos— su sonrisa se amplió más.

¿Dónde estaba aquel Kazuha inocente que no tocaba ni una mosca? ¿Murió? ¿O simplemente era su máscara para esconder su verdadera naturaleza?

—¿Porqué debería hacerlo?, idiota— lo miró desafiante, esperando que eso lo asustara y dejara este jueguito.

—Porqué yo lo digo.

—Y sino lo hago, ¿que pasaría?

—No se, tal vez le diga a media escuela que te gustan los hombres.

—¡Esperaa! ¡¿De donde sacaste eso?! ¡Eso es chantaje!

—Se que te gusto, Scara

—¡E-Eso es mentira, Idiota!

Kazuha negó y tratando de pararse, se acercó al pelirazul marino

—¡Das un paso más y me largo de aquí!

—¿Y si te dijera que tu también me gustas, Te pondrías el traje para mi?

Scaramouche no supo que responder, solo bajo la mirada, esta rojo, sentía que sus mejillas explotaría en cualquier momento.

Sin decir nada, ni voltear a ver al albino, comenzó a cambiarse, se quitó la camisa, dejando ver su piel pálida, su abdomen plano y sus pequeños botones rosas; sentándose en el suelo para poder ver que hay en la bolsa, al darse cuenta, volteó enojado hacia Kazuha.

—¿Qué es esto, Kaedehara?

En la bolsa negra se encontraba un traje de maid, demasiado corto, ¿Porqué Kazuha tendría algo como eso? Scaramouche se estaba arrepintiendo de estar con él.

El contrario solamente se encogió de hombros y le lanzó una sonrisa traviesas.

—Un traje de maid que desde hace tiempo quiero vertelo puesto

—¿Porqué?

—Solamente es un deseo que tengo

Scaramuche sin decir nada, procedió a quitarse el short que traía, vio como Kazuha se relamía los labios y lo miraba fijamente, incómodo, procedió a ponerse el traje.

Primero se puso la parte de arriba, que solamente era una camisa de botones negra con detalles blancos, después siguió con la falda, la cual, a regañadientes, se la puso, que también es negra y traía una especie de mantelito con tirantes de olanes para adornar el traje, al finalizar, se tiró al suelo por la vergüenza que sentía de usar ese estúpido traje, negándose también a usar las últimas prendas que había en la bolsa.

—Vamos, Scara~... aún te faltan algunas— susurró.

—¡Me niego a ponérmelas, enfermo!— gritó con odio.

—oh~ ¿Acaso quieres que yo te las ponga?— el tono de voz que usó hizo estremecer al ojiazul hasta lo más profundo de su ser.

Él volteó a ver al contrario, su cara estallaba en un rojo carmín, miro a los ojos lujuriosos del albino.

Él lo tenía a su merced, así como la serpiente se dejaba llevar por la hipnotizante armonía de la flauta, sintiendo que no podía negarse a ninguna de sus peticiones.

Kazuha palmeó sus piernas, indicándole a scaramouche que se acercara y se sentara entre ellas. El contrario ya no tenía nada que perder y mentiría sino dijera que también había deseado ser tocado por las manos del menor.

El ojiazul se paró lentamente mientras que con una mano trataba de bajar la corta falda, con la otra se tapaba su rostro. Se quedó parado unos minutos, minutos que para el contrario fueron gloriosos, ver al pelirmarino con ese traje lo estaba volviendo loco. Cuando finalmente llegó al frente del de mecha roja, se quedó parado enfrente, no tenía el suficiente valor como para sentarse entre sus piernas, aunque siempre había querido esto, a la hora de la hora se avergonzó.

El de cabello lechoso al notar esto, lo tomó por la cintura y en un rápido movimiento lo sentó entre sus piernas.

—Hubieras traído la bolsa cuando venías para acá jajaja

Hizo que el más pequeño se parara de nuevo y con el sueño de Kazuha para que se agachara, podiendo ver su parte trasera, pero este solo patió la bolsa en dirección al albino, quien solo se echó a reír; furioso, el pálido regreso y se sentó con tanta confianza, cruzándose de brazos.

Los brazos de Kaedehara rodearon el no tan grande cuerpo del contrario, repartiendo besos y lamidas por toda su nuca.

Las nuevas sensaciones que sentía el mayor eran extrañas.

Escalofríos recorrían su piel, temblando, dijo:

—E-espera, ka-aedehara, esto se si-siente realmente ex-traño— se removía incómodo ante la nueva experiencia, colocando una de sus manos en su boca.

Agarró una de las prendas que se encontraba en la bolsa, la cual era un collar de moño que venía junto a un cascabel, lo colocó al rededor del cuello del mayor y siguiendo con su trabajo de repartir besos en aquella parte, sacó otra prenda de la bolsa y trató de colocar las medias de red que llegaban hasta los músculos. Suspiró, tal vez debería dejar las demás cosas para otra ocasión...

Los chapoteos de los labios de Kazuha en su nuca, el tintineo del cascabel y los gemidos ahogados del ojimarino eran lo único que se escuchaba en aquella habitación, que conforme pasaban los minutos la temperatura iba subiendo.

Lo tomó y volteó como si lo fuera a cargar de princesa, quitando la mano de su boca haciendo que el ojiazul lo mirara con una cara que solamente hizo que que el ojirojo se excitará más.

—No me digas por mi apellido, solamente di mi nombre, sería mucho más placentero— tomó sus cachetes para acercar sus labios con los del mayor, juntándose en un beso.

Para scaramouche fue algo sorprendentemente mágico, llovían estrellitas a sus alrededores y las alas de las mariposas que revoloteanban en su estómago daban cosquillas.

Mientras que el albino lo besaba, aprovecho para bajarle la ropa interior que el mayor tenía. Al separase el contrario siguió con las caricias en el cuello.

Su corazón latía cada vez más fuerte, jurando que el ojirojo podría escucharlo.

—K-Kazuha.

—De nuevo— una sonrisa traviesas se formó en sus labios mientras susurraba cerca del odio del contrario

—Ka-Kazu-... ¿ah?— no logró terminar su frase pues fulminó con la mirada al menor porque metió dos de sus dedos en su boca— ¿Qué haces?

—¿Te gusta esto?— preguntó Kazuha "inocentemente" y en un ataque diminuto de ira por parte de scaramouche, mordió sus dedos— No me muerdaaas.

Inconscientemente, después de un tiempo de que el albino estuviera moviéndolos en su cueva bucal; jugaba con su lengua, el pelirazul marino comenzó a dejarse llevar, dejó de fruncir el ceño y cerrando sus ojitos comenzó a lamer los dedos ajenos.

"No sabes todo lo que he intentado soportar" ahora quien arrugada las facciones de su cara era Kazuha mientras trataba de mantenerse cuerdo.

Rápidamente quitó su dedo de la boca del mayor, no esperó a que los pensamientos del blanquecino se aclararan y juntó apasionadamente sus labios con los del contrario, saboreando el chocolate que minutos antes habían compartido, la lengua de Kazuha entraba y se movía en la boca del contrario como si fuera un profesional.

Scara no podía seguirle el paso, todo eso era nuevo para él, ¿Para Kazuha también lo será o el ya lo habrá hecho con alguien más.

Al parecer el nombrado notó que el contrario tenía su mente en algún otro pensamiento que no fuera aquel beso húmedo, rompiendo aquella muestra de afecto, le susurró:

—No pienses en nada ahora— jadeaban tratando de recuperar el aire perdido.

Sus ojos se encontraban en un baile de miradas, el azul y el rojo se fundían para dar comienzo a otra ronda de añorados besos. El de tes pálida rodeo sus brazos al rededor del cuello de su ahora amado y este toma la cabeza del pelirazul profundizando aquella unión.

La guerra entres sus lenguas siempre la iba ganando el de mecha roja, pero el Joven Raiden no iba a ceder tan fácil a la derrota. Intentó varias veces tomar el mando, aun que nunca lo logró.

Cuando finalmente lo logró, su contrario tenía sus manos en sus muslos, aprentandolos o pellizcandolos.

Se separaron con un hilo de saliva uniéndonos. Scaramouche había sido colocando sobre la cama y el ojirojo arriba de él con una sonrisa maliciosa, el mayor estaba aturdido por todo lo ocurrido anteriormente, cerró sus ojos hasta que un dulce aroma había llegado a sus fosas nasales, le restó toda la importancia del mundo, teorizando que era el perfume o el shampoo que el contrario usaba.

Pero...

¿Porqué lo olía hasta ahora?

—E-esperaa... mgh~ ¡Kazuh... ¡ah!— no se percato cuando el menor había introducido un dedo en su parte baja.

Ese aroma desconocido que había sentido era de el lubricante.

No se dio cuanta cuando le quitó la ropa interior.

—¡Esta frío! ¡E-espera Kazuhaa!

—Vamos~ deja de resistirtee~

Scaramouche trató de tapar su boca, realmente se sentía extraño e incómodo.

Kazuha con su otra mano comenzó a bajar el pequeño delantero blanco y a desabotonar la camisa negra hasta al menos tener la parte superior de su torzo descubierta.

Tenía a su merced a un joven ojiazul, sin dejar de mover sus dedos abajo, el albino acercó su cabeza hacía uno de los pezones de scara, dándole lamidas y mordiscos leves.

Metió otro dedo simulando las embestidas algo rápidas.

Scara ya había ascendido al reino de los cielo, no distinguía nada que no fuera aquella sensación extraña.

Llegó a un punto en donde algo sintió en su parte baja y soltó un gemido alto, no puede ser.

¿Se podrá morir así?

Kazuha al notarlo sonrió

—Oh, con que aquí es— sin cesar los movimientos, se acercó a sus labios y soltó un beso brusco que el contrario no iba a negar— ¿Quieres sentir más así?

Scaramouche exigía clemencia y piedad, pero estaba muy ido como para poder ponerlo en palabras, solo le quedó disfrutar del buen momento.

Dejó de un lado los pequeños botones y comenzó a bajar, su mano acarició todo su torzó con la ropa aún puesta.

Echó un vistazo hacia la cara de Scara, sus ojos permanecía cerrados, su brazo sobre su boca mientras soltaba pequeños suspiros y su pecho subía y bajaba en busca de los bocados de aire.

Sonrió y acercó su mano a su miembro, comenzando un vaivén, al darse cuenta el contrario soltó un gran suspiro y volteó a verlo sorprendido.

—¡Espera Kazuha!— el nombrado hizo caso omiso y sin esperar metió el falo a su boca.

Lo iba a volver loco, su primera vez estaba siendo tan extraña y placentera que no sabe como reaccionar.

Después de un rato con los dedos dentro de él y la boca de kazuha en su miembro, sintió un gran cosquilleo en su vientre, como si algo fuera a salir.

—¡S-sueltame idiota!— trató de jalar los cabellos nívea para separarlo de ese lugar.

Sus piernas temblaban, junto a sus manos intentado la acción.

Quería cerrar las piernas pero la cabeza de Kazuha se lo impedía.

Kazuha al sentir todo eso, intensificó los movimientos de su parte baja y miembro.

Ocasionado que Scaramouche se corriera. Estaba tan avergonzado que colocó sus manos en su rostro.

—¡Te lo dije, idiota!

Kazuha quitó las manos de su cara. Estaba rojisimo.

Repartió besos sobre ella.

—¡E-espera! ¿Te lo comiste?

El albino asintió, y el ojirazul murió.

Sacó los dedos de su interior, provocando un quejido del contrario al sentir el vacío en su interior.

Levantó la mirada para saber la causa de eso y solo vio como el de mecha roja se quitaba su ropa, quedando solamente en calzoncillos.

Se acercó a los labios del mayor para plantar un beso, esta vez si fue dulce.

Mientras era distraído con el beso y los toqueteos en su pecho, el albino aprovechó para introducir su miembro sin que scaramouche se asuste y al no obtener su objetivo, trató de buscar otra posición; porque el Raiden le jaló de su cabellera provocando que se separaran del beso.

—¡Eres un estúpido bruto!— solo se dedicó a gritarle mientras sus ojos se veían llorosos.

—¡Perdón!— trató de agarrar los cachetes del mayor para darle besos, pero este no se dejaba.

En un rápido movimiento que hizo que el peliazul pegara su cabeza a la almohada provocando que se le escapara un pequeño quejido por la sorpresa. Kazuha se agachó para besar su espalda de una manera muy cariñosa.

—Perdóname.

El albino posó su parte inferior con la del contrario, el contacto de piel con piel era realmente excitante para ambos.

Pero obviamente Scaramouche no lo iba admitir, en cambio, el ligero suspiro que dio, le hizo saber a Kazuha que al menos no le desagradaba.

Después de ciertos minutos de pequeños besos y toqueteos, se decidió por preguntar.

—¿Estas listo?— las manos del hablante delinearon cada parte de su cuerpo, acariciándole.

—En realidad no, pero hazlo— Scara ocultó mucho más su rostro entre la almohada que abrazaba.

Al escuchar eso, el contrario comenzó a bajar su ropa inferior completamente,

Kazuha aún dudaba en sí hacerlo o no.

En un repetido movimiento volvió a darle vuelta a Scara quedando boca arriba, el índigo lo miró confundido.

—Me pones realmente nerviosos— ocultó su rostro entre el cuello del mayor mientras lo abrazaba fuertemente.

El de abajo no podía negarlo más, ahora si estaba en su límite, tanto toqueteo lo había hecho enloquecer.

—S-solo mételo ya— realmente su orgullo no le hubiera permitido decir eso desde el principio, pero ahora, ahora el éxtasis era el que dominaba gran parte de su cuerpo y conciencia.

El contrario al escuchar eso suspiró en su cuello, dándole un escalofrío al sentir el cálido aliento ageno, realmente ahora lo deseaba.

—Relájate.

Procedió a besar sus labios, tomó un poco más de lubricante para ponerse así mismo para así entrar con mucha más facilidad, de nuevo intentó distraerlo con toqueteos.

Los jadeos del de abajo se estaban empezando a notar y con un fallido intento de taparlos con su brazo.

—No te calles— Kazuha dejo manosear su cuerpo, con una mano tomó los brazos de Scaramouche para ponerlos sobre su cabeza y con la otra intentaba alinear su miembro con la entrada del contrario.

El pelirazul realmente iba a morir.

Estaba a tantito de querer gritar por la pena que estaba pasando, nunca había hecho este tipo de cosas con nadie, era extrañamente nuevo.

Sus rostros estaban tan cerca que podían sentir sus alientos chocar entre si.

Cortaron la distancia en un beso.

Mientras Kazuha iba metiendo su miembro a más profundidad, scaramouche no podía negar el hecho de que doliera, cerró fuertemente sus ojos.

—Scaramouche~

Soltó los brazos ajenos para poder tomar el delicado rostro del Raiden

—¿En serio ya lo metiste todo?— un hilo de saliva salía de la comisura de sus labios.

—Si— besó uno de sus cachetes, muy cerca de los labios— Aún no me moveré, así que no te preocupes.

—Dios mio, siento que voy a morir— mordió su labio inferior intentando acallar los sonidos extraños que salían de él.

—Realmente si pones atención, aquí se ve hasta donde llegué— presionó el lugar por su estómago donde se veía abultado y el contrario se le escapó un gemido— Eres realmente lindo.

—Por favor, deja de decir cosas vergon-zosas— trató de alejar la cara de Kazuha con sus manos.

—No puedo— besó y lamió las manos de contrario.

Kazuha empezó a moverse lento, tratando de no lastimar a Scaramouche, se fijaba meticulosamente en las expresiones que estaba haciendo para saber si podía continuar, pero la gota que derramo su vaso fue el escuchar un gemido alto que se le había escapado al contrario.

Subió la velocidad.

Scara no sabía que sentir, realmente una tormenta de emociones lo estaba arrasando, no sabía que era... ¿Excitación? ¿Alegría? ¿Dolor? ¿Paz? ¿Vergüenza? O ¿había alguna emoción precisa para describir toda la montaña rusa que sentía en ese preciso instante?

"Esto se siente realmente diferente a sus dedos, siento demasiada calor" pensaba el ojiazul mientras abrazaba fuertemente la espalda de Kazuha.

El chapoteo de los dos cuerpos y el pequeño cascabel que nunca fue quitado del cuello del mayor, se juntaban haciéndolo rebotar por las paredes de la habitación.

Solamente eran ellos dos y su calentura en esos momentos.

El lugar en donde antes al mayor se le había extraño, ahora estaba insatisfecho, movía las caderas en busca de seguir golpeando ese punto que lo hacía ver el cielo.

—K-Kazuhaa~... Por favor, más— suspiraba mientras lanzaba su cabeza hacía atrás y arqueaba su espalda.

Kazuha no contestó pero le hizo caso, en este punto, el también necesitaba más; no le bastaba con ver al mayor debajo de él mientras cerraba los ojos y gemía a más no poder.

Mañana le dolerá la garganta si sigue así.

Pero ¿Quién era Kazuha para decir que parara en un momento tan caliente como este?  Si fuera por él, haría que hasta los vecinos pudieran escucharlo.

De repente un sonido hizo cesar el movimiento del albino, un mal augurio se apoderó de su ser.

La puerta principal fue abierta y cerrada en el mismo instante.

Su familia llegó.

—¿Porqué paraste?— la indignación se reflejaba en el rostro del más pequeño, tal vez porque estaba a punto de llegar al cielo y él le cortó el rollo.

Ahora solamente tenía el cosquilleo atorado en su estómago.

Miró algo preocupado al ojiazul.

—¡Kazuha, ya llegamos!— una de sus madres estaba subiendo las escaleras, más precisos Beidou.

El ageno a la familia se le bajó todo tipo de temperatura por el susto, la familia del contrario había llegado, ¿que diría su madre al ver que su hijo no era el tierno angelito que ella imagino? No lo sabía y tampoco quería saber.

—¡K-Kazuha! ¿Y ahora qué haremos?— el pánico se veía en la mirada de Scaramouche.

El nombrado no contestó, solamente sonrió maliciosamente.

Oh no, no se atrevería.

—¡Bienvenida, mamá!— terminando aquella frase de muerte, procedió a plantar un fuerte beso en los labios de su enojado y nervioso novio.

Mientras volvía a reanudar el movimiento de su cadera.

"Hijo de la chingada" pensaba.

—¡Hola, cariño!— Se escuchaba literal afuera de la puerta, intentado abrir la puerta— ¿Ah? ¿Porqué esta cerrada la puerta?

Sin parar su movimiento, tomó el miembro del azulado.

Los ojos del contrario no sabían si perderse en el placer o fulminarlo hasta hacerle un hoyo en la cabeza.

—¡Es que hoy vino Scara a hacer un proyecto y como estábamos durmiendo, cerré la puerta! ¡Pero enseguida la abro!

El de abajo literalmente luchaba por no sacar algún sonido extraño mientras la señora estaba afuera.

Que horror.

Después de esto, golpearía realmente fuerte a Kazuha.

—¡Nonono! No te preocupes, tal vez Scaramouche quiera seguir durmiendo.

Dios me ha mirado a los ojos.

—En realidad esta despierto.

El diablo habló.

—¿En serio? ¡Hola Scaramouche, querido!— una madre tan linda tiene a un diablillo de hijo.

—Vamos responde— le susurró al oído sin parar ni uno de los dos movimientos, ahora sumándole los besos en el cuello que Kazuha empezó a darle.

Realmente moriría, el cosquilleo de que pronto acabaría volvió a aparecer y sus piernas temblaban intensamente.

—¡H-Hola señora!... mgh— dijo con una gran dificultad.

—Hola, cariño... ¿te sientes bien?

—¡Si! Es que me... ¡ah!.. a-acabo de levantar— era realmente difícil, sentía que lloraría en cualquier momento.

—¡Oh disculpa! Sigue durmiendo, iré a preparar algo para que coman— los paso de ella se iban alejando.

No sabía cuánto más iba a soportar, que bueno que se fue.

Al instante se corrió.

—Te voy a matar, estúpido.— su respiración era demasiado agitada pero aún así, su enojo era muy notable

La pequeña risa que salió de los labios del mecha roja lo hizo enojar muchísimo más pero se vio interrumpido por la sensación de algo

Kazuha se corrió en su interior.

Era tiempo para realmente matarlo.

Kazuha salió de su interior y el arrepentimiento de la sensación de carencia de algo en su parte baja se hizo presente junto a un quejido.

Kazuha dio un último beso, o eso pensó scara, quien por fin se sentía libre de quitarse el cascabel.

El ojirojo se tiró a un lado del cansado mayor, tratando de recuperar el aire, supiró y jaló al contrario para sentarlo encima de su estómago.

—¿Qué no habíamos terminado ya?— estaba muy confundió y cansado.

—Nop, ahora te toca a ti, yo ya hice todo el trabajo.

¿Cuál trabajo, hijo de remil puta?

—Entonces... ¿Qué se supone que haga?

—mm... lo que quieras.

—Bueno, quiero dormir.

—No me refería a eso.

—Pero dijiste que podía hacer lo que quisiera.

—Bueno... Ahora no puedes hacer lo que quieras

—Eres un dictador muy odioso.

Kazuha juntó sus labios con los ajenos y al separarse el ojiazul tenía una pequeña idea de lo que debería hacer en ese instante.

Suspiró y guió el miembro del cabello lechoso así su entrada, realmente no sabía como hacerle para que entrase, sus piernas temblaban por el sobreesfuerzo que estaba haciendo, miró al contrario, quien había colocado sus manos en sus caderas y en un rápido movimiento, lo metió.

Debía admitir que no dolió porque aún estaba flojo, pero si dio un clamor por la sorpresa.

—Eres un idiota— le susurró mientras tomaba una almohada para ahogarlo.

—Yo también te amo.

Scaramouche dio pequeños saltitos sobre su miembro, mientras más rápido sea, más pronto acabarían y podría dormir.

Esto era realmente una tortura para Kazuha quien simplemente quería más y el mayor iba bajando la intensidad.

Apretó las caderas del mayor para poder aumentar la velocidad al notar el cansancio del otro, su vista era fabulosa, un Scaramouche con la cara totalmente roja, su ceño fruncido, ojos llorosos, su respiración agitada y de la comisura de sus labios caía un hilo de saliva.

la sensación de antes volvía a hacerse presente, sentía que pronto iba a correrse, sus piernas temblaban y era incapaz de callar sus gemidos, así que mordió la almohada con la que antes intentó matar al contrario.

El de abajo realmente lo estaba disfrutando, realmente también se encontraba apunto de terminar 

—Ya no voy a poder soportar más— se dejó caer sobre el pecho del menor mientras enterraba las unas en sus hombros.

El escuchar los gemidos más cerca de él, lo hizo no querer parar nunca.

El interior de Scaramouche se sentía tan bien, sus paredes se apretaron el falo ageno, el estómago de ambos sintieron que pronto iba a acabar, haciendo un poco más escandalosos los gemidos, quejidos y gruñidos que lanzaban la pareja, al final, los dos terminaron, scaramouche entre el estómago de él y el de su ahora amante, y Kazuha nievamente en el interior de él.

Scaramouche cayó cansado, tratando de recuperar todo el aire perdido.

—¿Ya puedo dormir?

—Claro— lo besó.

【☁️】


Me estoy muriendo AAAAAHH

No se que cosa más fea escribí, siento que quedaron muchos huecos JAJAJ


Ahora si, desaparezco. Fium

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