Prince
Oliver Graves ama el Halloween, la combinación del terror, la originalidad y la posibilidad de pasar un rato divertido le fascinan. Por lo que ni tarde ni perezoso es el primer chico de su vecindario en organizar una fiesta de disfraces.
▪ ▪ ▪
La gran noche había llegado, Oliver arreglaba frente al espejo los últimos detalles de su disfraz, había optado por ser un príncipe.
Acomodó un poco la corona que descansaba en su cabeza antes de bajar las escaleras hacia la planta inferior, donde la estridente música de moda sonaba y las decenas de personas bailaban a su ritmo, mientras otras conversaban y tomaban un trago.
Saludó a cada cara conocida que encontró a su paso, llevaba en su mano derecha un típico vaso plástico rojo lleno de cerveza, el cual había conseguido apenas tocó el último peldaño de la escalera.
Pronto visualizó a un extraño pero guapo chico vestido con un clásico disfraz de vampiro, quien comenzó a coquetear con él a distancia.
Para nadie era secreto la sexualidad de Oliver, él siempre estuvo orgulloso de ella. Más pronto que tarde se decidió a acercarse a aquel chico vampiro.
Estuvo compartiendo, con aquel misterioso chico, palabras, copas y por qué no, alguno que otro toque o fugaz beso causados en el calor del ambiente... eso es lo último que recuerda.
▪ ▪ ▪
Oliver despierta sobre una cama en un cuarto completamente en penumbras, se siente ligeramente mareado pero inmediatamente lo asocia a las "copas de más".
ㅡAl fin despiertas bonitoㅡ el chico de la noche anterior aparece en su campo de visión después de que encendiera la bombilla que cuelga del techo.
ㅡCreo que anoche me pase con el alcoholㅡ ríe nervioso, extrañamente se comienza a sentir incómodo ㅡparece que no estoy en casa, será mejor que regrese a ella.
ㅡOh no, no, noㅡ el chico le toma de la muñeca y Oliver puede sentir una corriente eléctrica recorrerle la espina ante el tono de voz demandante y gélido ㅡTu te quedarás aquíㅡ puede ver como le sonríe, una sonrisa maniaca.
Oliver puede sentir como el agarre se vuelve aún más fuerte, comienza a asustarle toda la situación.
Su raptor tira de él encaminándolo hacia una habitación contigua, mostrando lo más extraño que Oliver jamás presenció.
El cuarto esta llena de muebles en los cuales descansan los pálidos cuerpos de algunos chicos, incluso unos parecen menores que él. Todos están perfectamente acomodados y arreglados, mientras algunas viejas manchas de sangre seca decoran el piso.
ㅡ¿No te gustaría formar parte de mi colección, principito?ㅡ el chico le abraza, Oliver no puede moverse debido al shock ㅡTe cuidaré muy bien, serás mi muñeco favoritoㅡ después de aquellas palabras siente como un objeto punzocortante le atraviesa el cuerpo en reiteradas veces ㅡLamento que tenga que doler pero solo así podrás ser mi lindo príncipe para siempreㅡ son las últimas palabras que escucha Oliver mientras siente la sangre emanar de su cuerpo y como su raptor le acaricia suavemente el rostro lleno de lágrimas.








