Dedicatoria
Siempre me ha fascinado Draco Malfoy, no solo como el típico “chico malo” de Slytherin, sino como un personaje al que siempre le faltó su arco de redención. Es un joven criado bajo el peso de su linaje, obligado a encajar en un mundo que ya estaba decidido para él antes incluso de que naciera. Su historia no es solo de redención, sino de lucha interna, de miedo, de ambición y, sobre todo, de identidad.
Cuando decidí escribir Lealtad Inquebrantable, no quería contar la típica historia en la que Draco simplemente se “redime” o se enamora de alguien que le enseña a ser mejor. Quería explorarlo en un contexto donde su lealtad y su linaje se pusieran a prueba de una manera más intensa, con una protagonista que no solo lo desafiara, sino que lo igualara en poder, en oscuridad y en legado.
¿Por qué no un Dramione? Porque, aunque me encanta la dinámica entre Draco y Hermione (y no descarto escribir sobre ellos en el futuro 👀), sentí que para esta historia necesitaba un personaje con un pasado aún más entrelazado con el suyo, alguien que conociera su mundo desde dentro y que representara tanto una amenaza como una tentación. Alguien como Melisandre Báthory Le Fay.
Este fanfic es mi manera de explorar a Draco en una historia donde la lealtad es una carga, el amor es una batalla y el destino es más oscuro de lo que parece. Y quién sabe... tal vez en el futuro me anime a darle mi propia versión de un Dramione. Pero por ahora, esta es la historia que quería contar. 🖤✨