Reencarnado como un Viltrumita en el mundo de Boku No Hero

Summary

Luego de vivir una vida casi de la mierda. Clayton muere en un fuego cruzado entre dos carteles de droga rivales justo cuando salía de la universidad, donde estudiaba su segunda licenciatura. Murió a los 25 años, sin esperanzas y teniendo un corazón y alma rotos por la muerte de sus padres. Ya era solitario e introvertido cuando murió. La oscuridad solo le duro unos pocos segundos, pensó que reuniría con sus padres, pero no fue así. Al abrir los ojos, se encontraba en medio de un bosque, pero físicamente ya no era él. Reencarno en el cuerpo de una versión Viltrumita de Mark “Invencible” con bigote. Ahora, deberá pensar en que hacer, si volverse un héroe o vigilante, o tratar de vivir una vida tranquila y a su modo.

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Reencarnado como un Viltrumita en el mundo de Boku No Hero

Capítulo 1 Un Nuevo Comienzo.

Clayton Burgos Montejo, siempre tubo una vida bastante miserable, en algunos sentidos. El siempre trataba de no pensar en la violencia interfamiliar que sufría en su casa, pero sobre todo los golpes que recibía su madre cuando su padrastro se emborrachaba hasta perder el juicio. Su padre biológico murió en un accidente cuando en su motocicleta, un camión lo arroyo. No quedo nada de él, solo recuerdos en fotografías. Para rematar, su madre murió luego de que su padrastro le diera un golpe demasiado fuerte en la cabeza, matándola instantáneamente. Fue cuando perdió… prácticamente todo, pero a pesar de eso, trato de seguir adelante.

Logro ingresar a la universidad, pero dejo de ser ese chico sociable que trataba de ser amigable y caerles bien a todos. Ahora se volvió frio, distantes y algo cortante. Sus refugios favoritos siempre fueron la escritura, la música y los videojuegos. Con el seguro de vida de sus padres, logro cobrar un buen dinero, por lo que pudo vivir bien solo en lo que su padrastro estaba encerrado por asesinar a su madre estando ebrio, aunque seguía recibiendo dinero que era de su padrastro, ya que la hermana del mismo le entrego cuatro tarjetas donde recibía dinero, por lo que mal, mal, no estaba del todo.

Igual comenzó a hacer ejército en casa. Salía a correr para despejar la mente. Se consiguió un gato al cual llamo Lucifer. Comenzó a practicar King Boxing, Artes Marciales Mixtas, Karate y Boxeo clásico. Todo con tal de mantener la mente ocupada. Incluso llego a ir a uno que otro Torneo Estatal y uno Nacional. Aparte, seguía escribiendo, jugando videojuegos y perdiéndose horas en la música. Pero pro dentro, seguía dolido. Lloraba por las noches. Extrañaba a sus padres, a su madre. Pero poco a poco, lo fue superando y teniendo que madurar a los 18 años antes de ingresar a la universidad.

Pero la vida es tan mierda a veces, que no quiere verte progresar o feliz. Clayton tenia 25 años cuando murió. Un tiroteo entre dos carteles rivales se desato justo en la puerta de su universidad, donde estudiaba una maestría en administración de empresas. Ya se había titulado como Licenciado en Mercadotecnia a los 22 años, a los 23 termino su Maestría en Economía, a los 24 consigo dos Certificados de Ingeniería en Sistemas y estaba por terminar una Maestría en Administración de Empresas, cuado se desato el tiroteo. El estaba justo en la salida de la escuela, estaban terminando sus clases sabatinas, cuando sintió las balas de 7,56mm penetrar su piel y perforarle un pulmón. Otra mas le perforó el corazón y una ultima directo en su cráneo. Todo se volvió negro en ese instante.

XXX

—¡AAAAHHH! — Clayton grito. Su respiración era agitada, como si su muerte hubiera sido hace poco, cuando en realidad ya habían pasado varias horas. — ¿Q-que carajos? —Clayton se preguntó, comenzó a controlar su respiración y calmándose de a poco en poco.

Comenzó a mirar a su alrededor. Un bosque, un hermoso bosque limpio y con aire fresco que inundaban sus fosas nasales. Aunque cuando bajo ligeramente la mirada, noto algo. Su mochila, aunque no era su verdadera mochila de la escuela. Clayton alzo una ceja con intriga y la abrió. La mochila en su interior, para sorpresa de Clayton, estaba sus cosas. Su Macbook, su IPad, su computadora Asus Gamer y sus cargadores. Aparte, estaban sus teléfonos celulares: Un IPhone 14 Pro Max de 24GB de RAM y 10 Terabytes de Almacenamiento interno, un Xiaomi 15 Ultra con 32GB de RAM y 20 Terabytes de Almacenamiento y un Oppo Reno 12 con 12GB de RAM y 500 de Almacenamiento interno. Aunque lo que le llamo la atención, fue un libro que se titula “Manual de Habilidades Viltrumitas”

—¿Viltrumita? — Clayton alzo una ceja con desconcierto y comenzó a leer.

“Felicitaciones, ahora eres un Viltrumita. Tu biología ha cambiado por completo, otorgándote habilidades que superan con creces las de cualquier humano ordinario. A partir de ahora, posees super fuerza, velocidad sobrehumana, resistencia extrema, capacidad de vuelo, sentidos agudizados y la capacidad de sobrevivir en el vacío del espacio sin necesidad de oxígeno.”

Clayton frunció el ceño. ¿Viltrumita? ¿Cómo en los cómics? ¿Invincible? Esto no tenía sentido. Definitivamente no tenía sentido. Parecía un sueño, un puto y jodido sueño de mal gusto del cual, quería despertar. Pero con forme fue leyendo, más se frustraba. No sabía si estar feliz o preocupado. Cuando termino de leer, rápidamente tomo uno de sus celulares, más específicamente el IPhone 14 y puso la cámara frontal.

—¡No mames! — Clayton maldijo. Cuando se miró, noto que ya no era él. Su cuerpo era otro totalmente diferente. para empeorar las cosas, sabe de quien es el cuerpo que tiene, que es de nada más y nada menos que de una versión Viltrumita de Mark, alias Invencible. Si, ese mismo Invencible de los comics y serie de Prime Video, más específicamente esta en el cuerpo de Mark “Invencible” Mustache, también conocido por los fans como el Mark con Bigote.

Físicamente se notaba diferente al original, ya que su cuerpo estaba mucho más tonificado y musculoso e incluso juraba que es más alto. Después de todo, en su vida pasada, llego a medir los 1,89 de alto. Ahora, fácil media los 1,93 de alto. Clayton, aun con el ceño fruncido, se puso de pie con cuidado. Comenzó a mirar su cuerpo y rápidamente noto que vestía la misma ropa que esa versión de Mark Viltrumita con Bigote, con la diferencia de que esta que trae puesta es color negro. Pero no había duda que reencarno en este cuerpo ¿Por qué? Eso simplemente no lo sabe, y otra cosa, es que definitivamente ya no era humano.

—¿Y que se supone que haga ahora? — Clayton se preguntó, con notable frustración. —No se ni en que puto mundo o realidad alterna de la Tierra estoy. Y aun no se que tan fuerte soy. A esta versión la mataron jodidamente rápido en el espacio en la Guerra de los Invencibles. —Se dijo a sí mismo en voz alta, recordando lo que él vio en la serie y el triste como humillante final de esta versión de Mark con bigote. — *Suspiro* Esto no es un sueño, de lo contrario ya me habría despertado. —añadió en voz alta.

Clayton se puso de pie. Necesitaba verificar algunas cosas y pensar que hacer a continuación. Al menos seguía teniendo sus cosas de la escuela en la mochila y al parecer había una carpeta que aún no reviso. Pero de momento, Clayton estaba en un dilema, no sabia que hacer. Para él, morir significo terminar la con mierda de vida que tubo anteriormente. Desde que su padre biológico murió y su madre tiempos después. La vida dejo de tener significado para él, por más que busco formas de matar el tiempo, la idea de pegarse un tiro en la cien siempre estuvo ahí. Y ahora, estando en ese cuerpo y teniendo poderes bastante fuertes o más o menos. Simplemente no sabia que hacer.

—*suspiro* ¿Qué puedo hacer? — Clayton se preguntó, soltando un pesado suspiro y teniendo los brazos cruzados. Comenzó pensar en que podría hacer ahora. Sus planes a futuro en su anterior vida eran bastante sencillos. Tenia dinero, ya que antes de que arrestaran a su padrastro este le dio sus tarjetas de débito y crédito con las que recibía dinero cada mes, $20,000 a $50,000 pesos aproximadamente. Solo era cuestión de terminar la universidad de la segunda carrera que estaba estudiando en Historia para seguir escribiendo. De hecho, el buscaba trabajo como profesor, ya de resto, sería una vida pacífica y tranquila. No tenia planes ambiciosos, el solo quería tener una vida en paz. — Supongo que podría probar mis poderes. —Clayton dijo luego soltar otro suspiro. —Veamos el manual.

El manual era el cómo usar sus poderes de Viltrumita. Sus poderes no eran la gran cosa, ligeramente eran casi los mismos poderes que Superman excluyendo el aliento de hielo y la visión laser y otros más. Sus poderes, por lo que estaba leyendo, son: fuerza sobrehumana, velocidad, durabilidad, invulnerabilidad y vuelo. Aparte esta el detalle que dé puede alcanzar velocidades más rápidas que la luz, lo que incluso le permitiría viajar por el espacio y aparte de que igual, puede resistir el vacío del espacio. Parecía más una copia barata de Superman y Homlander de The Boys, aunque claro, al menos es mucho más fuerte que Homlander.

Luego de leer un buen rato el manual. Clayton decidió poner a prueba el poder volar y flexiono un poco sus rodillas y salto, aunque termino impactando contra la tierra y provocando un pequeño cráter. Maldijo unos minutos y luego se levanto para volver a intentarlo. Luego de dos horas, pudo dominar el vuelo y levitar o flotar. Prácticamente al menos ya tenia con que moverse para recorrer grandes distancias. Sin preocupación, tomo sus cosas y se engancho la mochila en su espalda y fijo rumbo hacia el norte con la esperanza de encontrar alguna ciudad.

—Veamos en donde carajo termine. — Clayton se dijo mientras volaba. Al menos tenía sus Airpods, por lo que los vinculo a su Xiaomi 15 Ultra y puso música en lo que volaba. Era bastante reconfortante poder volar y escuchar música sin ninguna preocupación. Al menos se alegra tener sus más de 2 Terabytes de música en sus dos teléfonos Android.

Clayton no lo negaría, era bastante agradable poder volar en lo que escuchaba música. Aparte de que la vista era simplemente espectacular. Nada se comparaba a esto, definitivamente. Este tipo de cosas ninguna las imagino vivir en su antigua vida, en su antiguo mundo cuando era un humano. Aunque muchos recuerdos están frescos y hay otros que los siguen atormentando. La muerte de su padre cuando fue atropellado, la muerte de su madre y el arrepentimiento de su padrastro, el cual supo a muy poco que lo mataron en prisión. El prácticamente se había quedado con casi todo, aunque se repartió entre sus hijas, a el le quedo el 70% de todo. Pero ahora, estaba en otro mundo, ya no es humano y tiene superpoderes.

—Vaya lio. — Clayton se dijo para si mismo, sin apartar la vista del paisaje. Luego de un rato comenzó a descender, ya que estaba entrando en un gran campo de nubes y estas le quitaban visión.

Luego bajar aproximadamente a 10,000 pies de altura, logro divisar una gran ciudad a la lejanía. Una metrópoli claramente futurista. Ya estaba atardeciendo, por lo que las luces a la lejanía de neos y letreros enormes comenzaron a iluminar la ciudad, aparte de otras luces más de diferentes edificios. Con tranquilidad acelero un poco más su velocidad de vuelo y aterrizo con calma en la sima de un enorme edifico en el corazón de la ciudad. Reviso su mochila buscando una de sus pocas adicciones, el tabaco. Con una sonrisa encontró una cajetilla de Pall Mall Alaska de menta y con tranquilidad encendió uno. Al ser ahora un Viltrumita prácticamente era inmune al tabaco y al alcohol, pero nunca le gusto tomar, solo fumar.

—Una buena vista. —Clayton dijo expulsando una pequeña estela de humano de cigarro. — Y al parecer estoy en Japón. —Dijo, viendo los símbolos japoneses en varios edificios de la ciudad.

Clayton seguía admirando la ciudad, pero el grito femenino lo hizo bajar la mirada a un callejón. Dos hombres estaban asaltando a una chica de cabello castaño. Uno la tenía sometida de los brazos impidiendo que esta escapara y el otro con fuerza bruta le dio una cachetada y le rompió su blusa, dejando sus pechos al aire. Clayton no pensó, su cuerpo actuó por instinto cuando los recuerdos de su vida pasada, regresaron en un flashback.

La joven trataba de soltarse, pero no podía. El agresor que tenia delante ya estaba bajando el pantalón cuando de la nada algo lo golpeo haciendo que este saliera disparado hasta impactar contra la pared al final del callejón. Tanto la chica como el otro agresor, quedaron en shock total. Ambos giraron la cabeza hacia el fondo del callejón. Cuando el polvo se disipo, vieron a un joven con bigote que sostenía del cuello al otro agresor. Su rostro lo decía todo, estaba molesto y apretaba los dientes conteniendo una sed de sangre única. La chica y el otro sujeto que la tenía sometida, solo vieron como este sujeto de ropa negra dio un fuerte gancho al agresor que sostenía del cuello. El golpe fue lo suficiente fuerte para hacer que vomitara una cantidad preocupante de sangre. Lo termino de dejar fuera de combate con un gancho directo a la mandíbula que le tumbo varios dientes.

El otro agresor quedo paralizado del miedo. Cuando parpadeo, el joven ya estaba frente de él y con su muñeca derecha lo tomo del cuello. Por instinto soltó a la chica la cual miraba como su salvador, levitaba y se alzo unos dos metros hacia arriba y azoto contra la pared al segundo agresor. Luego lo tomo del talón y lo azoto contra el suelo, dejando noqueado al agresor que sometía a la chica. Aunque lo aterrador, fue ese crujir de huesos rotos que se escucho en cada azote.

La chica no termino de procesar aun lo que paso, cuando le quito a uno de los asaltantes su chaqueta negra y su camiseta, para luego tomar a la chica en sus brazos para llevarla al tejado donde estaba su mochila y preguntarle si estaba bien. Cuando llego al tejado, la bajo con cuidado y la chica sin dudar tomo la camisa el asaltante para ponerse algo que cubriera sus pechos y aparte la chaqueta negra. Luego vio al joven el cual la miraba con un rostro de preocupación.

—¿Estas bien? ¿No te lastimaron? — Clayton pregunto.

La chica tardo un poco en responder, aun estaba procesando todo lo que paso. Luego de unos segundos respondió. — ¡A-ah! Si… si, estoy bien… muchas gracias. —La chica de cabello castaño agradeció e hizo una reverencia como agradecimiento. —¿E-eres un héroe? — ella pregunto.

Clayton parpadeo sorprendido, pero rápidamente respondió. —N-no... soy nuevo en la ciudad y estaba fumando aquí arriba cuando te escuche gritar y decidí ayudarte. — Clayton respondió y la chica se sorprendió, ya que, por su ropa, parece uno.

—Ah, es que por tu ropa... pensé que… bueno eras un héroe. — Dijo con ligero sonrojo y jugando con la punta de sus dedos. —ah cierto, me llamo Uraraka Ocahko ¿Y tú? — se presentó con una sonrisa, aunque aún mantenía ese ligero sonrojo.

—Clayton… Clayton Burgos Montejo. Soy de México. —Clayton se presentó, sacando una pequeña sonrisa, algo raro en él, ya que hacia mucho que no sonreía.

—Oh… eres extranjero ¿Y que trae a Japón? — Ochako pregunto.

La sonrisa de Clayton se apago y suspiro. —Bueno… muchos motivos la verdad. —miro al horizonte. — Mis padres murieron, estoy solo y decidí salir del país en busca de una nueva oportunidad y empezar de cero. —Respondió y Ochako lo miro con pesar. — Tengo 25 años y busco donde quedarme. —añadió.

—Y-yo… Lo siento mucho. —murmuró con sinceridad. Luego, su expresión cambió y, con una pequeña sonrisa, le dijo—: Si no tienes dónde quedarte, podrías venir a mi casa. Bueno, a mi departamento. Vivo sola, así que no hay problema.

—¿Segura? — Clayton pregunto.

—¡Si! — afirmo con cierto entusiasmo. —Y veo que eres mayor que yo. Yo tengo 18 años. — añadió con una sonrisa. —aunque por tu bigote te ves mayor jeje. —sonrió mirando su bigote.

Clayton lo medito unos segundos. La verdad es que no tenía a donde ir, por lo que podría aceptar su oferta de momento en lo que buscaba un trabajo y donde quedarse.

—Esta bien. — Clayton asintió, aceptando su oferta.

Y antes de que Ochako pudiera decir algo más. Clayton después de colgarse su mochila, la cargo como princesa y se elevó ligeramente. Ochako se sonrojo al ser cargada de es forma y luego Clayton hablo. — Guíame. — Dijo con una expresión tranquila.

Ochako aun con el corazón acelerado, señalo hacia el centro de la ciudad.

—P-por haya. —señalo con su mano.

Clayton asintió con una sonrisa y comenzó a volar hacia. La brisa fresca del anochecer choco con los rostros de ambos. Aunque a Ochako se le estaba alborotando un poco el cabello y eso que Clayton estaba volando a una velocidad bastante baja, ya que si él quisiera podría viajar incluso a Mach 10. Luego de un rato volando, Clayton aterrizo en la azota del edifico que Ochako le señalo.

—Ven, es por aquí. —Ochako le señalo la puerta y Clayton solo asintió para seguirla.

Bajaron las escaleras y luego tomar un ascensor que los llevo al piso 156. Al llegar Clayton vio el pasillo bastante moderno y minimalista con acabados de madera. Ochako señalo su puerta y con tranquilidad saco la tarjeta para abrirla de su cartera. Luego de abrir, ambos entraron. Clayton quedo impresionado. El departamento era modesto, pero increíblemente moderno. Las paredes eran de un tono gris claro con acabados de madera, el suelo de mármol reflejaba las luces cálidas del techo, y el mobiliario tenía un diseño minimalista, pero con un toque acogedor. Un gran ventanal ofrecía una vista espectacular de la ciudad iluminada por neones.

—Órale. — Murmuro viendo el departamento, el cual es considerablemente grande.

Ochako sonrió con algo de orgullo al ver la expresión de su invitado.

—Mi padre es arquitecto, aparte de que tiene su empresa constructora que es bastante solicitada por el gobierno y demás personas de alto estatus. Por lo que el dinero no nos falta. —explico. —y mi madre, actualmente es Senadora del gobierno japonés. — añadió.

—Oh, comprendo. Mi madre fue maestra hasta que bueno… ya sabes jeje. —Clayton soltó una risa nerviosa y dejo su mochila en uno de los sofás de cuero blanco de la sala de estar.

—Actualmente ya terminé la preparatoria y estoy esperando a que comiencen las inscripciones para la Escuela de Héroes. — Dijo Ochako, tomando asiento en uno de los sofás, Clayton se sentó en otro frente de ella.

—¿Escuela de héroes? — Clayton pregunto confundido, aunque sentía un que este mundo ya lo conocía.

—Sí, la Universidad U.A, la mejor escuela de héroes de Japón. — Ochako respondió con entusiasmo. —¿No conoces la UA? —pregunto ligeramente con el ceño fruncido.

—Bueno… — Clayton con timidez y algo de nerviosismo negó con la cabeza. — No, yo era más del campo y no salía mucho de casa. Aparte de que soy nuevo en la ciudad.

A Ochako eso le pareció extraño, pero no hizo más preguntas.

—¿Y cuál es tu poder? — pregunto Clayton con intriga.

—Mi Quirk se llama Gravedad Cero. Me permite hacer que los objetos pierdan su gravedad al tocarlos con las yemas de los dedos. Pero si abuso del poder, me mareo y me dan náuseas…

Clayton asintió, sin juzgar.

—Suena útil en muchas situaciones. — añadió Clayton.

—Si. —asintió Ochako. — ¿Y cuál es tu Quirk? — pregunto con emoción por saber.

Clayton tomó aire y, con tranquilidad, respondió:

—Fuerza sobrehumana, resistencia, velocidad, vuelo, regeneración avanzada y envejecimiento lento.

Uraraka se quedó boquiabierta.

—¡¿Tienes todo eso?! ¡Eso es una locura! —exclamó sorprendida.

Clayton solo asintió con naturalidad y tranquilidad.

Después de un momento de silencio, Clayton recordó algo importante.

—Por cierto… —dijo, llamando la atención de Uraraka—. Ya que tu familia tiene una empresa de construcción, ¿crees que tu padre podría darme trabajo?

—¿Trabajo?

—Sí. Tengo una licenciatura en Mercadotecnia, una maestría en Economía y un par de certificaciones en Ingeniería en Sistemas.

Uraraka casi se atraganta con su propia saliva.

—¡¿QUÉ?!

Clayton arqueó una ceja.

—¿Qué pasa?

—¡Eres increíblemente calificado! —exclamó, aún sorprendida—. ¿Cuántos años tienes otra vez?

—Veinticinco.

Uraraka parpadeó varias veces antes de responder.

—Dios… yo apenas voy a entrar a la universidad y tú ya tienes todo eso…

Clayton sonrió levemente.

—Digamos que aproveché bien mi tiempo.

Y eso no era mentira. Antes de morir, Clayton estaba estudiando su segunda licenciatura en Historia, estaba en segundo año cuando murió en el tiroteo. Ya tenia planeo estudiar otras licenciaturas, todo por su gusto por la escritura, y quería aprender más para perfeccionar con el tiempo su forma de redactar y escribir.

—¿Crees que tu padre me pueda dar trabajo? — Pregunto Clayton esperanzado.

—Mañana hablaré con mi papá —dijo Uraraka—. Estoy segura de que podrá darte un puesto en la empresa.

Clayton asintió.

—Gracias, Uraraka.

Ella le sonrió.

—De nada, Clayton. Bienvenido a tu nuevo hogar.

XXX

Ya era de noche. Más específicamente las 12:00 AM de la madrugada. Clayton aun estaba procesando todo lo que había pasado. Para empezar, primero reencarno en el cuerpo de Mark con bigote de la serie de Invencible. Segundo, está en el mundo de Boku No Hero, pero con notables cambios. Uno de esos cambios, es que la U.A no es una Preparatoria. En este mundo es una Universidad y aparte Uraraka Ochako, tiene 18 años de edad y no es de bajo recursos como en el anime. Aquí su familia es prácticamente millonaria y con empresas, de lo contrario no se podrían costear este departamento.

Luego de bañarse y quedar prácticamente desnudo ya que dejo secando la única muda de ropa que tiene. Decidió fumar un rato en el balcón de la habitación que antes usaba Ochako, pero decidio usar la otra por miedo a los pervertidos. Y la verdad, es que Ochako tiene un físico jodidamente envidiable. Grandes pechos, cuerpo ligeramente rellenito, muslos grandes y seguramente suaves y unos gradecidos glúteos. Cualquiera quisiera cogerla y eso se comprobó cuando la intentaron violar.

Clayton estaba indeciso de que hacer. tiene poderes y seguramente es más fuerte que cualquier otro héroe de este mundo, de este universo de la Tierra, que, en su antigua vida, solo lo conocía porque es un anime y manga. Estaba la opción de involucrarse en el heroísmo, pero la verdad es que a Clayton nunca le intereso ser un héroe. Solo leía el manga y veía el anime para burlarse del protagonista y hacerle memes por lo llorón y maricon que era. El tiene el poder para hacer la diferencia, pero simplemente no le interesa ser un héroe. Y menos en una sociedad heroica tan culera como la de Boku No Hero.

—*exhalando el humo* mucho que pensar. — Clayton se dijo a si mismo, algo estresado y viendo la hermosa ciudad de Tokio. —Yo… solo quiero vivir una vida… tranquila, lejos de la violencia y termine en un pinche mundo violento e incluso más corrupto que mi anterior mundo. —maldijo y chasqueo la lengua y volvió a dar otra calada a su tabaco. — Pero conocer a Ochako… no estuvo tan mal… es… muy agradable, alegre e incluso algo tímida. —sonrió al recordar su plática durante la cena.

Compartian ciertos gustos por la música y las películas de acción y drama. De resto, a Ochako le gusta salir de comprar, le es difícil dominar las matemáticas, pero en el resto de materias siempre tuvo una buena calificación. Le gusta salir de viaje y conocer países nuevos. Por lo que le conto a Clayton, nunca a ido a México y sueña con ir algún día. Clayton le prometió llevarla en algún momento.

—*suspira* Mañana será un nuevo dia. — Dijo Clayton, terminando su cigarrillo y tirando la colilla hacia el vacío y dejando que la brisa del aire la moviera.