PRÓLOGO
—¿Cuántas veces te has enamorado? —preguntó.
Esa pregunta es fácil de responder...
Fácil, si sabes el significado de “amar”.
Fácil, porque desde pequeños nos enseñan las distintas maneras de amar a una persona.
Fácil, si lo has experimentado.
—Creo que solo una vez —respondí.
—¿Crees?
Al decir “creo”, queda evidente de que no sabemos la respuesta a una pregunta.
En ese momento, no sabía distinguir entre querer y amar...ero, si tan solo me volvieran a preguntar, sin dudar diría:
“Tus pecas fueron la tormenta suave de mi invierno.”