Glorious Purpose | Thorki-ish |

Summary

Thor y Loki llegan a Vormir en busca de la gema del alma. | Universo Alternativo |

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

—Por un momento creí que envejeceríamos juntos.

Admitió, sentado sobre una roca, inclinado hacia adelante con los codos sobre sus rodillas. Levantó la cabeza y encontró a Thor, su figura recortándose sobre el lúgubre cielo tras él. Habían llegado hacía no mucho, creyendo que saldrían lo más pronto posible de aquel planeta. Sin embargo, ya no pensaban que eso sería posible.

—Que ambos estaríamos arrugados como pasas.

— ¿Al igual que Padre? —Sonrió Thor, dejándose caer en el suelo, con las piernas estiradas y Stormbreaker a su lado. No despegó la vista de Loki. Ahora más que nunca es que desconfiaba de él. Creía que en cualquier momento, su hermano desaparecería y el verdadero Loki estaría al borde del abismo.

—Sí. —Rió Loki con los ojos brillantes por las lágrimas que no dejaría caer—. Sí, justo como él.

Sabía lo que tenía que hacer. Sabía que debía hacerlo. Solo él podía.

Ese pensamiento lo sorprendió. Nunca le habían importado las vidas de los demás a excepción de la de Frigga y tal vez la de Thor. Pero esto. Jamás había creído que estaría a punto de hacer algo como esto. Siempre había sido alguien arrogante, absorto en su propia existencia, regodeándose en su orgullo y su soberbia.

Thor lo estaba afectando. Realmente lo estaba haciendo.

Pero tal vez le gustaba. Es decir, no disfrutaba herir a otros y con Thor al lado suyo, el cruel y elaborado truco conjurado para inspirar temor ya no tenía que usarlo. Ya no tenía que mantener la ilusión.

—Yo también lo creí —dijo Thor después de unos segundos.

Se quedaron en silencio un momento. Loki jugueteaba con sus dedos y Thor con el borde de su capa.

Cráneo Rojo los observaba, curioso. No había tenido visitantes tan llamativos desde hacía décadas. Se habían presentado como dioses, ¡dioses! eran su igual y aquello le agradaba, lástima que uno debía sacrificarse para obtener la gema. Thor Odinson y Loki Laufeyson, aunque dijo ser hijo de Odín, él sabía la verdad. Así como también sabía que no los olvidaría por un tiempo.

De repente, amboshermanosse pusieron de pie. Un presentimiento quizás. No estaban seguros. Thor se aproximó a Loki y tomó sus manos entre las suyas.

—¿Por qué no...?

—Thor, creo que ya...

Hablaron al mismo tiempo. Loki sonrió de lado, tenía la ligera sospecha de lo que Thor iba a decirle. Abrió la boca y la oración que le diría se convirtió en un grito porque, de pronto, les llegaron disparos de una gigantesca nave que había aparecido en el cielo.

Con todas sus fuerzas empujó a Thor al suelo pero él no fue lo suficientemente rápido y recibió un tiro en el brazo.

—¡Loki! —El rubio ya le daba el alcance, pero otra ráfaga de disparos los obligaron a separarse.

Cráneo Rojo desapareció cuando la nave llegó a tierra.

Thor empuñó su poderosa hacha para atacar a quien sea que haya llegado con tal grado de hostilidad. Loki permaneció detrás, cauteloso y con un mal presentimiento. Aunque, siendo honestos, había tenido esa sensación desde que llegaron a Vormir.

De la nave salieron unas criaturas que los hermanos conocían muy bien. Chitauri. Idénticos a los de Nueva York hacía casi de diez años.

Thor luchó valientemente contra ellos, como era su costumbre. Loki, por su parte, atacó a otros mientras se acercaba cada vez más al abismo. Cuando Thor se dió cuenta de lo que pretendía su hermano, perdió la concentración y Loki tuvo que salvarlo de un ataque por la espalda a pesar de que ahora tenía una muy fea herida en un costado.

Thor le sonrió. Y una pequeña sonrisa empezaba a formarse en el rostro de Loki cuando, a lo lejos,élapareció. Lo vio salir de la nave. Lo vio aproximarse junto a sus aliados. Lo vio dispuesto a pelear y asesinar a cualquiera que se metiera en su camino para encontrar la gema del alma.

Se dio vuelta y corrió hacia el precipicio, pero Stormbreaker lo hizo caer estando a unos pasos de llegar.

—¡Loki, no!

Se arrastró como pudo hacia el acantilado. Su hermano seguía gritando excusas sin efecto.

—Tengo que hacerlo —susurró más para sí mismo que para Thor.

—No, por favor, hermano, te amo como nunca amé a nadie antes.

Aquello lo hizo detenerse. Se puso de rodillas, girando hacia el rubio que lo veía suplicante.

—Lo sé —respondió, después de secar sus lágrimas con el dorso de su mano derecha—. Prométeme que le arrancarás el brazo a Thanos.

Lo dijo con voz temblorosa. Estando al borde del abismo, se asomó al vacío que lo abrazaba y le daba una fría bienvenida.

—Te amo, Thor.

Y antes de permitirse dudar una vez más, se encontró cayendo, con los ojos cerrados y la viva imagen de su hermano en la mente.

El cielo oscureció, cayó un rayo y Thor despertó con la gema del alma en su mano izquierda.