Mío.
Había llegado el día. Finalmente presentaría a Kageyama como su novio a su
familia, y agradablemente sus padres quedaron encantados con él y
viceversa. Aunque Natsu, no estaba muy feliz.
—Hmp...—La pequeña estaba en un rincón de brazos cruzados con un
puchero en la boca, Hinata por más que intentaba explicarle no lograba nada,
ni sus padres.
—Supuse que esto pasaría.—Hinata suspiro rascando su cabello. Kageyama
quien observaba desde hace un rato lo sucedido decidió actuar al fin yendo
donde Natsu.
—Oye, hermana de Hinata.
—¡Soy Natsu!.—Reclamo mirando al chico por primera vez, este estaba
agachado a su altura.
—¿Te molesta que este con Hinata?.—Cuestiono, Natsu apretó los ojos.
—Mis amigas dicen que cuando las personas tienen pareja se olvidan de sus
hermanos, y yo no quiero que Niichan me olvide.—Soltó apretando sus
pequeñas manos, las lágrimas cayeron por sus mejillas. Hinata se tenso, iba
a actuar, pero Kageyama se le adelanto.
—No llores.—Ordeno secando con su pulgar las lágrimas de la pequeña.—
Hinata se preocupara si lloras, las niñas no deben llorar, ¿Esta bien?.
—¿E-Eh?.—La pequeña miro sonrojada a Tobio.
—Eres idéntica a Hinata, así que no me gusta verte llorar, mejor sonríe.—
Soltó, con una diminuta sonrisa en el rostro.
—¡A-Ah... Y-Yo... N-No llorare...!.—Logro pronunciar la menor, su rostro
rojo demostraba su vergüenza, casi parecía que soltaría vapor en cualquier
momento.
—Bien.
Kageyama se levanto yendo de vuelta con Hinata quien veía no muy lejos
aquello, Natsu tomo su pecho apenada.
—Eso fue genial, Kageyama, hasta tu tienes empatia por una niña.—Río
Hinata alegre. El azabache no hizo comentario.
Luego de aquello las visitas de Kageyama se hicieron recurrentes. Todo
parecía ser genial en la relación de ellos, pero...
—Esto... N-Natsu...
—¡Quiero que Tobio-kun me lea este cuento!.—Clamo la pequeña.
Hinata suspiro ante eso, ¿Por qué repentinamente su hermana quería cerca a
Kageyama?.
"Tobio-kun, di "ah"."
"¡Tobio-kun, juguemos juntos!."
"¡Tobio-kun~!."
Hinata estaba irritado, no podía evitarlo, cada vez que el azabache iba a su
hogar su hermanita lo acaparaba por completo. No le gustaba.
—Pero... Kageyama no querrá, el no es de los que leen cuentos. ¿verdad?.
—Lo haré.—Interrumpió el azabache, congelando a Hinata.
—¡¿Lo harás?!.
—¡Yeyh!.—Natsu alegre abrazo a Kageyama.—¡Tobio-kun!, ¡Vamos, aquí
tienes!.—La pequeña le extendió el libro y sentada en las piernas de
Kageyama ambos comenzaron, ignorando por completo la presencia de
Hinata quien receloso veía la escena.
Kageyama era SU novio.
¿No debería estar con ÉL?.
¡Estaba molesto!.
—Hmp...—Miro de reojo la escena, verdaderamente era algo adorable de
ver. Natsu en las piernas de Kageyama con una gran sonrisa...
En las piernas de Kageyama... En las piernas de SU Kageyama... ¡Ni el había
logrado eso!, ¡Eso debía ser trampa!.
—¡Tobio-kun cuenta los mejores cuentos!.—Clamo la pequeña levantada ya.
—Solo lo leí, no es la gran cosa...—Murmuro el azabache.
—¡Tobio-kun es genial!.—Aseguro la menor. El azabache desvío la mirada
algo apenado.
—Gracias...—Le acaricio el cabello a la pequeña.
Hinata gruño, ¡El le rogaba que le hiciera algún mimo y siempre respondía
igual el azabache!.
"¿Qué eres?, ¿Una mujer?, ¡Ponte a entrenar, idiota!."
¡Definitivamente no era justo aquello!.
Natsu parecía encantada por aquel acto, Kageyama no sentía el aura maligna
del peli-naranja por lo que seguían sin problema el gesto.
—¡Kageyama!, ¡Vamos!.—Clamo Hinata tirándolo del brazo.
—¿A donde?.
—A...—Hinata pensó.
Consejo de la vida, si harás algo, planealo con tiempo y no impulsivamente,
aquí un ejemplo de lo que si debes hacer...
—Tobio-kun, ¿me enseñas a tirar del balón?, Niichan lo intento, pero... Dijo
que debía hacer un "Gaah" y un "Smoo".—Hablo la pequeña. Hinata apretó
los dientes.
—Eh... ¿A donde querías ir, Hinata?.
—No es nada.—Desvío la mirada. Kageyama asintió acompañando a Natsu.
Realmente... Era frustrante aquello. Era obvio que el quería que Natsu y
Kageyama se llevaran bien, pero... ¡No TAN bien!.
—Me molesta...—Murmuro con los puños excesivamente apretados.
Los días pasaron, y para desgracia de Natsu, Kageyama ya casi no iba a su
casa, eso la preocupo, más al ver tan decaído a su hermano.
—¡Niichan!, ¿Por qué Tobio-kun ya no viene?, ¿Terminaron?.
—¡No digas algo tan horrible!.—Se quejo Hinata.—Pero no... No hemos
terminado... Solo...—Se sentía estúpido, porque no solo le decía que le
molestaba la atención que tenia de Kageyama.
—¿Entonces...?, era divertido estar con Tobio-kun.—Hizo un puchero.
—Lo siento, Natsu... Creo que estaba un poco celoso.
—¿Celoso?.
Hinata suspiro, ¿Qué le estaba diciendo a una niña...?.
Un mensaje le llego al de anaranjado cabello.
«Estoy cerca, sal.»
Un mensaje tan directo, estricto y seco...
Solo podía ser de su novio.
—Natsu, saldré un momento, dile a mamá por mi, ¿si?.
—¡Ok, Niichan!.
Hinata salio con rapidez, desde hace días que estaba distante con Kageyama,
seria un buen modo de poder disculparse y explicar todo... Pero decir que
estaba celoso de Natsu seria...
—Patético...—Murmuro apenado.
—Hinata.—Kageyama lo llamo, este al verlo sonrió un poco nervioso.
—Kageyama, ¿Para qué me llamaste?.—Cuestiono. El azabache le miraba
con seriedad.
—Tenia que preguntarlo...—Hinata alzó una ceja curioso.—Tú... ¿Estas
molesto conmigo?.
—¿Eh...?, ¡No!, ¡Para nada!, ¡¿Como crees eso?!.
—Me has evitado la ultima semana, no me invitas a tu casa, te vas antes de
que pueda acompañarte, y...
—¡Ok, ok, entiendo, no sigas!.—Pidió apenado.—N-No es que este molesto
contigo... Solo...
—¿Solo...?
—Estaba celoso...—Susurro.
—¿Ah?, ¿De qué?. —Kageyama se cruzo de brazos.
—De... Natsu.—Admitió, avergonzado.
—¿Natsu?, ¿Tu hermana?.
—¡Se que es tonto, pero...!.—Hinata desvío la mirada.—Eres... Muy amable
con ella, le acaricias el cabello, le lees cuentos, le sonríes y la mimas
mucho... Y-Yo también quiero que hagas eso conmigo...
Kageyama suspiro. ¿Esto era un ángel?... No... Era su adorable novio...
—Seras idiota...—Kageyama tomo el mentó del más bajo.—Estas celoso de
Natsu, cuando con ella... Yo no puedo hacer esto...—Los labios de ambos se
juntaron, había pasado tiempo desde que se besaron por ultima vez.
—Ah... Yo...—Hinata esta en el séptimo cielo como para poder decir algo
coherente.
—Si trato bien a Natsu es porque es tu hermana y porque... Se parece a ti...
—Admitió sonrojado.
—¿D-De verdad?.
—Pero la próxima vez no te guardes estas cosas y dímelo, si quieres mimos
te los daré.
—¡¿Enserio?!.—Hinata mostró una gran sonrisa. Kageyama desvío la vista
de su dulce angelito.
—Si.
—¡Quiero un beso!.
—¿Otro más?.
—¡Por favor!.
Kageyama suspiro, como negarse.
Ambos se besaron nuevamente, más profundamente que antes.
—Quiero... Otra cosa, Kageyama.
—Si que eres ambicioso...—Se burlo el mas alto.
—Quiero que seas mío.
Kageyama no respondió.
—No digas eso con esa cara inocente de idiota que tienes, me haces sentir un
pervertido.
—¡¿Eh?!, ¡¿Por qué?!.
Kageyama odiaba y amaba la inocencia de su novio.
—Callate.
—Pe...—Un beso lo callo, y así sucesivamente, por unos minutos.
—Hmp...—Natsu desde la entrada de su cada veía a su hermano y a
Kageyama.—Los dejare por esta vez, pero Tobio-kun es mio la próxima vez,
Niichan. —Aseguro con una traviesa sonrisa dejando a ambos chicos a
solas. No había sido la mejor idea besarse justamente frente al hogar de
Hinata.
×Fin×