Create New List
Share with your friends
Customize readability

Marcado por lo que nunca entendí

All Rights Reserved ©

Summary

En la frontera entre lo real y lo imposible, habitan sombras que no perdonan el olvido. Esta colección reúne relatos de terror profundamente personales, nacidos de sueños, advertencias y maldiciones. Cada historia es un viaje a lo desconocido, donde el horror no grita, sino susurra... hasta que se apodera de tu mente. Desde la aparición de La Llorona en medio de un lago silencioso, pasando por el alma errante de la Austera del Kilómetro 1, hasta una entidad de porcelana que persigue sin razón, un bosque que castiga el alma y una bruja que ataca desde el reino de los sueños: estas páginas son puertas que no deberían abrirse… pero tú ya lo has hecho. Historias marcadas por lo sobrenatural, el remordimiento y lo inevitable. Porque incluso cuando crees estar a salvo, la oscuridad ya ha puesto sus ojos en ti.

Genre
Horror
Author
Orland
Status
1yr ago
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1


“A veces, el mayor error no es invocar lo que da miedo... sino confiar en que te protegerá.”

No sabía qué me acechaba. Solo que era algo oscuro, invisible, violento. Caminaba por calles conocidas, con casas alineadas en silencio, como si algo se hubiera detenido en el tiempo. El cielo era gris, y todo tenía ese aire desolado que anuncia que algo no está bien.

No corría. No gritaba. Solo buscaba algo, aunque no sabía qué. Y entonces, lo encontré: el lago.

Estaba apartado de la ciudad, no muy lejos, rodeado de árboles altos y delgados, con raíces torcidas y ramas que crujían sin viento. El agua era gris, como el cielo, y sobre su orilla estaba ella.

La Llorona.

Con su vestido blanco empapado, goteando en silencio. Su rostro pálido, casi azul por el agua. Ojos negros profundos como pozos, llenos de ira y compasión a la vez. Su cabello oscuro y húmedo se pegaba a su piel como si aún la retuviera el agua del fondo. No se movía. No lloraba. No gritaba. Solo existía.

No sentí miedo. Sentí... tranquilidad. Como si, al encontrarla, hubiese encontrado una solución a un miedo que ni yo mismo entendía. Me acerqué. Le tomé la cabeza con las manos, como si fuera algo frágil, y simplemente me la llevé conmigo.

Ella no se resistió. No huyó. No dijo una palabra. Solo me miró con esa frialdad ausente. Pero dejó que la guiara.

El patio

Llegamos al patio de mi casa. Estaban mis padres, mis hermanos y otros familiares. Todos la vieron. Todos me vieron. Nadie dijo nada, pero sus miradas estaban llenas de horror, como si no pudieran creer lo que yo acababa de traer con tanta calma.

Yo, sin embargo, me arrodillé con ella frente a ellos. Levanté su rostro, y la obligué suavemente a mirar a cada uno.

-Ella nos protegerá. A todos. No nos pasará nada.

Nadie me respondió. Nadie se acercó. Pero nadie se atrevió a negar lo que acababa de decir.

Lo que vino después

Ella no habló, nunca lloro, solo se quedaba quieta observando.

Solo aparecía cada noche, al fondo del patio, sentada sobre la tierra mojada. El vestido aún goteaba. El silencio, también.

Y la casa... cambió.

Mi hermano menor, que siempre se enfermaba, empezó a mejorar. Dormía tranquilo. Reía. Ya no tosía.

Mis padres volvieron a hablarse. Las discusiones cesaron. Las risas regresaron. Pero nadie volvió a mencionar a La Llorona. Ni siquiera yo.

Era como si todos supiéramos que su presencia era un acuerdo sin palabras, uno del que no entendíamos las condiciones.

Y yo soñaba. Con el lago. Con ella. Mirándome desde la orilla.

Lo que no se promete, no se rompe

Los días siguieron.

Ella no hablaba. Nunca lo hizo. Solo nos miraba desde la sombra del patio, a veces sentada, a veces de pie, siempre con ese vestido blanco que ya no secaba nunca.

La familia ya no discutía. Ya no gritaba. Ya no se equivocaban. El miedo había hecho su trabajo.

Pero era un miedo distinto. No era temor a un castigo físico. Era otra cosa… como si supieran que sus errores podían despertar algo que no perdona dos veces.

Y aunque yo me sentía en paz, en el fondo, empecé a notar la grieta: ella nunca prometió nada.

Nunca dijo que nos cuidaría.

Nunca asintió.

Nunca me miró como alguien que acepta un pacto.

Solo vino. Y se quedó.

Y entonces entendí algo.

Mi hermano menor seguía mejorando. Jugaba, reía, dormía como nunca antes.

Pero su risa no era la misma. Era como si hubiera empezado a vivir en otro ritmo, uno más suave, más lejano… como si ya no estuviera del todo aquí.

Una noche, la última, volví al lago.

Ella ya me esperaba allí, como si nunca hubiera dejado ese lugar. Parada en el agua, con los árboles en silencio a su alrededor, como si fueran testigos de un juicio mudo.

Me acerqué. Ya sin la confianza de antes.

—¿Por qué lo elegiste él? —le pregunté, aunque no sabía si esperaba una respuesta.

Ella me miró.

No con crueldad. Ni con ternura. Solo con esa mirada hueca, resignada, cansada de siglos.

No respondió.

Y entonces lo comprendí: yo nunca le pedí que nos cuidara a todos. Solo le pedí protección. Y ella eligió a quién iba a proteger.

Su mano se levantó apenas, como señalando hacia la nada. Pero yo entendí el gesto.

Mi hermano estará a salvo. Pase lo que pase, él estará bien.

Después, se giró.

Y sin hacer ruido, se hundió lentamente en el agua, como si volviera a donde pertenece.

No la detuve, la deje ir sin hacer o decir más, al menos me daba algo de paz saber que mi hermano estaría a salvo toda su vida.

Desde ese día ya no volvimos a ver a la llorona, pero aun así nuestra actitud ya nunca fue mala por temor a una represalia. Pero nos daba algo de miedo pensar que algún día decidiera venir por mi hermano.

“Ella nunca prometió protegernos. Solo me dejó creerlo. Porque mientras yo pensaba que la guiaba... ella ya sabía a quién venía a llevarse.”


Let Orland know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

His Unexpected Luna

Marie: Sweet story.. could be expanded easily ... greatjob!

Read Now
Marked While We Slept

Felicia: What an inspiring novel!! I enjoyed it immensely!I will definitely be looking out for more novels from this writer. It was imaginative, different and truly compelling. A real page turner

Read Now
The Orc's Pet

JyotiRekha: Great plot Describe the life of orcos moe

Read Now
Mystic Wolf

bushbaby: I love the slightly different spin on the were-world and I love love love reading Jaspers story splashed in-between. I honestly did not love Dev, he had no character growth and no arc I just didnt like who he is as a person and that made it hard to keep going about half way through. Without Jaspers ...

Read Now
Bound to the Bear

Marie: Omg such a sweet story .. couldn't stop reading such a heart felt journey ♥️

Read Now
The Luna He Threw Away

Petduck: There’s a lesson here that I’m not sure was intentional or not. Either way this is a really good story. I like the plot. I like the characters the author draws you in chapter by chapter.  you love the ending or at least I did. I think anyone who reads this book well, enjoy it.

Read Now
Monster's Second Chance

Angela Mullen-Akporiaye: I like the banter between Aldrich and Lucy. She’s sassy and kind. He’s vulnerable and strong. There’s a verisimilitude in the way that they relate. And when he came looking for her, she didn’t shrink. Bravo!

Read Now
Mated to the Wrong Alpha

Samantha: I really liked the plot and story overall! It does follow the typical werewolf storyline you see in almost every story. Rejection, second alpha becomes good mate, mystery of bloodline, hidden royal or magic blood, etc. Overall really good! One thing that was confusing was the quote of people talking...

Read Now
Off limits to fate, My Alpha, my sin

Sayurifighter: Easy read. Ended well with no loose ends.

Read Now