Chapter 1
"A veces, en la más profunda soledad, nace una chispa. Pequeña, invisible al mundo.
Pero esa chispa, alimentada por el silencio y el dolor, se convierte en fuego.
Y ese fuego -si nadie lo detiene- arderá hasta consumir los cimientos del mundo"
Nunca imaginé que esas palabras se convertirían en mi realidad. Pero aquí estoy, solo, con el silencio como mi único compañero.
Todos se han ido, y el fuego dentro de mí crece, alimentado por todo lo que me han arrebatado.
En el fondo, sé que no soy el monstruo que ellos creen. Pero, ¿qué opción me dejaron? Cada golpe, cada traición, cada momento de desesperación fue un escalón que me acercó más al abismo.
Y ahora, desde el borde, miro hacia atrás y me pregunto: ¿cuándo fue el momento exacto en que perdí mi humanidad?
A todos les gustan las historias de héroes, aquellos que no se rinden, que tienen trasfondos trágicos. Pero, ¿qué hay del villano? De ese ser que todos odian, al que ven como el obstáculo final que los héroes deben vencer para alcanzar su final feliz. ¿Quién llora por él?
La sociedad nos enseña a temer y a odiar a aquellos que consideramos malvados, sin detenernos a considerar las circunstancias que los llevaron a ese punto.
Nos aferramos a la idea de que el mundo es blanco y negro, ignorando las sombras que nos rodean.
Nadie llora por el villano. Nadie se detiene a pensar en lo que lo rompió. Solo ven la destrucción, el caos... el final. Pero yo no nací con odio en el pecho. No llegué al mundo con esta oscuridad. Me hicieron así.
Me empujaron, una y otra vez, hasta que no quedó más opción que dejar de retroceder.
Y ahora, mientras el fuego consume todo a su paso, me pregunto si alguna vez hubo una alternativa.
Si en algún momento, alguien podría haber visto más allá de la máscara del villano y reconocido al humano que una vez fui.
Dicen que el héroe siempre tiene una elección.
¿Y el villano? El villano, muchas veces, solo tiene una salida. Mi historia no es para buscar perdón. No busco redención. Quiero que entiendan por qué ardió todo.
Quiero que vean que antes del fuego, hubo cenizas... y antes de las cenizas, un corazón.
Un corazón que latía, que sentía, que anhelaba algo más que esta existencia de sombras y dolor.








