Ndrangheta,Indulge.

Summary

¿Puedes odiar al amor de tu vida?, Aiden Corleone tiene muy clara esa respuesta.El Alfa que le juró más de una vez amarlo y cuidarlo no lo pensó dos veces antes de traicionarlo con tal de mantener su lugar como sucesor al poder de la Mafia más grande de toda Italia, Spencer Corleone tiro a los lobos a su Omega por su ambición. "Todos los errores se pagán no importa si debes vengarte de tu propia familia para reparar el dolor"

Status
Complete
Chapters
44
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

30 de Septiembre de 2025 , Calabria, Italia .

Tomo una enorme bocanada de aire antes de bajar del auto lujoso negro aún cuando han pasado tantos años estar una vez más en la mansión me trae a la memoria tantos momentos agridulces subir por los escalones de mármol de la entrada me recuerda como fuí arrastrado por los soldatos por ellas sin importarles que me golpeara en los escalones al bajar incluso puedo escucharme a mismo gritando por ayuda mientras mi padre me observaba con odio y asco ..... pero su desprecio no es tan doloroso como ver al alfa que le entregué mi corazón desde pequeño no mover ni un solo dedo para ayudarme se mantuvo en silencio mientras todos me culparon en un cobarde intento de salvarse las espaldas.

Tuve que haberlo sabido desde un inicio era el hijo menor, el Omega fácil de manejar .era una arcilla moldeable y para mí hermano mayor fuí una presa tan rápida de atrapar ...me convirtió en un juguete en su vida no fuí más que un objeto que no fué difícil de destruir aún cuando en mi vientre cargaba a su hijo no le interesó saber mi cruel final . He sufrido la mayor traición de todas mi propia sangre, mi alfa que un día pronunció con sus labios todo su supuesto amor hacía mi me terminó lanzando a la arena para pelear contra un rival imposible de vencer . Nuestro padre .

-¿Listo?. Pregunta el alfa imponente junto a mí en un susurro .

-He esperado 15 años por este momento . Digo seguro sin ningún temor por encontrarlo otra vez .

Aprieto mi mandíbula al ver a un pequeño niño correr por la casa no tengo que ser un adivino para saber quién es su padre sus rasgos lo gritan . Le sonrío con maldad planeando en mi mente como lo mataré frente a su jodido padre al igual que lo haré con la zorra de su madre .Debería terminar con el Don de Ndrangheta y dejar a los inocentes fuera de esto pero a nadie le importo arrancar de mi vientre a un pequeño que no sabía del pecado que habían cometido sus padres ,¿Por qué debo tener compasión yo ahora?.

Dos soldatos con armas de grueso calibre custodian las puertas dobles de la oficina que un día fué la guarida de mi ahora difunto padre . Nos hacen una reverencia al abrirlas dejándonos ver el interior todo sigue siendo igual incluso el olor a madera penetrante sigue latente como si el tiempo jamás hubiera pasado por este lugar pero adiferencia del pasado no me siento aterrado de estar parado en esta maldita habitación . Trago saliva al ver la silueta del hombre alto parado observando por el enorme ventanal que da hacia el patio trasero quiero sacar el arma que guardo en mi cinturon y liberar todas las balas sobre su cuerpo .

-El jefe Bratva esta aquí Don. El alfa vestido totalmente de negro como la ocasión lo amerita muestra su tirano rostro .

La sorpresa baña su ahora maduro rostro me observa en silencio incrédulo aún de lo que sus ojos ven normal que piense que está alucinando para todos los integrantes de la familia yo morí al igual que mi hijo . Pero no fué así para su jodida mala suerte solo estuve escondido mientras curaba mis heridas y me volvía la persona que soy ahora un cuerpo sin ,alma un corazón sin sentimientos . En parte yo si morí el Aiden que él conoció solo queda el nombre hasta la última fibra de ese Omega está enterrada al igual que el amor que sentía por el demonio frente a mí.

-Lamento tu perdía primo , debes estar muy dolido por la muerte de tus padres. La voz burlesca de Yibo llega a mis oídos rompiendo mi pelea de miradas con Spencer .

Sonrío levemente sabiendo quien fué la mente sanguinaria que planeo el accidente que llevo a la tumba a nuestros padres . Ese ser humano sediento de sangre y venganza no es nadie más que yo . El menor de los Corleone el Omega que un día todos patearon y exiliaron al lugar más remoto de Rusia donde sufrí y conocí el lado más oscuro del mundo mientras llenaban de orgullo sus pechos por haber limpiado la deshonra de la familia con mi muerte .

-Hermano cuanto tiempo sin vernos .

-Diría que lo siento mucho, pero realmente no siento nada.

-¿Por qué no me duele la muerte de nuestros padres?. Pregunto con sarcasmo.

-Adien..... ¿Cómo?.... tú....

-La mala hierva nunca muere Alfa . Escupo las palabras sintiendo asco al pronunciar esa sucia palabra que en el pasado me causaba emoción él era mi alfa mi todo ..... ahora no es más que mi enemigo, la persona que más odio en el mundo.

Su mirada recorre mi cuerpo grabando cada parte de mi nueva apariencia en su mente dándose cuenta que la persona que conoció que pensó que estaba perdida en el pasado está parada en su presente con ganas de prenderle fuego a todo lo que ha conseguido y matar a cualquiera que se interponga en su camino mi yo sumiso que no luchaba contra corriente, el adolescente que solo sabía bajar la cabeza y responderle “si alfa” ya no existe han acabado con él para siempre.

-Creo que olvidé decirte un pequeño detalle Spencer mi mano derecha todo este tiempo ha sido Aiden.

-Pero bueno no podía decirlo sin que mi tío supiera que él escapó del basurero donde lo dejaron tirado a su suerte .

El olor a sándalo golpea mi nariz Yibo esparce sus feromonas al hablar remarcando sus palabras sacando al instante del trance a Spencer dejando libre su olor a canela pero ahora sus feromonas no me causan ninguna reacción debido a todas las mierdas que me inyectaron en ese hospital me volvieron más cerca de un beta que de un Omega sano .

-Lo has cuidado bien Yibo .Dice sonriente tratando de recobar la compostura.

-No necesito que nadie me cuide Spencer .Digo altanero sabiendo que yo escapé de ese hospital por mi propia cuenta buscando refugio en la única familia en Rusia que nunca me dejarían a mi suerte mi abuelo materno me escondió incluso de mi propia madre quien me dió las herramientas para pelear hoy contra todo.

-Mi Omega cuanto has cambiado. Ser llamado por él de esa forma usando ese estúpido tono que hacía gelatina mis piernas ahora solo me dan ganas de vomitar.

-Yo no soy el Omega de nadie . Recalco mis palabras apuntandolo con mi arma sintiendo como mi corazón late con fuerza en mi pecho gracias a la adrenalina el olor a canela vuelve ha llenar la habitación pero sus feromonas no me provocan ningún daño lo veo fruncir el ceño al darse cuenta que hay algo en mí que no es como él lo recordaba mi antiguo yo estaría arrodillado llorando no viendolo retante con una sonrisa de victoria en el rostro.

-¿Qué?. Sonríe incrédulo .

-Todo es gracias a tí, hermano.