La Pluma Mágica
Había una vez un mundo donde las palabras no solo describían la realidad, sino que podían darle forma. Oculta en el Monte del Amanecer, entre nubes que nunca llovían y pájaros que cantaban verdades olvidadas, existía una pluma forjada por los dioses: La Pluma de Ilyön. Se decía que con ella, un solo trazo podía revivir a los muertos, crear imperios... o desatar el fin de los tiempos.
Por eras fue protegida en el Templo del Silencio, donde solo los dioses escribían. Hasta que, una noche sin luna, los humanos la robaron.








