Disciplined'📿 jinsu os bp''

Summary

'Solo Seokjin disciplinando a su pequeño hermanito, Yoonie' #'📿 、: incesto,, 、: contenido sensible/violación,, 、: contenido explícito y/o vulgar,, _' ʼ‌‌‌ : boypussy' ʼ‌‌‌ : jinsu os' 、: seokjin top」、 、: yoongi bottom」、 #'📿: Historia completamente original. ❝ кℯϻᥡþ ❞、.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Disciplined






Advertencias:

Incesto

Violación⚠️





(...)





Mis padres se han ido a un viaje por su aniversario, nos han dejado solos a mi y a Yoongi, mi pequeño hermanito.

Tengo que cuidar de él mientras ellos no están, ¿no es un poco irritante?

Demasiado.

Yoongi es un adolescente muy... cómo decirlo, es rebelde, caprichoso y se enfada rápidamente por todo. Tal vez sea por su etapa de adolescencia, pero a veces es demasiado fastidioso tratarlo.

Como justo ahora, se ha encerrado en su habitación después de que le negara salir con unos amigos a comer pizza.

Mis padres lo habrían dejado ir sin problema alguno, pero conmigo eso no sucedería. Ese mocoso debe aprender a respetar y le pondré límites. Los que mis padres jamás le han puesto.

—Yoongi, ábreme la puerta y baja a comer. Querías pizza, ¿no?— espero una respuesta pacientemente. Han pasado al rededor de unos quince o veinte minutos desde que se encerró en su habitación.— La pizza se enfriará...

Al no obtener respuestas me comienzo a molestar, la puerta está cerrada con llave, pero siempre hay un repuesto para situaciones como esta. Abro y entro, encontrándome con las luces apagadas.

Solo una pequeña luz de mesa ilumina el lugar, ahí veo a Yoongi durmiendo.

—¿Estás durmiendo?— murmuro entre dientes.— Duermes después de haberme hecho pagar por una maldita pizza y esperar...

Camino hacia el lado derecho de su cama, ahí me encuentro su rostro angelical dormido. Ni siquiera notarías que en realidad es un pequeño demonio disfrazado.

Me tomo un momento para observarlo, mi pequeño Yoonie es tan hermoso... hermoso y caliente.

Sus labios ligeramente abiertos, me hacen pasar mis dedos sobre ellos.

—Qué bonito eres mientras duermes, así deberías ser siempre.— suelto una risa, mis manos viajan hacia la sábana encima y descubro su cuerpo.

Viste un simple camisón rosa que acentúa su cintura. Seguro que no lleva nada más debajo, no me quedo con la duda y levanto la prenda para corroborar.

Siento un tirón en la verga, este mocoso me la ha puesto dura. Y cómo no, si tiene un coñito muy bonito entre sus piernas, lampiño y perfecto para ser adiestrado.

Adiestrado es la palabra perfecta para Yoongi. Necesita que lo adiestren, yo puedo encargarme de eso.

—Mhm~

Escucho un pequeño gemido de Yoonie, tengo una mano entre sus piernas, tocando ese pequeño capullo que comienza a mojarse en mis dedos.

—Solo son unos roces y ya estás bien mojadito, Yoonie.— observo el rostro de mi hermanito, sigue frunciendo el ceño, pero no despierta.

Quizás, en estos momentos, es cuando agradezco que este mocoso tenga el sueño pesado. Aprovechando eso, me subo encima suyo, él aún sigue durmiendo.

—Yoonie, quien diría que aún dormido, tú cuerpo reaccionaría así. Como el de una

zorrita

.

Tengo dos dedos dentro, se ha lubricado solito, su interior me traga completamente. Es muy cálido y apretado, quizás este mocoso ya haya metido algo aquí antes, porque me toma demasiado bien.

Me pregunto si ya se acostó con algún cabrón por ahí, si es así, me siento celoso de que fuese el primero.

—¡Ahh! Ugh~ ¿S-Seokjin?— escucho su voz, sus ojos dormilones me miran intentando enfocar.— ¿Seokjin?

Pregunta de nuevo, pero esta vez dándose cuenta de la situación en la que se encuentra.

Él con sus piernas en mis hombros, su coño mojadito y abierto, listo para recibir mi polla. Es solo cuestión de empujarla dentro de su agujero.

—Yoonie, vuelve a dormir.

—¡¿Qué haces, Seokjin?!— intenta empujarme, pero apenas me muevo con sus golpes. ¿Eso puede llamarse un golpe?— ¡Déjame o le diré a mis padres lo que estás haciendo!

Me río. A mi hermanito le desconcierta mi reacción, simplemente lo acerco más a mi, le froto el coño con mi verga.

Sus labios se estiran cuando mi glande los roza, y tiembla cuando amenazo con entrar en su agujero.

—Yoonie, ¿crees que te van a creer? ¿En serio piensas que creerán que tu hermano te cogió mientras no estaban?

Simplemente me ve con ojos de gatito, asustado.

—Seokjin, no hagas esto...

Lo veo morderse los labios.

—No me des órdenes, Yoongi.— digo, mientras tanto, meto poco a poco mi polla en su agujero.— Soy tu mayor, tienes que aprender a respetarme. Y te voy a enseñar a hacerlo.— finalmente la meto toda dentro de su coño.

—¡Seokjin, mhmm duele!~ M-Me duele, por favor~

Abrazo sus muslos, suelto un gran jadeo. Me siento en la gloria, ¡en el mismísimo cielo! El coño de mi hermanito es delicioso.

Suelto un gemido ronco, sacando mi verga, viendo como sus pliegues me tragan de nuevo.— Entra tan bien, me la comes entera. Ya te habías acostado con algún cabrón, ¿no es así? Por eso la recibes con tanto gusto.

—Seokjinn~ basta...

Su voz es temblorosa, no sé si por el miedo o por estarle follando el coño... aunque, en el fondo sé que lo disfruta.

—¿Quieres que pare, Yoonie?— pregunto y él asiente, con sus ojos cerrados y gimiendo cuando me retiro de su interior lentamente.

Antes de sacarla de su vagina, me detengo para observarlo: muy agitado y lleno de sudor. Suelto una risa, entonces Yoongi abre sus ojos. Desconcertado.

—Tú boca me dice que me detenga, sí, pero aquí...— acerco una de mis manos, bajándola de su muslo, hasta su coño. Acaricio su clítoris abultado.— aquí muere porque te la clave, porque te llene hasta que escurras.

Con eso último dicho, nuevamente agarro sus muslos en mis brazos y mi verga se desliza por su agujero. Es estrecho.

Muy estrecho, a pesar que lo preparé con mis dedos, me succiona deliciosamente y aprieta mi verga. Cómo si esto fuera lo que necesitaba. Cómo si fuera hecho solo para mi. Para follarlo.

—¡Ugh~ Seokjin, no ahí!— suelta un pequeño grito, creo que por fin he encontrado su punto más dulce.

Dónde más siente. Dónde, con solo rozar, su cuerpo tiembla y aprieta mi verga con fuerzas. Suelto un suspiro y un gemido ronco.

Mis brazos sueltan sus muslos un momento para después sujetar su cadera, en un agarre posesivo, comienzo a cogerme su coño en serio.

La habitación se llena de gemidos, sollozos y de los chapoteos obscenos de Yoongi. Cada empuje que le doy a su agujero, suena un chasquido húmedo y sus jugos amenazan cada vez más con empaparnos.

Es increíble. La manera en que mi pequeño hermano se retuerce, gime y siente el placer de tenerme dentro.

—¡Seokjin! ¿Por qué haces esto?— pregunta en una voz quebrada, está viéndome con sus ojitos lagrimeantes.

Esa imagen. Tan destruida. Me pone más caliente, la polla se me pone dura. Aún más, si es posible.

—¿Por qué, Yoongi?— mis manos se dirigen a sus tetas, ahí le toco esos pezones rosados que me tientan demasiado.— Porqué vas a aprender a respetar a tu hermano mayor. Se acabaron tus beneficios, y al parecer, no entenderías nunca por las buenas.

Sus manos se mueven hacia las mías, intenta con todas sus fuerzas apartarme de sus tetas:— Eres un imbécil, un estúpido, si crees que después de esto te respetaré. Les diré a mis padres, ellos sabrán que hacer contigo.

Me lanza una mirada fulminante, llena de odio, y solo me puedo reír. Suelto una gran carcajada por sus amenazas.

—Oh, Yoonie... no sabes lo que dices, eres muy tierno.

Mi sonrisa se borra y de un momento a otro, tengo a Yoongi en cuatro, con su culo al aire. Me da una vista perfecta de su coño húmedo y abierto, ansioso por verga.

—¡¿Qué crees que haces?! Me duelee~

Se queja de mi mano en su cuello, con la otra lo sostengo de sus manos por detrás de su espalda.

Intenta soltarse, pero es en vano, soy más fuerte ante sus débiles músculos de niño.

—Te voy a disciplinar. De ahora en adelante,— me alineo a su entrada.— voy a cogerte este agujero cuando se me dé la gana. Cuándo seas un niño malcriado, irrespetuoso.

Empujo mi polla en su coñito y me traga con facilidad. Yoongi gime y se remueve debajo de mi.

Me deleito con la vista, nuevamente:— Tienes un agujero muy codicioso, Yoon, deberías ver cómo me traga con ansias. Es asombroso.

—Seokjin uhmm~

Grita mi nombre, yo solo puedo cogerme su agujero, intento tocar su punto dulce con cada roce para sentirlo apretar, mojarse más.

Quiero hacerlo venir, que me chorreé con sus jugos la verga, saber que lo hice correrse. Que le encantó. Porque lo sé, esto le gusta aunque lo niegue.

Aún cuando parece estarse resistiendo al placer que le brindo, muere por deshacerse el gemidos y correrse por las penetraciones. Por la manera en que le toco sus tetas gordas.

Hace un rato que lo solté, tiene la libertad de empujarme, de apartarme con sus manos, pero simplemente retuerce sus dedos en las sábanas.

—Ya basta, ¡basta!— su pecho se agita, sus músculos también. Lo siento apretarse a mi alrededor, me roba un gruñido.— Ya no, Seokjin~

Puedo verlo, saberlo. Está a punto de venirse, y se niega a hacerlo.

—¿Ya no? ¿Justo cuando estás así...?— miro su cuerpo, tiembla y se retuerce con el mínimo roce.— Deberías verte ahora mismo, Yoonie. Luces como una pequeña zorra con el culo al aire, pidiendo que se la metan.

Yoongi niega, su rostro se oculta en la almohada y me hace reír. Mucho más al verlo follarse el mismo, solito está moviendo su cadera para conseguir su orgasmo.

Levanto mi mano y la estampo en su glúteo, esa bofetada hace vibrar el cuerpo de Yoongi y finalmente lo hace. Sus jugos me empapan a chorros.

Mojan las sábanas, nuestros cuerpos. Y sigue chorreando mientras lo follo.

—No quiero, Seokjin~

Vuelve a gemir, esta vez por la sobreestimulación. Su coño me ha apretado, pero sigue tragándome con ansias, cada empujón lo recibe con gusto.

Ignoro los gemidos chillones y suplicante de mi pequeño hermano y acerco mi mano directamente a su capullo.

Aprieto su clítoris entre mis dedos, acariciando y pellizcando mientras disfruto de sus lloriqueos.

Finalmente, unos empujones más y siento cómo se viene otra vez a chorros mientras me corro en su coñito. Caliente y lleno, justo como debe estar mi pequeño y lindo Yoonie.

Salgo de su agujero para ver el desastre entre sus piernas, el agua aún corre por sus piernas y muslos. Y de su coño cae mi semen como una pequeña cascada.

Acerco mi pulgar para meter de nuevo mi corrida en su agujero, y el toque hace que gima y suelte un chorro otra vez, pero ahora no son sus dulces jugos. Sino orina.

Después de eso, cae rendido en su cama, con el rostro en la almohada y sollozando.

Le doy una palmada a su glúteo.— Espero no vuelvas a portarte mal, Yoonie. O quizás... si espero que lo sigas haciendo. Así podría castigarte por ser un mal niño, ¿no lo crees?

Suelto una risa, me levanto de su cama por fin, abrocho mis pantalones antes de irme.



(...)




;(



Aquí puro taboo🤭