Capítulo único
La música que generaba el piano al ser tocado por unas manos expertas llenaban el lugar siendo completada por un bailarín que a vista de los espectadores no podía haber nadie mejor para hacer compañía al pianista.
Sin embargo en el corazón de la Wangji nadie era mejor que la belleza de ojos tan hermosos como el cielo y el mar, más brillantes qué las estrellas en el cielo, que en su momento podían hacerlo perderse en su hermoso color azul y cuando no estaban juntos siempre podía imaginarlos y sentir la calidez invadir su pecho.
Su primer encuentro fue algo peculiar siendo que debido a un malentendido fue receptor de un fuerte golpe del chico que se ganaría su corazón. Y aunque trató de mostrar su inocencia no se le permitió hacerlo.
Por suerte su hermano pudo ayudarlo y quitar la impresión de ser un pervertido.
Jiang Cheng y Lan Wangji a partir de ese día comenzaron a ser más cercanos siendo que ensayaban en el mismo lugar. Uno practicaba piano mientras el otro practicaba danza. Sin duda eran un par perfecto, sus corazones seguían el mismo ritmo demostrándolo en el escenario durante sus prácticas.
En su campus eran conocidos por la armonía y sincronización entre ellos y con el tiempo la relación que mantuvieron.
Lan Wangji no puede evitar sonreír al recordar esos momentos juntos, sus primeras veces, su primer beso, su primera cita oficial y su primer te amo. Pero tampoco puede evitar sentir nostalgia y tristeza al recordar su último encuentro y con el su primer y última pelea, el rostro indiferente de su a-cheng al momento de terminar.
Se sumergió en una depresión de la que tanto su tío como su hermano trataron por meses ayudarlo a salir sin avances.
Intento volver a verlo, lo busco en su casa, en sus lugares favoritos, en centros de rescate, más en ninguno conseguía información del Jiang.
Tiempo después por su amigo y hermano de Jiang Cheng se enteró que sus padres estuvieron en contra de su relación y de que quisiera ser un bailarín por lo que en un arranque de ira durante una fuerte discusión entre Jiang Cheng y sus padres el menor terminó con un talón dislocado y un dolor en una de sus piernas, en el hospital le prohibieron seguir ensayando.
Su sueño terminó antes de empezar, en un parpadeo sus esfuerzos se esfumaron, siendo convertidos en nada. Ya no podría actuar con el Lan en un escenario ni ser uno mismo de nuevo, solo podría ser un espectador de cómo su ex novio (como le dolía esa palabra) podía hacer sus sueños realidad, sin él a su lado.
Al salir del hospital fue enviado a Meishan, un colegio privado donde terminaría una carrera que si tuviera futuro a opinión de sus padres. Sus hermanos quisieron abogar por él, pero ya no tenía caso, y sin querer angustiarlos ni entristecerlos más se marchó sin decirles nada, solo dejando una carta donde se despedía y les pedía perdón por no hacerlo de frente, y que trataría de mantenerlos informados.
Cada mes Wangji se comunicaba con Wuxian para saber algo de Jiang Cheng, le alegraba saber que comenzaba a adaptarse a su nuevo entorno y que había conseguido algunos amigos, más no negaba qué tenía miedo de que alguien más conquistara su corazón.
En su siguiente reunión fue directo a casa del Wei y sin creerlo lo vio. Al Jiang que se adueñó de su corazón, se veía diferente al de sus recuerdos, el brillo en sus ojos era casi inexistente, y no era consciente de su presencia.
quiso correr hacia a-cheng y abrazarlo sin intención de soltarlo por temor a volver a distanciarse, de que se fuera nuevamente de su lado. Sólo pudo ser un anhelo ya que el Jiang simplemente se adentro a la casa sin ver atrás. Al salir de su asombro avanzó quedando frente a la puerta y tocó el timbre.
-¿se le ofrece algo? - un hombre fue quien abrió la puerta, ese hombre era el padre del amor de su vida, el mismo que provocó gran dolor a su propio hijo y que iba a todos lados mostrando su característica sonrisa. Quiso reclamarle por lo que había hecho; tratando de contener su enojo apretó sus manos en puños y hablo.
-Buenas tardes señor Jiang, busco a Jiang Cheng- ante la mención de Cheng pudo notar que su semblante se oscureció un poco.
-Jiang Cheng no se encuentra en casa ¿Quién es usted?
-Me llamo Lan Wangji- tal parece que el Jiang recordó quien era -le pido que se retire- intentó cerrar la puerta pero se interpuso de inmediato.
-llame a Jiang Cheng, necesito verlo.
-Jiang Cheng ya no vive aquí.
-miente, recién lo vi entrar- ambos se encontraban forcejeando en la entrada y no queriendo irse sin haber siquiera visto a a-cheg gritó su nombre.
-¡a-cheng! ¡a-cheng! soy Wangji, baja por favor- el alboroto alertó a los presentes en la casa y rápidamente vio a Wei Ying y a Jiang Yanli aparecer, fue solo una voz la que llamó su atención.
-¿qué está sucediendo aquí? -La madre de Jiang Cheng irrumpió con una fuerte voz- Fengmian ¿Qué es este alboroto?
-mi señora, el joven Lan ha pedido ver a Jiang Cheng, y se niega a irse a pesar de que ya le dije que no está aquí.
Madam Yu se acercó a ambos y quedó frente al Lan -joven Lan, no creo que su tío esté contento con la actitud de su sobrino, le pido que se retire Jiang Cheng no se encuentra, y le pido que no vuelva a buscarlo- sin dejar tiempo para replica cerró la puerta.
Estuvo por irse pero después de avanzar algunos pasos volteo a ver de nuevo la casa de los Jiang, más específicamente una ventana por la que no se podía ver nada pero su corazón le hizo sentir y saber que su a-cheg se encontraba allí.
Esa misma noche habló por mensaje con Wei Wu Xian, por el supo que Jiang Cheng se encontraba de regreso, aunque seria solo por una semana y que siempre se encontraría acompañado de sus padres, no tendrían oportunidad de hablarse, menos de encontrarse, pero le pedía al Wei que lo mantuviera informado de su a-cheng, Wuxian lo hacía le mantenía informado y le mandaba fotos donde salían junto a su hermana o solo ellos.
Jiang Cheng se veía más delgado y se veía más feliz, pero sus ojos seguían luciendo apagados. Se reunía con Wei Ying y por medio de él le hacía llegar regalos sin que Jiang Cheng o sus padres supieran. Mantuvieron esa rutina por la estancia del Jiang y al momento de partir lo vio desde lejos, apartado de los Jiang.
Seguía reuniéndose con Wei Ying para seguir leyendo las cartas que Jiang Cheng mandaba. Pero sentía que no podría más con su rutina, algo que nunca había pasado, tenía toda su vida regida por una rutina, despertando a la misma hora todos los días, sus comidas, estudios, deportes, TODO, pero ahora le parecía insoportable, ya no le bastaba con saber del Jiang un vez al mes, quería ser parte de esos momentos, quería ser parte de su vida.
Sin pensarlo mucho pidió un favor del que esperaba no arrepentirse, no piensen mal, el favor no tenía nada de malo, lo que si era malo era la persona a la que había recurrido para pedirlo.
-Bien, segundo joven Lan, aquí está su permiso. Puede faltar a estudios por dos semanas enteras. Espero que cumpla su palabra.
-mnhn, puedes ocupar mi cuarto, Xiao Xingchen sigue siendo mi compañero.
Antes de partir dejó una nota disculpándose con su tío y hermano, además de una muy breve explicación de su viaje.
Y sin ningún retraso tomó su vuelo, iría a Meishan y se encontraría con su a-cheng. En el avión poco antes de activar el modo avión de su teléfono recibe un mensaje de Wei Ying, lo leyó de forma rápida ante la insistente voz del altavoz pidiendo deshabilitar sus teléfonos, “Jiang Cheng llegó bien a Meishan”.
Esas palabras lo dejaron más tranquilo.
Al aterrizar se dirigió inmediatamente al hotel donde ya tenía una reservación. Su viaje fue cansado, y solo quería ducharse y dormir, había memorizado el horario de Jiang Cheng he hiría en su hora de entrada y de salida, para aumentar las posibilidades de verlo.
Ordenó una cena ligera y después de terminarla se dirigió a su cama, ya eran las nueve de la noche, por lo que el sueño llegó en el instante en que cerró los ojos.
A las cinco de la mañana sus ojos se abrieron y su día comenzó, si quería encontrarse con Jiang Cheng debería llegar a Meishan antes de las siete. Era una hora de viaje, tenía tiempo, pero no quería tener ningún retraso.
Había olvidado cargar su teléfono en la noche, se había apagado así que no pudo prenderlo inmediatamente. Al salir lo tomó y lo prendió para revisar sus notificaciones. Lo primero que vio fue una llamada entrante. Respondió mientras se dirigía al ascensor.
-Wei Ying.
-Lan Zhan hay algo importante que debo decirte.
-habla- apretó el botón que lo llevaría al primer piso.
-Jiang Cheng está co - su llamada fue interrumpida por otra llamada entrante, era Xichen, contestó, seguramente quería pedirle más detalles.
Era Xichen, solo quería hacer preguntas (muchas preguntas) para estar tranquilo, respondió todo en pocas palabras. Cuando Xichen estuvo más tranquilo terminó la llamada y le deseo suerte. Wang Ji se sentía agradecido de tener a un hermano tan comprensivo como Xichen.
Intento volver a llamar a Wei Ying. Después de tres intentos decidió llamarlo después, seguramente estaba ocupado. Salió del hotel y encontró un taxi desocupado.
El trayecto fue rápido, sin inconvenientes. llegó incluso antes de que el instituto fuera abierto, así que se dispuso a esperar tener suerte y encontrarse con su a-cheng.
No pasó mucho tiempo cuando la gente comenzó a llegar. observaba atentamente a todos a su alrededor en busca de una sola persona.
su teléfono comenzó a sonar, respondió sin ver el contacto.
-Lan Zhan, que bueno que contestas.
-¿qué sucede Wei Ying?
-lo que quiero decirte… debes permanecer tranquilo ¿bien?
-mnhn - a lo lejos lo vio, y alejando el teléfono de su oído se acercó a él, estaba tan cerca, sus dedos casi logran tocarlo. lo que sucedió después lo hizo sentirse tan lejano.
-¡a-cheng!- una joven señorita se acercó y lo abrazó - vamos, entremos ya o llegaremos tarde- ambos entraron y se perdieron entre la multitud.
Nuevamente su teléfono volvió a sonar, en algún momento su anterior llamada había finalizado.
-Lan Zhan ¿me escuchas?
-Te escucho
-Jiang Cheng… él está comprometido con la señorita Wen, Wen Xu.
Esas palabras lo hicieron darse cuenta que lo que vio no fue ninguna pesadilla, fue la cruel realidad.
Ya era tarde.
Sus intentos para volver a reunirse con su a-cheng siguieron, pero de alguna forma u otra fracasaron. solo se detuvo cuando Jiang Cheng se casó.
Sabía que no era un matrimonio por amor, pero qué podía hacer Wang Ji cuando incluso escuchó que pronto tendría un hijo, a un año de su boda.
Solo podía esperar. esperar a que Jiang Cheng se divorciara. Esperar a que se vuelvan a ver. esperar a tener una oportunidad para estar juntos.
Está por salir del teatro, espera a que Xichen pase por él. Su cigarrillo está por terminarse, siempre se fuma uno después de cada presentación, le hace gracia que en su adolescencia repudiaba su olor y ahora siempre lleva uno con él.
-¿fuego? -iba a negarse, pero algo en esa voz le parecía familiar.
Entonces lo vio, era él. Jiang Cheng estaba ahí, con su encendedor en mano y con un cigarrillo prendido.
-Ha pasado bastante tiempo Wang Ji, me alegra verte- sus miradas volvieron a conectarse y la sonrisa en el rostro de Jiang Cheng le confirmó a Wang Ji que la espera había valido cada segundo.