❥ ᴅᴇsᴛɪɴʏ ❥

Summary

Jimin y Jungkook eran los mejores amigos, pero un día la familia Park desapareció sin dejar rastro. Jungkook no volvió a saber nada de él hasta que un día se volvieron a encontrar, pero este asegura no conocerlo. Jimin no recuerda a Jungkook, pero cada que están cerca los latidos de su corazón se aceleran.

Genre
Romance
Author
Samm Moss
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

❥ ʜᴇᴀʀᴛʙᴇᴀᴛ ❥

¿Quién dice que no es posible encontrar a tu verdadero amor siendo tan solo un niño? Yo lo encontré, y lo perdí.

Cuando tenía cinco años, conocí a alguien que se convertiría en el centro de mi universo. Su presencia iluminaba mis días y llenaba de alegría mis juegos infantiles. Pero a los ocho años, esa luz un día simplemente no apareció y me dejó en la oscuridad.

La tristeza por su partida me invadió de una manera que nunca podría haber imaginado. Lloré inconsolablemente por su ausencia, y el dolor se más grande es que no tuve la oportunidad de despedirme. Un día estábamos riendo y jugando juntos, como siempre, y al siguiente, su presencia se desvaneció por completode mi vida.

Nunca entendí qué había sucedido; nadie parecía tener respuestas. Era como si Park Jimin y su familia se hubieran esfumado en el aire, dejando tras de sí solo un vacío imposible de llenar.

Con el tiempo, crecí, conocí a más personas e hice nuevos amigos, pero nunca logré olvidarlo; él fue mi mejor amigo y, ahora que soy un adulto, puedo afirmar que también fue mi primer gran amor.

Su imagen permanecía claramente en mi memoria: Cabello castaño, ojos marrones que se perdían al sonreír, nariz pequeña, mejillas regordetas y unos labios de bombón que parecían aún más grandes cuando hacía pucheros. Su sonrisa era hermosa, y que decir de lo tierno que se veía con su diente chueco.

Era de estatura más baja que la mía, lo cual despertaba en mí un instinto natural por querer cuidarlo, y protegerlo de cualquier tipo de peligro. Cada uno de esos momentos permanecía grabado en mi memoria, en doce años jamás pude olvidarlo.

¿Que por que les estoy contando todo esto?

Porque ahora mismo me encuentro frente a él y sin embargo Park Jimin asegura no tener idea de quién soy...


✧༺♥༻✧


Cuando Jungkook llegó a la universidad, el día parecía ser como cualquier otro. Apenas había dado un par de pasos, cuando una joven se acercó a él, fastidiado se obligó a forzar una sonrisa, que estaba seguro se veía completamente falsa. Y no es que él fuera descortés o una mala persona, simplemente se sentía cansado de la misma tediosa rutina.

Siempre había una chica o un chico que se acercaba a él con la intención de coquetearle, y cada día se volvía más cansado buscar la forma más amable posible de rechazarlos. La verdad es que no estaba interesado en tener una relación; toda su atención estaba puesta en sus clases, sus amigos y especialmente en su música.

Junto con sus amigos, había formado una banda que actualmente se presentaba en un pequeño bar cerca de la universidad. Y soñaba con el día en que pudieran tocar frente a miles de personas en un gran escenario.

Sin duda alguna, la chica que le sonreía tímidamente buscando el valor para declararse, era muy linda pero como siempre, no se sentia atraído o mínimamente interesado.

—Jungkook, me gustas desde hace tiempo y quería preguntarte si te gustaría salir conmigo. Quizás podríamos ir a tomar un café al terminar las clases —dijo finalmente.

Él respiró hondo; ese era el momento en el que se suponía que debía sonreír y aceptar la invitación, o al menos eso era lo que ella esperaba.

—Gracias, pero no puedo —dijo en su lugar—. Estoy muy ocupado con los exámenes y, además, tengo un ensayo con la banda. Lo siento mucho —se disculpó y los ojos de la chica reflejaron su decepción, pero también sabía que no se rendiría fácilmente.

—Pero podamos ir después, anda di que si, te prometo que no te vas a arrepentir —insistio con coquetería y dejando entrever un posible encuentro sexual.

Eso era algo que tampoco despertaba su interes. No era virgen, por supuesto, y obvio que tenía relaciones sexuales, pero solo de manera casual y únicamente con quienes buscaban lo mismo que él.

Tenía por regla, no involucrarse con alguien que esperara algo más, y esa chica claramente quería más, mucho más de lo que él estaba dispuesto a dar.

—De verdad lo siento, eres muy linda, pero en este momento no me interesa salir con nadie —sentenció y sin esperar la inminente réplica, continuó caminando. No quería tener que lidiar con el ego herido de ella, ni de nadie.

Cuando llegó al aula donde se daba su primera clase, se acercó de inmediato a su grupo de amigos, que al ver su expresión de fastidio, le sonrieron con burla.

—Hola Kook, ¿ahora quien te pidió salir? —le preguntó Namjoon, el guitarrista de la banda.

—¿Fue un chico o una chica? —continuó Hoseok mientras jugaba con las baquetas de su batería sobre el pupitre.

—Creo que se llama Lisa, no estoy seguro.

—¡Diablos amigo! Lisa es una de las chicas más lindas de la clase de danza. De verdad que no te entiendo Kook, ¿porque simplemente no aceptas salir con ella? —lo cuestionó Hoseok curioso.

—Porque no me interesa Hobs, se que es guapa, pero ella espera tener una relación conmigo y yo no quiero.

—Si sigues así vas a terminar solo y amargado —declaró Namjoon mientras se sentaba al lado de Hoseok.

Jungkook simplemente se encogió de hombros y se acomodó en su asiento al ver entrar al profesor, listo para comenzar la clase. Sabía que sus amigos solo deseaban verlo feliz, pero lo que ellos ignoraban era que, antes de convertirse en el playboy que todos conocían, si había querido enamorarse y tener una pareja.

Había intentado muchas veces tener una relación, pero simplemente era como si esa parte de su corazón, destinada a brindarle sentimientos románticos, estuviera apagada. La última vez que experimentó amor por alguien fuera de su familia, fue en su infancia.

Tenía cinco años cuando conoció a Jimin, su nuevo vecino, y desde el primer momento se hicieron inseparables. Pasaban todo el tiempo juntos; él se encargaba de proteger a su pequeño amigo, no le gustaba que nadie se acercara a él. Y pobre de aquel que lo hiciera llorar, porque se encargaba de asegurarse que pagara por lastimar a “su Jimin”

El pequeño Jungkook era muy feliz junto a Jimin; durante tres años. Sin embargo, un día, el castaño, faltó a la escuela, y cuando fue a buscarlo a su casa, no encontró a nadie. De la noche a la mañana, Jimin desapareció de su vida. Durante semanas, lloró desconsoladamente por la pérdida de su mejor amigo y de la única persona que hacía latir su corazón.

Tras la partida del castaño, su vida cotidiana parecía vacía. A veces, sentía que estaba atrapado en un sueño que poco a poco se transformaba en una dolorosa realidad, especialmente al contemplar la casa donde había pasado tantas noches, ahora abandonada.

Con el paso del tiempo, logró superar aquella pérdida; sin embargo, el sentimiento de añoranza por el que fue su mejor amigo y primer amor nunca desapareció. El recuerdo de Jimin permaneció con él.

Recordaba cada rasgo de su rostro, cada detalle, cada gesto. Inconscientemente, mantenía la esperanza de reencontrarse con él algún día, anhelando que el destino les diera la oportunidad de cruzarse nuevamente, y no separarlos jamás.

Con toda esa niebla de recuerdos en su mente, la clase llegó a su fin y no pudo recordar nada de lo que había dicho el profesor. Salió junto a sus amigos hacia la cafetería para almuerzar, y ver a Jackson, el otro integrante de la banda, quien, al igual que Namjoon, tocaba la guitarra. Él estaba estudiando fotografía, por lo que solo lo veían en sus ratos libres y fuera de la universidad.


✧༺♥༻✧


Al entrar a la cafetería, notaron a un grupo de chicos y chicas congregados alrededor de una mesa. Parecía que estaban conversando, o más bien, acosando a alguien. En ocasiones, sus compañeros le parecían más unos niños de kinder, que universitarios.

—¿Por qué tanto alboroto? —le preguntó a Jackson, quien ya había llegado hacía un rato.

—Es por el chico nuevo del grupo de danza, es increíblemente guapo. Desde que lo vi supe que me tenía que retratarlo. Tiene una belleza andrógina y etérea, realmente parece sacado de otro mundo —exclamó su compañero.

—¡Vaya! Debe ser realmente hermoso si te ha impresionado tanto —comentó Namjoon mientras avanzaban en la fila.

Jungkook guardó silencio, enfocado en lo suyo, pero por primera vez, sintió curiosidad por conocer a ese chico que había impresionado tanto a su amigo. Como fotógrafo, Jackson era muy observador y perfeccionista, pocas cosas o personas, lograban llamar su atención de esa manera.

Después de comprar su comida, los cuatro buscaron una mesa, quedando frente al grupo de personas que rodeaban la mesa del chico nuevo. Jungkook estaba a punto de darle un mordisco al sándwich que había comprado, cuando escuchó una risa que hizo que su piel se erizara, y que su corazón se acelerara.

Levantó la mirada y la dirigió hacia las personas que tenía frente a él, que como si supieran que quería ver a quien había provocado aquella reacción en su cuerpo, se hicieron a un lado. Sus ojos se abririeron como platos y los latidos de su corazón se volvieron aún más acelerados, como si acabara de correr un maratón.

Delante de él estaba Jimin, “su Jimin” A pesar de los años transcurridos, podía reconocerlo en cualquier parte: esos hermosos ojos marrones que se cerraban al sonreír, esa pequeña y respingada nariz, esos labios carnosos. Era él, estaba seguro y su corazón se lo confirmaba.

—¡Jimin! —exclamó en voz alta, causando que sus compañeros lo miraran confundidos.

—¿Qué dices? —preguntó Hoseok, aún con la boca llena de comida.

Namjoon dirigió la mirada hacia donde estaba mirando, y en su mente confirmo las palabras de Jackson, el chico realmente era una belleza. Por su parte Jungkook estaba con en trance, no podía apartar la vista del hermoso castaño frente a él. Sabía que era Jimin, su pequeño amigo, su primer amor.

Su corazón no podía dejar de latir desbocado; hacía apenas unos minutos había estado pensando en él, gritando su nombre al universo y suplicando al destino que volviera a cruzarse en su camino, y allí estaba, sus ruegos habían sido escuchados.

Sin pensarlo, se levantó y se dirigió hacia la mesa donde él se encontraba. No prestó atención a la voz de sus amigos preguntándole qué hacía; lo único que podía oír eran los latidos acelerados de su corazón, un corazón que había estado desconectado hasta ese instante, cuando volvió a escuchar esa risa que tanto había amado y que creía que nunca volvería a escuchar.

Se abrió paso entre el grupo de personas que se había formado nuevamente a su alrededor. Sus compañeros lo miraban con curiosidad; no era habitual para ellos ver al distante e inalcanzable Jeon Jungkook luciendo esa expresión de alegría y anhelo en su rostro.

—¿Jimin? —fue lo único que logró decir al estar finalmente frente a él.

El mencionado levantó la mirada para ver a quien le había dirigido la palabra y sonrió de manera coqueta al fijarse en el chico que tenía enfrente. Alto, con cabello largo y negro, ojos del mismo color, una nariz prominente y labios delgados adornados con un arete, su cuerpo atlético y musculoso, que estaba cubierto con una camiseta básica blanca y una chaqueta negra.

Era realmente atractivo, pensó Jimin, pero eso no justificaba el hecho de que su corazón hubiera dado un salto al verlo, ni que su pulso se hubiera acelerado al escuchar su voz.

—Ese soy yo, ¿nos conocemos? —preguntó, por cortesía.

Era casi imposible que lo conociera; acababa de regresar a Corea después de haber pasado diez años en Estados Unidos y apenas lograba recordar su vida anterior, además de que prefería no hacerlo. Durante un instante, su mirada se entristeció al evocar su infancia y la difícil que fue, ir de hospital en hospital.

De forma disimulada, sacudió la cabeza, tratando de deshacerse de los recuerdos de esos dos años, y volvió a concentrar su atención en el atractivo hombre que tenía en frente.

—Soy Jeon Jungkook. ¿No me recuerdas?

La voz del chico sonaba llena de esperanza, y aunque realmente le gustaría poder recordarlo, no lo conseguía; sin embargo, su corazón se aceleró al escuchar su nombre, y no comprendía por qué.

—Lo siento, pero no te conozco.

Las palabras de Jimin generaron una profunda tristeza en Jungkook. Mientras que él nunca lo había olvidado, parecía que para Jimin su amistad y cariño no habían sido tan significativos como para recordarlo.

—Entiendo, es una lástima. De todos modos, aunque no me recuerdes, fue un placer saludarte y volver a verte —dijo antes de darse la vuelta y regresar a la mesa con sus amigos.

Al ver esa mirada triste en los oscuros ojos de Jungkook, Jiminsintió una presión en su pecho, como si su corazón quisiera gritarle algo. En momentos como ese, no podía evitar frustrarse, por su falta de recuerdos.

Decidió dejar de lado esos molestos pensamientos y se enfocó en su deseo por conocer un poco más sobre ese chico.

—Cuéntame todo lo que sepas sobre él, Tae —le susurró a su amigo.

—Solo sé que es el más popular de la carrera de música, tiene una banda con sus amigos y tocan en un bar cercano. Siempre está rodeado de hombres y mujeres que se mueren por salir con él, pero parece que nadie es lo suficientemente bueno para conquistarlo —le respondió Taehyung.

—Vaya, parece el típico chico malo, pero estoy seguro que no es así. Me encantaría escucharlo tocar —dijo mientras volvía a concentrarse en las personas que lo rodeaban, sintiendo crecer en su interior la curiosidad por saber más sobre él.

Por su parte, Jungkook no sabía cómo sentirse. Durante tanto tiempo, había soñado con volver a reencontrarse con Jimin e imaginarse lo que haría cuando eso pasara, y ahora solo podía verlo desde la distancia, sonriendo y moviendo sus pies con emoción por algo que decían sus acompañantes.

—Kook.

—¡Hey, Kook!

—¿Qué? —preguntó confundido al sentir el empujón que le había dado Hoseok.

—Te estamos hablando y pareces en las nubes —se quejó su amigo.

—¿Qué me estaban diciendo?

—¿Que de dónde conoces a esa belleza? —preguntó Namjoon y ese viejo sentimiento de posesividad volvió a vibrar en su pecho al escuchar charlo.

—La conozco desde mi infancia —dijo cortante y por su tono, ninguno de sus amigos se atrevió a preguntar más.

El resto del día transcurrió entre recuerdos para Jungkook e interrogantes para Jimin. Mientras uno luchaba entre la alegría de reencontrarse con su primer amor y la tristeza de no ser recordado, el otro no comprendía por qué no podía dejar de pensar en el contrarió y en cómo ahora sentía la necesidad de buscar respuestas a las muchas preguntas que siempre había evitado hacer.

Preguntas sobre su pasado y ese eventó que marcó su vida. Nunca antes había sentido esa intensa necesidad de recordar, cómo la sintió al ver los hermosos ojos negros de Jungkook empañados por la tristeza.

Ambos salían de la universidad con sus amigos cuando volvieron a encontrarse, y en el momento en que sus miradas se encontraron, ambos tomaron una decisión.

—Voy a lograr que me recuerdes a mi y al amor que nos teníamos —murmuró Jungkook.

Tengo que averiguar porque mi corazón se acelera de esta manera cada vez que te veo, pensó Jimin.


✧༺♥༻✧


Una semana pasó desde que Jimin y Jungkook se habían reencontrado, y cada uno a su manera trataba siempre de acercarse al contrario.

Jimin no podía negar la increíble atracción que sentía por él pelinegro, cada que lo veía a los ojos era como si miles de estrellas habitaran en esos hermosos ojos negros.

A veces hasta podía decir que estar cerca del músico lo dejaba un poco mareado, su mundo daba vueltas y creía que estaba loco por sentir tantas cosas hacia él. Mientras que Jungkook nunca dejaba pasar la oportunidad de decirle lo mucho que le gustaba, que le encantaba verlo sonreír y escuchar su risa, no para de decirle cómo es que sabía que el destino los había vuelta a reunir, para continuar con esa historia que comenzaron siendo niños.

El universo parecía gritarle a Jimin que sus vidas estaban entrelazadas, que aunque ellos ya no eran unos niños y antes de volver a encontrarse ya eran alguien juntos se complementaban.

Jungkook se había convertido en tan poco tiempo en esa luz al final del túnel. Ese día ambos estaban caminando hacia la casa del más grande, esté le había insistido tanto, que no pudo negarse.

En todo el camino Jungkook no paro de decirle cosas referentes a su pasado, y Jimin sentía un extraño nudo en su garganta, su cabeza dolía por el esfuerzo empleado por recordar. Cuando por fin llegaron a la casa del pelinegro y antes de entrar, Jungkook volteo hacia la casa frente a la suya.

—Esta era tu casa, ¿no lo recuerdas? —preguntó.

—No, ¿por qué sigues insistiendo en lo mismo, ya te dije que no lo recuerdo, deja de atormentarme con eso —le reclamó enojado—. ¿No te has puesto a pensar en que tal vez me confundes? Qué tal vez tantas son tus ganas de volver a reencontrarte con ese niño que me estás confundiendo a mi con él —añadio.

Jungkook no entendía porque Jimin estaba de pronto a la defensiva.

—Jimin vamos, porque no me cuentas cosas de tu pasado, de tu infancia y verás que si haces un esfuerzo ahí me vas a encontrar a mi —le pidió ilusionado.

—No puedo Jungkook, y no es que no quiera, es que simplemente no puedo recordar. Todo lo que sé es que cuando tenía ocho años comencé a sentirme mal, tenía dolores de cabeza constantes, hasta que una noche el dolor fue insoportable. Mis padres me llevaron al hospital y les dijeron que tenía un tumor que me estaba arrancando la vida de a poco. Después de eso y durante los siguientes dos años, mi vida transcurrió de hospital en hospital, hasta que por fin les dijeron que en Estados Unidos podrían operarme.

Jungkook escuchaba atentamente, ahora ya tenía la pieza que le faltaba de aquella triste etapa de su vida. Ahora entendia porque de pronto se había ido, Su Jimin había estado enfermo y él nunca lo supo.

—¿Qué pasó después? —pregunto en voz baja.

—Nos fuimos a Houston Texas, ahí me operaron, me quitaron el tumor, pero la operación tuvo secuelas. Yo perdí la memoria, apenas y reconocía a mis padres, pero mi vida antes de esa operación se quedó en blanco, era un niño pero fue realmente difícil no poder recordar ni a mi perro.

Jungkook ahora entendía que no es que Jimin no quisiera recordarlo, es que simplemente no podía. Mientras Jimin que hacía mucho había dejado de llorar por no poder recordar, ahora lo volvía a hacer, por la necesidad que sentía por recordar al pelinegro, y cada que lo escuchaba hablar del pasado que compartieron, se sentía terriblemente mal.

—Jimin lo siento, siento haber sido tan insensible, pero ahora que estamos de nuevo juntos, dame la oportunidad de ser la voz de tu pasado, de tu infancia perdida, déjame ser yo quien recuerde por los dos, el que te recuerde nuestros juegos, nuestras risas, y ese inmenso cariño que nos teníamos —le suplicó.

Sus manos acariciaban su rostro mientras limpiaba sus lágrimas, poco a poco sus cuerpos se fueron acercando, hasta que pudieron sentir el aliento del contrario, Jimin cerró los ojos y acortó la distancia que los separaba.

Fue un beso tierno, sin malicia ni segundas intenciones, simplemente fue el deseo de su corazón. Cuando se separaron Jimin sonreía mientras veía brillar los ojos Jungkook.

—Ayúdame a recordar esa parte de mi vida por favor —le pidió. Jungkook tomó su mano y entrelazó sus dedos.

—Te prometo no soltar tu mano jamás, y ayudarte a recordar lo mucho que nos queríamos.


✧༺♥༻✧


Jimin estaba en el bar donde tocaba Jungkook, a su lado estaba Taehyung, su amigo estaba muy emocionado por escuchar a la banda tocar, y en especial por ver al baterista que tanto le gustaba.

Por su parte Jimin, estaba nervioso, Jungkook le había dicho que ese día tocarían una nueva canción que acababa de componer, y le había dicho que la había escrito pensando en él.

Cuando la música terminó, Jungkook habló.

—Esta noche, es una noche especial para mí, entre el público se encuentra una persona que formó parte de mi niñez y que un día se fue dejándome un vacío en mi corazón. Cuando nos volvimos a encontrar después de tantos años supe que el destino nos había vuelto a reunir.

Jimin sonreía y es que ver en ese momento a Jungkook parado en el escenario era increíble.

—La siguiente canción, la escribí pensando en él, y en lo mucho que su presencia en mi vida hace latir mi corazón.

Los acordes de la música comenzaron, dando paso a la hermosa voz que Jungkook poseía, silenciosas lágrimas bajaban por su rostro, con cada frase cantada.

Y cuando al llegar al coro Jungkook bajó del escenario para caminar hasta él,con cada paso que daba a su cabeza comenzaron a llegar pequeños fragmentos de su pasado.

Se vio a él corriendo a abrazar a un pequeño Jungkook que lo esperaba con la misma sonrisa, se escuchó así mismo decirle cuánto lo quería y que era su salvador. No sabía que había hecho que le dijera eso, pero lo que sí sabía con certeza era que ahora ya siendo ambos adultos lo había vuelto a salvar pero ahora de la niebla de su pasado.

🎶Me gustaría que me (me) amaras (amaras)

Como me amaste ayer, no sueltes mi mano jamás

Y cada vez que mi corazón (corazón) late (late)

Mueve tus pies al mismo compás, para que nunca te pierdas

Siento el destino en ti, ti, ti, ti, ti

Siento el destino en mí, mí, mí, mí

Siento el destino en ti, ti, ti, ti, ti

Siento el destino en mí, mí, mí, mí🎶

Al terminar de cantar Jungkook ya se encontraba parado frente a él.

—Te quiero Jimin, y quiero que tú también me quieras, volvamos a escribir nuestra historia, dejemos que el destino termine su trabajo está noche. ¿Aceptarías ser mi novio?

El público gritaba eufórico, mientras que Jimin solo sonreía entre las lágrimas de emoción que bañaban su rostro.

—Cómo no aceptar cuando tú sola presencia hace que mi corazón arda en llamas, y los latidos de mi corazón se aceleren.

Jungkook lo tomó por la cintura y lo jalo a su cuerpo, para después besarlo con dulzura y pasión. Y ahí en medio de los gritos de la gente Jimin supo que el destino los había separado una vez, solo para volver a juntarlos y para siempre.

FIN.