Principe maldito
Se dice que las madres harían lo que fuera por sus hijos pero ¿Qué pasaría si tu madre preferiría vivir antes de salvarte a ti?
El príncipe Alexander un hombre verdaderamente atractivo, ojos color castaño, cabello rubio platinado, cuerpo fornido, inteligente, buen espadachín, un hombre que sería para las mujeres perfecto, pero es obvio que nadie lo es, siempre hay un defecto y en él era una maldición
Se cuenta que su nacimiento fue muy difícil para su madre, la Reina Elisa. El pueblo entero estaba preocupado, la Reina moría y de él no se sabía si seguía con vida. Su padre preocupado decidió mandar a sus guardias y a los aventureros a visitar todas las partes del reino y también en los otros reinos vecinos en busca de una cura o un hechicero que salvará a su esposa e hijo, lamentablemente, durante meses no se encontró algo o alguien que pudiera hacer tal milagro.
Su padre, ya a punto de enloquecer, mandó a buscar a la única persona que podría ayudar, aunque el precio a pagar tal vez no sería algo bueno, él sabía que si aceptaba que esa persona curara a su familia lo iba a pagar muy caro, pero ya no tenía otra opción y mucho menos la paciencia. Así que mandó a llamar a su consejero y le dijo:
-Ve al reino vecino en dirección a aquellas montañas que parecen rozar el cielo, donde el suelo se torna negro, donde los animales no desean entrar, donde los humanos se niegan a cruzar, entra a la cueva mas grande, dentro de ella encontrarás piedras afiladas llenas de arañas siguelas hasta lo más oscuro, sigue caminando durante 5 minutos, después, encontrarás a una anciana con el cabello tan largo y blanco que parece una telaraña, su cara tan arrugada que sus ojos ya no se miran, cuando la encuentres no la mires directamente, agacha la cabeza y ruégale que venga contigo y dile que estaré dispuesto a todo si me ayuda y cura a mi familia.
Su consejero aún con dudas se dirigió a hacer lo que su Rey le ordenaba,pasó tres días caminando hasta que encontró aquellas montañas que parecían tocar el cielo entró en la mas cueva más grande y observó miles de piedras llenas de arañas, las siguió durante 5 minutos, aquel lugar era tan oscuro que no se distinguia por donde caminaba, después de eso se cruzó con esa anciana, de inmediato ella volteo y le sonrió al ver esto se apresuró a agachar la cabeza se arrodilló y le dijo:
-Tenga la bondad mi gran señora de acompañarme, el Rey Xandel, mi señor, la espera con gran paciencia y gusto pero no se preocupe él está dispuesto a pagar lo que sea para que cure a su Reina-
Aquella anciano lo miró y sonrió, rápidamente le contesto:
-Ire pronto contigo, tu señor parece estar preocupado pero que no se angustie lo ayudaré, aunque debes saber que el precio será alto - advirtió.
-Eso no es de preocupar mi señora, mi Rey le pagara lo que usted guste, él me mandó a decirle que eso no será un problema así que nuevamente le pido que me acompañe necesitamos de su ayuda-
La anciana no volvió a contestar agarró una pequeña bolsa que tenía a un lado y marchó junto con el consejero, pasaron tres días para llegar al reino, el Rey Xandel al observar sonrió aunque no era cien por ciento de felicidad en su sonrisa se marcaba cierta preocupación.
¿Qué era lo que aquel Rey temía? ¿Por qué tomó a la anciana como última opción si es que ella era tan poderosa?
Eso era lo que la gente del pueblo tanto se preguntaba.
¿Será que aquella anciana podrá devolverle la vida a nuestra Reina y darle una nueva al fruto que viene en ella?
El Rey salió a su encuentro, se arrodilló ante ella y ella solo sonrió, enseguida le ayudó a dirigirse hacia el cuarto de su amada, la anciana observó la situación, examino a la reina y comentó:
-Podré ayudarlos con aquel pesar que los atormenta, pero un precio deberán pagar, solo una vida puedo salvar, así que, decide tú hijo o tú? - se dirigió a la Reina.
Pronto la preocupación se tornó en la cara de los Reyes ¿No era posible salvar a ambos? ¿Cual era ese mal que solo permitía que uno siguiera adelante?
La Reina la miró, después observó a su esposo e hizo una mueca
-No morire por esté parásito que aparenta matarme, yo todavía tengo vida por delante y él ni la ha experimentado, así que no le dolerá perderla- respondió la Reina con rudeza.
El Rey la miró con terror, ¿cómo era posible que sacrificara a su hijo?. La anciana la observó con odio y le contestó:
- Salvaré a ambos, pero tu hijo cargará con una maldición su corazón será un mal para el experimentará la muerte de cerca, sufrirá y lo observaras, verás como él se desfallece y no podrás hacer nada. Te tendrá odio y rencor, ni la mirada te dirigira:
Después de eso, la anciana agarró nuevamente su bolso y se refirió, la Reina estaba sorprendida, él Rey partió detrás de ella rogándole que retirará sus palabras, a lo que le anciana volteo y le contestó:
La decisión ya está tomada, su madre ya decidió su futuro, ahora tendrá que vivir con ello- diciendo eso se retiró.
Unos meses después, el rumor del rechazo de la Reina hacia su hijo se expandió por todos los reinos, lo que hizo que el reino tuviera una mala reputación, todo se fue en picada, luego de unos cuantos meses, nació el príncipe Alexander, cuyo nombre fue dado por su padre, fue considerado el niño más hermoso, todo el pueblo estaba muy contento por su nacimiento, la única que no mostraba felicidad fue Elisa, su madre, pues las palabras de aquella anciana pasaban por su mente una y otra vez. Y aunque el Rey Xandel estaba contento con el nacimiento de su primogénito, no podía dejar pasar las preocupaciones por la maldición mencionada Se cuenta que había veces que no dormía para investigar la manera de romper la maldición.
Pasaron los años y no había indicios de alguna maldición en Alexander, lo que tranquilizó a su padre y al reino, solo Elisa aún creía en ese pesar, ya que su hijo demostraba rechazo hacia ella desde su nacimiento, solo se acercaba a ella frente a su padre para evitar sospechas y aunque ella se lo había comentado a Xander, el soló le decía loca.
Al paso de los años Alexander se volvió un verdadero hombre, el pueblo lo adoraba, ya no había recuerdo de aquellas palabras, su padre creía que la anciana se había arrepentido. El reino estuvo en paz durante mucho tiempo, hasta que unos meses después esa tranquilidad se volvió terror, existía un asesino, todas las noches aparecía un joven muerto cerca de la puerta del pueblo, siempre le faltaba una parte del cuerpo. ¿Quién sería capaz de hacer algo tan cruel?
Ese hecho se volvió un misterio cada vez más tenebroso, pues no habia ningun solo dia en el que no hubiera un cadáver en frente de esa puerta, aunque nadie saliera de noche, pronto la gente empezó a abandonar ese lugar, el reino cada vez era más pequeño, lo que empezaba a angustiar al Rey, debía encontrar al culpable rápido.
No había ningún sospechoso, ni siquiera se sabía lo que estaba pasando exactamente.
Mientras tanto la Reina temia que su sospechoso, fuera el culpable, pues ella era la única que sabia sobre su verdadera forma, su hijo, Alexander al sonar las 22 horas tenia un cambio radical, su piel se tornaba gris, su cuerpo era atormentado por espinas, sus ojos se volvian negros y sus lágrimas no dejaban de salir, unas lágrimas de sangre que quemaba el rostro de Alexander. Por la mañana todo eso se iba, hasta las quemaduras, era por ello que nadie le creyó y solo la trataron como loca. La Reina no podía ir con la gente sin pruebas de que el culpable era su hijo, así que aun con miedo decidió ir al cuarto de su hijo, ya que el ni siquiera dejaba que las criadas lo limpiarán, el decía que él solo lo podía limpiar, sin duda ese sería el lugar donde mataba a sus víctimas, luego de unos minutos, por fin Elisa decidió entrar, el cuarto estaba desordenado, había manchas oscuras por todos lados, y en frascos la evidencia suficiente,para el ejecutamiento de su hijo, en ellos se contenían las partes faltantes de los cuerpos encontrado encontrados, pronto observó en una esquina de la habitación, a su hijo con sangre en todo el cuerpo, a un lado un cadaver con un agujero en el pecho, algo le faltaba y su hijo lo tenía en la mano, su corazón. En el rostro de la Reina se observaba el terror, aunque ya existían sospechas de ello en su cabeza, ver lo hecho realidad era horroroso.
Alexander volteo, observó a su madre y sonrió:
-¿Estas bien madre? Tienes una cara muy pálida, ¿Quieres agua?, uy disculpa no tengo.- dijo Mientras sonreía.
Elisa aun temblando, contestó:
- Eres un monstruo ¿porque haces esto?, ellos no te hicieron nada - Exclamó con su voz temblorosa
-No madre, no soy un monstruo, soy un parásito - Contestó con un rostro serio. Y prosiguió
-Tú mismo dijiste eso, me aprovecho de la vida de los demás, solo para salvar la mía-
La maldición de Alexander hacía que sintiera un dolor intenso en alguna parte de su cuerpo o algún órgano y la única manera de parar aquel dolor era obtener esa parte de alguien más, por ello las muertes.
-Si yo soy un parásito, tú eres el monstruo, por intentar matarme solo por tu felicidad-
Después de aquellas palabras, Elisa preocupada por lo que le podría pasar, al descubrir el secreto de su hijo, grito, en un momento todo el cuarto estaba lleno de guardias, los cuales mostraron rápidamente sus espadas al príncipe. con temblor en sus manos, Alexander era un mounstruo.
Elisa solo vió como su hijo era llevado por los guardias, como su cara no mostraba arrepentimiento por sus actos.
Al enterarse de la situación el Rey Xandel, con tristeza y asombró en su rostro, dicto lo ejecución para su hijo, al día siguiente al amanecer.
Las palabras de Alexander atormentaron a su madre durante toda la noche, sus pensamientos se detuvieron al escuchar las campanadas que avisaban las llegada del amanecer, Elisa sabía que era la hora. Antes de la última campanada una pregunta paso por su mente: ¿soy yo la culpable de que mi hijo sea un asesino?
Esa pregunta hizo recordar a Elisa su rechazo hacia su hijo y las palabras hirientes que había hecho, se levantó tan pronto como pudo y corrió hacia el patio donde su hijo sería ejecutado, cuanto llegó, grilo: -¡Alto!, no lo maten-
El fuego no sucedió, Elisa creyó haber acabado con la muerte de su hijo, hasta que se escuchó un balazo, un soldato había disparado justo a la altura del corazón de Alexander, Elisa corrió y pudó sostener a Alexander en sus piernas.
- Lo lamento, hijo mío, debí de ser una mejor madre - Le dijo a su hijo con lágrimas en los ojos.
Alexander solo sonrió, y un momento despues su corazón dejó de latir. El príncipe Maldito ya no existía más. Elisa no pudo hacer nada más que llorar.
Fin
![The Moon's Weapon : the cursed mate [ MOVING TO GALATEA]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_123f31099804e79c6de11657975bcaae.jpg)








Está súper bueno, al final la madre se arrepintió pero fue demasiado tarde 😭😭