Capítulo 1. Los pequeños
Vadelyn miraba su alrededor con curiosidad, la guardería en la que trabajaba su padre era algo extraña, miro un letrero con las mascotas… no, eso no le sonaba bien, con los amigos de los niños; Banban, Jumbo Josh, Opila, Capitán Fiddles, trato de enfocar, a veces veía borroso, y se lo había mencionado a su padre, pero este andaba muy distraído con un proyecto relacionado a la guardería, lo cual le es extraño, porque su papá es un científico; además de que apenas y la toleraba a ella, no lo veía cuidando de otros niños.
Negó para sí, y decidió concentrarse a su alrededor. El lugar tenia colores pastel, al menos era bonito.
—Vadelyn, ellos son los hijos de algunos compañeros del trabajo.
Una chica de pelo rubio y ojos cafés oscuro le miro y sonrió. —Soy Bluerei Youthan. Pero dime Rei.
—Yo soy Heaven Cloudx—un chico de pelo castaño y ojos café claro levanto la mano; se ve que lo levantaron temprano, pensó.
—¡Hola! Marthite Swide a tu servicio—una chica de cabello castaño y ojos azules estaba de cabeza sobre el sofá. —y ese que anda mirando el techo es Marcky Retrin.
El niño moreno, de pelo negro y ojos de un café muy oscuro que parecía casi gris oscuro hizo un símbolo de amor y paz con la mano derecha.
—Yo soy Juner Marez—por un momento Vadelyn pensó que él y Marcky parecían hermanos.
—Y yo soy Elearth Blusion—era una chica morena (no del mismo tono que los otros chicos), de ojos marrones.
—Bueno, ahora que todos se conocen, vengan, que los vamos a dejar en una sala para que nosotros podamos trabajar.
Siguieron al padre de Vadelyn, y los dejaron en una sala que tenía sillas de colores, mesas, un escritorio, un pizarrón, un botón, una cosa para escanear las tarjetas de acceso, una silla apartada que en la pared donde estaba recargada decía algo sobre una zona de niños malos…
Pero lo que llamo la atención de Vadelyn fue un dibujo del ser rojo, Banban. No tenía ningún texto escrito aun, como Jumbo Josh.
Y hubiera seguido mirando el dibujo, pero sus nuevos amigos le mencionaron algo.
—Hay una sala que parece ser un jardín falso, y está justo frente a nosotros.
—¿Una sala?—algo en la sala le hizo pensar que era mala idea ir hacia allá.
Vadelyn
—¿Dibujamos algo?—pregunto Heaven. Asentí y saque hojas de máquina y crayones de mi mochila.
—¿Pero que vamos a dibujar?—Juner nos miro con duda.
—A nuestra criatura favorita—sugerí, y todos empezaron a dibujar.
Antes de sentarme, me acerque a la computadora y tome el USB que mi madre me había dejado, busque alguna manera de ingresar, hasta que sentí algo áspero y lo arranque. Resultó ser una hoja de máquina con una clave de seguridad, la anoté; pero guarde la hoja en un bolsillo oculto de mi suéter, se la mostraría a mi padre después.
Una vez guarde el USB en el bolsillo oculto de mi mochila, me acerque con los chicos y tome una hoja para empezar a dibujar. Decidí que dibujaría a Banban, me había gustado su diseño.
—Niños.
Levantamos la vista y vimos a Mason, mi casi madrastra.
—Mason, ¿Necesitas algo?—ladee la cabeza con duda.
—Si, pero antes, ¿Qué dibujan?—pregunto mientras se acercaba a nosotros. Yo guarde las hojas que estaban limpias y los crayones.
—A las criaturas que nos gustaron del mural de la entrada, y Mar un caracol amarillo—explico Heaven.
Heaven había dibujado a Banbaleena, Marcky a Capitán Fiddles, Juner a Jumbo Josh, Elearth a Opila, Reí a Stinger Flynn y yo a Banban.
Mason miro los dibujos con un interés que captó mi atención, en los vhs que mamá me dejó grabados, explico una teoría que tenía sobre los jefes de papá...
—¿Qué les parecería conocerlos?
—¿Son reales?—pregunto Juner emocionado.
—Por supuesto—respondió Mason con satisfacción.
Mientras que reflexionaba sobre los vhs, me di cuenta de que todos esperaban mi opinión.
—Supongo que no hay problema—me pare y tome mi mochila, esa también parecía ser la señal de Mason para guiarnos hacia la oficina del fondo. Al lado izquierdo de la zona donde dibujábamos, había una habitación de puerta morada, además de tener el dibujo de Banbaleena y una frase, así como Capitán Fiddles y su poética frase.
La oficina naranja parecía ser pequeña y no tener fin, en lo que Mason activaba unos botones con un dron, me di cuenta de que está debía ser una oficina de mi padre. Los chicos soltaron un sonido de asombro al ver cómo una parte del piso se desprendía y de esta surgió un ascensor; este abrió sus rejillas y ella nos pidió subir a este.
—Tenemos que bajar, y esta es la única manera.
Ante eso, subí y los demás me siguieron, por último, Mason entró y el ascensor comenzó a bajar. La zona se veía oscura, para más privacidad supongo; lo que no tenía sentido era el hecho de que la guardería sea tan grande... A menos que... No, no serían capaces, ¿O si?
El ascensor llegó al final y nos recibieron nuestros padres. Me acerqué a padre y le pedí hablar en privado por un momento, le daría la hoja; nos retiramos lo suficiente para poder hablar.
—¿Qué sucede Vadelyn?—pregunto.
—Toma—le entregué la hoja—estaba mirando la zona donde nos dejaron y debajo del escritorio encontré esta hoja, me dio curiosidad e ingresé la contraseña, pero no había nada interesante y me puse a dibujar con los demás.
Espero haber parecido lo suficientemente inocente, quería guardar los regalos de mamá para mí. Padre desdobló la hoja y palideció, parece que reconoció la letra.
—Gracias por hacerme saber esto Vadelyn, es muy importante. ¿Apagaste la computadora?
—Si.
—Bien, ahora volvamos con los otros. Guarda esta información, ¿Okey?
—Okey.
Caminamos hacia los demás, y dijeron que iríamos a distintos sectores, debido a que tenían que hacerles “chequeos” a las criaturas. Fuimos conociendo a cada criatura una por una.
Slow Seline era un caracol amarillo (creo que es mujer), Mar estaba encantada con ella, y un empleado se quedó para cuidar de ambas. Mismo caso con Juner y Jumbo (este aparentemente sorprendió a los empleados y a padre, por controlar lo suficiente su fuerza para no hacer daño a Juner). Marcky se quedo jugando con Capitán Fiddles, Elearth se quedó con Opila y con una versión parecida pero en color celeste, Mason dijo que era la versión macho y se llama Tarta.
Luego llegamos a una habitación que parecía una recreación a Salón de clases y un patio de recreo, allí nos encontramos con Banbaleena, la cual vio a Mason unos segundos, luego noto nuestra presencia y decidió que éramos mas interesantes porque nos habló.
—¿Y ustedes quiénes son?
—Yo soy Rei, ella es Vadelyn y el es Heaven.
—O por los dioses, te ves genial—y así inicio la interacción de ambos, se quedó un empleado y nosotros nos fuimos.
La siguiente zona pertenecía a una especie de medusa, la cual nos miró y con poderes telepáticos (o algo así decían los libros de ciencia ficción) nos habló con la mente.
—Ustedes dos son nuevas aquí, y sin embargo, de alguna manera se sienten familiares.
—Quizás te recordemos a alguno de nuestros padres—le contesto Rei, mirándole fijamente.
Esa interacción se sentía más fría. Ya quedando solo yo, decidí hablar.
—¿Donde esta Banban?
—No se de que hablas Vadelyn—menciono Mason. Solo les mire sin expresión alguna.
—Considerando que nos están llevando a conocer a cada uno de los seres de mural, falta el. ¿Le hicieron algo?—ladee la cabeza en señal de confusión.
—Mira Vadelyn, tuvimos un... Pequeño percance con el, así que no está muy estable en este momento—Intento explicar papá, Mason le miro con exasperación. Eso es extraño, creí que Papá era el cerrado, pero esto me está dando una nueva perspectiva de la situación.
—No me importa—espero que haya sonado a berrinche—quizás necesita una visita de alguien que no sea alguno de ustedes.
Pude notar como papá estaba considerando la idea, Mason no estaba muy contenta; aún no termino de comprender la situación, quizás el siguiente VHS que tengo que ver me aclare la situación.
—De acuerdo.
—P-pero señor—los demás le vieron con sorpresa.
—Vamos Vadelyn.—antes de entrar, me miro—Recuerda esto: cuando te sientas en peligro, presiona el botón azul que está junto a la puerta. No podremos escuchar nada, pero si podremos verlos, ¿Okey?
—Okey Papá.
—Buena niña.
Entré con decisión, la puerta detrás de mi se cerró automáticamente. Frente a mi, se encontraba el famoso Banban (por algo la guardería tenía ese nombre, ¿No?), excepto que el ser frente a mí... Estaba muy diferente; no poseía sus gorros de fiesta, en su lugar, había unos cuernos con tonos oscuros de rojo, tenía algunas venas marcadas en su cuello (creo que es su cuello), sus dientes estaban tan filosos que podría cortar cosas como si fuera un cuchillo. Lo qué más me impacto eran sus ojos, no había pupila, son un lienzo en blanco.
—Hola, soy Vadelyn Uthman.
—¿Eres hija mía?—ladeo la cabeza, uno de los VHS de mamá mencionó que estaba segura de que los científicos se usaban de donantes de genoma para los experimentos, quizás Papá es el donante de genoma de Banban.
— Técnicamente, sí.
—No recuerdo tener una hija—su transformación rara se estaba desvaneciendo; mire en el cuarto, hasta que note una mesa, y encima de esta, se encontraban los sombreros de fiesta de Banban, los tome y se los acerque.
—Gracias.
—De nada—ahora si que lucía similar a su dibujo en el mural.
—Ahora, debo decirte que la habitación está insonorizada, pueden vernos pero no escucharnos.
—Entonces, ¿Cómo que eres mi hija? Bueno—chasqueo la lengua— del Dr. Uthman.
—Ya sabes, cuando un papá y una mamá se quieren mucho.
Me miró con exasperación, aunque note ciertos toques de diversión.
—Okey, te referías a la otra manera—gire, dándole la espalda al espejo, según recuerdo, dos de los trabajadores saben leer labios.— debí nacer después de que hallan usado el genoma de mi progenitor. Cómo bien sabrás, un genoma es como un conjunto completo de instrucciones del ADN; y en sí, el ADN es un portador de información...
—Te estás yendo por las ramas Vadelyn.
—Me emocioné, perdón. A lo que quiero llegar, estoy 90% segura de que el genoma de mi progenitor solo te transfirió su información hasta un punto específico. Lo que halla ocurrido posteriormente te será desconocido a menos que alguien te lo cuente.
—Eso tiene bastante sentido en realidad, me quedo con esa teoría.
TOC TOC
Me acerque a la puerta y la abrí.
—Caso 6-¡B-anban!—dijo Mason, pero al recordar que estaba presente intento corregirse. Pobre, de seguro cree que se me olvidará esa información.— si ya te sientes más tranquilo, se te trasladará de regreso a tu habitación.
Banban solo avanzo y me tendió la mano, la tome y los seguí tranquilamente. La habitación de Banban poseía libros (muchos libros), dos sofás, una mesa, una cajonera, una alfombra y un mini laboratorio. Si va con su personalidad.
—Aun tengo trabajo que hacer, así que puedes quedarte aquí un buen rato Vadelyn—menciono papá, Mason se veía harta (o al menos así lo sentía yo).
—Si papá.








