Capítulo 1: Conscientes.
Sakura:
—Nunca fue mi intención hacerte todo esto —habló el, con un tono deprimente mirándome a los ojos.
—Me heriste. ¡Por qué vienes ahora, si ya pasaron dos malditos años desde que todo se acabó Sasuke!
Hervía de cólera... aún cuando la nostalgia comenzara a invadirme.
—Empecemos otra vez, desde cero. No puedo vivir sin ti, Sakura —Me tomó de la mano, mostraba una mirada decaída.
—No, nunca volverá a sentirse lo mismo —Le solté, marchándome del lugar.
La verdad es que hace dos años no hubiese pensado lo mismo, yo estaba profundamente enamorada de Sasuke Uchiha, sin saber lo que iría a ocurrir entre nosotros, cómo era el realmente, y las decisiones que tomamos, y que probablemente nos perseguían hasta el día de hoy.
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HACE 2 AÑOS
Sasuke, el muchacho que todas deseaban tener. Para ellas él era el chico perfecto; con excelentes calificaciones, un rostro despampanante, cabello color negro al igual que sus ojos, un poco largo.
En su barrio, en el instituto, en la calle, Sasuke era el muchacho que lograba llamar el interés; anhelaban tener la atención de Sasuke, pero él no tenía ojos para nadie, o eso es lo que nosotros, sus amigos, creíamos, nunca le habíamos conocido de forma directa sus citas, él guardaba esa información bajo siete llaves.
Afortunadamente, con Sasuke nos conocemos desde pequeños, nuestros padres Kizashi Haruno y Fugaku Uchiha fueron amigos desde la infancia. Aún así siempre fue, más o menos, indiferente conmigo; un niño arrogante, frío, calculador y pretencioso con su apellido, solía responder mal a las personas, heredando claramente la personalidad de su padre.
El sabía que lo tenía todo.
Aún así, con su notable indiferencia a mi persona, me sentía atraída a el, igual que las demás. Era simplemente otra muchacha loca por él, en su lista, aunque hasta el momento nunca lo ha sabido abiertamente.
Me sentía diferente, era mi cumpleaños número veinticuatro, pero tenía la sensación que todo comenzaría a cambiar de ahora en adelante. El aire se sentía diferente, mi ambiente también.
Estaba sin mi padre desde hace unos cuatro años, mamá solía hacer sus fiestas de celebración e invitaba a unos cuántos amigos: Ino, Shikamaru, Hinata, Naruto, y por supuesto, Sasuke.
Sin embargo Sasuke fue el único que no contestó el teléfono para la invitación, por lo que ya habíamos asumido que él no vendría.
Aún así me comían los nervios, deseaba bastante que el viniera. Su compañía me tranquilizaba, su seriedad y confort me hacían sentir sólida y no un ser dubitativo. Aparte, mientras más pasaban los años, más guapo se convertía, más atrevido y... sexy. La sensualidad que Sasuke desprendía era tal, que caía embobada, deseosa de tenerlo, su voz masculina era un llamado delicioso a querer escucharlo en todas sus formas... TODAS.
Llegaba a sentirme avergonzada en lo que pensaba, pero era inevitable.
De repente tocan la puerta, corro a abrir, y me sorprendo. El se encontraba de pie en la puerta, con su notable indiferencia, con esa que llegas a pensar que nuestra miserable pseudo amistad se terminará por acabar en cualquier momento.
"Amistad" le llamo, al vago aprovechamiento que tengo para no perder su contacto, ni dejar de estar a su lado.
—Sasuke, pensé que este año ya no vendrías.
Él no respondió, sólo hizo un sonido molesto con la garganta y me miró de reojo, serio. Le miré avergonzada, ¿por qué toda comunicación con el era tan difícil de encaminar?
—Solo no alcancé a confirmar, pero tampoco lo olvidé.
Hice el movimiento para dejarle pasar, y así hizo. Se sentó con los demás y comenzó la ansiada celebración.
Fue una linda cena, mis amigos me recuerdan lo acompañada que estoy. Aún si mi padre ya no está conmigo, los tengo a ellos, y a mi madre, y eso es lo único que necesito en este momento.
Después de que la pequeña celebración terminara, mis amigos se retiraron. Sasuke fue el último en irse por lo que aproveché de acompañarle a la salida del departamento; es el único Uchiha con el que tenemos contacto, después de que papá falleciera hace cuatro años, Fugaku dejó atrás toda relación con la familia Haruno, así que le estaba un poco agradecida por mantenerse en contacto, aunque para él probablemente sea más una obligación, probablemente.
El departamento donde vivíamos tenía casilleros en el primer piso, me acerqué al nuestro, no lo habíamos revisado en todo el día, gran error, ya que había un sobre en el. Lo miré extrañada: “Academia The Tokyo Ballet”, me sorprendí... La academia más prestigiosa de Japón me había enviado una carta.
Sentía que me costaba tragar, y me sentía temblar, pero la abrí de inmediato, ansiosa:
“Señorita Haruno Sakura, por sus excelentes recomendaciones, y un gran esfuerzo por llegar hasta donde está, ha sido seleccionada para ser partícipe de nuestra prestigiosa academia de Ballet, con una beca de excelencia académica como recompensa de su arduo trabajo y una excelente presentación con respecto a su casting que presentó el día 25 de septiembre.
Esperamos verla el 24 de octubre, a las 9:00 a.m. Sin más que agregar, se despide cordialmente...
Directiva Academia The Tokyo Ballet”
—¡No me lo creo!, ¿¡estoy soñando!?
Comencé a chillar y saltar en medio de la entrada principal. Sasuke me observaba perturbado, con una mirada interrogante.
—¡Es de la academia de Ballet, Sasuke!, ¡la mejor de Japón! —Corrí a abrazarlo, mis emociones estaban a flor de piel.
Sí, soy bailarina de Ballet.
Estoy orgullosa de decir que he llegado muy lejos, y todo gracias a mi gran disciplina y años de dedicación. Desde que comencé este arte, me lo tomé muy en serio, por eso he recibido buenos comentarios y calificaciones al respecto. Me he esforzado al máximo en mantener este sueño desde pequeña, y ser llamada desde la academia más prestigiosa de Japón es una emoción que no puedo describir con palabras.
Sasuke duda un poco, sin embargo suelta, al fin, un leve: —Te felicito.
Intenta devolverme el abrazo, sin embargo este fue un poco incómodo, lo sentí muy real y cercano.
—Que felicidad... —Seguía sumergida en mis pensamientos, entusiasmada —Mi madre va a sentirse tan contenta.
—De todas maneras no era una novedad.
—¿El qué?
—Era obvio que quedarías, eres excelente en lo que haces.
Acomodó su garganta al percatarse que estaba hablando de más, y su mano aún seguía puesta en mi cintura, de forma sutil. Me soltó y de forma suave habló:
—Me tengo que ir, nos vemos— agregó rápido, saliendo del lugar.
No alcancé a despedirme, no había tenido un contacto de este tipo con él desde que le conozco, solo para celebraciones o cuando habían buenas noticias. Me sentía un poco ruborizada; nunca me había percatado de la belleza de sus ojos desde tan cerca...
Como brillaban.
Y esos labios tan besables, «que ganas de besarte, Sasuke» pensé con nostalgia.
Sin embargo, el último tiempo él no era el Sasuke que solía conocer, su comportamiento era más gentil, cercano, mostraba interés en mis pasatiempos, mi carrera de bailarina, y después de la nada se convertía en Sasuke Uchiha. Frustrante no saber lo que piensa, ni lo que quiere, es muy cambiante.
Sasuke:
—Sasuke, tu edad ya es perfecta para que empiecen los preparativos —habló mi padre con un tono muy serio.
—¿Qué preparativos?
—Tus inicios en nuestra empresa familiar. Serás heredero de Uchiha’s Company, al igual que tu hermano Itachi.
—¿No crees que es muy pronto? Aún no termino la universidad.
—Lo tengo en consideración, pero tu hermano comenzó más joven aún, así que no quiero cabos sueltos. Después de todo serás uno de los herederos y no quiero que las cosas salgan mal, seguirás en la Universidad, pero también comenzarás a trabajar conmigo, al fin y al cabo ya queda solo un año para que termines.
En ningún momento levantó la mirada, ni siquiera preguntó si yo estaba de acuerdo, o si quería realizar tales trabajos.
El solo delega.
—Y espero que este sea el fin de la discusión.
Y uno debía acatar.
Así era Fugaku, había que hacer lo que él decía o consecuencias malas vendrían, como si fuésemos otros más en su lista de esclavos.
—Sí, padre.
Desde una temprana edad que siento la mochila en la espalda; criado como un Uchiha, ese podersoso apellido de contadores, abogados, políticos. Se me ha dicho que debo tener buen rendimiento, no caídas, nada de quejas, nada de distracciones y mantener el apellido en lo más alto, con un excelente comportamiento... Tal como un maldito robot, ¿verdad?
"Heredarás la empresa familiar", ¿podrías comportarte?, "espero que esa hoja traiga una calificación excelente, no quiero ver menos de un Uchiha...", "tu hermano, a tú edad...", "no avergüences el apellido".
Siempre intentado ser el hijo perfecto que papá espera que sea, mis esfuerzos, hasta el momento, no han fallado, pero no soy como Itachi, mi hermano es un superdotado desde que nació, él tiene todo el potencial para manejar la empresa sin mí, pero nadie se atreve a contradecir a mi padre, menos yo, que hasta el día de hoy no me había sentado a pensar profundamente en la vida que he estado viviendo todo este tiempo.
El estrés, las comparaciones, eran pan de cada día, sin embargo no era capaz de contradecirle tampoco, como un maldito cobarde, para no decepcionar.
Aún así soy un joven dentro de lo normal; veinticuatro años, no mantengo contacto con casi nadie a mí alrededor, solo en el círculo familiar, a excepción del idiota de mi mejor amigo, Naruto, y la molesta de Sakura. Era más de estudiar, comer algo fuera de casa, o realizar algún hobbie de preferencia, como Kendo, automovilismo, lectura.
Tengo excelentes calificaciones, una buena vida, dinero, familia, "poder". Y también, sí... a las chicas. Algunas se morían por un poco de atención, pero lamentablemente me aburría tan fácil, no me atraían en lo absoluto, al menos la gran mayoría, para mi eran huecas y superficiales, sin ni una sola conversación que valiera la maldita pena.
Aunque, claro, siempre existía esa pequeña, pero no menos importante, excepción.
Observé a lo lejos, ahí estaba ella al final del salón, esperando que comience su ensayo; su cabello rosa, recogido, esos ojos jade tan grandes que te ven hasta el alma.
Y sus labios...
¡Por Dios! sus labios... «que ganas de besarte» pensé.
Y aquí vamos de nuevo, a recriminarme... Yo es que a esta hora comienzo a pensar idioteces... Sí... Yo no era de esta manera.
¿Pero en dónde me quedé?, ah sí, ella es Sakura. La molestia más grande que he tenido desde que tengo memoria; la plana y chillona Sakura.
—¡Sasuke-kun! —Me saludó levantando la mano, mientras yo me acercaba.
—¿Lista para tu primera clase? —Le pregunté mirando hacía el costado.
—Sí, aunque es raro que la maestra no haya llegado aún —habló, mirando la hora.
Dudé un poco antes de agregar —Igual te esperaré, después de todo no tengo nada que hacer —Ella asintió, contenta.
La verdad es que el Ballet no me atrae en lo absoluto, no es de mi agrado, pero a veces no tengo nada que hacer y me quedo a acompañar a Sakura.
No me gusta el ballet, pero sí que me gusta como ella baila, la pasión que entrega por lo que hace, la disciplina y la dedicación que muestra por cada paso que da, el amor que le entrega al ballet. Me agrada ver lo feliz que la veo cuando sabe que estaré para acompañarla unas horas, eso me hace sentir ese pequeño calor en el pecho, muy agradable.
No voy a negar que desde que conozco a esta molestia, me he sentido tan extraño, con apretones en el estómago, respiraciones agitadas y nerviosismo. Sensaciones que empeoran cuando ella me mira y me sonríe.
¿Qué será esta sensación?
Sé que lo experimento hace bastante, pero no me había puesto a pensar sobre ello, de forma consciente.
Sakura me despierta sensaciones extrañas en mi cuerpo, se me dificulta el habla, aún cuando no tengo problemas con personas extrañas. Quizás es por el cariño que le tengo al conocernos de pequeños, ella es como una hermana.
Aún así... Estoy siendo consciente de lo extraño que estoy comenzando a sentirme, y no sé si me agrade la respuesta, o si sea una buena idea.
Continuará...
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Notas del autor:
Holaaaa!!
es mi primera vez haciendo esto de escribir... Dudé mucho (dudo todo el tiempo) si subir esta historia o no, pero en otra plataforma tuvo un buen recibimiento, así que aquí vamos...
Está completa, pero en edición, por lo que iré subiendo los capítulos de a poco.
Cualquier crítica constructiva será bien recibida para así mejorar (no sean tan duros tampoco xD).
Solo espero que sea de su agrado toda la lectura y nos vemos en el próximo capitulo ♥️.
Heeni Aguilera.