Prologo
Los cementerios están llenos de promesas rotas.Y ese día, frente al ataúd de su padre, Aleksei Volkov supo que el infierno apenas comenzaba.
—¿Es esto una broma? —rugió Onyx, arrugando el testamento con los puños.—No —respondió Nox, con una sonrisa torcida y la mirada ardiendo—. Es una trampa. Una maldita trampa.
Una cláusula. Solo una.Una sentencia disfrazada de alianza:
“Para que el legado de los Volkov prospere, mis hijos deberán casarse con Eileen Amsel.”
La hija del enemigo.La hija del director de la Interpol.La mejor abogada de Los Ángeles.Y ahora... su esposa compartida.
Pero ella no es lo que esperaban.No es frágil. No es dócil. No es manipulable.
Eileen tiene cicatrices más profundas que las suyas. Y un corazón tan helado como la tundra rusa.No busca amor.Busca libertad.
Los Volkov creyeron que podían controlarla. Seducirla. Romperla.No sabían que estaban jugando con algo más letal que una bala en la cabeza:Una mujer que aprendió a sobrevivir rodeada de monstruos.
Y los monstruos también saben llorar... cuando aman demasiado tarde.








