En las redes de la araña
Acababa de llegar a Nueva York como turista y ya estaba recorriendo las calles, sacando fotos. Me habían hablado un montón sobre como esta ciudad era la más importante del mundo y el hogar de muchos superhéroes. Pero había uno que me llamaba mucho la atención, Spiderman. Lo vi no hace mucho en las noticias, cuando atrapaba a unos asaltantes de banco y los inmovilizada con su red. Pero lo que más le llamo la atención fue su cuerpo, tenía un pecho plano, caderas anchas, muslos firmes y un trasero grande y redondo, todo esto en un ajustado traje.
Tenia muchas ganas de verlo y poder sacarme una foto con él, había escuchado que era muy amistoso y le gustaba sacarse fotos con sus fans, por eso es que viajé a esta ciudad, tenía la esperanza de conocerlo en persona. El primer día recorrí todo Manhattan pero no lo encontré, el segundo día subí al techo del hotel donde me alojaba pero tampoco lo vi, casi terminando el tercer día estaba en el balcón de mi habitación de hotel, con mi cámara en mano y una soda. Mientras sorbia mi soda, esperando por mi superhéroe favorito, ocurrió lo que más quería. Spiderman apareció en el techo de mi edificio, ¡pero peleando contra Sandman! Tomé todas las fotos que pude, en ese mismo momento. Sandman intentaba golpearlo pero Spidey era muy ágil, movía su curvilíneo cuerpo, esquivando todos los golpes mientras disparaba redes hacia su enemigo, hasta que finalmente lo inmovilizo en la pared del edificio.
-Veo que estas un poco enredado con eso. ¿Qué tal si te rindes, Marko?- Spiderman le hablo mientras estaba sujeto a los ventanales del edificio. Sandman no dijo nada, solo explotó en un montón de arena y desaparecio en el viento. Spidey quedo cubierto de polvo y arena. Esta es mi oportunidad, me dije a mi mismo.
-¡Spidey! ¡Hey, Spidey! - Llamé desde mi balcón haciéndole señas. Spiderman me miró y bajo con su telaraña hasta mi balcón.
-¡Hola! ¿Viste mi pelea? Que conste que no perdí, solo lo deje ir por que me dio pena. -Spidey bromeó, se estaba sacudiendo el polvo del traje mientras hablaba.
-Siiii ¡Estuviste increíble, sorprendente incluso diría espectacular!-Estaba emocionado de por fin hablar cara a cara con Spideman.-Hasta tomé unas fotos de la pelea y saliste genial en todas.
-¡Oh, te gusta la fotografía! A mi también. ¿Puedo verlas? -Spidey se acercó a mi y se puso a mi lado a ver las fotos que saque con la cámara.
-¡Por supuesto! Mira aquí. -Le mostré mis fotos. Spidey estaba muy cerca, era un poco más bajo que yo, a pesar del polvo de su traje, olía muy bien, como a duraznos. Debe ser el shampoo qué usa.
-Veo que eres bueno sacando fotos de acción, incluso con poca luz. -Spidey siguió mirando mientras pasaba las fotos. -Mmm, y veo que enfocaste mi trasero en la mayoría.
No me di cuenta, pero sin querer le mostré esas fotos que quería guardar para mi.-Ohh, bueno, es que...fue difícil no enfocarlo desde este ángulo, por que era muy grande...¡Quiero decir, desde este ángulo! O sea si es grande, pero me imagino por que haces muchas sentadillas y cardio...jeje...No sabia como explicarle.
Spidey me miro a través de la máscara y creo que sonrió.-¿Sabes? Creo que te dejaré conservar esas fotos, pero solo si me haces un favor.
-Si, por supuesto, te haré cualquier favor que quieras ¡Soy tu mayor fan!- Respondí aliviado, de que no estuviera enojado.
-Préstame tu ducha, corazón. Estoy lleno de polvo por culpa de Sandman y necesito quitármelo de encima.
-Adelante, allí esta la ducha. Si necesitas cualquier cosa, me avisas.- Respondí lo más rápido posible.
-¡Gracias, no tardaré!-Spideman se sacó su traje en frente mío y la máscara al final, cuando me dio la espalda. Su cuerpo era fenomenal, era como una estrella de porno pero sin senos, o quizás con senos muy pequeños. Sus muslos y traseros eran atléticos pero redondos. Su cintura era estrecha pero sus caderas anchas. De espalda, su cabello era café y desordenado. Entro rápidamente a la ducha, antes de que pudiera decir una palabra.
Estaba atónito. Mi superhéroe favorito acaba de desnudarse frente a mi, mostrando su bello cuerpo. ¿Era por que confiaba en mi o era así de descuidado siempre?
Tome su traje, mientras escuchaba abrirse la llave de la ducha. Decidí sacudírselo en el balcón para quitar el resto de la arena en el. Cuando ya estuvo limpio, lo puse en la cama y me senté al lado. Pero un pensamiento apareció de repente. ¿Dónde estaba la máscara? Me asuste pensando que la arroje por el balcón. Mire por todos lados. No la encontré.
-¿Corazon, me pasas mi traje?-Dijo Spidey desde dentro del baño.
Tragué saliva.-¡Enseguida!-Le alcance el traje sin la máscara. Estaba muy nervioso por lo que diría Spiderman.
Pasaron unos minutos. Entonces salió de la ducha.
Spiderman salió de la ducha, limpio y con una expresión de relajo. Sin máscara.
-Ahhh, muchas gracias, eso era justo lo que necesitaba.-Spidey se acercó a él, su cara juvenil y tersa era hermosa, sus labios se veían muy besables.-Creo que te mereces un premio.- Sin previo aviso, me beso en la boca. Me quedé atónito otra vez. Un sueño hecho realidad, así como así, inesperado pero maravilloso.
-Vi como me mirabas, corazón. Me mirabas con admiración, pero cuando vi tus pantalones, vi tu ereccion.- Spidey me empezó a masajear la verga por encima del pantalón.-Y debo decirte, que cuando te vi, también me gustaste.
No aguante más, sujete a Spiderman desde su voluptuoso trasero, lo acerque a mi cuerpo y lo bese profundamente, al mismo tiempo que lo lanzaba a mi cama. Sus labios eran suaves, nuestras lenguas se movían dentro de nuestras bocas y mis manos recorrían su sexy cuerpo. Spidey me abrazaba fuertemente, manteniendo su pecho presionado con el mío. Estuvimos así por un tiempo, creo algo despertó en mi. Lo necesitaba. Lo quiero hacer mío. Quiero que este momento nunca se acabe. Quiero hacerlo sentir muy bien.
Dejamos de besarnos, Spidey me miró a los ojos y sin decir una palabra, se puso boca abajo sobre la cama y rompió la parte trasera de su traje, exponiendo su redondo y firme trasero.
-Mi mayor fan se merece un regalito y yo me merezco un momento de relajo después de pelear con supervillanos, así que mete tu gorda verga dentro de mi culito, ¡hazme tuyo!- Spidey separó sus nalgas con sus dedos, mostrando su culo rosa y mojado.
-A tus ordenes, corazón. ¡Te haré mi novia femboy! -Me puse el condon qué tenía en el velador lo más rápidamente posible y penetré a Spidey de a poco, mientras me introducía en su culo perfecto, Spidey empezó a gemir suavemente hasta que llegue a la mitad, donde hizo un grito muy femenino.
-¡Ah, ah, AH! ¡Es muy grande! ¡Con solo meterme tu verga me vas a volver loco! -Spidey sujetaba la almohada con fuerza, tensó sus muslos y traseros, haciendo que mi verga se sujetara dentro de él.
-Me encanta tu culo, Spidey. Déjame ayudarte a que te relajes. -Me incline hacia el, tome su cabeza suavemente y lo besé mientras introducía el resto de mi verga en su vagina de hombre. Spidey no pudo más y se vino en ese mismo momento, manchando su traje de semen. Yo recién estaba empezando.
Comencé a moverme dentro de su culo, con cada penetracion, tocaba su próstata y punto G, llenando su cabeza de placer. Su perfecto trasero rebotaba en mi verga, haciendo más fácil poder penetrarlo más veces por más tiempo. Spidey no podía hablar, tanto placer lo había dejado babeando y solo podía emitir gemidos de placer, cada vez más femeninos.
Era hora de cambiar de posición, puse a Spidey boca arriba, puse sus piernas a ambos lados de su cabeza y seguí penetrándolo. En esta posición, podía llegar a las partes más profundas de este sexy femboy al quien admiraba.
-¡SI, ASI, MAS, MAS, DAME MAS! -Spidey Exclamó recuperando su conciencia. Su bella cara mostraba lujuria y pasión, su ojos se estaban poniendo blanco y se estaba mordiendo el labio inferior.
-¡Me voy a venir, corazón! ¡Voy a soltar toda mi carga en ti! -Ya no podía más, solté la cantidad más grande de semen que había soltado en mi vida, fluyó todo dentro del culo de Spidey, un tunami de semen estaba rellenando a Spidey, haciéndolo mío, marcándolo como mi novia.
Spidey se contrajo, sujetó la cama con más fuerza e intento separarse de mi verga, pero su cuerpo lo traicionó. Sus piernas sujetaron mi cadera y me acercaron aun más a su cuerpo, haciendo que nada de semen se derramara afuera.
Después de unos minutos de eyaculacion, ambos caímos rendidos en la cama. Sudados, cansados y con el mejor sexo qué ambos hayamos tenido en nuestra vida.
-Eso...estuvo...increíble.- Dijo Spidey, jadeando con una sonrisa.- Creo que te haré presidente de mi club de fans.
-Más que presidente, podríamos ser otra cosa. Más cercanos, digo yo...
Spidey me puso un dedo en la boca.
-Quizás. Quizás si hacemos esto unas 3 o 4 veces más, lo considere. Por ahora...-Spidey uso su telaraña y sujeto mis 2 manos al respaldo de la cama.
-¿Oye, que haces? -Dije, sin saber que estaba pasando.
-Ya estuviste encima mío y se sintió genial. Ahora yo estaré encima tuyo y te sentirás espectacular. -Spidey se sentó en mi verga todavía erecta y empezó a darme sentones.
Su perfecto trasero rebotaba una y otra vez en mi, la vista de su perfecto cuerpo era de otro mundo. Sentía como su culo devoraba mi verga con cada rebote. Acababa de conocerlo hoy, pero sentí que mi verga y su culo estaban hechos a medida, uno para el otro.
Spidey no solo rebotaba su perfecto trasero en mi, también se movía de lado a lado, para adelante y para atrás, haciéndome perder la cabeza a mi, esta vez. Por fin llego el punto donde no podía más, todo se puso en blanco y nos vinimos al mismo tiempo. Yo viniendo me dentro de Spidey y el viniéndose en el techo del departamento.
Spidey se echo para atrás y se acostó sobre mi, mi verga aun estaba dentro de él.
-Ahhh, eres increíble, corazón. Definitivamente tenemos que volverlo a hacer. Pero... -Spidey uso su telaraña, apuntando a un rincón de la habitación y trajo su máscara, que yo no había podido encontrar. -...El crimen no descansa y yo tampoco debo hacerlo. Bueno, no por mucho tiempo.
Spidey se levantó, se puso su máscara, miró su traje qué el mismo había roto y se puso mis shorts.
-¡Te los devuelvo cuando nos volvamos a ver! ¡Llámame! -Salto por el balcón y se fue balanceándose en su telaraña.
Ahí quede yo, atado en la cama, desnudo, con telarañas qué se disolverían en un par de horas, pero feliz de que Spiderman me diera el mejor sexo de mi vida.
No podía esperar a verlo de nuevo.









