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Denki Kaminari, una chica que ha crecido con todas las comodidades del mundo, debido a eso ha empezado a tomar una actitud insoportable, era muy cruel con la servidumbre. Los trataba mal y los rebajaba por no tener el mismo estatus social.
Su padre no sabía como controlarla, hasta que recordó que tenía una hacienda, estaba muy alejado de la civilización y era una oportunidad perfecta para darle buenos modales a su pequeña.
—Hija—se encontraban cenando, pues Denki estaba en llamada con el chico que le gustaba hasta que escuchó que su papá le habló.
—¿Qué pasó papi?—dijo apartándose el celular de la oreja para escuchar lo que su padre tenía que decirle.
—Tu mamá y yo hemos decidido algo—tomó la mano de su esposa y Denki solo los observó.
—¿Y qué decidieron?—preguntó algo confundida, su tono de voz no le estaba gustando y menos que se tomaran de las manos.
—Te irás a mi hacienda—dijo serio.
—¿Iré de vacaciones?—enarcó la ceja. —No papi, allá no me gusta. Ni si quiera hay señal, mejor llévame a la playa o yo que sé—hizo un ademán con su mano para regresar la vista hacia su teléfono.
—No me estás entendiendo—soltó un gran suspiro—te irás por tiempo indefinido.
—¡¿Qué?!—se exaltó. —¿Por qué?—golpeó la mesa con su celular y su mamá se sobresaltó.
—Necesitas algunos modales.
—¿Modales? Pero si estoy bien, nunca te he ocasionado problemas.
—Hija. Por tu culpa mucha de nuestra servidumbre se ha ido.
—No es mi problema que no sepan hacer bien su trabajo—se alisó su cabello, era sedoso y largo. —Nadie sabe tratarme, son unos inservibles.
—Silencio—alzó un poco la voz. —Deja de comportarte así. ¿Lo ves? Es por eso que tendrás que irte.
—No papá. No pienso irme. ¿Y el colegio?
—El colegio puede esperar.
—Pero papá-...
—Pero papá, nada—la interrumpió—es una orden y la tienes que obedecer, no quiero que sigas así de chiflada. Estarás a cargo de mi nana, Chiyo Shuzenji.
—Ay, eres insoportable. Te odio—se puso de pie y abandonó el comedor.
Se quedaron en silencio mientras el señor Kaminari recapacitaba si estaba bien mandarla allá, pues estaría sola y no sabía de qué sería capaz.
A la mañana siguiente cuando fue al colegio, estaba de mal humor y por ende trataba mal hasta sus propias amigas, Mina Ashido y Toru Hagakure.
Su primo notó su mal humor y se le acercó, sabía que ella era una odiosa pero casi nunca estaba en ese estado, se sentó enfrente de ella y la observó sin decir nada.
—¿Qué quieres?—lo recorrió con la mirada.
—Se supone que el del mal carácter soy yo—le correspondió la mirada—¿qué te pasa? Papi no quiso cumplirte otro capricho—dijo en tono irónico, provocando que ella se molestara más.
—Cállate Katsuki—bufó. Eran primos pero lejanos. —No, es aún peor. Me quiere mandar a su hacienda.
—¿Y?
—Es que no es para estar de visita, me quiere mandar allí porque dice que tengo que aprender algunos modales.
—Vaya, hasta que por fin mi tío piensa.
—¡Oye!—se quejó dándole un golpe en el brazo—Es horrible, ¿qué haré allá? Además, siento que ya estoy cerca de ser novia de Jirou—soltó un suspiro.
—¿Jirou? Pues déjame decirte que solo está jugando contigo, en la mañana lo vi con Yaoyorozu.
—¿Qué? No me mientas, Jirou no sería capaz.
—Pues está en ti si creerme o no. Además, te consigues a puro menso. Creo que prefería a Shoto como tu novio.
—Jirou es más lindo—se cruzó de brazos. —Sí tanto te agradaba Shoto, ¿por qué no andas con él?
—No soy gay. Además, si vas a la hacienda, salúdame a una chica de cabello verde, pecas en sus hermosas mejillas y unos ojos que joder, te hacen ver el mundo entero.
—¿Qué?—dijo con desagrado. —¿Te gusta una naca?
—No hables así de ella—la fulminó—es por eso que tu papá te quiere mandar allí. Ojalá aprendas a comportarte—se puso de pie y se regresó con su grupo de amigos, donde curiosamente estaba Shoto.
Pues ya tenía como 1 año que rompió con él, Denki sentía que Shoto era muy inexpresivo y un día se le olvidó que cumplían 4 meses de novios, fue entonces que decidió dejarlo. Empezaron a andar por principios del primer año, ahora estaban en segundo año, pero no se arrepintió por dejarlo.
Ahora estaba perdidamente enamorada de Kyoka Jirou, un chico que era muy a su gusto, le gustaba la música y tocaba instrumentos, además de que el piercing en su oreja le gustaba mucho.
Pero, si lo que su primo le dijo era cierto, entonces cuando se vaya a la hacienda le dejaría libre el paso a Momo. Se sintió un poco ya que ella era muy bonita, además de ser muy refinada e inclusive con más clase que ella. Momo sí tenía modales y conservaba unas excelentes calificaciones. Sin duda era la chica soñada de muchos, además de tener unos pechos enormes.
Denki no se quedaba atrás, no eran tan grandes como los de Momo pero siempre los lucía, tenía una cintura y muslos perfectos. Pues siempre se encargaba de hacer ejercicios para mantenerse en forma.
Se levantó de su lugar y buscó con la mirada a Jirou, no se encontraba en el salón por lo cual suponía que estaba en la sala de música. Así que salió de su salón en busca de él, al pasar por los pasillos robaba muchas miradas, pero no se le querían acercar porque conocían lo caprichosa que era.
Hasta en eso se parecía a su primo; a él no se le acercaban por tener un carácter tan explosivo y a ella por ser una mimada hija de papi. No podían entender como Shoto la aguantó.
Finalmente llegó al salón y se asomó por la ventanilla; escuchó el sonido de la guitarra y de su voz, sonrió un poco, estaba decidida a entrar hasta que escuchó otra voz.
Era la voz de Momo.
Se quedó en el mismo sitio mientras presenciaba esa escena, miró un poco más a fondo y fue entonces que vio a la pelinegra. Ella estaba sonriendo mientras escuchaba como Jirou le dedicaba una canción, una que a Denki también le había dedicado.
Su primo tenía razón, solo estaba jugando con ellas para ver quién caía primero o tal vez no. Porque en si, Jirou nunca dijo que esa canción era para ella. Solo le pidió su opinión y ahora entendía el porqué.
Mejor se alejó de allí, para que seguir viendo aquello que solo la destrozaría más. Quiso llorar pero no podía o si no su maquillaje se le arruinaría. No valía la pena derramar lágrimas por alguien insignificante.
Ella era Denki Kaminari y no lloraba por chicos que no valían la pena.
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La portada me lo hizo mi amiga: Kohi_trix_17