Protocolo 140

Nueva York – Julio 06, 16:30 EDT
Podía ver las nubes mientras volaba, pero esta vez no podía disfrutarlas como en su primer vuelo con la armadura. Dos naves estaban persiguiéndolo. Con la poca energía que le quedaba al traje, no podría escapar esta vez. Pensó que había sido un error ir al rescate de su equipo, quienes ya no existían... al menos eso fue lo que le dijeron antes de abrir fuego. Intentó escapar de sus perseguidores por todos los medios, pero era inútil. Debía admitir que su fin estaba cerca. Por lo tanto, haría todo lo posible para que su armadura no fuera destruida en el ataque, para que nuevas generaciones de héroes puedan utilizarla algún día.
—J.A.R.V.I.S., activa el protocolo 140 —dijo Tony, quien ya no tenía fuerzas.
—Señor, el protocolo 140 estará listo en 5 minutos —dijo J.A.R.V.I.S.
—¿Tanto tiempo? Pues supongo que los tendré que mantener ocupados.
Voló directo hacia las dos naves que lo perseguían, para poder usar todo el tiempo que podía. Lanzó bengalas para segar a los que iban dentro, pero por más que trataba de esquivar los misiles, uno lo golpeó, haciendo que cayera a alta velocidad.
—Señor, desde esta altura el daño a la armadura y a su cuerpo será grave —dijo J.A.R.V.I.S. con su típica voz servil de siempre.
—¿Cuántos minutos faltan? —preguntó Tony.
—Un minuto, señor.
—Manda toda la energía restante a los propulsores, ahora —ordenó Tony. Y así lo hizo su fiel mayordomo virtual. Apenas logró estabilizarse en el aire, las naves abrieron fuego. Alcanzó a cubrirse con su brazo.
—J.A.R.V.I.S., manda la energía de respaldo al reactor de mi pecho. Nos quedan 30 segundos. Eso nos dará tiempo.
—Sí, señor.
El reactor en su pecho empezó a cargarse. Y cuando lo tuvo al punto más alto, Tony lanzó su último ataque. Por un segundo pensó que había destruido a las dos naves, pero no les hizo un rasguño. Pensó que todo estaba perdido, hasta que...
—Señor, el protocolo 140 está listo —dijo J.A.R.V.I.S.—. Buena suerte, señor.
La voz de su mayordomo se apagó al terminar la frase, y la armadura empezó a abrirse, luego a convertirse en un maletín. Como estaba cerca del suelo, no dudó en dejarse caer. Corrió a la orilla del lugar para poder lanzar el maletín al agua. Ya tenía todo programado en su interfaz para cuando alguien lo encontrara y lo usara. Para distraer a la nave, empezó a disparar con un arma, lo que provocó que ellos respondieran del mismo modo, disparando contra él.
Tony cayó con honor. Las balas lo atravesaron sin piedad, hasta que no quedó nada.
—El último ha caído. Iron Man está muerto









