Capítulo 1: La Última Nota (Casco Antiguo)
Personajes principales
Detective Gabriel Díaz, 42 años, metódico y melómano. Tiene fama de resolver casos complejos.
Mariana Ortega, 29, periodista cultural, fanática del jazz, muy observadora.
Julián Darcourt, 60, pianista panameño reconocido, hallado muerto.
Nicolás Saavedra, empresario, patrocinador del festival, viejo amigo de Julián.
El Festival de Jazz de Panamá cierra con una tragedia: Julián Darcourt, pianista legendario, es hallado muerto en su apartamento en el Casco Antiguo, sentado frente al piano, con una copa de vino derramada sobre el teclado. El informe preliminar sugiere un infarto, pero hay algo extraño: la partitura de su última composición, “La Última Nota”, está desaparecida.
El detective Gabriel Díaz es asignado al caso debido al renombre del músico. Al revisar la escena, nota que Julián no tenía problemas cardíacos conocidos, y encuentra un leve rastro de ceniza en la copa. Toxicología confirma presencia de digitalis, una sustancia usada para tratar el corazón… y en dosis altas, un veneno.
Julián planeaba revelar secretos de su pasado en una nueva obra.
Mantenía conflictos con Nicolás Saavedra, su viejo amigo, por derechos de autor.
Mariana Ortega, periodista y fan, revela que Julián creía estar vigilado.
Gabriel interroga a Nicolás, quien alega que Julián sufría paranoias por la edad. Pero Mariana le muestra a Gabriel un audio enviado por Julián el día anterior. Dice:
“Si algo me pasa, no fue accidente. Busquen en mi música. En ella está la verdad.”
Gabriel vuelve al apartamento y examina las otras partituras. Descubre que La Última Nota era una pieza de jazz construida con notas codificadas en cifrado musical que formaban una palabra: "falsificación".
Descubre también una conexión entre Nicolás y una red de falsificación de arte. Julián lo había descubierto y pensaba denunciarlo en el festival.
Gabriel confronta a Nicolás en una galería del Casco. Lo arresta tras encontrar la partitura robada, con las huellas borradas, escondida detrás de una pintura firmada por un artista ficticio.
Cuando Gabriel lleva el caso a los medios, Mariana se le acerca y le dice:
—¿Sabes qué me dijo Julián una vez? Que cada música esconde dos cosas: la emoción... y el silencio que la acompaña.
Gabriel se queda pensativo. Esa noche escucha nuevamente la grabación de La Última Nota, la única que Julián logró interpretar en vivo días antes. Descubre un segundo mensaje escondido en el silencio entre compases: coordenadas.
Lo que encontró allí… será el inicio