OBSESSION (Jenlisa)

Summary

Cuando el amor se convierte en obsesión, nos hace hacer cosas locas. - JenTop. - Jenlisa. - Historia corta.

Genre
Thriller
Author
Taeji_14
Status
Complete
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

-|1|-

Jane: Jennie.

Alice: Lisa.

Escuché la puerta de la habitación abrirse, no tenía que mirarme para saber quien era, su perfume Chanel me lo decía todo.

“Hora de comer Lice” dijo con voz dulce.

No miré, ni me giré. Seguí acostada en el colchón con las mantas hasta mi cabeza, ignorándola.

Escuché su suspiro y pasos, me tensé antes darme cuenta que se dirigía hacia mí. Sentí el colchón hundirse y su mano acariciando mi cabello dulcemente, aquel que en ocasiones jalaba cuando estaba furiosa.

“¿No vas a comer?” Preguntó.

“¿Cuando me dejarás ir?” Le respondí con otra pregunta.

“Cuando decidas ser buena niña y quedarte conmigo”.

Me reí sarcástica.

“¿Crees que después de todo lo que me has hecho me quedaré contigo?“.

“¿Tal vez, quién sabe?“.

“Me quiero ir, Jane” dije.

“No comiences de nuevo, Alice” me respondió con voz dura, y una advertencia ahí buen escondida.

De mis ojos comenzaron a brotar lágrimas, extrañaba a todos, a mi familia, mis hermanos, mis amigos, mi novio...

JongIn.

“Por favor... déjame ir” dije con voz quebrada.

Sus pequeñas y suaves manos me giraron, sus ojos gatunos negros me miraron por unos segundos.

“No llores, pequeña” susurró “No me vas a convencer”.

Su rostro se acercó al mío, sacó su lengua y con ella lamió mis lágrimas.

Me sentí asqueada.

Debí hacer una mueca ya que luego se alejó dando carcajadas escalofriantes.

“Debiste ver tu cara, cariño”.

“No me digas, así” dije de manera débil.

“Tienes que comer, hace días que no comes nada decente. Y necesitas energía para hacer cositas”.

Se levantó del colchón y caminó hacia la mesa pequeña donde había una bandeja con lo que se suponía que era mi comida.

“Levántate” ordenó.

Puse los ojos en blanco y me giré, sabía que eso la hacia enojar, pero ¿Me importaba?, no, claro que no.

“Alice” advirtió.

Seguí en mi posición y cerré los ojos, nerviosa.

En el momento que estuvo cerca de mí, sin que ella se diera cuenta, le agarré la llave que habría el candado de la cadena que estaba alrededor de mi tobillo izquierdo.

Rápidamente oculte la llave debajo de mi almohada sin que ella lo notara.

“Te dije que te levantes” su voz me hizo temblar.

Pero no me moví.