Solo es un baile

Summary

Llegar temprano del trabajo y llevarle una sorpresa a tu prometido era el plan. Pero ¿qué pasa si el sorprendido eres tú?

Genre
Erotica
Author
Eburin
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Solo es un baile

#ElPoderDeUnaPrenda / El oráculo imperial de Skadi

Día 3: Encaje Sujerente

Shipps: KamiDeku

Fandom: BNHA

⋆⁺₊⋆ ☾⋆⁺₊⋆☽⋆⁺₊⋆ ☾⋆⁺₊⋆☽⋆⁺₊⋆ ☾⋆⁺₊⋆☽⋆⁺₊⋆ ☾⋆⁺₊⋆☽⋆⁺₊⋆

Denki había tenido un día agotador en la agencia, pero por fin había logrado descender la montaña de papeleo que le habían asignadi el lunes. Por fin era libre. Podía regresar a casa y encontrarse con su querido y adorable prometido, quien, sin dudar, lo esperaba cada día.

No quiso decirle nada, quería sorprenderlo y llegar de imprevisto con algún regalo. No era una fecha especial; solo quería hacerlo, solo quería verlo feliz.

Así que fue a la plaza cerca de la oficina y compró ese pastel por el que Izuku siempre babeo, un tres leches, empapado en crema batida y repleto de fresas frescas y dulces. Sabía que su prometido daría saltitos de emoción con solo ver la caja, y a Denki solo le bastó con imaginarse esa escena para darse prisa y llegar a casa.

Pagó y casi corrió hasta la puerta de la casa que habían comprado con sus ahorros. La abrió lo más silencioso posible y de inmediato, el ritmo sensual de "Go Fuck Yourself" de Two Feet inundó sus oídos, enarco una ceja, cerró la puerta con cuidado y se asomó a la sala viendo que el estereo estaba encendido y el volumen tan alto para reventar tímpanos. Una sonrisa se dibujó en sus labios y fue a asomarse a la cocina para ver si él estaba ahí y... si, ahí estaba...

Casi deja caer el pastel pero es que ver a su prometido con una camiseta corta y unas simples bragas de encaje que se acomodaban tan caliente en ese culo pecoso era demaciado. Lo vio bailar sensualmente, meneando las caderas al ritmo caliente de la canción era un deleite.

Dejó que el pecoso siguiera bailando, lo miró atentamente sin apartar la vista saboreando cada segundo en el que esas caderas se movían.

Izuku siguió bailando ajeno a la mirada llena de hambre que tenía a sus espaldas. Se sentía libre y fresco estar así en casa. Y no es que no le gustará hacerlo cuando Denki está en casa, es solo que él llega a ser todo lo contrario a lo que muchos creen, y si es lindo, es tierno y amable pero cuando se trata de tener sexo, se vuelve tan dominante que Izuku se rinde ante él de inmediato, y sabe que, si Denki lo ve así, sus caderas le pedirán piedad que claramente no tendran.

Denki dió pasos firmes pero lentos, dejó el pastel en la mesa y se acercó a Izuku. Con la respiración pesada y controlada, agarró firmemente las caderas de Izuku, manteniéndolo quieto y asustandolo por su presencia.

—Cariño! Llegaste temprano —Sonrió feliz el pelivede. —¿Porque no me avisaste que venias?

Denki no respondió, solo enterró su nariz en el cuello de Izuku suspirando profundamente y restregando su erección entre las nalgas del pecoso.

—D-denki~

El jadeo del menor no ayudó, y empezó a frotarce con más fuerza, gruñendo sobre la piel sensible de cuello de Izuku el cual jadeaba cada vez más fuerte.

Izuku alzo más las caderas, dandole todo el mando a Denki, y este solo sonrió, libero su verga completamente dura y mientras se masturbaba con una mano, la otra acarició con deseo las nalgas de Izuku que estaba completamente a su disposición, amasó la carne separandolas y soltandolas, jadeando al ver qué rebotaban cada de las tocaba.

Hizo a un lado la prenda de encaje que ya estaba húmeda y rozó la punta de su verga en la entrada del peliverde, la cual se contraía buscando atención. Jugó un rato con él, sintiendo como el peliverde se movía hacia su pelvis para entrar por completo pero él solo dejaba entrar la punta.

—Denkii~ Porfavor ~—Izuku gimió alto y separó sus nalgas, dándole una vista de infarto al rubio el cual no espero más y se enterró profundamente en él.

El choque húmedo y obseno de sus pieles era más fuerte que el de la propia música, los gemidos de Izuku resonaban en la cocina y el calor en sus cuerpo solo aumentaba más y más.

Denki lo tomó firme de la cadera alzandolo por completo, dejando que solo tuviera algo de equilibrio con la punta de sus pies y se aferrara con fuerza al fregadero.

Denki no podía parar, y no es como si quisiera teniendo frente a él, ese ermoso culo redondo rebotando cada que entra en el, ese culo abrazado por la delicada y sensual prenda de encaje que solo le daba un toque sujerente.

Ambos estaban cerca de terminar, e Izuku lo sabía al sentir su vientre hormiguear y la respiración agitada de Denki, apretó su entrada y sintio como se corría dentro de él en una última estocada fuerte y precisa que hizo que el manchara su prenda de encaje.

Denki dejo su frente recargada en la espalda de Izuku, sin salír de él todavía. El aire a su alrededor olía a sexo junto a la música de fondo olvidada, los latidos de sus corazones acelerados, empezaban a calmarse lentamente mientras Denki lo rodeaba con los brazos, manteniéndolo cerca.

—Ya llegué —Susurró Denki con la voz rasposa pero con un tono divertido

—Bienvenido a casa, amor~