Prólogo
—¿Alguna vez has sentido que tu vida está atrapada en la oscuridad? —preguntó Anastasia, mirando al horizonte.
Logan, con una sonrisa suave, respondió: —Sí, pero creo que cada sombra tiene su luz. A veces solo hay que encontrarla.
—Es fácil decirlo —replicó ella, su voz temblando—. Mi pasado me persigue. No sé si puedo dejarlo ir.
—Lo entiendo —dijo Logan, acercándose un poco más—. Pero el amor puede ser la clave. Puede salvarnos, si lo permitimos.
—¿Y si me lastima de nuevo? —susurró Anastasia, sintiendo el peso de sus miedos.
—El riesgo siempre estará ahí, pero también lo estará la oportunidad de ser feliz. No estás sola en esto, Anastasia.
—¿De verdad crees que puedo sanar? —preguntó, sus ojos brillando con una mezcla de esperanza y duda.
—Creo en ti. Y creo que juntos, podemos encontrar el camino.
Anastasia respiró hondo, sintiendo que tal vez, solo tal vez, había un destello de luz esperándola.
—Entonces, ¿qué hacemos ahora?
—Damos el primer paso —sonrió Logan—. Juntos.