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Era un dia cualquiera en mi vida como adolescente, había sido castigada de nuevo por meterme en una pelea con un estudiante de grado mayor.
Bufé exasperada, y solo podia pensar en lo cagon que era el rector y lo injusto que era este castigo cuando solo me defendí, ahora no podria saciar estas malditas ganas como quede con Todoroki.
La puerta del aula se abrio, dejando ver al Deku tonto que entraba al salon como de costumbre. Nunca se metia en problemas pero ayudaba al profesor a cargo de la sala de castigo para conseguir puntos extras de credito. Un lame culos de primera.
Se sento al frente de donde estaba sentada y puso su atención en un libro que estaba sobre el escritorio.
— ¿De nuevo una pelea? — me pregunto el tonto.
Suspiré, Deku ya debió haber perdido la cuenta de las veces que estuve aquí.
— Solo me defendí de un abuson — farfulle molesta. Movi mis piernas incomodas ¿porque tenía que tener este problema siempre? Si no fuera una persona de lívido tan alto estaría tranquila, pero tengo que soportar esta humedad entre mis piernas y no precisamente por el semen de mi novio.
Deje mis piernas abiertas, si entra aire al menos se secara la ropa interior.
— ¿Estas bien? — observé al imbecil de Deku por primera vez, no me había fijado en lo alto que se puso desde las vacaciones y en que ya no usaba esos patéticos lentes de aumento.
— Estoy cachonda — le confesé con razón, lamiendo mis labios y rogando que algo en él despertara con mi confesión, para mi suerte, vi algo removerse en sus pantalones.
¡Bingo!
— ¿C-cachonda? — sonreí ante su tartamudeo.
— Si, estoy muy húmeda y todo, realmente necesito desfogarme — pase mi mano izquierda entre mis muslos y unte mis dedos de lubricante, solté un gemidito y me regodeé de las reacciones de Deku — ¿Quieres ayudarme? Por favor~ en verdad lo necesito, Izuku...
— Y-yo... ¿estas segura de esto?
— Si, por favor ~
Lo vi levantarse, dejando aún lado el libro para empezar a desabrochar sus pantalones, al verlo no pude evitar emocionarme ¡Una polla tan grande! El nerd había ganado buenos genes y no solo un gran cerebro.
Me levanté para sentarme en el escritorio y no quedar desnivelados. Cuando estuvo frente a mi pude ver esa polla grande, larga, venosa y húmeda totalmente erguida ¡Con esto quedaría cojeando hasta mañana! Delicioso.
Él removió mis pantis a un lado y se froto contra mí antes de empezar a entrar en mi lentamente. Me mordí el labio ante la sensación de llenura que me embargo, y el dolor de ser abierta de tal manera me hizo soltar algunas lágrimas, aún cuando el estaba yendo lento.
— ¿Duele?
Bufé cuando el paro de moverse en mi interior — No te atrevas a parar hasta que este todo dentro ¿Entendiste?
Tras mis palabras el tonto nerd me embistió, golpeando muy duro dentro de mí un sitio que Shoto nunca había alcanzado.
Y diablo, Shoto podía ser un atleta muy sexy, pero él sexo con él era simplemente cada vez mas aburrido.
Deku empezo a moverse con dureza dentro de mí, sentí que me partia en dos trozos ¡Estaba en el cielo! Podía sentir mi orgasmo crecer con cada mínimo roce.
— Estoy muy cerca de correrme, Kacchan — me dijo el bigdick con su voz jadeante mientras subía la intensidad de sus embestidas — Tu coño es tan apretado, oh dios, se siente muy bien — Pronto sentí mi interior siendo bañado con su esencia, por un momento pensé que iba a detenerse y dejar mi placer a un lado como el imbecil de Shoto, sin embargo me equivoque, sus dedos se dirigieron directamente a mi clitoris para masajearlo mientras sus caderas seguían moviéndose con frenesí.
— Oh... mierda ¡Sí! — mi cuerpo se entumecio momentáneamente ante el orgasmo tan fuerte que había tenido en mucho tiempo ¡Deku no es un niño desde antes! Era imposible que fuera virgen con tremenda manera de hacerla correr a uno.
Cuando salió de mi se sintió todo su semen deslizándose hacia fuera, la sensación viscosa bajo por mis mulos y lentamente llegó al piso.
Me limpie con una hoja de cuaderno en los muslos y con unas toallas húmedas limpie mi coño, y al cabo de unos minutos estaba como si nada hubiese pasado.
El timbre que daba fin al castigo sonó, sobresaltandonos a ambos. Cada quien tomó sus cosas y nos dirigimos a la salida, éramos los últimos estudiantes en salir, ya que el equipo de fútbol no tenía práctica hoy.
Cuando llegamos a la salida y vi el auto de mi padre llegar, volteé a ver Deku antes de irme — Oye, imbécil, nos vemos mañana al terminar las clases, es una cita.
Entre al auto sonriente, lo último que escuché por este día fueron sus balbuceos.