Chapter 1
Ambos sumidos en el calor del momento se besaban, las pieles desnudas se rozaban, los toques de las manos eran delicados. El manoseaba tus pechos, te levantas y cuando el ve la accion sabe lo que tiene que hacer.
Tu cadera no deja de moverse, el strap salia y entraba en el, ambos sudados lo besabas y pasabas sus dedos por su espalda tonificada y grande, el cabello de el pegado a su frente, los sonidos que salian de su boca eran de placer.
- no pares. Gimio, sus mejillas rosadas por el sudor y el frenesi, la excitación de sentir la sensación de que su mujer lo penetre era otra onda, pero el ya se hacia desconectado del plano.
Se sentia tan exitado, levanto el torso para voltear.
- besame amor
- ¿mh? Te detuviste, saliste de el y lo besas, lo besas con tanta ansia y deseo.
- pero no te salgas, me gusta que tu hagas ésto. Volviste a moverte, despacio, besando su espalda y tomando sus manos, este al sentir tu tacto agarró tus manos para permanecer así unos minutos.
- ¡ahh! ¡Ahí! ¡Ahh! - la piel de tu novio se encontraba roja, su culo igual, eran de los que se sonrojaban del cuerpo, se veía hermoso, su cabello blanco mojado era precioso.
De vez en cuando, cuando ambos se encontraban estresados por los deberes, eras tu la que tomaba el control. Y ahora es uno de esos momentos, en realidad la primera vez fue un poco graciosa y desastrosa, ambos no sabían como empezar o que hacer, pero solo se habían dejado llevar como cuando el era el que te lo hacia, solo habías tomado su rol, y con mucho cuidado y por parte de el, habían empezado a masturbar su culo. El mas alto solo te miraba y al ver que te gustaba lo que veías solo se dejo llevar, sabía que te gustaban sus gemidos, fue el toque y el detonante para que todo se volviera sudoroso en pocos minutos.
Y ahora ya eras toda una experta en cogerte a tu novio, Umemiya haría lo que sea por ti, y el solo haría estas prácticas contigo.
- quiero verte - Ume solo se giro sin salirse del pene falso, sus piernas habían quedado abiertas solo para ti, el peliblanco solo te miró con su rostro brilloso - te amo, pero preciosa, dios, solo cogeme duró - tu al escuchar eso solo suspiraste de gusto, tomaste sus caderas y empezaste a moverte, lento, querías torturarlo un poco, mentira, te gustaba verlo suplicar - ah! Amor, hazlo fuerte, quiero venirme - seguiste penetrando mas, aumentando la velocidad, los gritos de placer de ambos llenaban la habitación, tus dedos tocaban su entrada - no! No me toques! Tus dedos, ahh! - su miembro se encontraba tan hinchado, erecto y duró, que sus venas sobresalían, se veía tan bonito, empezaste a acariciarlo, tocando la punta pero cuando tus dedos se posaron en su verga, fueron detenidos - si me tocas, me vendré
- quiero que lo hagas Ume, córrete - dicho eso comenzaste a mover tus manos sobre su miembro, poniendo tu palma sobre este para estimularlo, frotando, acariciando, palpando, hace tiempo habías leído como hacer que un hombre tuviera un orgasmo seco, pero no sabías si lo lograrías, no sabías si no lo hacias.
- espera, me siento raro, mhh! Ah! - el cuerpo debajo tuyo había empezado a tener espasmos, lo estabas logrando, aumentaste la velocidad en tus caderas para estimularlo mas - mierda! Ah! Me corro, para! Ahhh!
- veo que te gustó, sentí que apretaste mi verga cariño
- si... me siento tan debil ahora, por favor no toques mi pene
- ¿por que?
- acabó de venirme y estoy muy sensible amor
- ¿sabes lo que es un orgasmo seco Ume?
-Ah, creo que es el orgasmo femenino ¿no?
- jeje, si Ume y ¿sabías que un hombre también puede tener uno? Con solo seguir estimulando tu miembro
Umemiya no podía tener tus manos, se encontraba tan debil después de haberse corrido y tener un orgasmo, pero ahora tu, lo tenías gimiendo como una puta sobre la almohada y diciéndote que pararás de tocarlo, por que se orinaria, seguiste estimulando hasta que se corrió, mojando parte de las sábanas y lo demás cayendo sobre tu bajo abdomen. Su saliva corría por su comisura, y sus ojos se encontraban sobre ese punto que había ensuciado.
- mmh, a...amor, te moje, lo siento, lágrimas habían empezado a caer, lo besaste, besaste sus labios, su pecho y su frente.
- todo está bien, no pasa nada, no es orina, ¿vez? Es transparente, tampoco es como que vayas a quedarte embarazado jajaja - te quitaste el strap, te encuentras tan mojada ahí abajo que Ume se había dado cuenta, antes de que te acostarás sobre el para abrazarlo su voz te detuvo.
- siéntate sobre mi abdomen - lo miraste e hiciste lo que te había pedido - estas muy húmeda, mírate, te ayudaré con mis dedos, por hoy no puedo darte lo que te gusta, después de todo me dejaste seco y me encanto.
Ume había empezado a tocar con su dedo pulgar tu clitoris masajeandolo y así empezar a sacarte suspiros, su dedo se movía tan fuerte que empezabas a moverte encima de el, te tenía tomada de la cintura para así solo penetrarte con sus largos dedos y empezar a moverlos tan fuerte que no tardaste en llegar al éxtasis
Caíste sobre el, puso sus brazos sobre ti en un abrazo para besarte en la cabeza, te sentías bien, ambos agotados físicamente pero mentalmente liberados se perdieron en sus brazos y cayeron en un sueño profundo.
Al despertar y verlo sobre ti, con su cabeza apoyada en tus pechos, sonreíste, no sabias como habían cambiado de posición pero se veía tan tierno así.
Lo amabas, y el a ti, sabías que lo hacia si no fuera así nunca hubiera aceptado este tipo de sexo. Las sábanas seguían mojadas, tenías que cambiarlas pero tampoco querías despertarlo solo para eso, lo dejaste dormir, silenciosamente saliste de entre sus brazos y pusiste una almohada entre ellos, Ume no tardó en abrazarla, reiste silenciosamente por como era, era un niño cuando quería pero en otras era un hombre hecho y derecho.
Y tu amabas perdidamente a ese hombre.








