Capítulo 1
† La mentira de un sueño †
La vida, puede llegar a ser complicada.
Mantenerse y sobrevivir con lo que tenemos en mano es difícil, pero para nada imposible. Aunque en algunas ocasiones, es una verdadera batalla gracias a la gente y el entorno que nos rodea.
Desde mi perspectiva, creo que es injusto que la gente buena y humilde tenga que vivir entre tantas complicaciones, solo con el objetivo de traer pan a la mesa, sobre todo si hay una familia de por medio. Mientras que las personas de un corazón oscuro, tienen todo en bandeja de plata, obteniendo todas sus riquezas sin mucho esfuerzo o aprovechándose de la buena voluntad de la gente humilde y trabajadora, sin importar el daño que puede causar solo para su beneficio.
He presenciado ambas caras de la moneda, observando detalladamente cómo el dinero, que se volvió lo más primordial en está vida, se va de las manos.
El impacto que tiene la falta de empleos es muy grande, y mucho más para aquellos que mantienen una familia.
Mi familia.
Una familia de 3 individuos.
Mamá, papá y una hija pequeña.
Yo.
Esa pequeña familia era una burbuja llena de calidez y amor. Mis padres, sin importar el arduo trabajo que le dedicaban a sus empleos, siempre fueron unos padres muy presentes en mi vida. Verme ahí, tratando de preparar algunos bocadillos para que ellos pudieran descansar después de una larga jornada de trabajo, les llenaba el corazón de ternura y orgullo, porque sabían que las cosas que aprendí fueron gracias a sus enseñanzas.
Ese recuerdo de esos años me dan una paz, pero a la vez, me hacen sentir un vacío profundo por las cosas que sucedieron unos años después.
Cuando la sociedad corrompió a mi familia y todo lo bueno de mi entorno, se desmoronó.
En el año cuando cumplí 6 años, la situación económica empeoró de una forma bastante aplastante. Mi padre fue despedido después de un recorte de personal junto con 60 personas más, quienes con una furia intensa, protestaron frente a esa empresa debido al despido injustificado y la falta de pagos a deber, pero cómo era de esperarse, las cosas no terminaron bien para ellos. Ese día, mi padre volvió a casa muy decaído. En cambio mi madre, comenzó a tener dificultades y gracias a los grandes mercados de empresas millonarias, su mercadito fue visiblemente afectado, a pesar de haber hecho lo posible por mantenerse, e incluso bajando los precios de sus productos, no resultó para nada bien y cerró definitivamente sus puertas.
La desesperación y las cuentas a pagar nos pusieron en una difícil situación, incluso afectando mis estudios, siendo una pequeña niña, las emociones negativas de mis padres realmente me afectaban. Estaba triste por ver a mis padres en esa situación. Mi familia no fue la única afectada por éste problema económico, sino que fueron muchas más familias de clase media baja, quienes al ver lo complicado de la situación, comenzaron a buscar otros empleos para mejorar sus vidas, en otras ciudades.
La situación se volvió tan crítica que mis padres, junto los 4 hermanos de mi madre y un par de hermanos de mi padre, tomaron la decisión de buscar el "Sueño Americano".
Ese día tras tomar esa difícil decisión, mi vida se nubló completamente, sentía que las cosas y el tiempo corrían a paso acelerado, provocando que perdiera la noción del tiempo en un abrir y cerrar los ojos.
Ese viaje fue tan largo que, a pesar de haber visto tantas cosas, solo recordaba exactamente 6 que mi mente logró grabar muy profundo en memoria.
Un gran río. Mamá y papá se aferraron a mi para que la fuerte corriente de agua no me llevará, mi cuerpecito temblaba de frío y el viento que soplaba lo empeoraba. Con todas sus fuerzas, cruzamos ese río para luego caminar hacía un camino oscuro, uno de mis tíos nos guío para que unas personas con linternas no nos vieran, fue el momento más tenso y silencioso que he vivido hasta ahora.
El brillo de la luna en la oscuridad. Caminando sigilosamente, avanzamos un gran tramo después de salir de ese río que nos dejo empapados. Mi tío nos llevo a un lugar alejado de la vista de la gente, la luz tenue de la luna llena era lo que veían mis ojos, verla libre en el cielo junto con las estrellas era muy hermoso. Mi mente grabó en su memoria las estrellas que brillaban junto a la luna, solo quería ser libre, estar en un lugar seguro con mis padres.
Cómo la luna y esas estrellas descansando en el cielo.
Comida rápida. Mamá siempre fomento la buena alimentación con la comida que tenía en venta en su mercadito, me encantaba visitar a mamá mientras trabajaba, ya que siempre apartaba las frutas que ya estaban en su punto, me encanta comer dulces frutas y compartirlos con mis amigos, en ese entonces. Ahora, no teníamos nada de eso. De tantas hamburguesas que comíamos en cada parada, terminé muy empachada y con un desagrado a las hamburguesas de cadenas de comida rápida. Un tomate fresco se me hacía más delicioso que una grasosa hamburguesa.
Casas pequeñas temporales. Compartir una casa con más de 8 personas realmente apesta. Sin privacidad, con las miradas de aquellas personas que también buscaban una mejor calidad de vida. Mamá siempre estaba junto a mi, protegiendo mi bienestar de aquellas personas desconocidas, no parecían malas personas, pero caras vemos, corazones no. Dormimos en un par de casas temporales mientras algunos hacían pequeños trabajos para los ciudadanos residentes de esos lugares, era la única forma de costear los víveres, gasolina y pagar los días que nos quedábamos en esas pequeñas casas, cómo si fuera una renta.
No era mucho, pero al menos sabemos ser agradecidos con la gente que nos brindó apoyo de buena fe.
Largas carreteras. Era difícil e incómodo dormir en una camioneta de carga en movimiento, repleto de gente que se notaba totalmente agotados, que nos llevaba a un lugar, ¿hacía dónde?, no lo sé. En cada parada, observaba los paisajes, algunos se parecían a los lugares de las películas que veía en televisión. Zonas desérticas, bosques con grandes árboles alrededor, pastizales con abundante hierba, enormes granjas con grandes terrenos repleto de cultivos de temporada y zonas residenciales.
Me sentía cómo si estuviera en un tour por un país, era un alivio respirar aire fresco en cada parada. 6 horas en carretera, viajando de un lado a otro, llevándonos a un sitio para establecernos y empezar de 0 en un nuevo hogar.
Fue realmente agotador...
Deseaba con tantas fuerzas que este viaje por fin terminará, porque cómo toda está gente, yo también me sentía agotada.
El rostro cansado de mis padres. Los largos viajes son realmente pesados, papá quería dormir en cualquier momento, pero no lo hacía por miedo a que las cosas pudieran salir mal y perdernos a causa del caos que puede provocar nuestra presencia. Mamá, quién también se mantenía despierta, cantaba lindas canciones para distraerme un rato o para que pudiera conciliar el sueño por las noches.
Su voz tan suave me llevaba a un mundo en dónde puedo dormir sin preocuparme, era lo que los 3 deseamos en ese momento, dormir tranquilos en un lugar en dónde estuviéramos a salvo.
Tantos cambios en mi vida en corto periodo de tiempo provocaban que mi cabeza girará en círculos por ver tantas cosas al mi alrededor, me sentía muy rara y sin saber que decir o hacer, la situación empeoraba con la camioneta en movimiento.
Las mudanzas, las casas temporales, trabajos a corto plazo y los viajes de ciudad en ciudad, simplemente estaba perdida en éste bucle sin fin.
Meses después de comenzar este viaje, tras vivir por tanto, mis padres lograron encontrar un lugar adecuado para vivir. Una pequeña ciudad que no era tan vieja cómo un pueblo, ni tan avanzada cómo una ciudad. Buenas personas también vivieron y comprendieron nuestra situación, nos ayudaron con lo que pudieran ofrecer, la pequeña casa que rentaban una pareja mayor fue lo mejor para nosotros en ese momento.
De a poco, recuperamos lo que una vez tuvimos en mi ciudad natal.
Un hogar.
Aprender el idioma de esté país sería un poco complicado, pero si nada nos detuvo en este viaje, claro que podemos adaptarnos para seguir adelante.
A menos que...








