WILDFLOWER || TeruKane

Summary

Do you see 𝗵𝗲𝗿 In the back of your mind? In 𝗺𝘆 eyes? / / / / / / / / / / / / / / / / You say no one knows you so well But every time you touch me, I just wonder how she felt Valentine's Day, crying in the hotel I know you didn't mean to hurt me, so I kept it to myself Basado en el capítulo 69 del manga en adelante TeruKane WILDFLOWER - Billie Eilish •.:°❀×═════════×❀°:.• ¿La ves En el fondo de tu mente? ¿En mis ojos? / / / / / / / / / / / / / / / / Dices que nadie te conoce tan bien Pero cada vez que me tocas, me pregunto cómo se sintió ella San Valentín, llorando en el hotel Sé que no querías lastimarme, así que me lo guardé para mí

Genre
Lgbtq
Author
SkkTwtw
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

I wasn't there, but I know

Todo comenzó hace mucho tiempo. Desde que él tenía memoria, ahí estaba ella, y a donde sea que ella iba, Akane la seguía. Todos lo sabían; si hubiera dependido del chico, a nadie le hubiera hecho falta enterarse de que la amaba.

Es decir, toda la Academia estaba al tanto desde los primeros años y, aun así, para él las cosas nunca avanzaron con ella. No fue hasta casi finales del penúltimo verano.

Y vaya que lo consiguió, ni el mismo Akane se la creía, terminó siendo su novia, de verdad lo fue. Después de tanto tiempo no hubo quien no se sorprendiera de que ella aceptara de forma tan repentina.

Irónicamente, cuando Aoi murió, esa chica hermosa desapareció de la memoria de todos. Akane sufrió, y él recuerda que Yashiro también sufrió, entonces no le quedó más que hacer un plan estúpido para salvarla, traerla de vuelta y hacer que ese chico —quizá único amigo— volviera a sonreír.

Lo logró.

Ambos chicos hicieron un plan para traerla a la vida. Quizá el haberla salvado, de una forma u otra, hizo que al final se rindiera al pelirrojo.

Teru sabía parte de esa historia, estuvo justo ahí ese mismo día que se arreglaron, que hablaron con sinceridad y que el corazón de ambos se sincronizó. Él lo vio, vio e incluso interrumpió.

Por fin la vida le sonreía al pelirrojo, tenía al amor de su vida correspondiéndole, tuvieron citas, fueron al zoológico, vieron jirafas, compartieron pulseras, coronas de flores, cartas de amor interminables y canciones.

Oh, quien diría que la música fue una parte tan romántica en medio de esto.

No fue sorpresa que Akane usara todo tipo de lenguaje de amor con la chica, desde cuidarla, detalles pequeños a regalos grandes y exagerados.

Y bueno, ¿quién podía juzgarlo? era su love language: ser expresivo, intenso y, en cuanto al amor, siempre fue parte de su naturaleza poner la vida entera en ello.

—Oh, la pareja del año —fue lo primero que dijo el rubio al enterarse.

—Di lo que quieras, seguro tienes envidia.

Teru como siempre solo se burló cada vez.

Por su parte no intervino más. En ese momento no era de su incumbencia y no había ni la mínima razón de hacer algo. Ni siquiera le pasó por la mente.

Y no le dio importancia.

Entonces siguió con su vida normal, aunque había de admitir que esa temporada tuvo varios días que llegó a sobrecargarse de trabajo —momentos insignificantes que nadie notó— y por ello mismo ni siquiera se entrometió en aquella relación como le hubiera gustado hacerlo.

Vaya sorpresa.

Recuerda bien el día en que vio a la pelimorada en aquella tienda de conveniencia, sola, sin la compañía de su mejor amiga y aún más extraño, era de madrugada, justo cuando había terminado su turno de trabajo.

¿Quién iba a imaginarlo?

—Que raro ver a alguien fuera a estas horas, vaya horario de sueño.

Al inicio le causó curiosidad tal casualidad, no era normal encontrar a alguien a esa hora, y como normalmente, solo trato de molestarla un poco.

—Solo salí a caminar —respondió ella, y en ese momento era claro que no se agradaban para nada.

Todo inició con un "¿Qué no te gustan las zanahorias, Akane-san?" que hasta el día de hoy hace molestar a la chica.

Otro hecho importante es que el Minamoto nunca se atrevería a sobrepasar límites, entonces cuando aquel trabajador de la tienda lo hizo, él intervino. A pesar de todo lo que pensaban de él, no era tan cruel, ese día la escuchó ya que después de bromear con ella quedó un silencio incómodo en el aire que los asfixió.

Entonces ambos tuvieron tiempo juntos, eso fue... raro de cierta forma.

Lo impresionante fue cuando descubrió que había ganado la confianza real de Aoi. Ese día él recuerda que no pudo reaccionar inmediatamente, no la pudo abrazar y solo la miró con los ojos muy abiertos mientras ella comenzaba a llorar hablaba del vicepresidente.

De Akane.

Como amigo, Teru sintió el dolor de la chica, sacó su lado paternal y familiar, aquel que usaba con sus hermanos y la escuchó, la consoló, fue su hombro para llorar y la animó.

Como Presidente del Consejo, él sabía que serían días difíciles ya que tener a Akane deprimido y molesto, sin una sola motivación sobre Aoi le daba más trabajo, había retrasos en los papeles y podían estar hechos de mala gana.

Eso era estresante.

Además, estar en medio de esa situación incómoda, ajena, lo estaba absorbiendo poco a poco, involucrandolo como si fuera parte de ese infierno en que se habían metido solos aquel pelirrojo y la chica de ojos violeta.

Entonces se hartó.

Intervino directamente, fue de manera simple, sin pensarlo demasiado y con gestos sutiles llamó al pelirrojo a quedarse con él un momento a solas ese mismo día.

—Aoi.

Ahí habló con él, lo encaró. Le hubiera gustado molestarlo, regañarlo, decirle que reaccionará y arreglará las cosas con Aoi de una vez por todas, que esto solo los retrasaba en el trabajo, que estaba harto, cansado, que no tenía porqué estar en medio de este drama.

Sin embargo, la respuesta que obtuvo fue muy diferente a lo que imaginó, nada más y nada menos que un:

—No hay nada que arreglar, ya terminamos.

Y Teru se quedó sin palabras ese día, porque jamás imaginó que Akane hubiera dado por finalizado eso, esa relación por la que había rogado durante muchos años, que al final terminará de una forma tan extraña, de razón desconocida y con una aceptación aplastante.

Se compadeció de él también y no dijo más.