Capítulo 1
Son las tres de la madrugada, cuando mi celular suena, encendiéndose en medio de la oscuridad. Me revuelco entre las sabanas, extendiendo uno de mis brazos, hasta tomar el aparato. Contesto la llamada sin decir nada, mientras trato de abrir correctamente mis ojos, para poder ver el nombre de la persona, que me está llamando. Justo cuando estoy leyendo la primera silaba, unos sollozos empiezan a escucharse, a través del aparato. De pronto ya sé quién puede ser la persona, que me está llamando. No tengo necesidad de seguir leyendo cuando, sé que es mi mejor amigo Jihoon.
_ ¡Kuanlin ah! ... Te necesito ... Creo que ya tienes una idea, del porqué. _
_ No Jihoon. No quiero imaginarme, el porqué de tus lágrimas, sé que me voy a terminar enojando. _
Hable a través de la línea, mientras escuchaba a mi mejor amigo llorar un poco más. La imagen mental, me ponía muy triste.
_Solo abre la puerta ¿Si...? _
Rogo Jihoon.
_ Llevo aquí ya unos minutos y está empezando a hacer frio. _
Me levante de mala gana de la cama. Solo me preocupe por ocupar unos pantalones de dormir e ignore el hecho de colocarme más ropa. Camine hacia la puerta principal y ahí estaba él. Sus mejillas rosadas resaltaban bajo la sombra de la noche, mientras que algunas lágrimas brillaban con cada destello de luz, que lograban encapsular.
Me acerque a Jihoon y coloque mis manos en su rostro, ocupando mis pulgares para limpiar las lágrimas que lo recorrían. Él ladeo su rostro, consiguiendo besar una de mis manos, para luego mirarme con sus ojos brillantes. Mentiría si dijese, que eso no me afecto. Mi mano tembló ante sus labios y desee con todas mis fuerzas, que él no lo notase.
Jihoon dio un paso hacia adelante, envolvió sus brazos en mi cuerpo, descansando su rostro en mi pecho desnudo. Se quedó ahí unos segundos, para luego removerse, acariciando mi piel con su suave cabellera castaña.
_Tu piel es muy cálida. _
Respiro sobre mi piel.
_ Siempre hueles tan bien. _
Dijo Jihoon de la nada, sus lágrimas rodaban por mi abdomen. Él las intento secar, pasando su mano sobre ellas. El paro de secarlas justo debajo de mi ombligo para luego volver a abrazarme con más fuerzas.
_Suéltame unos segundos, tengo que cerrar la puerta con llave. _
Le dije.
Él sonrió contra mi piel, su aliento choco contra está, haciendo que se erizase un poco. Mi cuerpo no se perdía ni un solo contacto con su piel, no se lo permitía.
_ ¡Kuanlin ah! _
Jihoon tomo mi mano, luego de que terminase de cerrar la puerta.
_Tomare un baño. _
Dijo Jihoon, mientras soltaba mi mano, para luego subir por las escaleras.
Supuse que usaría el baño de mi cuarto, así que me quede en la sala, sacando un par de cosas, para preparar algo de comer.
Un sonido de algo rompiéndose, llamó mi atención de repente, seguido de un gemido de dolor departe de Jihoon. Subí las escaleras lo más rápido que pude y lo encontré contemplando una de mis fotos, rota en el piso.
_ ¿Jihoon estas bien? _
Lo tome de las manos, empezando a analizarlas, pero no había ni un solo rasguño en ellas.
_Lo siento Kuanlin. _
Jihoon rompió en llanto de la nada, así que lo abrace nuevamente. Colocando mi mano en su cabeza, dando pequeñas caricias.
_No es nada, no te preocupes. _
Me separe de él cuando dejo de gimotear.
Tenía intenciones de bajar a terminar de sacar las cosas en la nevera, mientras que él se bañaba, así que empecé a caminar hacia la puerta de la habitación.
_ ¿A dónde vas? _
Pregunto serio.
_ Es que...te vas a bañar. _
Dije nervioso.
_A mí no me molesta. Mírame si quieres, ya me da igual. Todo el mundo me ha visto desnudo ya. _
Dijo Jihoon, quitándose la ropa de repente. Un tinte de decepción, manchando sus palabras.
¿Cómo no voy a saber que, todo el mundo lo ha visto desnudo? Uno de sus exs se encargó de pasar sus bastante indebidas fotos entre sus amigos. Uno a uno, fue compartiéndolas, hasta que toda la universidad las vio. Me sentía mal por él, cuando me lo recordaba. Él no supo nada durante días, tuve que ser yo, el que se lo dijese. No lo tomo bien, digo ¿Quién lo haría? Se notaba que aún, se sentía herido por ello.
Mis recuerdos se esfumaron de repente, lo que sucedía ante mis ojos, les pareció más interesante.
Jihoon se quitó la camiseta y yo no me moví de donde estaba. Empecé a apreciar su torso, aprovechando que él estaba ignorándome. Jihoon ocupo las manos en su cintura, pero al parecer, había sentido mi mirada. Jihoon volteo hacia mí, mientras que yo, desviaba mis ojos hacia otro lado.
Incómodo, esto era realmente incomodo de decir, pero…Dios, sus piernas. Eran algo que probablemente, quería poner sobre mis caderas. Malos, muy malos pensamientos, se posaron en mi mente. Cuando me concentre en su perfecto y redondo trasero. Tragué hondo, cuando este subió sus boxers. Haciendo que todo, se marcase demasiado bien.
_Estas mirando demasiado. _
Dijo Jihoon, esbozando una sonrisa, mientras miraba al suelo sonrojado.
El volvió a acomodar su ropa interior, sin ninguna razón aparente. Luego levanto la mirada hacia mí.
_No. Quiero decir que, es raro verte así. Supongo. _
_Yo sentía lo mismo que tu antes. Sé cómo lo podemos arreglar. _
Jihoon se acercó hacia mí, tomando mi mano consigo. Dirigiéndome hasta el baño, hasta que no me moví más.
_ ¿Qué haces? _
Dije mientras lo miraba a los ojos.
_Bañémonos juntos ¿Si? _
Canturrio, como si fuese la cosa más normal. Bueno, sí lo era, pero ahora me sentía diferente frente a Jihoon.
_No lo pienses mucho, no es para tanto. _
El termino jalándome hasta el baño. Cuando ambos estábamos en aquella pequeña habitación, él se alejó de mí.
Jihoon encendió la bañera, dejando el agua caer. Tragué hondo, cuando ocupo una de sus manos, en el elástico de su ropa interior.
¿Por qué estaba mirándome así, mientras bajaba su ropa interior? Trague mi propia saliva, los latidos de mi corazón a mil. Mis ojos colocándose sobre lugares, que no debía ver.
Bajo lo que faltaba de la prenda, dejando su cuerpo, totalmente desnudo ante mí. Jihoon arrojo la prenda por algún lugar. Él empezó a acercarse a mí, para luego tomar el elástico de mi pantalón. Yo me aleje rápidamente.
_Puedo quitarlo solo. _
Él se alejó con una mirada inocente y un puchero en sus labios. Estaba triste, yo lo había ofendido con mi frialdad ¿Qué más podía contestar, ante algo así?
_Perdón. Solía ayudarte, cuando eras más joven, pensé que no te molestaría. _
_Está bien. Hazlo, si eso te hace sentir feliz. _
Dije con una ceja levantada.
Él evadió mi mirada, con esas características mejillas rosadas. Sus labios brillaban, por el exceso de tinta en ellos. Siempre me burlaba de él, por usar tinta, pero hoy se veía especialmente sexy, en sus abultados labios.
_No. Está bien, sé que puedes hacerlo por tu cuenta. Eres todo un hombre ahora. _
Dijo Jihoon, mirándome de arriba abajo. Respirando profundamente, observando el suelo. Con algo que parecía ser, pánico en sus ojos.
Sentí algo de confianza, al verlo algo incómodo. Aunque me sentía un poco mal por ello, me apresure a aprovechar, ese rayo de confianza y baje mis pantalones de dormir.
Él se quedó mirando mi ropa interior blanca, ella dejaba muy poco a la imaginación. No me importo, al final él, lo vería todo. Jihoon siempre lo veía todo de mí y mi cuerpo no era la excepción.
_De repente si quiero ayudarte. _
Dijo Jihoon sin aliento, remojaba sus labios, viendo mi cuerpo de arriba abajo ¿Acaso no tenía vergüenza? Yo era su menor ¡Oh sí! Yo había hecho lo mismo hace unos minutos, supongo que me lo merecía.
_Adelante. _
Dije tomando sus manos temblorosas, colocándolas sobre mi cintura. Las solté después de unos segundos, pero él no parecía querer moverse en absoluto.
Jihoon metió sus dedos dentro de la tela, su pecho subía y bajaba irregular. Empezó a bajar sus dedos, llevándose la ajustada tela consigo.
_ ¡Whoa! _
Dejo salir de sus labios en un respiro.
Retiro las manos de mi cuerpo, con una pequeña sonrisa en sus labios.
_ ¿Qué sucede? _
_Nada, solo que...La bañera, ya debe estar lista. _
Termine de quitarlos por mí mismo, para luego seguir a Jihoon hasta la bañera. Él se metió lentamente, para luego tomar el agua y remojar su cabello, mientras lo tiraba hacia atrás.
_Ven aquí. _
Dijo Jihoon, guiñándome un ojo.
_Deja toda esa mierda ¿Si? _
Dije con una sonrisa sarcástica en mis labios.
_ ¿De que estas hablando? A ti te encanta todo esto. _
Al no saber a qué, específicamente se refería, mi sonrisa sarcástica se esfumo. Bueno, en realidad, si sabía de lo que estaba hablando, pero mi mente me estaba jugando una mala pasada, cada cinco segundos.
Termine por ocupar la bañera, justo al otro lado de la tina.
_ ¿Quieres hablar de ello? _
Dije con cautela.
_ ¿De qué? _
Dijo Jihoon, jugando con sus manos metidas en el agua.
_De por qué viniste hasta acá, llorando. _
Él titubeó un par de segundos, para luego mirarme a los ojos.
_Jinyoung y yo terminamos. _
Dijo Jihoon, tocando su cuello con cierta incomodidad. Una sonrisa apretaba sus dientes, pero esta era tan falsa, que lo hacía ver incómodo.
_Siempre vienes aquí y me dices eso. Luego pasan unos días y me dices que han vuelto. _
Eso había sonado tan venenoso, pero estaba siendo honesto ¿Acaso no era eso, lo que los amigos hacían?
_No me gusta el tono en el que hablas de nosotros. _
Jihoon oscureció su semblante, al escuchar mis palabras. Yo soné algo cruel, pero no lo sentía en lo absoluto.
_Por ahora, ustedes no son “Nosotros”_
Dije haciendo comillas con mis dedos.
_Dime ¿Que vas a hacer al respecto? _
Jihoon se revolvió el cabello húmedo, que se pegaba en su rostro.
_No lo sé, vine aquí, porque estoy confundido. _
Se movió un poco, gateando hacia mí. Pegando nuestras frentes, justo como hace, siempre que quiere llamar mi atención.
_Tú me haces sentir bien. _
Buenas palabras, pensé. Jihoon siempre sabía que decir. Estaba tan cerca de mí, que no quería ni siquiera imaginarme besarlo, sería como traicionar su confianza. Jihoon estaba aquí, porque se sentía herido y yo parecía ser su única cura.
_ ¿Soy algo así como tu medicina? _
Dije sin pensarlo.
El empezó a reír por lo bajo, mientras chocaba su nariz con la mía. Jihoon abrió sus brazos e intento abrazarme completamente, subiéndose sobre mi regazo.
_Que cursi sonó eso. Yo ya estoy roto Kuanlin. Si vengo aquí, es porque eres el único que me escucha y que no intenta consolarme con sexo. _
Escuche a Jihoon, mientras me abrazaba un rato más. No sabía exactamente que responder a ello, pero conocía su reputación de chico fácil. Jihoon siempre había sido así: enamoradizo y demasiado cariñoso. Me hubiese encantado, que consiguiese un novio, que no lo usase para solo tener sexo. Eso aún no pasaba, así que yo, tenía que seguir consolándolo, cuando Jinyoung y él peleaban.
_Puedes usarme cuando quieras. _
Dije, deslizando una de mis manos en su espalda, para consolarlo. Jihoon se removió separándose.
_No digas eso, eres demasiado bueno para mí. _
Jihoon estaba a punto de separarse de mí, cuando termino resbalándose en sus rodillas. Así que, de alguna manera, lo tome de las caderas. Jihoon me miro sorprendido, tenía sus manos alojadas en mi nuca. Baje su cintura, obligándolo a que se sentara sobre mi regazo. Jihoon se dejó guiar. Cuando choco con mi entrepierna, dejo salir un pequeño gemido, que hizo eco en todo el baño.
_Perdón yo... sentí algo. _
Dijo él, ya completamente rojo.
_Lo sé, no eres de hierro. _
Dije moviendo mis dedos, para acariciar sus caderas. Me acerqué a su oreja y dije.
_Por supuesto has sentido mi pene, justo en tu trasero. _
Un gemido salió, de la temblorosa boca de Jihoon. Él no se movió, más bien parecía estar, encontrando las palabras para contestarme.
_ ¿Vas a decir algo al respecto o prefieres seguir gimiendo? _
Dije soltando mi agarre de su cuerpo. Él no hizo lo mismo, seguía anclado a mi cuello, mirando hacia abajo, cubierto en vergüenza.
_Por supuesto, no soy de hierro. Lo que sea que estés haciendo, para. Yo no soy él que saldrá lastimado. _
Dijo Jihoon, acercándose más a mí ¿Lo que sea que estuviese haciendo? Si mi cuerpo estaba actuando por si solo, además de que Jihoon era muy receptivo y sensible a mi tacto.
_Si cierto chico rompe mi corazón. _
Lo mire demostrando, que él era ese chico.
_ Entonces tú, como amigo, tendrás que consolarme. _
Dije atentando a acercarme a sus labios, pero alejándome después de unos segundos. Jihoon no logro atrapar mis labios e hizo un mohín en desesperación.
_Eres tan estúpido. _Dijo Jihoon, acariciando mi rostro con una de sus manos.
_Primero serás un idiota conmigo, luego serás mi amigo leal y finalmente, nos olvidaremos de lo que paso. _Dije, mientras simulaba estocadas, una y otra vez. _No me digas que no puedes, sé que lo deseas. _
Él cerraba los ojos, disfrutando de cada embestida. Parecía estar buscando un poco de autocontrol, dentro de toda esa calentura que traía. Era Jihoon, era normal. Un adicto al sexo diagnosticado. Aún recuerdo cuando me lo conto por primera vez, a los dieciocho años. Su madre lo había agarrado a golpes, después del diagnóstico; mientras que su padre, ni siquiera se lo había tomado enserio. Mi pequeño Jihoon sufría mucho por ello, pero de unos años para acá, parecía haber olvidado lo que era autocontrol. Ahora estaba aquí, a punto de hacerlo conmigo, su amigo. No, no lo culpare a él. Literal lo estoy tentando, pero si no pasa hoy, pasara algún día.
_Deja de hacerlo, deja de embestirme o me moveré en tu contra. _
Dijo él, aun con los ojos cerrados.
_Hazlo entonces, se nota que te gusta recibir. _
Recibí un piñizco en uno de mis pezones por eso, lo cual solo fue el comenzó, para que Jihoon bajase a probarlos.
Él sabía cómo hacerlo, succionaba y mordía, haciendo que mi espalda se arqueara. Mis embestidas perdiendo coordinación. Él se remecía sobre mí, atrapándome entre sus muslos, disfrutaba de mi amplio pecho. Deje salir un bien merecido gemido y él sonrió sobre unos de mis pezones, para seguir haciendo su trabajo.
Yo acariciaba su cabello, entre más lo empujaba, más bajaba por mi pecho. Chupando y lamiendo, sin siquiera tomar aire. Se notaba bastante experto, mientras que yo era bastante básico. Dejaría que él jugara conmigo lo que quisiese, tenía curiosidad saber, hasta dónde podía llegar.
El sonido de la bañera quedándose sin agua, me hizo abrir los ojos nuevamente. Jihoon le dio un sonoro beso a mi pene, haciendo que este diese en jalón violento.
Él levanto la mirada y sonrió con malicia, sabía lo que estaba haciendo. Tomo el miembro, abriendo su boca. Dejando caer un hilo de saliva, de su roja lengua. Lamio la punta repetidas veces. Como un sediento cachorro, así se veía él.
_Dulce como un caramelo. _
Dijo mientras masturbaba suavemente, para luego acelerar. La velocidad era irregular, dejándome sin aliento. Piñizcaba la base, el dolor se combinaba con placer. Jale su cabello para que me enfrentase y este me sonrió. Sus ojos se tornaron completamente dilatados.
_Más fuerte. _
Dijo de la nada, talvez nunca había conocido al verdadero Jihoon.
_Estás loco. _
Dije agitado, muy agitado. Pues ahora tenía todo mi miembro, en su pequeña boca.
Arqueaba como un condenado, pero seguía cabeceando rápidamente, apretando con su cálida boca.
Yo solo intentaba contener las maravillosas corrientes de placer, que me hacía enterrar su boca en mi pene.
_ ¡Mmm! _
Fue lo único que salió de su boca, mientras se acomodaba una vez más, para lamer la extensión desesperado.
_Debes moverte, estoy cerca..._
Dije entre dientes, la respiración sonora reemplazo el resto de la frase.
_ ¿De qué hablas bebé? Lo tragare todo para ti. _
Hablo Jihoon, una línea de saliva, adornando sus bonitos labios rojos.
El volvió a atacar mi erección con tanta hambre, que yo mordía mis labios, sin miedo a hacerme daño. Estaba a punto de llegar, pero permanecía con los ojos abiertos. Sin poder ignorar lo agradable que se veía Jihoon, llevándose mi pene a la boca.
_ ¡Joder ah! _
Dije, sintiendo otro tirón en mi pene. Sentía que iba a explotar. Vi a Jihoon apresurarse a abrir la boca, sacar la lengua y lamer la punta con placer. Él estaba gimiendo sobre mi pene, la vibración de su voz, enviaba escalofríos a mis piernas.
Me desvanecí, dejando descansar mi cuello en la bañera. Ahí estaba él, mirándome con cara de interrogación.
_ ¿Qué haces? _
_Descanso. __
Dije, volviendo a cerrar los ojos. No me habían hecho una mamada así, que yo recordase.
_Levántate, ahora me toca a mí. _
_ ¿Qué mierd...?_
_Cállate y cógeme. _
_Bueno, aquí... _
_No, en la cama. _
Dijo el castaño, antes de levantarse y dirigirse a mi cama. Jihoon se tiró en ella, con las piernas abiertas.
_Ven aquí, será de esta forma, porque te ves lindo cuando estas excitado. _Dijo Jihoon una vez, que me para frente a él.
_Tú también. _
Dije con una sonrisa, mientras me colocaba sobre él.
Tome su cara con una mano y el hizo una adorable boca de patito, para corresponder a mis besos. El beso no duro mucho, ya que él empezó a chupar y morder mis labios. Me separe de él unos segundos, dándome de cuenta. Era la primera vez que nos besábamos, ya siendo adultos.
_ ¿Que? _
Dijo Jihoon, con los labios algo hinchados.
_Ahora besas diferente. _
Dije, acariciando sus labios con mi pulgar. Él termino por chuparlo, mientras gemía mi nombre. Eso fue suficiente para que mi erección, se despidiera en contra de la gravedad.
_Di mi nombre en ese tono más seguido. Podrías conseguir lo que quisieses de mí. _
Confesé, sacando mi pulgar de su boca.
_Pensare en ello. _
El ataco mis labios nuevamente, abriéndose paso con su lengua, lamio la mía. Parecía estar fascinado, con el tamaño de mis labios, gemía sobre ellos a cada instante.
No perdería mi tiempo besando más, ocupe su cuello, dejando besos húmedos. Mordí su oreja, ganándome un gruñido de su parte.
Yo no tendría compasión con sus pezones. Los lamí por primera vez, ganándome un jalón de pelo, cuando me alejé. Regresé con mi tarea, lamí lentamente y sin ningún apuro. Eso hacía que Jihoon, se retorcerse en su propia excitación, que al parecer era su estilo.
Al detenerme en su pene, lo tome de una vez y lo masturbe rápidamente. Subía y bajaba mi mano, a medida que le brindaba besos en su mejilla y nariz.
_Deja de jugar con mi pene y tómame de una vez. _
Dijo Jihoon, sin aliento. Parecía estar harto de mis juegos, así que lo obedecí.
Busque en mi cajón, la clásica botella de lubricante. Jihoon solo se me quedo viendo, para luego reír.
_ ¿Qué es tan gracioso? _
_ ¿Por qué tienes lubricante? _
_Simplemente porque. _
Lo calle con un beso, pero este mordió mis labios.
_No quiero correrme sin tu pene dentro, así que hazlo. _
Prepare el dichoso condón con lubricante en mí, para luego prepararlo a él. Metí dos dedos que él, recibió de maravilla, para luego meter un tercero, que lo hizo gemir instantáneamente.
_Muévelos, con fuerza. _
Gimió Jihoon, mientras mis dedos se movían con facilidad contra su entrada.
Ya jadeante, acerque mi pene a la entrada del castaño. Lucia palpitante y rojiza, debía probarla.
Le di una amplia lamida, para luego terminar interesándome el lamer su pene también.
_Linlin. _
Jihoon grito mi nombre enseguida.
Yo aguanté una sonrisa y me empecé a introducir. Él jalo mi cabello, hasta que toque su próstata.
_Hazlo, muévete. Me gusta duro. _
Se movió por si solo penetrándose.
Tome sus bonitas piernas y las aloje en mis caderas, embistiendo por primera vez.
_Sera mejor que golpees más fuerte. _
Una segunda embestida.
_ Joder Jinyoung. _
Embestí más fuerte y lleno de rabia.
_Diré tú, tu nombre, cuando sepas donde golpear. _
Jihoon no se había equivocado, solo estaba probándome, era un jodido demonio.
_No seas tan..._
Embestí nuevamente, repetidas veces. Un coro de gimoteos, saliendo de la boca del castaño.
_Más fuerte Kuanlin. _
Dijo, mientras abría la boca y sacaba su lengua.
Moví todo mi cuerpo y embestí con fuerza.
_ ¡Oh si, bueno! _
Dijo él, aferrándose a mi espalda.
_Sigue, por favor. _
Volví a mover mi pelvis y golpeé contra su piel creando un sonido vulgar. Continúe golpeando lenta y tortuosamente, mientras que él se desvanecía en mis brazos. Gritos abogados, por cada estocada que acariciaba su sensible próstata. Sentí como el líquido caliente, chocaba en mi abdomen. Sus paredes se apretaron, pero yo seguí embistiendo rápido, haciendo que Jihoon jadease mi nombre en silabas. El orgasmo atrapo mi cuerpo y caí sobre él, antes de siquiera poder liberarlo. Respiraciones entrecortadas, inundaron la habitación después de eso.