A Tiempo

Summary

Kakashi corre tan rápido como puede para salvar a su estudiante. Los personajes le pertenecen a Kishimoto

Genre
Thriller
Author
Jacjos
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Único capítulo

El viento gélido azotaba mi rostro, cada inhalación era un latigazo de frío que me quemaba los pulmones. Mis pies se enterraban en la nieve, cada paso una lucha contra el terreno helado. He estado corriendo tan rápido como mis piernas me lo permiten pero el clima invernal, lejos de ser un aliado, se ha convertido en un adversario más, presionando mi pecho con su peso helado, dificultando cada vez más mi respiración. Aún así, no me detendré.

La urgencia me impulsa, una fuerza invisible que me arrastra hacia adelante. El tiempo, lo tengo medido al milímetro. Un segundo de retraso, una vacilación, y todo podría desmoronarse, convirtiéndose en algo fatal e irreversible. No es la primera vez que siento este miedo, esta preocupación, mi corazón late con fuerza con solo pensar en lo peor y me atemoriza el alma. No quiero que te pase nada malo ¿Por qué fuiste tan imprudente? ¿Por qué tan temeraria?

Y ahora, este eco del pasado resuena con fuerza. Recuerdo aquella misión, aquella decisión desgarradora de dejarte sola, vulnerable, ante un enemigo formidable. No tenía opción, debía seguir a Naruto, protegerlo del Akatsuki que lo acechaba. Mientras, tú, Sakura, te enfrentabas a la batalla junto a la abuela Chiyo. Era consciente de tus progresos, de la fuerza que habías forjado bajo el implacable entrenamiento de Tsunade. Sabía que la niña insegura había quedado atrás, reemplazada por una kunoichi decidida, capaz de superar cualquier obstáculo. Aun así, un nudo de angustia me atenazaba el pecho, impidiendo que mis pensamientos fluyeran con claridad. El temor constante, la sombra de que algo terrible te sucediera, me perseguía. Y entonces, el alivio inundó mi alma cuando te vi llegar junto a Chiyo después de recuperar a Gaara. El alma volvió a mi cuerpo y el aire a mis pulmones. El impulso de abrazarte, de celebrar tu valentía lo reprimí tras la máscara de sensei. Pero esta vez, el orgullo me desbordaba. Mi alumna, no solo una guerrera formidable y una ninja médico excepcional, sino la heroína que había derrotado a un Akatsuki.

Pero jamás imaginé que este temor volvería a atenazarme, que la historia se repetiría con una crueldad aún mayor y esta vez, fue tú decisión dejarnos y avanzar sola. Ahora, corro lo más rápido que pueden mis pies, confío en mis firmes pisadas para llegar a tí a tiempo. Cada paso que daba era una plegaria silenciosa, para que nada malo te pasara.

— ¡Pakkun! ¿Cuánto falta? — exclame con exasperación.

— ya casi llegamos, kakashi — me respondió con su voz calmada, aunque noté un rastro de desesperación en su tono — ¡Mira! Ya estamos saliendo del país del Hierro, el bosque que ves ahora, es donde se encuentran.

En cuanto salimos de esa estorbosa nieve para entrar al cálido bosque. Supe, en lo más profundo de mi ser, que estabas cerca. ¿Por qué tomaste esta decisión tan peligrosa? ¿No pensaste en Naruto, que te considera su mejor amiga? ¿En Tsunade-sama, que te ha cuidado como a una hija? ¿Y en mí? en este vago de tu sensei, que daría su vida por tí. ¿No somos importantes para tí? Sé que la culpa te carcome, Sakura. Te conozco lo suficiente para saber que eres consciente del peligro que enfrentas, que estás dispuesta a sacrificar tu vida. Con solo pensarlo, mi alma se rompe como cristal en mil pedazos. No puedo soportar la idea de perderte, de perder a alguien más. El dolor es insoportable, como si viejas heridas que creía cicatrizadas se abrieran de nuevo, sangrando con una intensidad renovada.

— pakkun... detente aquí — dije con voz firme, aunque un pequeño temblor me delataba — necesito continuar sólo a partir de este punto.

— ¿estás seguro Kakashi?

— si — respondí, cerrando mis ojos por un instante para concentrarme — su aroma... Lo siento con claridad.

— como digas... Ten cuidado, kakashi — y con esas palabras pakkun desapareció.

En cuanto pude percibir tu aroma, mi corazón se regocijó. Tu aroma, dulce y embriagador como las flores de cerezo, inundaba mis sentidos. Cada bocanada era un bálsamo para mi alma, un recordatorio de tu presencia, de tu vida. Mi corazón se aferraba a esa fragancia, regocijándose ante la certeza de que aún estaba cerca. En silencio, elevé una plegaria desesperada para que este aroma, este precioso aroma, no fuera el último que mis sentidos pudieran capturar.

La intensidad del aroma a cerezo crecía con cada paso, confirmandome de estar más cerca de tí. La urgencia me impulsaba a acelerar el paso, aunque mis piernas suplicaran clemencia. Cada músculo de mi cuerpo ardía, el cansancio amenazaba con derrumbarme, pero la adrenalina y el miedo me mantenían en pie.

Finalmente, pude verte. Pero la escena que se desplegó ante mis ojos me heló la sangre. Estabas vulnerable y desesperada frente a Sasuke, cuya mirada fría y letal presagiaba lo peor. Mi corazón se desbocó, golpeando contra mis costillas con una fuerza salvaje. La sangre me hervía en las venas y un torbellino de emociones se encontraron; miedo, ira, desesperación. Sin pensarlo, mis piernas se movieron por instinto, un relámpago de velocidad que me llevó hasta ellos. Tomé la muñeca de Sasuke con fuerza evitando así, que atravesara con el shidori el pecho de la mujer que he amado en secreto.